El Festival de Cannes ya tiene su primera gran venta: Muere, mi amor, protagonizada por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson, ha sido adquirida por Mubi por más de 20 millones de dólares.
La plataforma de cine de autor se ha hecho con los derechos para Norteamérica, Reino Unido, Latinoamérica, España, Italia, Alemania, India y otros territorios, en un acuerdo que marca uno de los movimientos más potentes del certamen.
La película, dirigida por la aclamada cineasta Lynne Ramsay (Tenemos que hablar de Kevin), adapta la novela homónima de Ariana Harwicz, pero traslada la acción desde Francia hasta la América profunda, concretamente en Montana. Jennifer Lawrence interpreta a una madre primeriza que, atrapada entre la maternidad y una mente cada vez más fracturada, cae en una espiral de psicosis. A su lado, Robert Pattinson encarna a un marido tan desbordado como desconcertado.
En su reparto también figuran pesos pesados como Sissy Spacek, Nick Nolte y LaKeith Stanfield, lo que convierte la película en un cóctel interpretativo de alto voltaje. El film mezcla drama psicológico, romance tóxico y una pizca de horror emocional, todo envuelto en un estilo visual denso, hipnótico y cortante como un cristal roto.
La crítica ya ha comenzado a reaccionar tras su estreno mundial en la Croisette el sábado por la noche, calificándola como “una experiencia dura pero que recompensa” y “un retrato descarnado sobre los límites del amor, la paciencia y la salud mental”.
Mubi, conocida por su apuesta por el cine arriesgado y de autor, no ha dejado pasar la oportunidad de fichar lo que podría convertirse en una de las películas del año. Una apuesta que no solo eleva el perfil del festival, sino que posiciona a Muere, mi amor como candidata natural a la temporada de premios.
