La muerte del actor Ian Holm este viernes a los 88 años de edad ha supuesto una noticia muy dura para quienes trabajaron con él, como el realizador Peter Jackson, que le dirigió en "El señor de los anillos".
El neozelandés le ha dedicado una extensa carta de despedida publicada en su cuenta de Facebook. No sólo alaba sus virtudes profesionales y humanas, sino que cuenta jugosas anecdotas de sus colaboraciones.
“Me siento muy triste por el fallecimiento de Sir Ian Holm", arranca el texto. "Era un hombre encantador, generoso. Era tranquilo, pero descarado, con un brillo adorable en los ojos. Antes de empezar a rodar las escenas de Bilbo en El Señor de los Anillos: la comunidad del anillo, estaba nervioso por trabajar con un actor tan reputado, pero rápidamente me tranquilizó. Antes de que las cámaras empezaran a grabar, me dijo que iba a probar diferentes cosas en cada toma, pero que no debía preocuparme. Si, tras cinco o seis tomas, no me había dado lo que necesitaba, entonces yo podría darle una indicación específica”. Tras seguir estas instrucciones, Peter Jackson se dio cuenta de que “sus diferentes lecturas e interpretaciones eran todas maravillosas. No necesitaba dirección. Nos dio una gran cantidad de posibilidades que elegir en la sala de montaje”.
Poco después, filmaron la secuencia del cumpleaños del personaje, donde este personaje contaba a unos niños su enfrentamiento con un troll. Se necesitaban primeros planos de los niños fascinados con lo que contaba Bilbo, pero como se repitió la toma varias veces, éstos empezaban a aburrirse. Ante este problema, el actor empezó a improvisar historias, consiguiendo que la chavalería realmente se sorprendiera ante sus palabras. Los planos quedaron perfectos.
Muchos años después, Jackson se reunió con él en Londres para pedirle que rodara unas escenas como Bilbo anciano, para El hobbit. Éste le confesó que se había retirado porque tenía Parkinson, pero que no quería hacerlo público. “Le dije que mi madre y mi padre habían tenido Parkinson y que estaba muy familiarizado con los efectos de la enfermedad”, escribe el realizador.
El director insistió, pero Ian Holm veía muy complicado, por razones de salud, regresar a Nueva Zelanda para el rodaje. Jackson le prometió filmar esa parte en Londres y al final asintió, y dijo que eso podría hacerlo. "Sabía que solo lo hacía como un favor para mí, así que estreché sus manos y se lo agradecí con lágrimas en los ojos”.
“Siempre he amado la interpretación de Ian en las escenas finales de El Señor de los Anillos: el retorno del rey. ‘Creo que estoy preparado para otra aventura’. Adiós, querido Bilbo. Buen viaje, querido Ian", finaliza el texto.
