Hollywood ha decidido que la historia de Rocky necesitaba su propio making of con drama familiar incluido, y quién mejor para dar mamporros emocionales que Matt Dillon.
El actor, nominado al Oscar por Crash (sí, aquella donde todo el mundo chocaba, metafórica y literalmente), será Frank Stallone Sr., el padre de Sylvester Stallone, en I Play Rocky, el biopic sobre cómo un desconocido llamado Sly escribió su propio camino al estrellato a base de músculo y fe en sí mismo.
La cinta, con Anthony Ippolito en el papel de un joven Sylvester Stallone, narra la historia real del desconocido actor y guionista que, pese a los rechazos de la industria, apostó por interpretar al boxeador que él mismo había creado. Escrita por Peter Gamble, la película se presenta como una mirada al proceso de creación de Rocky, una de las historias más emblemáticas sobre la perseverancia y la fe en uno mismo.
Dirige Peter Farrelly, el de Algo pasa con Mary y Green Book, es decir, el hombre capaz de pasar del humor escatológico al sentimentalismo sin despeinarse (aunque en esta película habrá peluqueros de sobra). Porque el señor Stallone padre no era precisamente un tipo discreto: inmigrante italiano, peluquero de profesión y, según cuenta el propio hijo en el documental de Netflix Sly, un Rambo doméstico de los de “nada se arreglaba hablando”.
En I Play Rocky, Matt Dillon dará vida a este patriarca de cizalla firme y temperamento inflamable. También veremos a Stephan James como Carl Weathers, el mítico Apollo Creed, y a AnnaSophia Robb como la primera esposa de Sly, Sasha Czack.
Con este título Matt Dillon, por su parte, vuelve al drama tras dejarse ver en Asteroid City y la serie High Desert.
Porque si algo nos enseña Hollywood es que detrás de cada hombre que grita “¡Adriaaaan!”… hay un padre gritándole aún más fuerte.
