La ambiciosa apuesta de Doug Liman por la inteligencia artificial sigue sumando ingredientes para la controversia. Su próxima película, "Bitcoin" —anteriormente conocida como "Killing Satoshi"— incluirá versiones generadas mediante IA de varias figuras públicas como Mark Zuckerberg, Jack Dorsey, Vladimir Putin, Kim Jong Un, Jeff Bezos y Eric Trump.
Estos personajes no serán interpretados directamente por ellos mismos ni mediante imágenes de archivo. En su lugar, actores reales darán vida a los papeles y sus rostros serán modificados digitalmente mediante inteligencia artificial para asemejarse a las figuras representadas. De hecho, Mark Zuckerberg y Eric Trump serían los personajes con más diálogos dentro del guion.
La producción ya había llamado la atención por su innovador sistema de rodaje. En lugar de desplazarse a múltiples localizaciones, el equipo está utilizando una tecnología denominada "markerless performative capture stage", que permite crear entornos digitales sin necesidad de marcadores físicos tradicionales. Gracias a este método, el presupuesto habría descendido hasta unos 70 millones de dólares, muy por debajo de los entre 200 y 300 millones que habría costado una producción convencional de características similares.
Además, el rodaje se completó en apenas 20 días, una cifra sorprendentemente reducida para una película de esta escala.
El reparto está encabezado por Casey Affleck, que interpreta al controvertido informático Craig Wright, conocido por afirmar durante años que era el creador de Bitcoin. Junto a Casey Affleck aparecen Pete Davidson como el inversor en blockchain Calvin Ayre, Gal Gadot como Charlotte "Lotte" Miller y Isla Fisher en un papel aún no detallado públicamente.
El guion corre a cargo de Nick Schenk, conocido por escribir la película Gran Torino. Actualmente, Bitcoin se encuentra en fase de posproducción y todavía no cuenta con distribuidor en Estados Unidos.
La combinación de criptomonedas, personajes reales recreados mediante IA y una producción fuertemente apoyada en herramientas digitales convierte a Bitcoin en uno de los proyectos más singulares —y potencialmente polémicos— de los próximos años. La gran incógnita ahora es qué estudio se atreverá a distribuir una película que promete abrir nuevos debates sobre los límites entre interpretación, tecnología y representación de figuras públicas.
