Conscientes del potencial que tiene de cara al futuro el mercado asiático, y del triunfo en taquilla de
Conscientes del potencial que tiene de cara al futuro el mercado asiático, y del triunfo en taquilla de producciones como Hero, los hermanos Harvey y Bob Weinstein, productores de películas como Kill Bill, acaban de anunciar que dedicarán una enorme cantidad de dinero, 285 millones de dólares, a la producción de cine asiático. En los próximos seis años, los Weinstein potenciarán el desarrollo de una veintena de películas, que planean distribuir a escala internacional. “El cine se ha globalizado, y a través de este fondo podremos poner en marcha proyectos arriesgados con autores creativos y talentos dinámicos procedentes de Asia”, explica Bob Weinstein.
Quentin Tarantino, habitual colaborador de los hermanos, colaborará estrechamente en sus nuevos proyectos asiáticos. De momento, los Weinstein participan en la producción de Forbbiden Kingdom, una superproducción en la que se podrá ver juntos por primera vez a Jackie Chan y Jet Li, las dos grandes estrellas actuales de las artes marciales.
El aspecto más singular de esta iniciativa, es que los Weinstein han planeado también poner en marcha varios remakes de grandes éxitos del cine clásico. Uno de los primeros que barajan será Los siete samuráis, revisión del clásico de Akira Kurosawa. De momento, no se conocen detalles sobre el reparto y los actores, aunque los Weinstein han contratado a Zhang Ziyi (Tigre y dragón), que ha fichado para dos películas.
