La operación era de gran calado, pero no ha llegado a prosperar, quizá porque las filosofías de Fox y Warner parecen muy distintas.
Podía haber sido el conglomerado mediático más potente de la galaxia, pero ha quedado en nada. Tan rápido como se comentó la posible fusión de 21st Century Fox con Warner, por una oferta de los primeros, la respuesta de los segundos ha sido tan tibia, que Rupert Murdoch ha suspendido cualquier nuevo movimiento para mantener las negociaciones vivas.
Además, el presidente de Fox presentó las cifras de la cuenta de resultados del último trimestre, para demostrar lo bien que van las cosas en la compañía. Los números cantan: hubo unos ingresos de 8.400 millones de dólares, y unas ganancias por acción de 43 centavos, cifras superiores a las que habían previsto los analistas. El éxito de películas como la última entrega de X-Men, Rio 2 y la sorpresa de Bajo la misma estrella, han ayudado sin duda a tan buenos resultados.
Sin embargo, Warner no parecía tener voluntad de unir esfuerzos con Fox, que no ha aceptado los términos de 80.000 millones de dólares, o 85 dólares pora acción. Y la decisión de Fox de no hacer una contraoferta es firme, pues los mercados reaccionaron con una bajada de las acciones de las compañía de Murdoch, después de que se supiera de sus intentos de fusión, y no quiere perjudicar los intereses de sus accionistas.
Chase Carey, otro de los jefazos de Fox, comentó que Warner se puso exageradamente a la defensiva, explicó “lo hemos intentado”, y para que no quedaran dudas, dijo que “han pasado página”. Entretanto Jeff Bewkes, CEO de Time Warner, no quiso hablar de la oferta de Fox a la hora de comentar los resultados de su compañía y sus planes de recompra de acciones por valor de 5.000 millones de dólares.
