Brad Pitt ha convertido su regreso al Festival de San Sebastián en uno de los grandes acontecimientos de la 74ª edición del certamen. El actor estadounidense provocó una enorme expectación entre los aficionados, con masas de seguidores congregadas ante el hotel María Cristina y colas de hasta dos horas para acceder a la rueda de prensa celebrada este miércoles en el Kursaal.
La llegada de Brad Pitt a la ciudad ya había provocado el pasado domingo una auténtica movilización. Cientos de admiradores aguardaban su llegada al María Cristina con fotografías, teléfonos y libretas para conseguir un autógrafo o una imagen con la estrella. Brad Pitt, lejos de limitarse a saludar desde la distancia, dedicó alrededor de media hora a atender a los fans, firmar autógrafos y hacerse fotografías con ellos.
La expectación alcanzó su punto culminante este miércoles. Las colas para entrar en la sala de prensa llegaron a las dos horas, mientras algunos aficionados intentaban acceder al Kursaal sin acreditación. En el exterior del hotel María Cristina también se concentraron numerosos seguidores con la esperanza de ver al actor.
Brad Pitt ha viajado a San Sebastián para presentar En el corazón de la bestia, la nueva película de David Ayer, que participa en la Sección Oficial fuera de concurso. En el thriller, el protagonista de Malditos bastardos interpreta a James Belmont, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales que, después de sobrevivir a un accidente aéreo, queda atrapado en la naturaleza salvaje de Alaska junto a Odín, su antiguo perro de combate. La película está protagonizada también por J.K. Simmons y Anna Lambe, y Brad Pitt figura además como productor.
Se trata, además, del regreso de Brad Pitt al Festival de San Sebastián después de su visita de 2009, cuando presentó Malditos bastardos junto a Quentin Tarantino. En esta ocasión el actor ha aprovechado también su estancia para disfrutar de la ciudad. "Es tan bonito volver. Es una ciudad preciosa", explicó, recordando que tuvo un día libre para recorrer la costa, contemplar obras de arte y reencontrarse con la obra del escultor Eduardo Chillida. También reconoció haber comido muy bien durante su estancia.
Durante la multitudinaria rueda de prensa, Brad Pitt habló especialmente del vínculo entre los dos protagonistas de En el corazón de la bestia, el soldado y su perro. Para el actor, lo fundamental de la película es "ese tipo de afecto, amor y lealtad" que mantiene unidos a ambos personajes y les permite seguir adelante en las circunstancias más extremas.
Brad Pitt también reflexionó sobre el momento que atraviesa el cine independiente. A su juicio, los cambios provocados por el streaming y la transformación de los grandes estudios han abierto nuevas oportunidades para actores, guionistas y directores, aunque el aumento de los costes de producción está perjudicando a determinadas películas. El intérprete considera que actualmente existe "más ojos en el cine independiente" y lo compara con la situación de la industria durante los años noventa.
Sobre la situación social actual, Brad Pitt dejó además un mensaje de tono conciliador: "Quizá deberíamos dedicar más tiempo a aquello en lo que coincidimos". Y añadió que preocuparse por las personas que tenemos cerca, asegurarnos de que están bien y cuidar de los nuestros puede ser un buen punto de partida.
Con En el corazón de la bestia, que llegará a los cines españoles este viernes 25 de septiembre, Brad Pitt vuelve a demostrar que su presencia sigue siendo capaz de transformar un festival de cine en un auténtico acontecimiento popular.
