John Travolta debutará como director en la próxima edición del Festival de Cannes, donde presentará su primer largometraje tras las cámaras, “Propeller One-Way Night Coach”, un proyecto discreto respaldado por Apple que ya ha despertado curiosidad en la Croisette.
La película, que tendrá su estreno mundial en mayo dentro de la sección Premiere del certamen —con proyección en el Teatro Debussy del Palais des Festivals—, llegará posteriormente a Apple TV+ el 29 de mayo. Se trata de una obra de duración media inspirada en un libro infantil que el propio John Travolta escribió en 1997 para su hijo.
El film narra el viaje iniciático de Jeff, un joven apasionado de la aviación que emprende junto a su madre una travesía aérea rumbo a Hollywood. Lo que comienza como un simple vuelo se convierte en una experiencia transformadora, salpicada de encuentros pintorescos, escalas inesperadas y el encanto de la edad dorada de los viajes en avión. La historia mezcla nostalgia, aventura y descubrimiento personal.
El reparto incluye a la hija del cineasta, Ella Bleu Travolta, junto a los intérpretes Clark Shotwell y Kelly Eviston-Quinnett. La producción corre a cargo de JTP Films, la compañía del propio John Travolta, en colaboración con Kids At Play.
Más allá de lo cinematográfico, el proyecto conecta con una de las grandes pasiones del actor: la aviación. Piloto experimentado desde su adolescencia, John Travolta está certificado para pilotar aeronaves como el Boeing 707, 737 y 747, e incluso ha llegado a volar un Airbus A380, una rareza entre pilotos privados. Esa fascinación se traduce en una puesta en escena que promete recrear con detalle y romanticismo el universo de los vuelos comerciales en su época más icónica.
Cannes, territorio conocido
Aunque se estrena como director, John Travolta no es ajeno al festival francés. Ha participado previamente con títulos emblemáticos como Pulp Fiction (1994), dirigida por Quentin Tarantino, además de Primary Colors (1998), fuera de competición.
Con este debut, el intérprete de clásicos como Fiebre del sábado noche y Grease busca abrir una nueva etapa creativa detrás de la cámara, apostando por una historia íntima y personal que, lejos de grandes estridencias, confía en la emoción y la memoria como motores narrativos. Cannes será el primer termómetro para medir si este vuelo inaugural despega con buen rumbo.
