Reportajes
Se estrena “Géminis”, con Will Smith, que supone un paso adelante en esta técnica
¡Qué bello es rejuvenecer! El software que puede revolucionar la industria del cine
¿Quien no ha fantaseado con la eterna juventud, o con conseguir “El retrato de Dorian Gray”, para que no pesen los años? Hollywood, fábrica de sueños, la ha conseguido, con una perfección increíble. Pronto veremos a Robert De Niro, de nuevo en sus años mozos, en “El irlandés”, de Martin Scorsese, que según las críticas sería una de las películas del año, y a un Will Smith que parece recién salido de “El príncipe de Bel-Air”, en “Géminis”, que se estrena el viernes, 11 de octubre.
Este último actor interpreta en Géminis, dirigido por Ang Lee, a un asesino, Henry Brogan, que tiene que enfrentarse con Junior, un clon de sí mismo a los 23 años. Para conseguir volver hacia atrás en el tiempo, en primer lugar el realizador le puso al actor –que tiene ahora 51 años– fragmentos de películas suyas antiguas, y de la serie televisiva que le dio la fama, El príncipe de Bel-Air. “Después de verlas, me hizo sentarme con él y me dijo que los ojos que yo tenía antes son distintos a los de ahora, se expresaban de otra forma y reflejaban inocencia”.
A partir de ahí, se creó un personaje digital, de aspecto fotorrealista, que está considerado el ser humano más ambicioso que se haya creado para un largometraje. Los gráficos de ordenador han avanzado tanto, que no llama la atención cuando aparece junto a actores de carne y hueso, al igual que ocurría con el mono Cesar, en El amanecer del Planeta de los Simios.
Fraguó este milagro Bill Westenhofer, ganador de dos Oscar a los efectos visuales, por La brújula dorada, y La vida de Pi, donde también estaba a las órdenes de Lee. Tenía a sus órdenes a un equipo de quinientos técnicos dedicados a hacerle un lavado de cara al protagonista. Por lo que parece, dejaron igual la barbilla y los labios del actor, pero entre otras cosas endurecieron facciones como los pómulos y la mandíbula, quitaron vello facial, aligeraron las cejas, y dieron a su piel un aspecto más terso.
Brad Pitt y otros ilustres antecesores
Sin embargo, el más difícil todavía llegará pronto a las pantallas. En El irlandés, que se estrena en salas de cine el 15 de noviembre, y en la plataforma de streaming Netflix el 24 de ese mismo mes, había que quitarle años a Robert De Niro para un gran porcentaje del extenso metraje. En este caso, Martin Scorsese ha contado con Industrial Light & Magic, la compañía más prestigiosa en el terreno de los efectos visuales, creada por George Lucas en su día, para aprovechar el talento de los técnicos reunidos para su película La guerra de las galaxias.
A todo el mundo le divierte rejuvenecerse o ver cómo va a ser dentro de unos años, como lo demuestra el éxito de FaceApp. Cuando se lanzó esta aplicación de teléfonos móviles para iOs y Android hace unos meses, las redes sociales se llenaron de fotos de sus usuarios modificadas, con polémica incluida cuando se difundió la idea, casi leyenda urbana, de que los rusos querían crear una enorme base de datos de rostros con fines inconfesables. En realidad su funcionamiento es muy sencillo si se compara con el software utilizado por los grandes estudios de Hollywood, pues se limita a añadir filtros con arrugas, canas y manchas en la piel. Pero creaba imágenes muy resultonas, de ahí su enorme aceptación.
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