El Gobierno ha concedido un indulto parcial a Natalio Grueso, exdirector del Centro Niemeyer de Avilés, condenado a ocho años de prisión por delitos continuados de malversación de caudales públicos y falsedad documental y societaria.
La medida, aprobada por el Consejo de Ministros por motivos humanitarios relacionados con su estado de salud, le permitirá abandonar la cárcel, aunque mantiene la pena de inhabilitación y la multa impuestas por los tribunales. La decisión llega tras una campaña de apoyo impulsada por numerosas personalidades del ámbito cultural y audiovisual, entre ellas el cineasta estadounidense Woody Allen.
Grueso fue una de las figuras más destacadas de la gestión cultural española durante la primera década del siglo XXI. Tras pasar por el Teatro Español y la Fundación Príncipe de Asturias, dirigió el Centro Niemeyer entre 2006 y 2011, convirtiéndolo en uno de los proyectos culturales más ambiciosos del país. Escritor y autor de la biografía "Woody Allen: El último genio", cultivó una estrecha amistad con el director neoyorquino, así como con cineastas como Carlos Saura y actores como Kevin Spacey.
Sin embargo, su trayectoria dio un giro radical cuando la Audiencia Provincial de Oviedo lo condenó en 2020 por utilizar fondos de la Fundación Centro Niemeyer para gastos personales y de personas de su entorno. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia en 2023. Antes de ingresar en prisión permaneció más de dos años fugado y fue detenido en 2025 en el Algarve portugués tras una orden europea de búsqueda y captura.
Con el indulto, Grueso recupera la libertad, aunque conserva la inhabilitación para ejercer cargos públicos y la sanción económica derivadas de su condena. Su regreso a la gestión cultural, no obstante, parece poco probable tras uno de los casos de corrupción más notorios vinculados a una institución cultural española.
