Universal Pictures ha tenido un resultado impresionante este año en lo que opciones a los Oscar se refiere. Y es que no sólo su película "Wicked" ha logrado un total de 10 nominaciones, .
Habría que poner además en el haber de Universal todas las que asume como distribuidora, es decir las 10 de The Brutalist, producida por A24 y Brookstreet Pictures, las 6 de Anora, de FilmNation, y las 3 candidaturas de Robot Salvaje, de DreamWorks, pero también comercializada en cines por este empresa.
Netflix ha logrado un total de 16 candidaturas. Su película Emilia Pérez ha sido la gran protagonista, con 13 nominaciones en diferentes categorías, estableciendo un nuevo récord para una película no en inglés y quedando a solo una nominación del récord absoluto para cualquier película. La cinta se ha posicionado como una de las favoritas para la ceremonia de los Oscar. La fuerza de Netflix no solo se limita a Emilia Pérez. La plataforma también tiene opciones con Maria y Wallace y Gromit: la venganza se sirve con plumas.
Por el contrario, Paramount ha tenido un resultado decepcionante. Gladiator II, una de las películas más esperadas del año, ha quedado relegada a pelear por el Oscar al mejor vestuario, al parecer sólo las sandalias y las túnicas del film han llamado la atención. Sabe a poco que Septiembre 5, tenga una sola nominación al Oscar, la de mejor guión original. Por su parte Disney salva los muebles con el biopic de Bob Dylan, A Complete Unknown, con ocho nominaciones, incluida la de mejor película, sabe cambio a poco la solitaria opción a premio de A Real Pain.
Warner tiró incomprensiblemente la toalla por Jurado Nº2, y también ha fallado con Rivales y Horizon, parte 1, pero le ha quedado el consuelo de Dune, Parte Dos, que al menos pelea en la categoría de mejor película. Y Sony se tiene que conformar con tres nominaciones. La compañía ha tenido que conformarse con que Aún estoy aquí aparezca como mejor película, actriz (Fernanda Torres) y película internacional. El film está distribuido por esta empresa en Estados Unidos, pero no por ejemplo en España, donde se ocupa Vértigo.
