Paul Schrader sustituye a los actores negros por inteligencia artificial en "Three Guns at Dawn": "Los vamos a fabricar". El guionista de "Taxi Driver" explica por qué ha decidido rodar con "prototipos humanos" generados por IA el reparto de su película sobre tres hermanos criminales de Los Ángeles, después de que ningún actor negro aceptara interpretar a los personajes.
Paul Schrader escribió hace unos años Three Guns at Dawn, un guión ambientado en South Central, Los Ángeles, protagonizado por tres hermanos negros —un policía corrupto, un asesino en serie y un narcotraficante— que se odian entre sí. El proyecto llegó a manos de Antoine Fuqua, que lo vendió a Netflix como productor y pidió a Paul Schrader que lo dirigiera.
El problema, según contó el propio Paul Schrader, era que temía ser acusado de "apropiación cultural" si diriga él mismo una historia sobre delincuencia ambientada íntegramente en un barrio afroamericano. Creía haber resuelto el dilema codirigiendo la película junto a un cineasta negro sin identificar, pero el proyecto siguió mutando: Antoine Fuqua terminó abandonándolo y, finalmente, Paul Schrader optó por una solución radicalmente distinta.
El cineasta explicó que ningún actor negro quiso participar en una película sin personajes negros positivos, lo que dejó el proyecto prácticamente enterrado. La inteligencia artificial, dijo, le permitió prescindir por completo del casting: "Esos empleos ya no existen, cielo", declaró sobre la resistencia de Hollywood a la IA, antes de añadir sobre los personajes que nadie quiso interpretar: "¡Los vamos a fabricar!".
Paul Schrader planea poblar toda la película con lo que ha descrito como "prototipos humanos generados por IA" en lugar de actores reconocibles. La solución elimina de un plumazo el casting, los agentes, los rechazos de los intérpretes y las acusaciones de apropiación cultural que tanto le preocupaban al principio: basta con fabricar directamente a los personajes negros que nadie quiso encarnar.
La vuelta de tuerca no ha pasado desapercibida: de temer apropiarse de la cultura afroamericana, Paul Schrader ha terminado por apropiarse directamente de personas negras, esta vez de forma digital. En algún lugar, Spike Lee probablemente esté bastante enfadado.
