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Biografía

Peter Farrelly

Peter Farrelly

63 años

Peter Farrelly

Nació el 17 de Diciembre de 1956 en Phoenixville, Pensilvania, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Oscar
2019

Ganador de 1 premio

Filmografía
Green Book

2019 | Green Book

Tony Vallelonga, apodado Tony Lip, trabaja como gorila en un local de moda, que sin embargo va a cerrar unos meses por reforma. Casado, con dos hijos, anda necesitado de dinero por lo que acepta convertirse en chófer y protector del Dr. Shirley, reconocido pianista negro, que ha actuado para el presidente, a punto de iniciar una gira por el profundo sur, donde se meterá en problemas por los prejuicios raciales. Con su hermano Bobby, Peter Farrelly revolucionó la comedia americana, sobre todo con Algo pasa con Mary, muy influyente por su humor extremadamente salvaje y soez, por lo que pese a que sus autores demostraban cierto nivel, no resultaba un producto aconsejable para los paladares más sensibles. Todo lo contrario que su primer trabajo en solitario, donde abandona el tono disparatado, inspirándose en una historia real, y navegando entre varios géneros, pues sobre todo se trata de una road-movie dramática, pese a que queda espacio para algún momento de cierta comicidad, mucho más contenida. El mismo realizador firma un convincente libreto, con Nick Vallelonga, hijo del protagonista real, y un tal Brain Hayes Currie, mas experimentado como actor secundario que como guionista. Se pueden sacar similitudes con Paseando a Miss Daisy, que también desarrollaba la relación entre un conductor y su señora, pues en ambos casos se enfrentan dos personajes opuestos, con diferencias raciales, allí un afroamericano y una anciana judía. De la misma forma, guarda semejanzas con numerosos films de encuentro entre dos individuos contrapuestos, que se ayudan el uno al otro a evolucionar. Pero no se trata de una mera repetición de esquemas ya inventados, no sólo tiene personajes memorables con entidad propia, sino que trata con originalidad temas como la discriminación que se daba en un pasado no muy lejano, y la hipocresía por parte de quienes por un lado veneran al artista Shirley, virtuoso del piano, pero después ven con malos ojos que coma en los restaurantes para blancos, o que use el mismo cuarto de baño que ellos. De hecho, el libro verde aludido en el título era una guía de viajes para hombres de color, que aconsejaba sobre alojamientos que no fueran a darles problemas. Farrelly se apoya en una puesta en escena bastante clásica, casi se diría que desfasada, donde se deja trabajar al actor, sin grandes despliegues de cámara, en ese sentido a veces recuerda al cine de Clint Eastwood. Pero sobre todo saca tajada a su principal arma, dos grandes protagonistas. Viggo Mortensen se ha trabajado el acento e incluso se ha transformado físicamente para dar vida a un italoamericano de buen corazón, padre de familia modélico, pero de modales rudos, y que habla por los codos, metiendo constantemente la pata. Mahershala Ali borda a su antítesis, un tipo refinado y elegante, que se siente desarraigado, pues por su éxito sus hermanos no le aceptan. Gracias al talento de ambos, por ejemplo una secuencia aparentemente sencilla, en la que el primero recomienda al segundo comer pollo frito con las manos, se convierte en todo un manjar cinéfilo para chuparse los dedos. No eclipsan al resto del reparto, formado por actores muy bien escogidos. Se podría citar a Linda Cardellini, vecina con la que mantenía un idilio Don Draper en Mad Men, aquí convincente esposa de Tony, pero hasta los secundarios más episódicos dan bien la talla. Para leer un extenso análisis del guión de la película pincha aquí.

8/10
Dos tontos todavía más tontos

2014 | Dumb and Dumber To

Harry Dunne necesita urgentemente un trasplante de riñón. Convencido de que la única que puede salvarle la vida es la hija que supuestamente tuvo con una antigua conquista, Fraida Felcher, de cuya existencia acaba de enterarse, se embarca junto a su viejo amigo Lloyd Christmas en un viaje para encontrar a la muchacha, que asiste a un congreso de mentes prodigiosas. Con su primera película, Dos tontos muy tontos, los hermanos Farrelly inauguraron en 1994 lo que se ha dado en llamar Nueva Comedia Americana, cuya principal seña de identidad podría definirse como un ataque sistemático al buen gusto y a las barreras de la corrección política. Por aquel entonces, sus películas –especialmente su posterior trabajo Algo pasa con Mary, la cumbre de su filmografía– al menos gozaban de cierta frescura. Pero los italoamericanos murieron de éxito, pues como su estilo se extendió prácticamente al conjunto del género cómico, llegó un momento en el que no destacaban. Las inenarrables Los tres chiflados y Movie 43 –una de las peores películas de la historia, en la que dirigieron varios segmentos– indican la decadencia de su modelo. En un intento desesperado de recuperar el público perdido, los Farrelly vuelven a sus orígenes con una continuación tardía –se ha rodado dos décadas después– de su propia ópera prima, que ya tuvo una execrable precuela en 2003, Dos tontos muy tontos. Cuando Harry encontró a Lloyd, realizada por otro equipo técnico y artístico. El público no pedía ni mucho menos Dos tontos todavía más tontos, pero parece que estos realizadores ya no saben qué hacer. Esta vez los Farrelly logran algún gag aislado que funciona (el arranque, la búsqueda de la casa de la hija a través de una dirección postal en un sobre), lo que ya es mucho en comparación con sus últimos trabajos. Pero el 90 por ciento de Dos tontos todavía más tontos consiste en una agotadora sucesión de sus recursos de siempre –escatología, surrealismo y humor físico– muy poco inspirada. También abundan los autohomenajes al original. En general, todo ofrece la sensación de que ya se ha visto en la primera parte, de la que se retoma el esquema de road movie. Por Jim Carrey parece que no ha transcurrido el tiempo, aunque hoy en día el espectador ya está muy cansado de su repertorio de muecas. Y lo cierto es que resulta un poco triste contemplar al pobre Jeff Daniels, ya visiblemente envejecido, regresar a sus raíces 'tontunas' cuando aspiró recientemente al Globo de Oro al mejor actor dramático televisivo por su trabajo en The Newsroom. Su interpretación viene a ser como descubrir a un amigo adulto fracasando estrepitosamente en sus intentos de hacer reír a los niños haciendo el tonto en una fiesta de cumpleaños. Por su parte, la madura Kathleen Turner consigue darle cierta gracia a su papel de antiguo bellezón en decadencia física, demostrando una gran capacidad para reírse de sí misma.

3/10
Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
Los tres chiflados

2012 | The Three Stooges

"Los tres chiflados" cultivaron su particular humor entre 1922 y 1970. Aunque tuvieron diversas formaciones, los más recordados fueron Moe, Larry y Curly. Sobre todo, triunfaron con los cortos que rodaron para Columbia Pictures entre 1934 y 1958. Aún mantienen una enorme popularidad, especialmente en Estados Unidos y Latinoamérica, lo que explica esta puesta al día de sus 'chifladuras'. El film sigue los pasos de los protagonistas desde que son tres bebés abandonados en la puerta de un orfanato regentado por monjas. Con el paso del tiempo, Moe está a punto de ser adoptado por un matrimonio millonario, que finalmente se decanta por otro niño ante su deseo de no separarse de sus dos amigos. Cuando Moe, Larry y Curly se hacen mayores, tratarán de reunir –a pesar de su absoluta falta de perspicacia– el dinero necesario para evitar el cierre de la institución donde han vivido siempre. Dirigen esta revisión de Los tres chiflados los realizadores Peter y Bobby Farrelly, que han coescrito también el guion con Mike Cerroni, un colaborador habitual de su cine. Los Farrelly se declaran apasionados de los comediantes originales, cuya influencia es palpable en los gags más visuales de algunos de sus trabajos, especialmente en el caso de Dos tontos muy tontos, su exitoso debut. Por desgracia, se nota que la carrera de los hermanos ha ido en picado desde Algo pasa con Mary, su mejor trabajo y mayor éxito, hasta llegar a este auténtico naufragio carente por completo de aquellas ideas con las que los realizadores conseguían hacer reír incluso a los espectadores reacios a sus zafias películas. No resulta nada extraño que los primeros actores fichados como protagonistas, nada menos que Sean Penn, Benicio del Toro y Jim Carrey –que hasta estuvo un tiempo ganando peso para interpretar a Curly– fueran progresivamente abandonando un proyecto que debió olerles a chamusquina (incluso hubo un momento en el que tras el abandono de Penn, se le sustituyó por el gran Paul Giamatti). Lo dice todo que finalmente hayan sido reemplazados por los mucho menos conocidos Sean Hayes (Will & Grace), Will Sasso (Como la vida misma) y Chris Diamantopoulos (Frank Sinatra en Los Kennedy), de gracia absolutamente nula. Tampoco se salvan los secundarios, algunos de probada solvencia, como Sofía Vergara, Jane Lynch (la entrenadora de Glee), Jennifer Hudson y Larry David (que encarna a una mujer, una de las monjas). Ninguno tiene espacio para un mínimo lucimiento, entre sketches que tratan de recuperar el humor de la época dorada de Los tres chiflados, pero que nunca funcionan.

1/10
Carta blanca

2011 | Hall Pass

Rick y Fred son dos grandes amigos. Están casados con dos buenas mujeres, Maggie y Grace, y Rick tiene además varios hijos con Maggie. Se trata de cuatro personas normales, felices... Pero Rick y Fred son jóvenes aún y sienten que su vida ha perdido frescura. El caso es que cuando se juntan fantasean continuamente con cuantas mujeres se cruzan en su camino y tienen conversaciones, digamos, muy “de hombres”, es decir vergonzosamente hormonales, llenas de sexo. Ellos creen que sus mujeres no se dan cuenta de sus frustraciones, pero Maggie y Grace son muy conscientes de la inmadurez afectiva de sus maridos. Para darles una lección les darán “carta blanca” durante un fin de semana, lo que significa que podrán enrollarse con quien quieran durante esa tiempo. Y Rick y Fred comprobarán que no es tan fácil. Comedia al más puro estilo de los hermanos Farrelly. Desde Algo pasa con Mary, Bobby Farrelly y Peter Farrelly alcanzaron un “status” alto en la comedia escatológica norteamericana, basada en gags tontos y chistes gruesos, pero todo mostrado dentro de una trama de interés, a menudo con guión trabajado y actores de prestigio. Tras ese primer bombazo los hermanos y socios prosiguieron con idéntica receta pero sólo volvieron a destacar con Pegado a ti. Y después el productor y director Judd Apatow (Lío embarazoso) y el director Todd Phillips (Resacón en Las Vegas) les sacaron la delantera y se llevaron el relevo de ese tipo de cine... Ahora lo Farrelly contraatacan intentando resituarse en el mundo de la alocada comedia americana, y para ello han contado con dos de los comediantes con mayor tirón entre el público, Owen Wilson (Una pareja de tres) y Jason Sudeikis (Salvando las distancias). Pero el resultado es decepcionante. Bajo una supuesta intención de buenismo en torno a la unidad familiar, los Farrelly se muestran continuamente groseros en esta comedia no apta para todos los públicos. Las conversaciones son tan guarras y explícitas que producen vergüenza y no se ahorran tampoco momentos de explicitud visual. Es cierto que algunas escenas funcionan, como cuando Rick y Fred son pillados por las cámaras por sus mujeres y amigos, pero en general todo se basa en el componente sexual más recalcitrante y desinhibido, lo cual acaba siendo un absoluto lastre. Destaca el papel estelar y sorprendente de Richard Jenkins (The Visitor), haciendo de experimentado vividor experto en mujeres.

3/10
Matrimonio compulsivo

2007 | The Heartbreak Kid

Los hermanos Farrelly vuelven por donde solían, tratando de reeditar su principal éxito, Algo pasa con Mary. Lo que significa el 'más difícil todavía' en lo que a humor zafio se refiere: sirva como botón de muestra el 'piercing' en las peludas partes íntimas de una mujer, y su pretensión de combatir las picaduras de medusa con orina. Para ello esta vez optan por el remake de El rompecorazones, una comedia de 1972 con guión de Neil Simon, que modelan a su medida. Eddie es soltero y cuarentón, y no acaba de decidirse en lo que se refiere al matrimonio, aunque su mejor amigo y su padre le presionan en tal sentido. Un día ayuda a Lila en un robo callejero, y el flechazo es instantáneo. La chica parece la mujer de sus sueños, guapa, divertida... Así que, en efecto, se casan. Pero en su luna de miel en las idílicas playas mexicanas descubre que su mujer es más rara que "un perro verde" y una auténtica pelmaza. Por contra, conoce a la simpática Miranda, de vacaciones con su familia... Y empieza a pensar que se ha equivocado de chica, y que Miranda es la auténtica mujer de su vida. Los directores adoptan una pose gamberra y cínica en lo que se refiere al amor. Porque Eddie es un egoísta de tomo y lomo, y porque se las arreglan para manipular constantemente al espectador. Tan pronto imprimen a una escena el tono meloso y romántico que debe convencernos de que el protagonista ha encontrado el amor verdadero, como le dan la vuelta a la tortilla, y nos presentan a ese presunto amor como un auténtico demonio. El empeño por sembrar todo el metraje de bromas sexuales acaba agotando. El sátiro personaje del padre (Jerry Stiller, el padre de Ben Stiller también en la vida real) se repite, funcionan mucho mejor el amigo casado o el insoportable primo de Miranda. Y aunque de vez en cuando los Farrelly logran arrancar la carcajada (los mariachis), su humor tipo "caca-culo-pedo-pis-genitales" no es adecuado exactamente para los que asocian comedia con ingenio.

4/10
Amor en juego

2005 | Fever Pitch

El profesor de instituto Ben Wrightman acude con sus alumnos a visitar una empresa, donde les atiende Lindsey Meeks, joven y brillante asesora comercial. Surge el flechazo, y Ben consigue una cita con Lindsey. Ella está convencida de que Ben es el hombre de sus sueños, hasta que se entera de su desmedida pasión por el béisbol. Consagrados por sus comedias ultragroseras, sobre todo por Algo pasa con Mary, los Farrelly están evolucionando hacia un estilo de comedia más madura, como demuestra su anterior trabajo, Pegado a ti, hasta ahora lo mejor que han rodado. También lo intentan, aunque no llegan a la altura, con esta adaptación de Fever Pitch, novela de Nick Hornby que dio lugar a la comedia británica Fuera de juego. Los Farrelly han cambiado el fútbol del original por el béisbol, y han recurrido como protagonista a Jimmy Fallon (Taxi: derrape total), un actor menos eficaz que Drew Barrymore, su compañera de reparto. En los tiempos que corren, en los que lo más normal es que una pareja e incluso un matrimonio rompa al mínimo atisbo de dificultades, se agradece un film sobre una pareja que trata de superar sus problemas, por surrealistas que sean.

3/10
Pegado a ti

2003 | Stuck On You

A pesar de ser siameses, pegados por la cadera, Bob y Walt Tenor son recordados por sus triunfos deportivos en Martha’s Vineyard, una localidad costera. Allí regentan un restaurante, donde logran servir la comida más rápidamente que nadie gracias a su trabajo en equipo, a cuatro manos. Si no tienen listo el pedido en tres minutos, al cliente le sale gratis. Pero Walt sueña con ser actor, y logra convencer a su hermano para trasladarse y probar suerte en Los Ángeles, donde Bob también está interesado en ir, pues allí reside la chica de sus sueños, a la que ha conocido a través de internet. Nada más llegar, se instalan en un motel donde conocen a April, otra aspirante a actriz que ayudará a Walt a conseguir un agente nonagenario: Morty O’Reilly. Éste, que no tiene muchos escrúpulos, sólo consigue para Walt un trabajo en una película pornográfica. Pero una serie de acontecimientos inesperados llevarán a Walt a protagonizar una serie televisiva. En sus grandes éxitos de taquilla, como Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary, los hermanos Peter y Bobby Farrelly hicieron del humor grosero y gamberro su sello de fábrica. Su último trabajo es otra comedia, muy divertida, en la que los cineastas dejan claro que no pretenden renunciar a sus orígenes, incluyendo sus típicos gags exageradamente zafios. Pero también se nota que los hermanos han evolucionado hacia un estilo más amable, y la construcción de situaciones cómicas está más elaborada. Así lo demuestran los impagables momentos en los que los protagonistas logran ocultar su condición siamesa a la chica de la que Bob se ha enamorado, mediante hilarantes trucos como no salir del coche, etc., que recuerdan a las comedias más complejas del cine clásico. Además, toda la película es un elogio del amor fraternal, y una crítica al individualismo que nos invade. De paso, los directores arremeten contra la frivolidad del mundo del cine, o la frialdad de las modernas relaciones a través de internet. Los protagonistas, Bob Damon y Greg Kinear, estuvieron literalmente unidos la mayor parte del rodaje, y aún así aseguran que se lo pasaron estupendamente. Por lo visto, la prótesis que llevaban requería doce horas de maquillaje. La diferencia de edad entre Damon, de 33 años, y Kinear, de 40, se explica porque uno de los personajes, Bob, posee el noventa por ciento del hígado que comparten, por lo que el otro, Walt, envejece más rápidamente.

5/10
Amor ciego

2001 | Shallow Hal

Hal es el típico salido. Piensa en ligar a todas horas, y su canon de belleza responde a las chicas modelo portadas de revista. Como además de grosero y torpe, no es precisamente un Adonis, lo tiene un poco difícil. Pero un día se topa en el ascensor con un gurú de la autoayuda. Y tras una sesión de hipnosis algo ocurre: ya no se fijará en el físico de las chicas, sino en su belleza interior. De modo que jovencitas que son como un callo, a él le parecen auténticos bombones. Hasta el punto de enamorarse de Rosemary, una chica muy maja y de gran corazón, pero que desplaza un considerable tonelaje de grasa. Y es que él la ve con el aspecto de la dulce Gwyneth Paltrow. Nueva gansada a cargo de los hermanos Farrelly, que tanto nos hicieron reír con Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary. Aquí se ponen un poco más trascendentes que de costumbre, al jugar con el concepto de belleza, demasiado manoseado en los tiempos que corren. De modo que el superficial Hal, interpretado por Jack Black en su primer papel protagonista, va a encontrar a una chica de ensueño, pero no la que él creía.

4/10
Osmosis Jones

2001 | Osmosis Jones

Frank ingiere sin saberlo un virus llamado Thrax. En el interior de su cuerpo va a librarse una batalla a muerte para eliminarlo. Lidera la acción un intrépido glóbulo blanco llamado Osmosis Jones, especialistas en cargarse virus malévolos. El film dirigido por los hermanos Farrelly combina la acción real con la animación. La trama dentro de un cuerpo humano recuerda a títulos como Viaje alucinante y El chip prodigioso.

4/10
Yo, yo mismo e Irene

2000 | Me, Myself & Irene

Charlie Baileygates es policía en Rhode Island. Todo bondad y espíritu de servicio, los que le rodean se aprovechan de él hasta extremos insospechados. Su ex novia le encasqueta los tres hijos que tuvo con un hombre de color, los “pacíficos” ciudadanos se niegan a pagar sus multas... Tal acumulación de abusos le provoca un trastorno de doble personalidad, de modo que en los momentos más inesperados asoma su lado más agresivo y obsceno. Sus superiores le recomiendan descanso, y le encomiendan una sencilla misión. Llevar a la guapa Irene a cierto destino. Los dos Charlies se enamorarán de Irene, pero cada uno demuestra el amor a su manera. Nuevo disparate de los hermanos Peter y Bobby Farrelly, con dos protagonistas de excepción: el hombre de las mil caras Jim Carrey, y la cada vez más en alza Renée Zellweger. El esquema del film es semejante al de Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary: situaciones absurdas y humor zafio y políticamente incorrecto, que salpican el relato. Como Bobby Farrelly explica, “sólo intentamos que la gente se ría. Es difícil hacerlo hoy en día, especialmente sin romper barreras. Tienes que pasarte de la raya o hacer algo que el público no se espere.” Pero para que nadie se asuste, Peter matiza: “Algunas personas pueden sentirse ofendidas. Nuestra norma es que si ofende a más personas de las que no ofende, lo quitamos de la película.”

4/10
Algo pasa con Mary

1998 | There's Something About Mary

Ted se enamoró de Mary en el instituto. Un singular percance le alejó de ella, pero nunca la ha olvidado. Hasta el punto de que 13 años después contrata a un detective privado para encontrarla. El problema es que el detective también se enamora. Como casi todo el mundo que se topa con chica tan mona y dulce. Los hermanos Farrelly debutaron con Dos tontos muy tontos, una comedia con cierta gracia, y algo de sal gruesa. La crítica se cebó con ella. Ahora llega Algo pasa con Mary, de enfoque parecido, y se califica de audaz comedia. ¿Quién tiene razón? Pues todos y ninguno. La historia es divertida, en su estilo paródico del romanticismo. Cameron Díaz da chispa al film como chica ingenua un poco a lo Marilyn Monroe. Las canciones están bien seleccionadas y los gags del perrito son desternillantes. Pero es cierto que el tono de algunos de los chistes... Sin duda que el del fijador para el pelo ya ha hecho historia.

6/10
Vaya par de idiotas

1996 | Kingpin

Muson era un extraordinario jugador de bolos, pero en un trágico accidente perdió su mano derecha. Alejado de la competición, vuelve a renacer en él la esperanza cuando conoce a Ishmael, un gran jugador con escaso cerebro. Los hermanos Farrelly colaboraron en la dirección de Dos tontos muy tontos aunque no aparecen en los títulos de crédito. Siguen la estela de esta película en Vaya par de idiotas, el primer título de su filmografía marcada por las comedias de humor simple.

3/10
Dos tontos muy tontos

1994 | Dumb And Dumber

Lloyd (Jim Carrey) es un conductor de limusinas, y Harry un peluquero para perros. Los dos están completamente chiflados y se verán envueltos en un montón de aventuras, a causa de un maletín que una cliente de Lloyd se dejó olvidado. Ambos emprenden un viaje con la intención de devolverlo a su legítima dueña, sin ocurrírseles siquiera abrirlo para averiguar su contenido. Si lo hicieran descubrirían que en su interior hay un millón de dólares. Alocada comedia protagonizada por dos genios del género: el gesticulante Jim Carrey (La Máscara) y el tronchante Jeff Daniels. La química entre los dos es perfecta, y si bien es cierto que predomina un humor "marrón", que en ocasiones puede parecer de mal gusto, y un exceso de muecas y gesticulaciones por ambos intérpretes, lo cierto es que el cóctel funciona a la perfección. El resultado es un film que provoca en todo momento la carcajada del espectador. Existen a lo largo de la película un sinfín de ingeniosos "gags"; baste mencionar el del búho, o la secuencia final que cierra el film.

3/10
Green Book

2019 | Green Book

Tony Vallelonga, apodado Tony Lip, trabaja como gorila en un local de moda, que sin embargo va a cerrar unos meses por reforma. Casado, con dos hijos, anda necesitado de dinero por lo que acepta convertirse en chófer y protector del Dr. Shirley, reconocido pianista negro, que ha actuado para el presidente, a punto de iniciar una gira por el profundo sur, donde se meterá en problemas por los prejuicios raciales. Con su hermano Bobby, Peter Farrelly revolucionó la comedia americana, sobre todo con Algo pasa con Mary, muy influyente por su humor extremadamente salvaje y soez, por lo que pese a que sus autores demostraban cierto nivel, no resultaba un producto aconsejable para los paladares más sensibles. Todo lo contrario que su primer trabajo en solitario, donde abandona el tono disparatado, inspirándose en una historia real, y navegando entre varios géneros, pues sobre todo se trata de una road-movie dramática, pese a que queda espacio para algún momento de cierta comicidad, mucho más contenida. El mismo realizador firma un convincente libreto, con Nick Vallelonga, hijo del protagonista real, y un tal Brain Hayes Currie, mas experimentado como actor secundario que como guionista. Se pueden sacar similitudes con Paseando a Miss Daisy, que también desarrollaba la relación entre un conductor y su señora, pues en ambos casos se enfrentan dos personajes opuestos, con diferencias raciales, allí un afroamericano y una anciana judía. De la misma forma, guarda semejanzas con numerosos films de encuentro entre dos individuos contrapuestos, que se ayudan el uno al otro a evolucionar. Pero no se trata de una mera repetición de esquemas ya inventados, no sólo tiene personajes memorables con entidad propia, sino que trata con originalidad temas como la discriminación que se daba en un pasado no muy lejano, y la hipocresía por parte de quienes por un lado veneran al artista Shirley, virtuoso del piano, pero después ven con malos ojos que coma en los restaurantes para blancos, o que use el mismo cuarto de baño que ellos. De hecho, el libro verde aludido en el título era una guía de viajes para hombres de color, que aconsejaba sobre alojamientos que no fueran a darles problemas. Farrelly se apoya en una puesta en escena bastante clásica, casi se diría que desfasada, donde se deja trabajar al actor, sin grandes despliegues de cámara, en ese sentido a veces recuerda al cine de Clint Eastwood. Pero sobre todo saca tajada a su principal arma, dos grandes protagonistas. Viggo Mortensen se ha trabajado el acento e incluso se ha transformado físicamente para dar vida a un italoamericano de buen corazón, padre de familia modélico, pero de modales rudos, y que habla por los codos, metiendo constantemente la pata. Mahershala Ali borda a su antítesis, un tipo refinado y elegante, que se siente desarraigado, pues por su éxito sus hermanos no le aceptan. Gracias al talento de ambos, por ejemplo una secuencia aparentemente sencilla, en la que el primero recomienda al segundo comer pollo frito con las manos, se convierte en todo un manjar cinéfilo para chuparse los dedos. No eclipsan al resto del reparto, formado por actores muy bien escogidos. Se podría citar a Linda Cardellini, vecina con la que mantenía un idilio Don Draper en Mad Men, aquí convincente esposa de Tony, pero hasta los secundarios más episódicos dan bien la talla. Para leer un extenso análisis del guión de la película pincha aquí.

8/10
Dos tontos todavía más tontos

2014 | Dumb and Dumber To

Harry Dunne necesita urgentemente un trasplante de riñón. Convencido de que la única que puede salvarle la vida es la hija que supuestamente tuvo con una antigua conquista, Fraida Felcher, de cuya existencia acaba de enterarse, se embarca junto a su viejo amigo Lloyd Christmas en un viaje para encontrar a la muchacha, que asiste a un congreso de mentes prodigiosas. Con su primera película, Dos tontos muy tontos, los hermanos Farrelly inauguraron en 1994 lo que se ha dado en llamar Nueva Comedia Americana, cuya principal seña de identidad podría definirse como un ataque sistemático al buen gusto y a las barreras de la corrección política. Por aquel entonces, sus películas –especialmente su posterior trabajo Algo pasa con Mary, la cumbre de su filmografía– al menos gozaban de cierta frescura. Pero los italoamericanos murieron de éxito, pues como su estilo se extendió prácticamente al conjunto del género cómico, llegó un momento en el que no destacaban. Las inenarrables Los tres chiflados y Movie 43 –una de las peores películas de la historia, en la que dirigieron varios segmentos– indican la decadencia de su modelo. En un intento desesperado de recuperar el público perdido, los Farrelly vuelven a sus orígenes con una continuación tardía –se ha rodado dos décadas después– de su propia ópera prima, que ya tuvo una execrable precuela en 2003, Dos tontos muy tontos. Cuando Harry encontró a Lloyd, realizada por otro equipo técnico y artístico. El público no pedía ni mucho menos Dos tontos todavía más tontos, pero parece que estos realizadores ya no saben qué hacer. Esta vez los Farrelly logran algún gag aislado que funciona (el arranque, la búsqueda de la casa de la hija a través de una dirección postal en un sobre), lo que ya es mucho en comparación con sus últimos trabajos. Pero el 90 por ciento de Dos tontos todavía más tontos consiste en una agotadora sucesión de sus recursos de siempre –escatología, surrealismo y humor físico– muy poco inspirada. También abundan los autohomenajes al original. En general, todo ofrece la sensación de que ya se ha visto en la primera parte, de la que se retoma el esquema de road movie. Por Jim Carrey parece que no ha transcurrido el tiempo, aunque hoy en día el espectador ya está muy cansado de su repertorio de muecas. Y lo cierto es que resulta un poco triste contemplar al pobre Jeff Daniels, ya visiblemente envejecido, regresar a sus raíces 'tontunas' cuando aspiró recientemente al Globo de Oro al mejor actor dramático televisivo por su trabajo en The Newsroom. Su interpretación viene a ser como descubrir a un amigo adulto fracasando estrepitosamente en sus intentos de hacer reír a los niños haciendo el tonto en una fiesta de cumpleaños. Por su parte, la madura Kathleen Turner consigue darle cierta gracia a su papel de antiguo bellezón en decadencia física, demostrando una gran capacidad para reírse de sí misma.

3/10
Los tres chiflados

2012 | The Three Stooges

"Los tres chiflados" cultivaron su particular humor entre 1922 y 1970. Aunque tuvieron diversas formaciones, los más recordados fueron Moe, Larry y Curly. Sobre todo, triunfaron con los cortos que rodaron para Columbia Pictures entre 1934 y 1958. Aún mantienen una enorme popularidad, especialmente en Estados Unidos y Latinoamérica, lo que explica esta puesta al día de sus 'chifladuras'. El film sigue los pasos de los protagonistas desde que son tres bebés abandonados en la puerta de un orfanato regentado por monjas. Con el paso del tiempo, Moe está a punto de ser adoptado por un matrimonio millonario, que finalmente se decanta por otro niño ante su deseo de no separarse de sus dos amigos. Cuando Moe, Larry y Curly se hacen mayores, tratarán de reunir –a pesar de su absoluta falta de perspicacia– el dinero necesario para evitar el cierre de la institución donde han vivido siempre. Dirigen esta revisión de Los tres chiflados los realizadores Peter y Bobby Farrelly, que han coescrito también el guion con Mike Cerroni, un colaborador habitual de su cine. Los Farrelly se declaran apasionados de los comediantes originales, cuya influencia es palpable en los gags más visuales de algunos de sus trabajos, especialmente en el caso de Dos tontos muy tontos, su exitoso debut. Por desgracia, se nota que la carrera de los hermanos ha ido en picado desde Algo pasa con Mary, su mejor trabajo y mayor éxito, hasta llegar a este auténtico naufragio carente por completo de aquellas ideas con las que los realizadores conseguían hacer reír incluso a los espectadores reacios a sus zafias películas. No resulta nada extraño que los primeros actores fichados como protagonistas, nada menos que Sean Penn, Benicio del Toro y Jim Carrey –que hasta estuvo un tiempo ganando peso para interpretar a Curly– fueran progresivamente abandonando un proyecto que debió olerles a chamusquina (incluso hubo un momento en el que tras el abandono de Penn, se le sustituyó por el gran Paul Giamatti). Lo dice todo que finalmente hayan sido reemplazados por los mucho menos conocidos Sean Hayes (Will & Grace), Will Sasso (Como la vida misma) y Chris Diamantopoulos (Frank Sinatra en Los Kennedy), de gracia absolutamente nula. Tampoco se salvan los secundarios, algunos de probada solvencia, como Sofía Vergara, Jane Lynch (la entrenadora de Glee), Jennifer Hudson y Larry David (que encarna a una mujer, una de las monjas). Ninguno tiene espacio para un mínimo lucimiento, entre sketches que tratan de recuperar el humor de la época dorada de Los tres chiflados, pero que nunca funcionan.

1/10
Carta blanca

2011 | Hall Pass

Rick y Fred son dos grandes amigos. Están casados con dos buenas mujeres, Maggie y Grace, y Rick tiene además varios hijos con Maggie. Se trata de cuatro personas normales, felices... Pero Rick y Fred son jóvenes aún y sienten que su vida ha perdido frescura. El caso es que cuando se juntan fantasean continuamente con cuantas mujeres se cruzan en su camino y tienen conversaciones, digamos, muy “de hombres”, es decir vergonzosamente hormonales, llenas de sexo. Ellos creen que sus mujeres no se dan cuenta de sus frustraciones, pero Maggie y Grace son muy conscientes de la inmadurez afectiva de sus maridos. Para darles una lección les darán “carta blanca” durante un fin de semana, lo que significa que podrán enrollarse con quien quieran durante esa tiempo. Y Rick y Fred comprobarán que no es tan fácil. Comedia al más puro estilo de los hermanos Farrelly. Desde Algo pasa con Mary, Bobby Farrelly y Peter Farrelly alcanzaron un “status” alto en la comedia escatológica norteamericana, basada en gags tontos y chistes gruesos, pero todo mostrado dentro de una trama de interés, a menudo con guión trabajado y actores de prestigio. Tras ese primer bombazo los hermanos y socios prosiguieron con idéntica receta pero sólo volvieron a destacar con Pegado a ti. Y después el productor y director Judd Apatow (Lío embarazoso) y el director Todd Phillips (Resacón en Las Vegas) les sacaron la delantera y se llevaron el relevo de ese tipo de cine... Ahora lo Farrelly contraatacan intentando resituarse en el mundo de la alocada comedia americana, y para ello han contado con dos de los comediantes con mayor tirón entre el público, Owen Wilson (Una pareja de tres) y Jason Sudeikis (Salvando las distancias). Pero el resultado es decepcionante. Bajo una supuesta intención de buenismo en torno a la unidad familiar, los Farrelly se muestran continuamente groseros en esta comedia no apta para todos los públicos. Las conversaciones son tan guarras y explícitas que producen vergüenza y no se ahorran tampoco momentos de explicitud visual. Es cierto que algunas escenas funcionan, como cuando Rick y Fred son pillados por las cámaras por sus mujeres y amigos, pero en general todo se basa en el componente sexual más recalcitrante y desinhibido, lo cual acaba siendo un absoluto lastre. Destaca el papel estelar y sorprendente de Richard Jenkins (The Visitor), haciendo de experimentado vividor experto en mujeres.

3/10
Matrimonio compulsivo

2007 | The Heartbreak Kid

Los hermanos Farrelly vuelven por donde solían, tratando de reeditar su principal éxito, Algo pasa con Mary. Lo que significa el 'más difícil todavía' en lo que a humor zafio se refiere: sirva como botón de muestra el 'piercing' en las peludas partes íntimas de una mujer, y su pretensión de combatir las picaduras de medusa con orina. Para ello esta vez optan por el remake de El rompecorazones, una comedia de 1972 con guión de Neil Simon, que modelan a su medida. Eddie es soltero y cuarentón, y no acaba de decidirse en lo que se refiere al matrimonio, aunque su mejor amigo y su padre le presionan en tal sentido. Un día ayuda a Lila en un robo callejero, y el flechazo es instantáneo. La chica parece la mujer de sus sueños, guapa, divertida... Así que, en efecto, se casan. Pero en su luna de miel en las idílicas playas mexicanas descubre que su mujer es más rara que "un perro verde" y una auténtica pelmaza. Por contra, conoce a la simpática Miranda, de vacaciones con su familia... Y empieza a pensar que se ha equivocado de chica, y que Miranda es la auténtica mujer de su vida. Los directores adoptan una pose gamberra y cínica en lo que se refiere al amor. Porque Eddie es un egoísta de tomo y lomo, y porque se las arreglan para manipular constantemente al espectador. Tan pronto imprimen a una escena el tono meloso y romántico que debe convencernos de que el protagonista ha encontrado el amor verdadero, como le dan la vuelta a la tortilla, y nos presentan a ese presunto amor como un auténtico demonio. El empeño por sembrar todo el metraje de bromas sexuales acaba agotando. El sátiro personaje del padre (Jerry Stiller, el padre de Ben Stiller también en la vida real) se repite, funcionan mucho mejor el amigo casado o el insoportable primo de Miranda. Y aunque de vez en cuando los Farrelly logran arrancar la carcajada (los mariachis), su humor tipo "caca-culo-pedo-pis-genitales" no es adecuado exactamente para los que asocian comedia con ingenio.

4/10
Pegado a ti

2003 | Stuck On You

A pesar de ser siameses, pegados por la cadera, Bob y Walt Tenor son recordados por sus triunfos deportivos en Martha’s Vineyard, una localidad costera. Allí regentan un restaurante, donde logran servir la comida más rápidamente que nadie gracias a su trabajo en equipo, a cuatro manos. Si no tienen listo el pedido en tres minutos, al cliente le sale gratis. Pero Walt sueña con ser actor, y logra convencer a su hermano para trasladarse y probar suerte en Los Ángeles, donde Bob también está interesado en ir, pues allí reside la chica de sus sueños, a la que ha conocido a través de internet. Nada más llegar, se instalan en un motel donde conocen a April, otra aspirante a actriz que ayudará a Walt a conseguir un agente nonagenario: Morty O’Reilly. Éste, que no tiene muchos escrúpulos, sólo consigue para Walt un trabajo en una película pornográfica. Pero una serie de acontecimientos inesperados llevarán a Walt a protagonizar una serie televisiva. En sus grandes éxitos de taquilla, como Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary, los hermanos Peter y Bobby Farrelly hicieron del humor grosero y gamberro su sello de fábrica. Su último trabajo es otra comedia, muy divertida, en la que los cineastas dejan claro que no pretenden renunciar a sus orígenes, incluyendo sus típicos gags exageradamente zafios. Pero también se nota que los hermanos han evolucionado hacia un estilo más amable, y la construcción de situaciones cómicas está más elaborada. Así lo demuestran los impagables momentos en los que los protagonistas logran ocultar su condición siamesa a la chica de la que Bob se ha enamorado, mediante hilarantes trucos como no salir del coche, etc., que recuerdan a las comedias más complejas del cine clásico. Además, toda la película es un elogio del amor fraternal, y una crítica al individualismo que nos invade. De paso, los directores arremeten contra la frivolidad del mundo del cine, o la frialdad de las modernas relaciones a través de internet. Los protagonistas, Bob Damon y Greg Kinear, estuvieron literalmente unidos la mayor parte del rodaje, y aún así aseguran que se lo pasaron estupendamente. Por lo visto, la prótesis que llevaban requería doce horas de maquillaje. La diferencia de edad entre Damon, de 33 años, y Kinear, de 40, se explica porque uno de los personajes, Bob, posee el noventa por ciento del hígado que comparten, por lo que el otro, Walt, envejece más rápidamente.

5/10
Amor ciego

2001 | Shallow Hal

Hal es el típico salido. Piensa en ligar a todas horas, y su canon de belleza responde a las chicas modelo portadas de revista. Como además de grosero y torpe, no es precisamente un Adonis, lo tiene un poco difícil. Pero un día se topa en el ascensor con un gurú de la autoayuda. Y tras una sesión de hipnosis algo ocurre: ya no se fijará en el físico de las chicas, sino en su belleza interior. De modo que jovencitas que son como un callo, a él le parecen auténticos bombones. Hasta el punto de enamorarse de Rosemary, una chica muy maja y de gran corazón, pero que desplaza un considerable tonelaje de grasa. Y es que él la ve con el aspecto de la dulce Gwyneth Paltrow. Nueva gansada a cargo de los hermanos Farrelly, que tanto nos hicieron reír con Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary. Aquí se ponen un poco más trascendentes que de costumbre, al jugar con el concepto de belleza, demasiado manoseado en los tiempos que corren. De modo que el superficial Hal, interpretado por Jack Black en su primer papel protagonista, va a encontrar a una chica de ensueño, pero no la que él creía.

4/10
Yo, yo mismo e Irene

2000 | Me, Myself & Irene

Charlie Baileygates es policía en Rhode Island. Todo bondad y espíritu de servicio, los que le rodean se aprovechan de él hasta extremos insospechados. Su ex novia le encasqueta los tres hijos que tuvo con un hombre de color, los “pacíficos” ciudadanos se niegan a pagar sus multas... Tal acumulación de abusos le provoca un trastorno de doble personalidad, de modo que en los momentos más inesperados asoma su lado más agresivo y obsceno. Sus superiores le recomiendan descanso, y le encomiendan una sencilla misión. Llevar a la guapa Irene a cierto destino. Los dos Charlies se enamorarán de Irene, pero cada uno demuestra el amor a su manera. Nuevo disparate de los hermanos Peter y Bobby Farrelly, con dos protagonistas de excepción: el hombre de las mil caras Jim Carrey, y la cada vez más en alza Renée Zellweger. El esquema del film es semejante al de Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary: situaciones absurdas y humor zafio y políticamente incorrecto, que salpican el relato. Como Bobby Farrelly explica, “sólo intentamos que la gente se ría. Es difícil hacerlo hoy en día, especialmente sin romper barreras. Tienes que pasarte de la raya o hacer algo que el público no se espere.” Pero para que nadie se asuste, Peter matiza: “Algunas personas pueden sentirse ofendidas. Nuestra norma es que si ofende a más personas de las que no ofende, lo quitamos de la película.”

4/10
No puedo perderte por algo tan tonto como el sexo

1999 | Outside Providence

Timothy es un adolescente conflictivo de una pequeña localidad obrera, que vive con su padre, un hermano que va en silla de ruedas y un perro tuerto y cojo. Tras colisionar con su vehículo contra un coche de policía, acepta inscribirse en una escuela universitaria a cambio de no ir a la cárcel. En la escuela conocerá a la chica de sus sueños. Mediocre comedia que cuenta como guionistas con Peter y Bobby Farrelly, los responsables de Algo pasa con Mary. Éstos son fieles a su estilo, marcado por el recurso constante a los gags groseros y escatológicos. Esto devalúa notablemente la fuerza del arranque, prometedor por su tratamiento del tema del paso a la madurez del protagonista.

4/10
Algo pasa con Mary

1998 | There's Something About Mary

Ted se enamoró de Mary en el instituto. Un singular percance le alejó de ella, pero nunca la ha olvidado. Hasta el punto de que 13 años después contrata a un detective privado para encontrarla. El problema es que el detective también se enamora. Como casi todo el mundo que se topa con chica tan mona y dulce. Los hermanos Farrelly debutaron con Dos tontos muy tontos, una comedia con cierta gracia, y algo de sal gruesa. La crítica se cebó con ella. Ahora llega Algo pasa con Mary, de enfoque parecido, y se califica de audaz comedia. ¿Quién tiene razón? Pues todos y ninguno. La historia es divertida, en su estilo paródico del romanticismo. Cameron Díaz da chispa al film como chica ingenua un poco a lo Marilyn Monroe. Las canciones están bien seleccionadas y los gags del perrito son desternillantes. Pero es cierto que el tono de algunos de los chistes... Sin duda que el del fijador para el pelo ya ha hecho historia.

6/10
Dos tontos muy tontos

1994 | Dumb And Dumber

Lloyd (Jim Carrey) es un conductor de limusinas, y Harry un peluquero para perros. Los dos están completamente chiflados y se verán envueltos en un montón de aventuras, a causa de un maletín que una cliente de Lloyd se dejó olvidado. Ambos emprenden un viaje con la intención de devolverlo a su legítima dueña, sin ocurrírseles siquiera abrirlo para averiguar su contenido. Si lo hicieran descubrirían que en su interior hay un millón de dólares. Alocada comedia protagonizada por dos genios del género: el gesticulante Jim Carrey (La Máscara) y el tronchante Jeff Daniels. La química entre los dos es perfecta, y si bien es cierto que predomina un humor "marrón", que en ocasiones puede parecer de mal gusto, y un exceso de muecas y gesticulaciones por ambos intérpretes, lo cierto es que el cóctel funciona a la perfección. El resultado es un film que provoca en todo momento la carcajada del espectador. Existen a lo largo de la película un sinfín de ingeniosos "gags"; baste mencionar el del búho, o la secuencia final que cierra el film.

3/10

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