Bailar en la oscuridad - Película - decine21
IMG-LOGO
Bailar en la oscuridad
8 /10 decine21

Bailar en la oscuridad

Dancer in the Dark

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
Goya
2001
Ganadora de 1 premio
Festival de Cannes
2000
Ganadora de 2 premios
8 /10 decine21

Crítica

La música en tiempos de cólera

La música en tiempos de cólera

Pantalla en negro. Música. Un minuto, dos, ¿tres? Así empieza el último y galardonado film del danés Lars Von Trier. Una de las muchas audacias que se permite. Si nos contaran el argumento, diríamos: “es un melodrama.” Selma Jezkova; inmigrante checa, madre soltera de un niño de diez años; trabaja en una fábrica; se está quedando ciega y, lo que es peor, la enfermedad es hereditaria; su vecino policía tiene problemas; hay una amiga que la aprecia y comprende... Y sin embargo, no parece tal melodrama. Parece la vida misma. Von Trier, a la hora de contar la triste vida de Selma, se agarra, al menos aparentemente, a los principios del movimiento Dogma que él impulsó: ausencia de música, luz natural, espontaneidad... Y mueve la cámara compulsivamente, sin dejarla quieta un momento, como queriendo recalcar el estrés de nuestra época.

Y de pronto... ¡milagro! ¡La película se convierte en un musical! Von Trier arroja los principios “dogmáticos” al cesto de los papeles. El director y guionista nos ha preparado un poco –la protagonista es forofa de los musicales de Hollywood–, pero en absoluto para que una noche en una lúgubre fábrica con ruidos anodinos se transforme en un animado número musical. Y es que Selma se evade con sus fantasías musicales de una realidad dura o, mejor, integra esa realidad con su imaginación y dotes musicales, haciéndola mejor, más pura, más como debiera ser. Björk compone y canta de modo asombroso.

Los personajes de la película son auténticos. Magníficos Björk, Catherine Deneuve –la amiga fiel–, David Morse –el policía torturado–, Peter Stormare –prototipo de enamorado–, pero también los secundarios como la conmovedora Siobhan Fallon, vigilante del corredor de la muerte, o Jean-Marc Barr, patrón de la fábrica. Y hay conflictos de interés: la amistad mantenida a machamartillo, la custodia de un secreto, la comprensión del dolor ajeno, el sacrificio por el propio hijo... El desenlace, magistral, es el último capítulo que no es el último capítulo si uno no quiere que lo sea. Para entender esto último, ¡no dejes de ver esta joya!

¡Que no pare la música!

Decir “musical” es mentar la era dorada de Hollywood. ¿Qué fue de musicales tan inolvidables como Cantando bajo la lluvia o Sombrero de copa? Lo más parecido a un “musical” en la actualidad son los filmes de Disney, o aquellos con bandas sonoras salpicadas de canciones. Pero hay excepciones: ademas de Bailar en la oscuridad nos viene a la memoria el intento de Woody Allen con Todos dicen I Love You y el experimento francés de On connaît la chanson, de Alain Resnais.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Últimos tráilers