Hay casi unanimidad acerca de que Tom Cruise parece poseer el secreto de la eterna juventud. Casi. Pues para su nueva película estuvo a punto de seguir el camino de Harrison Ford en “Indiana Jones y el Dial del Destino”, y aparecer más juvenil gracias al software de rejuvenecimiento.
61 años tiene Tom Cruise, muy bien llevados, como puede constatar cualquiera que tenga ojos en la cara. A pesar de que parece un chaval, hubo un momento en que se pensó filmar y luego rejuvenecer al actor para una escena de apertura de flash-back, finalmente desechada, que debía transcurrir en 1989, el año en que cayó el Muro de Berlín.
Lo ha desvelado el director de Misión imposible: Sentencia de muerte, parte 1, Christopher McQuarrie, en una entrevista concedida a GamesRadar+ y Total Film. Asegura el cineasta que no descartó el uso de esta técnica porque no le convenciera, pues el resultado era excelente. Pero encontró dificultades para dirigir al actor correctamente: “Me distraía mucho que un actor al que conozco de toda la vida fuera de repente una persona tan joven.”
En cualquier caso, el director está contento de haber considerado la posibilidad de usar lo que ofrecen las nuevas tecnologías, porque poder usar una versión más joven de un actor es algo increíble: “He descifrado el código –pienso– de cómo usar esto del mejor modo posible”, asegura McQuarrie en la entrevista.
Visto que son los actores con canas los que atraen al público, no descartamos que Santiago Segura recurra próximamente al rejuvenecimiento para un “Padre no hay más uno 4”, que sería una precuela. Más difícil será sin duda aplicar la técnica a los actores infantiles...
