La esperada "Karate Kid: Legends" ha tropezado en su primer combate.
Lo que debía ser un regreso triunfal de la franquicia ha acabado siendo más kárate flojo que kárate kid. Según las últimas cifras, el filme apenas ha recaudado 19 millones de dólares en su primer fin de semana en EE.UU., muy por debajo de los 30 millones que Sony esperaba con cierta fe zen.
Y eso que la fórmula parecía a prueba de golpes: Jackie Chan de vuelta, Ralph Macchio puliendo cera y una mezcla de acción, lecciones de vida y patadas voladoras para todas las edades. Pero la magia no ha funcionado. Ni el público joven ha picado, ni los nostálgicos han llenado las salas. El resultado: un tercer puesto en taquilla que sabe más a derrota que a medalla.
Con un presupuesto relativamente modesto de 45 millones, el estudio aún confía en remontar con el boca a boca. Sin embargo, las críticas no han sido demasiado entusiastas. Además, Netflix ha sobreexplotado la serie Cobra Kai, donde también aparecen los personajes de la saga, lo que podría explicar que el público se haya agotado.
En lo alto del podio sigue Lilo & Stitch, la versión live-action del clásico de Disney, que ha sumado otros 63 millones y lleva ya 280 sólo en EE. UU., 610 a nivel mundial. Justo detrás, Tom Cruise resiste con Misión: Imposible – Sentencia final, que acumula cifras sólidas...
También destaca Bring Her Back, el nuevo título de terror de A24, que ha debutado con 7 millones y buenas críticas. Y, en un rincón más artístico pero poderoso, Wes Anderson ha hecho magia con La saga fenicia, que ha conseguido el mejor promedio por sala del año: 95.000 dólares en solo seis cines.
