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Biografía

Matt Dillon

Matt Dillon

56 años

Matt Dillon

Nació el 18 de Febrero de 1964 en New Rochelle, Nueva York, EE.UU.

Premios: 1 Festival de San Sebastián

Peligroso, pero divino

04 Enero 2006

En In & Out, una comedia de Frank Oz, Matt Dillon interpretaba al ganador de un Oscar. Por entonces nadie habría apostado un duro pronosticando que optaría algún día a la estatuilla. Y eso que hace mucho tiempo que no era un guaperas más del ‘atajo de mocosos’ surgido de Rebeldes, la película de Francis Ford Coppola que le hizo famoso a los 14 años. Desde entonces, ha sabido alternar papeles variopintos, ha llegado a dirigir y se ha mantenido en la cima a lo largo de tres décadas. Con su personaje claroscuro de Crash, tan racista como heroico, ha demostrado ser un auténtico crack.

El actor neoyorquino Matthew Raymond Dillon nació el 18 de febrero de 1964. Segundo de los seis hijos de un corredor de bolsa y un ama de casa, ambos de origen irlandés, Matt Dillon tiene otro hermano actor, Kevin Dillon, y es sobrino-nieto de Alex Raymond, creador de los comics de Flash Gordon. En su época escolar estaba más interesado en el béisbol que en los estudios. En los pasillos del instituto se fijó en él un cazatalentos que le recomendó que acudiera a una prueba para Sobre el abismo, de Jonathan Kaplan.  “Nunca pensé que me escogerían. En realidad acudí al casting porque así me libraba de ir a clase un día”, ha declarado el actor, que deslumbró al director y acabó interpretando un importante papel de joven problemático, enfrentado a sus padres y a la policía. A continuación le ofrecieron el papel protagonista de El lago azul, pero tuvo la valentía de rechazarlo por las fuertes dosis de erotismo del film. En su lugar, se decantó por Faldas revoltosas y Mi guardaespaldas, olvidados subproductos para adolescentes.

Como le seguían ofreciendo papeles, Matt Dillon empezó a tomarse en serio su carrera como actor y se matriculó en el Actor’s Studio, la prestigiosa escuela de interpretación. Se consagró como ídolo de adolescentes cuando le contrató Francis Ford Coppola para Rebeldes, su celebérrima adaptación de la novela de Susan E. Hinton que dio a conocer al denominado Brat Pack (hatajo de mocosos), formado por las jóvenes promesas más importantes del momento: Tom Cruise, Ralph Maccio, Rob Lowe, Patrick Swayze y Emilio Estévez. El director de El padrino asegura que se fijó en él porque le recordaba “a los jóvenes inconformistas de los 50”, y volvió a recurrir a sus servicios para su siguiente trabajo, La ley de la calle, también basada en otra novela de Hinton, y cuyo rodaje encadenó con la película anterior. Convertido en un símbolo juvenil que acaparaba las carpetas de las adolescentes de todo el mundo, finalizó los 80 protagonizando cintas mediocres, como The Flamingo Kid, Agente doble en Berlín, Rebel, El paria y Kansas, dos hombres dos caminos. De esta época destaca Mano de oro, donde se convertía en Jack, jugador de dados de los 50, que recordaba al personaje de Paul Newman, en El buscavidas, y con el que empezó a demostrar su versatilidad. Dillon era un joven con cabeza que supo escoger papelazos, como el drogadicto del durísimo drama Drugstore Cowboy. El director independiente Gus Van Sant le escogió para el papel, frente a candidatos como Jack Nicholson y Dennis Hopper porque le pareció más espontáneo ante las cámaras.

A partir de ese momento, Matt Dillon se decanta por papeles ricos en matices, como el ambicioso y calculador asesino de Bésame antes de morir, thriller que adaptaba una novela de Ira Levin, en la que interpretaba a un personaje que ya había encarnado Robert Wagner. Otro de los grandes aciertos de Dillon fue el personaje de Solteros, segundo trabajo de Cameron Crowe y uno de los grandes éxitos del cine independiente estadounidense de los 90. Encarnaba a un solterón tan recalcitrante como él mismo, pues a pesar de que ha tenido múltiples romances con mujeres tan ideales como Cameron Díaz, el actor se ha resistido a sentar la cabeza. Tras un breve papel de pinchadiscos en Malcolm X, de Spike Lee, y repetir con Van Sant en Todo por un sueño, donde compartía protagonismo con Nicole Kidman, Matt Dillon avaló con su presencia uno de los mejores títulos del cine estadounidense reciente, Beautiful Girls, donde era uno de los treintañeros desorientados del entorno del protagonista, concretamente el ligón que ponía en riesgo su feliz matrimonio con Mira Sorvino por una intrascendente aventura con una neurótica. Se le escapó el papel del boxeador Butch Coolidge, en Pulp Fiction, pues Tarantino ya se lo había adjudicado cuando conoció inesperadamente a Bruce Willis y cambió su decisión.

Aunque el thriller subido de tono de John MacNaughton Juegos salvajes tuvo éxito, el mayor bombazo reciente de Matt Dillon fue Algo pasa con Mary, la comedia más representativa de los hermanos Farrelly, los especialistas en humor zafio por antonomasia. Ciertamente, Dillon no empezó bien el nuevo milenio, cosechando rotundos fracasos como Divina pero peligrosa y Jóvenes salvajes. Eso sí, aprovechó la sequía de ofertas interesantes para debutar como director con La ciudad de los fantasmas, tan esforzada como fallida. Incansable viajero, Matt Dillon recaló en Camboya, donde se le ocurrió la idea para esta película, en la que encarnaba a Jimmy Cremming, estafador que huye de la justicia poniéndose a salvo en el citado país. Cuando parecía que su carrera iba a ir en picado, le llegó el papel de su vida, el oficial de policía Ryan, de Crash. Un buen actor puede interpretar a un héroe o a un villano, pero sólo uno excepcional puede insuflar humanidad a un personaje realista como la vida misma, lleno de prejuicios raciales y machistas, pero capaz de dar lo mejor de sí mismo como ser humano en una situación de riesgo. “Es una película de bajo presupuesto, pero con un gran guión que trata sobre el racismo, sobre el miedo, sobre los prejuicios”, comenta el actor, que confiesa que le costó mucho trabajo rodar la secuencia en que abusa de Christine. “Cuando acabó el montaje, casi no podía ni mirar ese momento”, ha explicado. La excepcional acogida contra pronóstico de este mosaico de historias, le pilló desprevenido, trabajando en otros proyectos. Como Paul Haggis rodó el film en 2004, ha tenido tiempo para participar en Factótum, basada en una novela de su admirado Charles Bukowski, Loverboy, debut como cineasta de su colega Kevin Bacon, y la comedia familiar Herbie: A tope. Acaba de finalizar el rodaje de You, Me and Dupree, la nueva comedia de los hermanos Anthony y Joe Russo, autores de Bienvenidos a Collinwood.

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
Fonzo

2020 | Fonzo

Proxima

2019 | Proxima

Las películas de astronautas están de moda, tal vez tenga algo que ver con ello el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, y la nostalgia por las emociones de gestas y descubrimientos de antaño, que hoy en día brillan por su ausencia. Sea como fuere, a títulos com El primer hombre o Ad Astra hay sumar la llegada de esta película europea, Proxima. Alice Winocour, directora de Augustine y coguionista de Mustang ofrece una historia centrada en mujeres, la astronauta Sarah y su pequeña hija Stella. Sarah, que está separada de su marido, ha sido seleccionada para el primer viaje espacial tripulado a Marte, un magnífico logro profesional, pero que le supondrá no estar con Stella durante un año, una prueba difícil de sobrellevar. La película describe el período de duro entrenamiento previo al despegue del cohete que la llevará a la Estación Internacional junto a otros dos compañeros astronautas, uno ruso y el otro estadounidense. Junto a la presión de los ejercicios pesa la reacción de la pequeña, que aunque encantadora tendrá que acostumbrarse a vivir con su padre, a un nuevo entorno de amigos y escuela, y a ver a su madre sólo en plasma. Winocour opta por una vía realista a la hora de abordar su historia, con un equilibrio muy de agradecer. Pone en valor el esfuerzo, y no sólo físico, que también, que una mujer tiene que hacer para descollar como cosmonauta, pero evita acertadamente convertir el film en algo asimilable al panfleto feminista. Y pinta bien las relaciones con los otros astronautas, con el ex marido, con los trabajadores de la Agencia Espacial Europea, o del centro de entrenamiento en Moscú. También evita los sentimentalismos fáciles, porque las reacciones de madre e hija ante la inminente separación son muy naturales, e incluso el único “extraordinario” que se permite en el último tramo de la película, lo acepta el espectador sin rechistar, porque no se ha abusado de la petición de que suspenda su incredulidad. La sobriedad funciona, y los actores lo hacen muy bien, tanto la pequeña Zélie Boulant, como sobre todo Eva Green, que lleva casi todo el peso de la historia. Respaldan bien ellos, Matt Dillon, Lars Eidinger y Aleksey Fateev.

7/10
Todo por Grace

2018 | Running for Grace

Jo y Grace. Aunque de escala social muy diferente, los destinos de ambos quedan unidos al quedar huérfanos al mismo tiempo en una isla de Hawai, principiando el siglo XX. Jo es bastardo y mestizo, con sangre japonesa en sus venas. Mientras que Grace vive con su padre, dueño de una plantación de café, y su abuela. Jo caerá en gracia a Doc, el recién llegado médico local, de modo que cuida de él, y con el tiempo se convierte en eficaz ayudante. Siempre existirá una mutua atracción entre Jo y Grace, aunque que aquello prospere hasta el matrimonio resulta altamente improbable. Sobre todo con la llegada del doctor Reyes, viudo, y que sabe socializar mucho más hábilmente que Doc. Aunque bastante incompetente profesionalmente, titará los tejos a Grace, pues piensa que eso le dará acceso a su patrimonio; lo mismo que piensan el padre y la abuela de Grace, pues se encuentran en bancarrota, y creen que si Reyes se casara con Grace, lograrían salvar la plantación. David L. Cunningham demostró su interés por la cultura japonesa en la cinta bélica Más allá del deber, de 2001 y su mejor film, que seguía las vicisitudes de un grupo de prisioneros en manos niponas durante la Segunda Guerra Mundial. Y también por el cine familiar, pues dirigió la fallida Los seis signos de la luz, basada en una novela juvenil. No había vuelto a ponerse detrás de la cámaras desde 2007, pero ahora acomete una trama folletinesca, aventurera y romántica, claramente deudora de las narraciones de Charles Dickens. Y el resultado tiene su encanto. Funciona bien la historia de amor puro, y capaz de sobreponerse a las dificultades. Y los contrastes. Entre las dos suertes de figura paterna, la de Doc, siempre preocupado por su pupilo Jo, y la del padre de Grace, capaz de concertar para su hija un matrimonio de conveniencia sin preocuparse de la catadura moral del pretendiente. Entre los dos médicos, el profesional y el chapucero. Entre los dos que desan casarse con Grace, uno por amor, otro en su propio beneficio. La puntual voz en off de la narradora, la doncella hawaiana de Grace, está bien introducida, y nunca se impone o fatiga. Se explota además muy bien la fotografía de los preciosos paisajes hawaianos, especialmente en las carreras donde el veloz Jo compite con sus piernas contra autos y carretas. Los actores están bien, tantos los jóvenes que encarnan a la pareja enamorada, Ryan Potter y Olivia Ritchie, como los más veteranos, donde sobresalen Matt Dillon, y que hace atractiva su bondad resuelta, y Jim Caviezel, que componen bien a su bribón villano, siempre con su puro y su petaca bien cargada de alcohol a mano.

6/10
Head Full of Honey

2018 | Head Full of Honey

La casa de Jack

2018 | The House That Jack Built

Una especie de guía que atiende al nombre de Verge interroga sobre su vida a Jack, asesino en serie obsesionado con la limpieza, que le cuenta cinco momentos claves de su carrera criminal. Ingeniero, pero enamorado de la arquitectura, está convencido de que sus asesinatos son obras de arte, por lo que acumula cadáveres en una cámara frigorífica, al tiempo que construye la casa de sus sueños. Genio renovador del cine, y único vanguardista auténtico vivo, pero también provocador nato, Lars Von Trier sólo puede rodar desatinos u obras maestras. En esta cinta, más cercana a Anticristo, que a Melancolía, por citar dos ejemplos, parece psicoanalizarse a sí mismo y justificarse, usando como alter ego al psicópata protagonista, con el que comparte muchos elementos, pues se trata de un personaje inteligente, culto, con sentido artístico, pero también prepotente, retorcido, sádico, atormentado y sobre todo misógino, todos los personajes femeninos que aparecen son víctimas, que el personaje central define como “mujeres estúpidas”, pese a ser un film que se estrena en plena era #MeToo. A veces parece estar burlándose de los espectadores, con un humor negro muy particular, pues cabe citar que el cineasta vetado en Cannes –le perdonaron para exhibir esta cinta– por confesar que entendía a Adolf Hitler, utiliza como confesor de Jack a Bruno Ganz, al que se recuerda sobre todo por dar vida al dictador nazi en El hundimiento. En un momento dado, ambos hablan incluso sobre Albert Speer, el arquitecto del Tercer Reich. Visualmente apasionante, como toda la obra del danés, rodada con la cámara libre, marca de la casa, esta catarsis para ahuyentar sus demonios puede interpretarse como una metáfora de la relación del artista con la moral; Von Trier argumentaría que éste puede saltarse todas las normas, también ofender a quien sea, si eso resulta conveniente para su trabajo. Es más, parece concluir que no cree en el arte creado con amor, sólo le parece gloriosa la oscuridad. Pero bajo su apariencia densa –con citas al pianista Glenn Gould, al pintor Eugene Delacroix, al escritor William Blake, etc., y una interminable reflexión sobre la luz, las sombras y los negativos fotográficos– La casa de Jack no deja de ser un ejercicio de estilo autocomplaciente, cínico, de duración desmesurada, que espantará a los espectadores más sensibles, ya que la violencia parece seguir la estela del austriaco Michael Haneke en Funny Games, llevándola mucho más allá del límite de lo tolerable por el espectador. Resultan difícilmente soportables incluso para los espectadores más experimentados en truculencia, segmentos como la cacería de la madre con sus niños, la amputación de pecho, y hasta la mutilación de un pato. Resulta obligado reconocer el convincente trabajo de Matt Dillon, como sabelotodo desquiciado, muy alejado de los seductores que le encumbraron en los 80. Ganz vuelve a brillar, hasta puede recitar diálogos presuntuosos con aparente normalidad. Como en Nymphomaniac –también estructurada como una confesión de la maldad pasada –, Von Trier vuelve a contar con Uma Thurman, que da vida con profesionalidad de nuevo a un personaje episódico, una dama a la que se le ha averiado el coche.

4/10
Un golpe con estilo

2017 | Going in Style

Mientras Joe le echa en cara a un empleado las condiciones engañosas de la hipoteca de la casa donde vive con su hija y su nieta, unos atracadores irrumpen en la sucursal bancaria, desvalijando la caja. Poco después descubre que su antigua empresa le ha congelado el plan de pensiones, por los que propone a sus dos mejores amigos,Willie y Al, jubilados en su misma situación, un plan para dar un golpe, semejante al de los ladrones a los que ha visto actuar. Remake del film homónimo, al menos en lo que respecta al título original, Going in Style, de 1979, lograda comedia dramática al servicio de tres grandísimos veteranos de entonces, George Burns, Art Carney y Lee Strasberg. Aquí les sustituyen otros tantos actores maduros, que han logrado sortear el convertirse en viejas glorias desempleadas, pues pese a su avanzada edad Michael Caine (en la trilogía de Batman), Morgan Freeman (Ben-Hur) y Alan Arkin (Argo) ejercen habitualmente como secundarios de lujo. Juntos reúnen el talento suficiente como para levantar un guión convencional, pese a haber sido revisado por Theodore Melfi, autor de la memorable St. Vincent. Éste cuenta al menos con la suficiente dosis de crítica social, pues denuncia el trato injusto a la tercera edad, en el caso concreto de Estados Unidos, donde el que no tiene un plan privado de pensiones está perdido. También se pone en solfa la poca claridad hacia sus clientes de algunos bancos, que maquillan los datos a la hora de explicar un producto financiero a quienes lo desconocen por completo, o por su edad parecen fáciles de engañar. Resulta sencillo que el espectador se ponga en su contra, sintonizando con los ladrones, por lo que se pasa por alto que la realización de Zach Braff (Algo en común), no pase de correcta. Al excepcional trío de ases que encabeza el reparto le acompañan profesionales de categoría, como el cada vez más olvidado Matt Dillon, el siempre resultón Christopher Lloyd, doctor de Regreso al futuro, y hasta la legendaria Ann-Margret, en un papel breve, pero que permite recordar el buen hacer de la inolvidable hija de Bette Davis en Un gángster para un milagro.

6/10
Wayward Pines

2015 | Wayward Pines | Serie TV

Primera incursión de M. Night Shyamalan en el mundo televisivo, con una miniserie intrigante que transcurre en un pueblo de Idaho, Wayward Pines, cuyo aspecto hace pensar en Twin Peaks de David Lynch, con la que comparte cierta sensación buscada de desconcierto en el espectador, aunque el tono es claramente diferente. La trama arranca con la llegada del agente del servicio secreto Ethan Burke a Wayward Pines con magulladuras, como si hubiera sufrido un accidente, y de hecho es ingresado en un hospital; el motivo del viaje era tratar de averiguar el paradero de dos agentes, desaparecidos desde hace algún tiempo. Por otro lado, el servicio secreto y su familia tienen noticias de que el vehículo de Ethan ha ardido en un accidente, y su compañero ha muerto carbonizado, pero de él no saben nada. La impresión es que Ethan malherido se encuentra atrapado en un mundo paralelo, pues no puede contactar con el exterior, y las personas que le atienden –el psiquiatra y la enfermera del hospital, un sheriff local, etcétera– hablan con él con una extraña amabilidad, como si tuvieran algo que ocultar. Adaptación de las novelas de Blake Crouch, con un aire intrigante que hace pensar en historias tipo Cuentos asombrosos o En los límites de la realidad. Terreno por tanto muy adecuado para Shyamalan, que dirige el piloto de la serie y figura como productor ejecutivo, aunque no ha intervenido en los guiones. El principal atractivo es la atmósfera envolvente que hace que el espectador dude de en que terreno se mueve. Con un reparto muy atractivo de grandísimos secundarios (a Matt Dillon le acompañan Terrence Howard, Juliette Lewis, Toby Jones y Melissa Leo, entre otros), la producción está cuidada, y sin alcanzar cotas de máxima excelencia, es más que digna.

6/10
Tierra del mal

2014 | Bad Country

Bud Carter, detective de Baton Rouge, se entromete en una banda de criminales y desenmascara a su principal asesino, Jesse Weiland. Carter convencerá entonces a Weiland para que le haga de confidente. Y cuando ambos se convierten en objetivos de los crimnales, Carter y Weiland unirán fuerzas para acabar de una vez por todas con la principal mafia del sur. Thriller criminal con escenas de acción y la tensión policial habitual en una investigación, que ofrece un guión sencillo pero bien desarrollado. El resultado es potente, violento y más o menos entretenido, aunque en ocasiones el ritmo sea un tanto cansino. Incluye intensos papeles para el reparto, con muchos rostros conocidos, en especial los de Matt Dillon y Willem Dafoe, que encarnan a Weiland y Carter respectivamente.

5/10
Sunlight Jr.

2013 | Sunlight Jr.

El arte de robar

2013 | The Art of the Steal

Ladrones

2010 | Takers

Cinco amiguetes consiguen mantener una vida de grandes lujos, coches caros y muchos gastos a base de los sustanciosos botines de sus atracos a bancos. Siempre han planificado al milímetro sus golpes, de modo que hasta el momento no les han detenido. El único “percance” es que años atrás atraparon a Ghost, un viejo compañero, que tras cumplir su condena sale de la cárcel. Éste tiene información sobre un furgón que transporta una gran cantidad de dinero y les propone a sus antiguos compañeros dar un golpe. Mientras, Jack Welles, un violento policía que ha sacrificado su vida personal para imponer la justicia, se propone atrapar a la banda, cueste lo que cueste. Estamos ante otra típica cinta más de policías y ladrones. El desconocido cineasta John Luessenhop, que hasta ahora sólo tenía en su haber Prisión sin ley, del año 2000, coescribe y dirige esta actualización de clásicos del género como La jungla de asfalto. Los personajes son clichés, el esquema recuerda al de cualquier otra película del género, y el guión no tiene demasiada complicaciones. La trama es hueca, salvo por alguna pequeña nota sobre la corrupción, la lealtad y la traición. Sin embargo, el tal Luessenhop ha reclutado a actores lo suficientemente solventes, entre los que se debe mencionar a Matt Dillon –muy creíble como duro policía– y Paul Walker, que logra que el público empatice con su amoral personaje. Las actrices principales, Zoe Saldana y Marianne Jean-Baptiste, pese a su buen hacer, apenas tienen cancha. El ritmo es dinámico, y técnicamente es un film impecable. Los tiroteos y persecuciones están bien rodados, en un estilo que quiere recordar –las comparaciones son odiosas– a películas de Michael Mann tipo Heat.

5/10
Dos canguros muy maduros

2009 | Old Dogs

John Travolta repite a las órdenes de Walt Becker, que le dirigió en Cerdos salvajes, en otra comedia disparatada con muecas exageradas, muy en la línea, aunque tiene un tono mucho más familiar. Ésta cuenta con el tirón de que Travolta está emparejado por otro peso pesado del cine reciente, Robin Williams, y que le acompañan en el reparto su esposa, Kelly Preston y su hija, Ella Bleu Travolta. Charlie y Dan son dos maduros sin pareja, que viven despreocupadamente. Charlie es un solterón con dotes para la seducción, y Dan está divorciado. Mientras preparan un importante negocio con una empresa japonesa se presenta una antigua conquista ocasional de Dan, que le confiesa que como consecuencia de su relación dio  a luz a dos mellizos que ahora tienen 6 años. Como ella tiene que ausentarse una temporada, Dan acepta cuidar mientras tanto de los niños. El viejo esquema de solterones a los que se les viene el mundo encima cuando tienen que cuidar niños ha sido sobreexplotado por Disney en comedias amables como Papá por sorpresa y Un canguro superduro. Esta cinta es más de lo mismo. Podría funcionar, pero todo resulta exagerado y excesivo. Sólo tiene a su favor la gracia natural de sus dos protagonistas y poco más. Eso sí, al menos se agradece que tanto Travolta como Williams están dispuestos a bromear sobre los efectos de la edad, que se empiezan a notar, incluso en dos actores como ellos, que parecían a prueba de envejecimiento.

4/10
Blindado

2009 | Armored

Se diría que esta película se inspira en el caso del Dioni –que robó el dinero de su propio furgón– y en la comedia Atraco a las tres, de no ser porque sus responsables posiblemente desconozcan ambos antecedentes. Se trata del nuevo thriller del especialista Nimród Antal, que tras despuntar con el film húngaro Kontroll, rodó en Estados Unidos la prometedora Habitación sin salida. Todas sus películas transcurren en espacios cerrados, ya sea el metro, un motel o en este caso un furgón blindado. Ty Hackett, veterano de la guerra de Irak, consigue un trabajo como guardia de seguridad en una empresa dedicada al transporte de dinero en furgonetas blindadas. Hackett necesita dinero urgentemente porque sus padres acaban de morir, dejándole un montón de gastos impagados, la hipoteca de la casa y el deber de cuidar a su hermano pequeño. Cuando el banco está a punto de desahuciarle, Ty decide aceptar la oferta que le propone su superior, el oficial jefe Michael Cochrane, que ha tejido un plan que ejecutarán entre varios compañeros. Consiste en quedarse con una gran cantidad del dinero que van a transportar, y fingir que han sido víctimas de un atraco. El planteamiento tiene su interés, por el dilema moral en que se ve envuelto el protagonista, obligado por las circunstancias a plantearse traspasar la barrera de la ley. Además, el tal Nimród Antal rueda con cierta contundencia visual, y tiene a sus órdenes a grandes actores. Destaca Matt Dillon, convincente como “cerebro” de la trama, y sobre todo Lawrence Fishburne, en un papel de brutote descerebrado que nada tiene que ver con Morpheo, el personaje por el que más se le recuerda. Pero todo se va al traste por culpa de un desarrollo efectista, con momentos poco creíbles. Los villanos son demasiado idiotas, lo que arruina la tensión deseada.

4/10
Nada más que la verdad

2008 | Nothing But the Truth

En Washington la reportera Rachel Armstrong (Kate Beckinsale) se enfrenta a una posible pena de cárcel por negarse a revelar la fuente que le ha permitido revelar la identidad de un miembro de la CIA. Thriller dramático, con más drama que intriga, inspirado en hechos reales y llevado con buen pulso por Rod Lurie, autor también del guión. La película pone en la balanza asuntos de calado: por un lado la necesidad de contar y hablar de la verdad, y por otro la de mantener en secreto información sobre la seguridad nacional. Aunque no sea memorable, cuenta con un formidable reparto, lo cual hace que el resultado mejore considerablemente. De todas maneras se echa en falta un desenlace mejor elaborado.

6/10
Joe Strummer: vida y muerte de un cantante

2007 | Joe Strummer: The Future Is Unwritten

Excelente documental sobre una de las figuras más señeras de la música de finales del siglo XX: Joe Strummer (1952-2002), uno de los creadores del llamado Punk Rock y líder de la mítica banda The Clash, que estuvo en activo durante una década. El director Julien Temple, autor de diversas obras en torno a bandas musicales y amigo personal de Strummer, ofrece un documento muy rico en contenido, un vastísimo material que incluye grabaciones de los primeras actuaciones del protagonista, momentos de su vida personal y familiar, entrevistas a sus amigos y conocidos, divertidos insertos de películas de animación o de cine político –como la versión inglesa de "1984", con Peter Cushing–, reportajes de sus giras y conciertos, etc. Ah, y por su puesto, música, mucha música. Pero gran parte del interés de la película está en la vida del propio Strummer, aunque sea muy meritorio también el vibrante modo de narrarla. Con vivísimo ritmo, el film nos presenta la vida del carismático músico –cuyo nombre real era John Mellor, que él cambió por Joe "Strummer" (que significa "rasgueador", pues no se consideraba muy virtuoso con la guitarra)–, desde su infancia, con las dolorosas y escasas relaciones con su hermano y sus padres, hasta su muerte a los cincuenta años, debido a una dolencia cardiaca congénita. A lo largo de dos horas somos invitados a impregnarnos de su mundo musical (iniciado tras escuchar a The Rolling Stones), de su atractivo pensamiento, de su pacifismo y rechazo de cualquier guerra, de la formación del grupo 101'ers y luego de The Clash en 1977, de su itinerario rebelde en los sesenta (con los movimientos hippie y okupa), de su don para componer letras de gran calado, de su odio a las drogas y al mundo del consumismo y el dinero, de su propia pose personal y de sus crisis musicales y vitales, de sus colaboraciones con el cine y de la creación de su banda postrera, The Mescaleros. Temple recoge las declaraciones de conocidos, familiares y fans del músico, dispuestos en torno a una hoguera. No es casualidad que así sea, pues "la hoguera" era para Strummer un lugar privilegiado, casi sagrado, en el que la gente charlaba, hacía amigos y se mostraba auténtica. Y además de los rostros que vemos y las voces que oímos –gente como Johnny Depp, Matt Dillon, John Cusack, el rockero Bono, etc.– también tiene su punto de originalidad que el propio Strummer tome la palabra de la narración de su propia vida. El film adquiere así una especie de entidad de testamento, emotivo y profundo. Es cierto que puede achacársele al documental que sea demasiado elogioso con el protagonista. Se sobrevuela demasiado superficialmente por algunos serios defectos de su vida, como su escaso compromiso paterno y familiar, o su excesiva liberalidad para elegir compañeras de cama. Pero también es reconfortante que se hable de lo más positivo de Strummer, un hombre que dejó huella más allá de la música, y que, bajo el lema de que "el futuro no está escrito", estaba convencido de que todos podíamos luchar por hacer un mundo mejor; un artista, en fin, que llegó a afirmar que "la verdadera madurez es la preocupación por el prójimo".

7/10
Tú, yo y ahora... Dupree

2006 | You, Me and Dupree

Comedieta de enredo, entretejida alrededor del típico personaje gorrón. Owen Wilson da vida al típico solterón inmaduro, rey de todas las fiestas, cuya presencia puede ser agradable a la hora de animar una reunión... y punto. Lo experimentan los Peterson, recién casados, que aceptan en su casa a Dupree un par de días, que se alargan y se alargan… El film de los desconocidos hermanos Russo combina los momentos inspirados con la gracias fáciles en el resbaladizo terreno de lo zafio. Tiene la fortuna de contar con un plantel de actores dotados para la comedia, que ayudan a salvar los pasajes cuando la cosa decae.

4/10
Factótum

2005 | Factotum

Henry Chinaski, aspirante a escritor, envía sus poesías y escritos variopintos a diversas editoriales, pero siempre se encuentra con negativas tajantes o la indiferencia más absoluta. Chinaski se jacta de ser uno de los tipos que más veces ha sido despedido, en los más variopintos trabajos. Ha sido contratado en almacenes, fábricas, de portero y hasta de taxista, pero siempre acaba en la calle por culpa de su desmedida afición al alcohol. Tras el éxito de Kitchen Stories, el noruego Bent Hamer dirige en Estados Unidos esta adaptación libre de la novela homónima de Charles Bukowski, que en realidad contaba su propia experiencia personal, aunque el protagonista se llame de otra forma. Excelente trabajo de Matt Dillon.

6/10
Herbie: a tope

2005 | Herbie: Fully Loaded

Maggie Peyton acaba de graduarse y su padre le ofrece un regalo muy típico de su familia: un coche. Y es que los Peyton llevan años compitiendo en carreras de bólidos y llevan los motores en la sangre, aunque últimamente el hermano de la chica no tiene suerte y si algo no cambia les van a retirar el patrocinador. En fin, que Maggie acude a un desguace y por casualidades de la vida acaba llevándose un Volkswagen escarabajo que tiene pintado en el capó el número 53 y dentro de la guantera una nota con su nombre: Herbie. Muy pronto Maggie se da cuenta de que el coche no es normal, va por su cuenta, parece enfadarse cuando le apetece y sobre todo corre como un condenado. Eso le despierta el gusanillo de la competición y aunque su padre se lo tiene prohibido, las circunstancias empujan a la joven a correr en una carrera callejera contra Trip Murphy, el actual campeón de la categoría Nascar. Ése es el comienzo de una aventura sorprendente, en la que Herbie cambiará la vida de Maggie para siempre… Gracioso remake de Ahí va ese bólido, la entrañable película de Disney dirigida en 1968 por Robert Stevenson y que dio lugar en su día a varias secuelas. Aquí la reina de la función es la chica de moda en Hollywood, la pelirroja Lindsay Lohan, que, desde luego, da un recital de simpatía y gracejo durante todo el film. Por encima de la previsibilidad y las limitaciones del guión destacan los buenos sentimientos de los personajes y el buen sentido del guionista para conservar el espíritu de las viejas comedias de Disney, al estilo La bruja novata o Un gato del FBI. Entre los secundarios, además de Matt Dillon, destaca el hasta ahora casi desaparecido Michael Keaton.

4/10
Loverboy

2005 | Loverboy

Emily, una madre soltera, le cuenta a su hijo Paul, de seis años, la historia de cómo logró salir adelante sin ayuda de nadie. Emily se muestra reacia a dejar a su hijo con otras personas, pues está obsesionada con la idea de que le pueda pasar algo. Kevin Bacon, que había dirigido el telefilm Pasión oculta, debutó como cineasta con este drama, basado en una novela de Victoria Redel, en el que se ha reservado un pequeño papel. Bacon muestra cierta habilidad para la dirección, y aprovecha el talento de Kyra Sedgwick, su compañera de reparto en El leñador y esposa en la vida real. El film reflexiona acerca de la sobreprotección materna.

4/10
Empleado del mes

2004 | Employee of the Month

Matt Dillon protagoniza esta típica y simpática comedia del tipo al que le ocurren de repente todas las desgracias. El otrora ídolo de las jovencitas ochenteras es David, un empleado de un banco que es despedido y además sufre el abandono de su novia (simpática Christina Applegate). Su mejor amigo le dice que todas esas cosas son en realidad lo mejor que le podía ocurrir, pero aún viene lo peor cuando unos cuantos millones desaparecen del banco.

4/10
Crash

2004 | Crash

¡Qué difícil es juzgar bien a las personas...! Y sin embargo, día a día, los seres humanos parece que no podemos sustraernos a emitir juicios críticos acerca de tal o cual actuación de nuestros semejantes. Y como somos egoístas, desconfiados, frívolos, cínicos y quizá solitarios, a menudo nuestras conclusiones resultan parciales y estrechas, cuando no claramente sesgadas por nuestros gustos y prejuicios. No tiene por qué ser así, pero la experiencia raramente nos demuestra lo contrario. C’est la vie, que dirían los franceses. Pues bien, que cualquier ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, de lo bueno y de lo malo, de la virtud y del pecado, sin importar su condición, su raza o su religión, es la gran verdad que transmite esta maravillosa y multipremiada película, que respira autenticidad por los cuatro costados. Su creador, Paul Haggis, se dio a conocer al gran público el año pasado con el guión de la también fantástica Million Dollar Baby, película durísima dirigida por Clint Eastwood. Ahora, además de escribir el guión de Crash, con la colaboración de Robert Moresco, también ha optado por ponerse detrás de las cámaras y hacer labores de producción. La jugada le ha salido perfecta y ahí están los Oscar conseguidos para demostrarlo. El hallazgo del cadáver de un muchacho durante una noche especialmente fría en la populosa ciudad de Los Ángeles, sirve de punto de arranque de un argumento que se retrotrae a las treinta y seis horas anteriores del fatal descubrimiento. Durante ese tiempo, el modélico guión de Haggis hará llegar al espectador –con apenas algunos trazos– los diversos caminos existenciales y las crisis de identidad de un amplio puñado de personajes, que quieren retratar –con las lógicas limitaciones de la realidad- la variada tipología de personas de una gran ciudad y por ende del mundo entero. Ahí están el fiscal del distrito y su esposa, con sus desencuentros y soledades; un policía con experiencia y su joven e idealista compañero; un tendero iraní y su hija médico; un cerrajero mexicano y su familia; un matrimonio acomodado de afroamericanos; dos agentes de la ley; dos jóvenes delincuentes... Gracias al guión y al montaje milimétrico las vidas de los personajes quedan relacionadas entre sí, un poco a la manera de Magnolia (1999), la apabullante película coral de Paul Thomas Anderson, aunque en el caso de Crash las historias sean más equilibradas y menos excesivas. La película, tan honda como sincera, es un monumento sobre la condición humana, con todas sus debilidades y sus esperanzas. Y por encima de todo, Haggis logra algo muy, pero que muy difícil hoy en día: emocionar casi hasta las lágrimas sin una pizca de sentimentalismo. Y hay que elogiar el completísimo reparto, lleno de actores conocidos, al igual que los aspectos más técnicos, como la fotografía de J. Michael Muro y la música minimalista de Mark Isham, que viene aderezada con las estupendas canciones “In the Deep”, de Bird York, y el excelente colofón “Maybe Tomorrow” de Stereophonics.

9/10
La ciudad de los fantasmas

2002 | City of Ghosts

En el sureste asiático, un joven timador busca a su jefe, que tras una estafa huyó dejándole en la estacada. La pista le lleva a Camboya, donde se enamora de una arqueóloga. Debut como director de Matt Dillon en la pantalla grande, pues ya dirigió un telefilm titulado Oz. Al actor se le ocurrió la idea durante unas vacaciones en Camboya, y coescribió el guión con el novelista Barry Gifford, autor de la novela en la que se basa Corazón Salvaje, de David Lynch.

4/10
Jóvenes salvajes

2002 | Deuces Wild

El director de Diario de un rebelde vuelve a tratar la temática juvenil en esta película sobre bandas callejeras, ambientada en el barrio de Brooklyn durante los años 60. El principal atractivo es su prestigioso reparto, plagado de rostros conocidos y perfectamente adecuado a la rica galería de personajes. La cinta viene avalada por la producción de Martin Scorsese.

4/10
Divina pero peligrosa

2001 | One Night At McCool's

Al acabar su jornada laboral, un camarero socorre a Jewell, una joven a quien supuestamente han intentado violar. Terminan entablando una relación sentimental, pero ella resulta ser una criminal que obliga a Randy a cometer robos. Michael Douglas, además de actor, sólido productor (Alguien voló sobre el nido del cuco), respalda esta inocua comedia criminal con secundarios de lujo, pero que abusa de las casualidades en la trama. Liv Tyler la rodó antes de triunfar con la trilogía de El señor de los anillos.

3/10
Algo pasa con Mary

1998 | There's Something About Mary

Ted se enamoró de Mary en el instituto. Un singular percance le alejó de ella, pero nunca la ha olvidado. Hasta el punto de que 13 años después contrata a un detective privado para encontrarla. El problema es que el detective también se enamora. Como casi todo el mundo que se topa con chica tan mona y dulce. Los hermanos Farrelly debutaron con Dos tontos muy tontos, una comedia con cierta gracia, y algo de sal gruesa. La crítica se cebó con ella. Ahora llega Algo pasa con Mary, de enfoque parecido, y se califica de audaz comedia. ¿Quién tiene razón? Pues todos y ninguno. La historia es divertida, en su estilo paródico del romanticismo. Cameron Díaz da chispa al film como chica ingenua un poco a lo Marilyn Monroe. Las canciones están bien seleccionadas y los gags del perrito son desternillantes. Pero es cierto que el tono de algunos de los chistes... Sin duda que el del fijador para el pelo ya ha hecho historia.

6/10
Juegos salvajes

1998 | Wild Things

Kelly es una guapa estudiante dispuesta a seducir a su "mono" profesor, que tiene justa fama de mujeriego. Una vez conseguido, decide acusarle de violación. No es la única, pues otra chica guapa, Suzie, hace una denuncia semejante. Entran entonces en escena una pareja de detectives y un abogado. La cosa se enreda y se enreda y... John McNaughton se hizo un nombre con Henry, retrato de un asesino, la brutal descripción de las andanzas de un asesino en serie. Ahora se mete de lleno en un thriller, de más posibilidades comerciales: intriga, morbo, actores jóvenes y atractivos (con las cada vez más en alza Neve Campbell y Denise Richards). La sorpresa está garantizada, con tanta vuelta y revuelta que da la historia.

4/10
In & Out (Dentro o fuera)

1997 | In & Out

Cameron Drake es un joven convertido en estrella de cine que confiesa ante los medios, en plena gala de los Oscar, que todo su agradecimento se lo dedica a su querido profesor de instituto, el señor Howard Brackett, que es gay. La noticia se difunde enseguida por el pequeño pueblo donde vive, lo que supone un conflicto, sobre todo para Howard, un hombre sencillo que está a punto de casarse con Emily, su novia de toda la vida. Divertida comedia con un Kevin Kline (French Kiss) en todo su esplendor, el cual interpreta a un profesor que se las ve y se las desea para demostrar a todos su masculinidad. Aunque el guión de Paul Rudnick no es que sea una maravilla, el film tuvo enorme éxito debido en parte al elenco donde también destacan los secundarios Matt Dillon (Algo pasa con Mary) y Joan Cusack (Nueve meses). En definitiva, la película resulta ágil, entretenida y con momentos histriónicos como cuando Kline baila al ritmo de 'Macho man'.

5/10
Grace of my Heart (Corazón Rebelde)

1996 | Grace of my Heart

Desde los años 60, una joven letrista lucha por grabar un disco con sus propias canciones. Producida por Scorsese, ofrece una magnífica banda sonora (la canción God Give Me Strength, interpretada por Burt Bacharach y Elvis Costello se convirtió en todo un éxito), una buena ambientación. y una excelente interpretación de Illeana Douglas. La reconstrucción histórica es minuciosa, aunque su repaso de la historia reciente de Estados Unidos es ligera y parcial.

4/10
Frankie y las estrellas

1996 | Frankie Starlight

Frankie, un enano, logra la publicación de su biografía, que se convierte en un best-seller. Una serie de flash-backs entrelazan lo narrado en el libro con su historia actual. Este film irlandés es una curiosa mezcolanza de realismo –las dificultades de Frankie por su condición física, sobre todo a la hora de salir con chicas– con momentos mágicos –la afición del protagonista por las estrellas, la curiosa personalidad de Bernardette, su madre–, que funciona sólo parcialmente. Noel Pearson, productor de Mi pie izquierdo, ha querido involucrarse de nuevo en un film de interés humano. La historia que dirige Michael Lindsay-Hogg, a partir de la novela "El enano astrónomo" de Chet Raymo, posee momentos atractivos. Gabriel Byrne compone bien a Jack, el oficial de aduanas, esposo y padre, que tiene un escarceo amoroso con Bernardette, para luego recapacitar y convertirse en figura paternal de ella y su hijo; Corban Walker y Alan Pentony interpretan muy bien a Frankie, adulto y joven; la relación Frankie-Emma cobra atractivos e inesperados derroteros. A cambio hay otros aspectos del film peor resueltos: el personaje de Matt Dillon, algo traído por los pelos, o el de Anne Parillaud, la madre, demasiado extravagante; el shock que sufre Emma, al descubrir el romance de Jack, su padre, poco verosímil…

4/10
Beautiful Girls

1996 | Beautiful Girls

Willie Conway, un pianista alrededor de la treintena regresa a su pueblo natal para reunirse con sus antiguos compañeros del instituto. Todos atraviesan puntos de inflexión en sus vidas, y surgen las típicas dudas que conlleva el paso a la madurez y la toma de decisiones. Extraordinaria película del prematuramente desaparecido director Ted Demme, aunque parte del mérito se lo lleva el guionista y productor Scott Rosenberg. En un reparto plagado de grandes actores como Timothy Hutton, Matt Dillon y Uma Thurman, sobresale el trabajo de la jovencísima Natalie Portman, como la inteligente y encantadora Marty, adolescente enamorada del protagonista. Hay momentos geniales, como cuando Willie toca el piano con unas copas de más y conversa con la bella Andera. Inolvidable es también la banda sonora del film, plagada de temas conocidos.

8/10
La trampa del caimán

1996 | Albino Alligator

Un grupo de delincuentes, tras realizar un robo son perseguidos por la policía. Deciden esconderse en un bar y tomar como rehenes a todas las personas presentes en el local. El tiempo pasa y se dan cuenta de que tienen todas las salidas ocupadas y que la salvación se torna cada vez más complicada. Así que se deciden a negociar un trato. Sin embargo, mientras idean cuál es el mejor plan para escapar, se dan cuenta de que una persona del local es algo más que un simple rehén. Debut en la realización del actor Kevin Spacey. Logra un sólido producto acerca de tres delincuentes, dos hermanos, que se refugian en un pequeño bar que data de los años de la ley seca. Sus escasos clientes se convierte en rehenes al rodear el lugar la policía. El director crea una tensa y claustrofóbica atmósfera, gracias a un sólido guión con una progresión bien hilvanada, y a unos magníficos actores –Matt Dillon, Gary Sinise, Faye Dunaway, Joe Mantegna, Vigo Mortensen…–. Uno de los personajes, enigmático, depara algunas sorpresas. El final, pesimista, quiere reflejar las debilidades de la naturaleza humana, aun de aquellos –Faye Dunaway, aferrada siempre a las cuentas de su rosario– que se apoyan en sus creencias religiosas. El grandísimo actor Kevin Spacey (Sospechosos habituales, Seven, Negociador, American Beauty) da muestras de un talento poco común al dirigir este intenso y violento thriller de accción y suspense. Todo el reparto está a la altura, pero hay que mencionar en especial a Gary Sinise (De ratones y hombres, Forrest Gump, Apolo 13) y a la veterana actriz Faye Dunaway.

5/10
Todo por un sueño

1995 | To Die For

A través de la degeneración de una ambiciosa joven que ansía convertirse en reportera de televisión, Gus Van Sant (El indomable Will Hunting, Drugstore Cowboy) ofrece una crítica demoledora de la moral del triunfo a cualquier precio. Bien escrita y dirigida, y mejor interpretada –sobre todo por Nicole Kidman–, lo mejor son sus divertidos sarcasmos. Asimismo destaca la excelente banda sonora del compositor Danny Elfman, habitual autor de la música de las películas de Tim Burton.

5/10
Golden Gate

1994 | Golden Gate

Años 50 en Estados Unidos. Todos viven la paranoia del “peligro rojo”. En San Francisco el agente del FBI Kevin Walker recibe la misión de vigilar a los ciudadanos de origen chino, sospechosos de connivencia con el régimen comunista de Mao Tse Tung. Deseoso de hacer méritos, ideará una idea para poder acusarlos de conspiración: el envío de dinero a familiares residentes en China podría ser la base de una condena ante los tribunales, al estilo del encarcelamiento del gángster Al Capone por evasión de impuestos. Puede que su plan sea un éxito, pero al tiempo arruinará más de una vida y cargará inevitablemente su conciencia.El punto de partida de este film es muy sugestivo, pero un primerizo John Madden no acaba de llevarla a buen puerto. A pesar del esfuerzo interpretativo de Matt Dillon, los titubeos de su personaje no resultan demasiado creíbles, tampoco su enredo amoroso con la hija de la persona a la que metió en la cárcel, ni tampoco lo que se supone es una forma de redención. Igual ocurre con Cindy, la novia del agente Walker, sus reproches y su irremediable amor. A pesar de cierto empaque formal, hay algunos momentos chapuceros, como la escena del juicio, en que Walker aguanta los reproches de Cindy mientras está declarando, algo que resulta bastante increíble.

4/10
Solteros

1992 | Singles

El interés de Solteros radica no tanto en su calidad fílmica como en la radiografía social que realiza de un grupo de jóvenes que reside en un bloque de pisos para solteros en Seattle. Crowe, guionista y director, muestra las inquietudes de sus personajes, sin juzgar sus virtudes y defectos. El film está estructurado en pequeños episodios, enunciados como si se trataran de títulos de canciones. A través de ellos se conoce a Linda (Kyra Sedgwick) –una activa ecologista– y a Steve (Campbell Scott) –un brillante ingeniero de trenes enamorado de Linda–, a Cliff (Matt Dillon) –una ascendente estrella de rock– y a Janet (Bridget Fonda) –una soñadora que ha interrumpido sus estudios con la sola idea de conquistar a Cliff–. También está Debbie (Sheila Kelley), que para encontrar pareja recurre a un moderno sistema: grabar un videoclip e intercambiarlo con los posibles candidatos. En el film tiene un importante protagonismo la música: gran parte de las canciones son de Paul Westerberg y Pearl Jam, aunque hay una gran variedad perteneciente al movimiento musical de Seattle. Las canciones o las conversaciones tienen a veces un contenido superficial, consecuencia de identificar amor y sexo. A la efectiva realización técnica, hay que añadir unas buenas interpretaciones. Especialmente Bridget Fonda y Campbell Scott llevan a cabo dos grandes trabajos. Los personajes retratados son unos jóvenes creíbles. Gozan de una buena posición económica; les gusta vestir bien, con un descuido estudiado; disfrutan con la música y el baile; viven en un permanente estado de confusión; y, sobre todo, están necesitados de afecto: de amar y de ser correspondidos, aunque no sepan bien cómo. Algunas de las contradicciones que se dan en ellos tienen su gracia: la joven ecologista prefiere usar su coche y echar una buena cantidad de humo a pensar en recurrir en el futuro al fantástico tren que está diseñando Steve. Janet, para gustar más a Cliff, está dispuesta a someterse a una absurda operación de cirugía estética: sin embargo, lo que más valora son las cosas sencillas, como que le digan "Jesús" cuando estornuda.

6/10
Bésame antes de morir (1991)

1991 | A Kiss Before Dying

Para ascender en la escala social, el ambicioso Jonathan Corliss mantiene una relación con Dorothy Carlsson, hija de un poderoso empresario. Cuando ésta se queda embarazada, Jonathan teme que su padre la desherede, por lo que decide acabar con su vida. Su hermana gemela investiga el suceso, pues está convencida de que no se suicidó. Adaptación de una novela de Ira Levin, ya llevada al cine en 1956 por Gerd Oswald, con Robert Wagner, en una versión muy superior. Matt Dillon realiza un gran trabajo, así como algunos de los secundarios, pero Sean Young no está ni mucho menos a la altura.

5/10
Drugstore Cowboy

1989 | Drugstore Cowboy

Bob y Diane, y Rick y Nadine son dos matrimonios de drogadictos que viajan por todo el condado atracando farmacias para cubrir su dosis diaria; pero tras la muerte de Nadine por sobredosis, Bob empieza a replantearse su vida. Decide dejar las drogas e iniciar un nuevo camino alejado de toda esa lacra, pero no tendrá el apoyo de su esposa. Acertada y dura panorámica al mundo de la drogadicción a través de cuatro jóvenes enganchados. Gus Van Sant (Elephant) saca jugo al aire 'outsider' de los personajes y de la ambientación realista y cochambrosa. Destaca Matt Dillon (Rebeldes, Algo pasa con Mary). No llega a la extrema dureza de Réquiem por un sueño, pero es una buena recreación del infierno de las drogas.

6/10
Noches de Broadway

1989 | Bloodhounds of Broadway

Un tipo desesperado que ha vendido su cuerpo a un médico loco y otros personajes coinciden una nochevieja en un local clandestino de los años 20. El film fue el debut de Howard Brookner, que sin embargo murió tras terminar el rodaje.

4/10
Mano de oro

1987 | The Big Town

Jack es un experto en el juego de dados, que suele tener la suerte a su favor. Como en su pueblo apenas tiene oportunidades de ganar dinero, decide marcharse a Chicago, para participar en partidas que muevan grandes cantidades. Comienza trabajando para un matrimonio que le ofrece una comisión. Al final, Jack acaba apostando en 'Gem', un club donde se reúnen los expertos en el juego de dados. Allí, consigue ganar quince mil dólares, pero su vida se complicará cuando inicia una relación con la mujer del dueño del local. Retrato de un perdedor que recuerda en muchos elementos a El buscavidas, pero cambiando el billar por los dados. Se basa en la novela 'The Arm', de Howard Clark. Matt Dillon borda el papel protagonista, un personaje chulo y prepotente que le viene al pelo. Y el guión ofrece los suficientes puntos de interés como para mantener pegado a los espectadores.

6/10
El paria

1986 | Native Son

Adaptación del libro "Native Son", de Richard Wright. Su acción se desarrolla en Chicago, en la época de la Gran Depresión, cuando el afroamericano Bigger entra a trabajar como chofer de una familia burguesa blanca. La liberal actitud sexual de la joven desencadenará la tragedia cuando, durante una noche de borrachera, comienza a flirtear con Bigger y éste la mata accidentalmente. Aterrado ante este hecho, entierra el cadáver de la chica y hace creer a la familia que ella se ha escapado con su amante comunista. Producida por la PBS American Playhouse, se fundamenta en un gran reparto de nuevas estrellas como Elizabeth McGovern y Matt Dillon, además de viejas glorias del estilo Geraldine Page y Carroll Baker. En breves papeles Ving Rhames y Oprah Winfrey. Dicha novela ya había sido llevada al cine en Argentina como Sangre negra (1951).

5/10
Agente doble en Berlín

1985 | Target

La relación entre Chris Lloyd y su padre, Walter, no es buena. Éste le ha educado siempre de una manera muy prudente y aburrida, sin tomar riesgos. Cuando cuando su madre es secuestrada en Europa, Walter pasará a la acción mostrando quién es realmente. Cinta de acción y disparos que entretiene pero que nunca termina de llenar al público.

5/10
The Flamingo Kid

1984 | The Flamingo Kid

La canícula pega fuerte en Brooklyn, Nueva York. Jeff acaba de terminar el instituto, y tiene que pensar qué va a hacer con su vida: estudiar, trabajar... Mientras se decide, trabaja durante el verano en el Flamingo, un club a pie de playa, donde conoce a Phil, quien le llena la cabeza de ideas acerca de cómo conquistar el mundo entero y demás. También tendrá tiempo de vivir un romance en la temporada veraniega. Película de iniciación a la vida, con buscado tono nostálgico, y las frivolidades típicas del ambiente playero propias de una cinta juvenil. Pinta los años de juventud en que toca empezar a saber qué es eso de la responsabilidad. Garry Marshall logra la meta perseguida, gracias al trabajo protagonista de un Matt Dillon que demostraba que su carrera tenía recorrido. Richard Crenna fue nominado al Globo de Oro por su papel de mentor del joven, y Hector Elizondo asume bien el papel de preocupado progenitor.

4/10
La ley de la calle

1983 | Rumble Fish

Uno de los mejores trabajos del maestro Coppola, con una sabia utilización de la fotografía en blanco y negro, y leves detalles en color. El más pequeño de dos hermanos toma como modelo al mayor, que ha sido el líder de una pandilla de gamberros juveniles. Una relación inspirada en la mantenida entre el director Francis Ford Coppola y su hermano mayor August. Los protagonistas realizan los mejores trabajos de sus carreras.

6/10
Rebeldes

1983 | The Outsiders

Coppola se nos pone romántico en esta adaptación de una novela juvenil de Susan E. Hinton. La mirada nostálgica de Ponyboy ("Cuando salí a la cegadora luz del sol, desde la oscura sala de cine...") sirve para recordar los anhelos de las bandas de adolescentes, sus amores y rivalidades. El film contó con un prometedor grupo de jóvenes actores, el "bratpack" o "atajo de mocosos", que luego triunfarían más o menos en la pantalla: Tom Cruise, Rob Lowe, Matt Dillon, Diane Lane, Emilio Estevez, Ralph Macchio, Patrick Swayze y C. Thomas Howell.

6/10
Mi guardaespaldas

1980 | My Bodyguard

Clifford Peache es un joven que se matricula en un nuevo instituto. Allí es recibido con hostilidad tras su enfrentamiento con Moody, líder de un grupo de matones que le quitan a los chicos el dinero del almuerzo. En teoría, Moody y los suyos reclaman el dinero en concepto de protección, para ayudarles a defenderse de Linderman, un tipo que según los rumores llegó a matar a su hermano. Pero Clifford decide hacerse amigo de Linderman, al que acaba contratando como guardaespaldas, para que le defienda de Moody y sus amigos. Con su debut como director, Tony Bill (Cinco esquinas) obtuvo un gran éxito de público, a pesar de que parte de un guión de lo más convencional.

5/10
La ciudad de los fantasmas

2002 | City of Ghosts

En el sureste asiático, un joven timador busca a su jefe, que tras una estafa huyó dejándole en la estacada. La pista le lleva a Camboya, donde se enamora de una arqueóloga. Debut como director de Matt Dillon en la pantalla grande, pues ya dirigió un telefilm titulado Oz. Al actor se le ocurrió la idea durante unas vacaciones en Camboya, y coescribió el guión con el novelista Barry Gifford, autor de la novela en la que se basa Corazón Salvaje, de David Lynch.

4/10
La ciudad de los fantasmas

2002 | City of Ghosts

En el sureste asiático, un joven timador busca a su jefe, que tras una estafa huyó dejándole en la estacada. La pista le lleva a Camboya, donde se enamora de una arqueóloga. Debut como director de Matt Dillon en la pantalla grande, pues ya dirigió un telefilm titulado Oz. Al actor se le ocurrió la idea durante unas vacaciones en Camboya, y coescribió el guión con el novelista Barry Gifford, autor de la novela en la que se basa Corazón Salvaje, de David Lynch.

4/10

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