Lucasfilm ha soltado una bomba intergaláctica desde la Star Wars Celebration 2025 en Japón: "Star Wars: Starfighter", el nuevo proyecto de la saga más longeva del hiperespacio, aterrizará en los cines el 28 de mayo de 2027. Y sí, el piloto estrella es Ryan Gosling. Que la Fuerza te acompañe, Ken.
Dirigida por Shawn Levy —conocido por Deadpool & Lobezno y por hacer que nos mordamos las uñas en Stranger Things—, esta entrega se desmarca de las trilogías tradicionales con una aventura inédita, ambientada cinco años después de Star Wars: El ascenso de Skywalker. Lo que significa: ni Luke, ni Rey, ni Palpatines revividos a base de magia sith y pegamento narrativo. Aquí todo es nuevo. Nuevos personajes, nueva época, y quién sabe si nuevos droides con sentido del humor más afilado que C-3PO después de un curso intensivo de sarcasmo.
La presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, y el omnipresente Dave Filoni han prometido una historia fresca que se despega del pasado y vuela libre en su propio caza estelar. Algo así como un Top Gun: Maverick galáctico, pero sin gafas de sol ni motos.
Ryan Gosling, que ya bailó al borde del surrealismo en Barbie (2024), parece dispuesto a conquistar el espacio con su cara de no haber roto nunca una estrella de la muerte. Con títulos como La ciudad de las estrellas (La La Land), El diario de Noa y Crazy, Stupid, Love, el canadiense demuestra que puede pilotar tanto una nave como los corazones de medio planeta.
El rodaje arranca este otoño, así que habrá tiempo de sobra para teorías, filtraciones, y debates en foros sobre si esto será otro Han Solo: Una historia de Star Wars o el renacimiento que la saga necesita.
Por ahora, lo único claro es que en 2027, volveremos a una galaxia muy, muy lejana. Y esta vez, con Ryan Gosling a bordo.
