Werner Herzog ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: adentrarse en la oscuridad del alma humana.
Su nueva película, Bucking Fastard, ya está terminada y huele a estreno en el Festival de Venecia este septiembre. Rodada en Dublín y protagonizada por Kate y Rooney Mara como dos hermanas gemelas que viven al margen, la cinta promete ser tan inquietante como su título.
Y es que Bucking Fastard no es un error tipográfico, sino un lapsus verídico: fue la frase que las verdaderas Freda y Greta Chaplin, las gemelas en las que se basa la historia, pronunciaron al unísono durante un juicio en los años 80. Obsesionadas con su vecino camionero, su comportamiento terminó con una orden judicial. Werner Herzog, siempre fascinado por los márgenes de la conducta humana, convierte ese episodio en una película que ya deja huella con su primera imagen: las Mara, pálidas, hieráticas, como si fueran fantasmas.
Dos cuerpos, una voz
Según el propio Werner Herzog, lo que le obsesionó de las Chaplin fue su forma de hablar: decían exactamente lo mismo, al mismo tiempo, como si fueran una sola mente. Esa simetría verbal, casi demoníaca, vertebra una película que se mueve entre el drama psicológico, lo surreal y lo grotesco.
A sus 82 años, Werner Herzog no ha perdido ni un gramo de provocación. Bucking Fastard será su primer largometraje de ficción desde Family Romance, LLC (2019), aunque muchos siguen considerando Teniente corrupto (2009) como su última obra verdaderamente potente en este terreno.
La incógnita ahora es si el filme llegará a tiempo para Venecia.
