Netflix sale al paso de una de las críticas más repetidas —y satirizadas— sobre el modelo de las plataformas: la supuesta obligación de simplificar o reiterar las tramas para espectadores distraídos. Sus máximos responsables de cine y televisión, Dan Lin y Bela Bajaria, lo desmienten tajantemente: “No existe ninguna fórmula”.
Durante la presentación del catálogo del año, Dan Lin fue claro: “Nosotros mismos nos reímos con el sketch de los Oscar, pero no hay ningún principio así. Si ves nuestras películas o series, no repetimos la trama”. Bela Bajaria fue más allá, calificando la idea de “ofensiva” para los creadores: “Ni daríamos una nota así ni los cineastas la aceptarían”.
La controversia viene de lejos, pero ha ganado fuerza recientemente por dos frentes. Por un lado, un sketch en los últimos Premios Óscar, donde Conan O'Brien y Sterling K. Brown parodiaban la idea con una versión de Casablanca en la que los personajes se explicaban continuamente lo que estaba ocurriendo.
Por otro, unas declaraciones de Matt Damon en el pódcast de Joe Rogan, donde sugería que en Netflix se busca enganchar al espectador desde el inicio y que no vendría mal “reiterar la trama” porque muchos ven contenido mientras usan el móvil. Matt Damon hablaba a propósito de El botín, thriller que produce y protagoniza.
Desde dentro de la compañía, la respuesta es unánime. La responsable de drama, Jinny Howe, subraya que Netflix confía en la inteligencia del espectador: “Sabemos lo sofisticadas que son las audiencias. No dudan en decirnos cuando algo falla”.
Lejos de fomentar la sobreexplicación, Bela Bajaria asegura que en ocasiones ocurre lo contrario: se pide a los creadores que reduzcan la exposición innecesaria. “El subtexto ya está ahí, no hace falta decirlo todo”, explica.
El mensaje de fondo es claro: frente a la caricatura de algoritmo y consumo distraído, Netflix reivindica un modelo centrado —al menos en discurso— en el talento creativo y en un espectador activo.
