En el comunicado difundido por la Academia de Cine en España, se asegura que la concesión de la Medalla de Oro a Santiago Segura es "por su labor como actor, director, productor y guionista; cuatro oficios con los que ha contribuido a mejorar el cine español en sus aspectos industrial y artístico".
Sin duda es una forma de quitarse la espinita de que Santiago Segura, uno de los cineastas españoles más populares, tenga dos Goyas logrados muy al principio de su trayectoria, en 1993, cuando se dedicaba a hacer cortometrajes –Perturbado fue el premiado– y su simpatía le hizo acreedor de mejor actor revelación por El día de la bestia, dirigida por Álex de la Iglesia. 23 años y 5 Torrentes rompetaquillas después, le llega este reconocimiento de sus compañeros de la Academia, representados por su Junta Directiva.
En sus muy tempranas declaraciones, el galardonado ha comentado que "Mi primera reacción ha sido de sorpresa y agobio, siempre pienso con este tipo de premios que seguro que hay alguien que se lo merece más (también es cierto que a veces pienso que para que se lo hayan dado a ese me lo podrían haber dado a mí). También me da por pensar que, probablemente, me lo den porque me ven ya en los estertores de mi carrera. Yo me siento aún una joven promesa, un principiante, pero a lo tonto, a lo tonto llevo tres décadas dando la brasa a mi amado público. Lo cierto es que, al margen de estas patéticas observaciones es un motivo de gran alegría y solo puedo agradecérselo a los miembros de la Junta Directiva que han votado por mí… y a los que no también por haber acatado el acertado criterio de la mayoría."
