En los últimos tiempos los Oscar dejan poco espacio para la sorpresa. Los premios previos y los sondeos de opinión marcan el camino de modo muy nítido, y este año no parece que vaya a ser la excepción. Por ellos me parece interesante señalar en estas líneas los méritos y los puntos flacos de las 8 películas que optan al Oscar a la mejor película.
A favor tiene el tener detrás a un clásico como Clint Eastwood, su gran tirón popular reflejado en la taquilla mayor entre los títulos nominados, y el abordar una guerra, la de Irak, nada popular, recordando a unos veteranos que sufren secuelas serias, y que a menudo son olvidados. En contra tiene al Hollywood más liberal, que aunque sea con la boca pequeña no traga las películas que le parecen demasiado patrióticas o ideologizadas, aunque ésta haya hecho sin duda un gran esfuerzo de objetividad, sin entrar en disputas políticas.
Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)
A favor tiene la doble mirada al mundo del teatro y el cine, Broadway y Hollywood, y ya sabemos que al mundo de la farándula le encanta mirarse el ombligo. También el alarde técnico de estar rodada aparentemente en un solo plano, y esa energía vigorizante, expresada en unas grandes interpretaciones. En su contra puede pesar cierto carácter de "película rarita", a la gente le desconcierta la presencia de Birdman por ahí, o esa música de percusión que busca incomodar al espectador.
Boyhood. Momentos de una vida
La película favorita, tiene a favor el lienzo para pintar a una típica familia americana, desde el punto de vista de un chico que está creciendo, y el alarde de constancia y tesón de ir filmando la historia a lo largo de 12 años. Que la idea no dé lugar a un tostonazo, sino a una historia entretenida y creíble, es todo un mérito. En contra no tiene nada, a no ser la condición a veces traicionera de ser la favorita.
El gran hotel Budapest
Tiene a favor su gran originalidad, su ritmo trepidante, el guión de "muñecas rusas", el carácter de comedia, el ingenioso guión, la dirección artística, el maravilloso reparto. En contra, su condición de "marcianada", algo inevitable en Wes Anderson, y que se estrenó muy pronto, en marzo.
Descifrando Enigma
Tiene a favor que una historia típica de equipo luchando contra los nazis desde los despachos tiene diversas capas que la vuelven apasionante, amén de unas interpretaciones soberbias, y el ser una de las dos representantes "british", y algo de los "primos europeos" habría que premiar. Pero en contra tiene una campaña agresiva de los Weinstein que se ha vuelto en su contra, según los expertos, y algunas críticas al rigor histórico.
Selma
Juega a su favor su victimismo, la idea de que las minorías han tenido poca presencia este año en los Oscar, de hecho, la directora no está nominada, se da la sorprendente situación de que esta historia de Martin Luther King sólo opta a 2 premios. Pero claramente en contra tiene su presencia testimonial, e incluso la crítica feroz de alguno, que ha dicho que si esta película la dirigiera un blanco de edad avanzada habría sido ignorada, considerada como bienintencionada pero convencional.
La teoría del todo
A su favor tiene que la historia de Stephen Hawking, que sobreponiéndose a su discapacidad desarrolla sus investigaciones científicas y forma una familia, algo muy, muy hollywoodiense. En su contra podría decirse esto mismo, que es muy, muy hollywoodiense, y últimamente en la meca del cine quieren demostrar que están abiertos a nuevos tipos de película.
Whiplash
A su favor tiene una historia de discípulo y maestro que a los académicos les tienen que encantar, y de hecho J.K. Simmons tiene el Oscar de actor de reparto en su bolsillo. La idea de dejarse el alma en el proceso creativo también gusta, como hemos visto ya con Birdman. Quizá la pega principal es que de todas, todas es una película pequeñita, "indie", de ésas que se considera que bastante han hecho ya con llegar a la recta final.
