Sony Pictures ha puesto en marcha la cuarta entrega de "Infiltrados en clase”, la popular saga de comedia policial, con Jonah Hill, Channing Tatum e Ice Cube en negociaciones para retomar los personajes que convirtieron las dos primeras películas en éxitos de taquilla.
La dirección correrá a cargo de Rodney Rothman, ganador del Óscar por Spider-Man: Un nuevo universo, que además firma el guion junto a Jonah Hill y Meghan Malloy. Como productores regresan Phil Lord y Christopher Miller, responsables de Infiltrados en clase (2012) y Infiltrados en la universidad (2014), acompañados por Neal H. Moritz. También participan en la producción Jonah Hill y Channing Tatum.
Por el momento no se han revelado detalles sobre la trama. La franquicia cinematográfica nació con Infiltrados en clase, adaptación en clave cómica de la serie televisiva Nuevos policías, emitida por Fox entre 1987 y 1991 y protagonizada por Johnny Depp. En la primera película, Jonah Hill y Channing Tatum interpretaban a los agentes Schmidt y Jenko, dos policías enviados de incógnito a un instituto para desmantelar una red de narcotráfico. La secuela, Infiltrados en la universidad, trasladó la acción al entorno universitario, mientras Ice Cube encarnaba al temperamental capitán Dickson.
El éxito comercial de ambas cintas fue notable. Infiltrados en clase superó los 200 millones de dólares en la taquilla mundial, mientras que Infiltrados en la universidad elevó la cifra hasta los 331 millones, consolidando la saga como una de las comedias más rentables de la década.
Durante años se especuló con una tercera película, incluyendo un proyecto que habría cruzado el universo de Infiltrados en clase con el de Men in Black. Sin embargo, aquella propuesta acabó siendo descartada y la continuidad de la franquicia quedó en suspenso.
No obstante, Channing Tatum ya dejó claro en 2024 que seguía interesado en regresar. Channing Tatum aseguró entonces que existía un guion para una hipotética continuación y expresó públicamente su deseo de volver a trabajar junto a Jonah Hill. Dos años después, Sony parece haber encontrado la fórmula para devolver a la pareja de policías más inmadura del cine a las calles.
