Christopher Nolan ha prometido que su adaptación de "La Odisea" o será precisamente una excursión turística por la Grecia clásica. El director confiesa que ha llevado la película “hasta el límite”, definiéndola como “la versión más extrema posible” del poema de Homero.
En una entrevista para 60 Minutes,Christopher Nolan explica que siempre intenta meter al espectador “dentro” de la historia, no observarla desde lejos. “Quiero que el público huela el lugar, que sienta cómo sería estar allí”, comentó, añadiendo que en esta ocasión quería literalmente poner al espectador “dentro del caballo de Troya” y sobre la cubierta del barco de Ulises. El cineasta incluso admitió que La Odisea podría haberle hecho encontrar “algunos límites” físicos y logísticos, algo poco habitual en alguien que ya hizo explotar un Boeing de verdad en Tenet por puro capricho artístico.
La película llegará a los cines el 17 de julio y promete ser una de las grandes apisonadoras cinematográficas del año. Pero antes incluso de estrenarse ya se ha convertido en campo de batalla cultural. Elon Musk lleva días atacando públicamente la película y acusando a Christopher Nolan de haberse entregado al “wokismo” por varias decisiones de casting.
El detonante principal ha sido el fichaje de Lupita Nyong'o como Helena de Troya. Elon Musk respaldó mensajes en X que aseguraban que Christopher Nolan había elegido a la actriz “para ganar premios” y cumplir con las cuotas de diversidad de los Oscar. En otro mensaje llegó a escribir: “Vergüenza para Christopher Nolan por profanar a Homero”.
La polémica se amplificó todavía más con rumores sobre la participación de Elliot Page y la presencia del rapero Travis Scott en el reparto. Elon Musk y varios comentaristas conservadores acusaron a la película de sacrificar el rigor histórico en favor de una agenda ideológica.
Mientras tanto, Christopher Nolan ha defendido sus elecciones creativas con bastante flema británica. Sobre Travis Scott, por ejemplo, explicó que veía un paralelismo entre la tradición oral de Homero y el rap contemporáneo. Una frase que seguramente hizo sonreír a media facultad de Filología Clásica… y atragantarse a la otra media.
Lo curioso es que toda esta guerra cultural está ocurriendo alrededor de una historia donde aparecen cíclopes, sirenas y dioses vengativos. Pero en 2026 parece que lo verdaderamente fantástico no son los monstruos mitológicos, sino conseguir que Internet no convierta una película en una batalla campal antes del primer pase de prensa.
