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Reportajes

Permanecerá instalada en el Espacio 5.1 de IFEMA del 26 de octubre hasta el 24 de noviembre

Sir Davos y Bram Stark inauguran “Juego de tronos: La exposición oficial” en Madrid

El invierno ha llegado a Madrid. Y no sólo porque hemos tenido que empezar a abrigarnos desde hace unos días (menuda rasca que hace), sino porque acaba de desembarcar en la capital “Juego de tronos: La exposición oficial”, como advertían desde hace unos días el dragón de la khaleesi de la Plaza de Callao y otros objetos de las diferentes casas de los protagonistas de la serie diseminados por diferentes localizaciones de la ciudad. Permanecerá instalada en el Espacio 5.1 de IFEMA-Feria de Madrid desde este sábado, 26 de octubre hasta el domingo, 24 de noviembre.

Han apadrinado la inauguración dos actores de la serie de HBO bien conocidos por el 'fandom', Isaac Hempstead Wright y Liam Cunningham, para aclararnos Bram Stark (ya bastante crecidito desde que Jaime Lannister le tirara por la ventana en el primer capítulo) y Sir Davos, que con chaqueta de cuero moderna en vez de armadura parece otro señor. Les acompañaba Michelle Clapton, diseñadora de vestuario con poco trabajo en numerosas escenas (debido a los numerosos desnudos de la ficción), pero que a la hora de ponerse al tajo ha demostrado una enorme imaginación, diseñando ropajes y armaduras.

dragonJuego de tronos no sería lo que es sin España”, declara Cunningham. “Varios momentos dramáticos de enorme importancia los hemos rodado en Teruel y Sevilla, y por aquí hemos pasado todos los actores principales. Así que teníamos una deuda con este país”. El actor ha desvelado que viene mucho. “He pasado varias vacaciones en Andalucía, y soy un apasionado de la Fórmula 1, así que paso por los circuitos de Cataluña, y he seguido mucho a Fernando Alonso. He ganado kilos en San Sebastián, porque allí se come muy bien y acabo de rodar un film en Madrid”. El electricista irlandés reconvertido en actor se refiere a Way Down, donde ha estado a las órdenes de Jaume Balagueró.

Objetos valiosos de los Siete Reinos

huevos“Nos sentíamos como unos privilegiados por poder disfrutar de ese atrezzo tan elaborado que se puede ver en la muestra y del vestuario”, comenta Hempstead-Wright. “Eran auténticas obras de arte. Ha llegado el momento de compartirlo con el público, y de que todo el mundo pueda ver los detalles, y el nivel de estas piezas de artesanía”. “Hasta yo me he sorprendido de lo bien hechos que están los trajes”, explica Clapton. “Yo sólo me encargo del diseño, y luego un equipo los confecciona. Pero no había visto algunos de ellos, así que he descubierto en la exposición que teníamos excelentes profesionales”.

El joven Hempstead-Wright reconoce que se llevó algunos objetos a casa, pero muy pocos. “A lo largo de los años no me quedé con ninguno, pero cuando ya acabamos el rodaje decidí recoger lo que pillé recorriendo los escenarios. Al final arramplé con una cuchara de madera, un bol de madera y otro de paja. Así que todo lo que me queda para demostrar que trabajaba en Juego de tronos es… ¡menaje de cocina!”. Más souvenirs acumula en su casa Cunningham. “Mi hija tiene una pared llena de cosas. Aprecio sobre todo los huesos de los dedos de mi personaje [que llevaba en una bolsita colgada del pecho]. Me prometieron que me los iban a dar, pero estuvieron perdidos durante cinco años. Al final, un compañero los encontró en una caja y me los entregó”.

“Merece la pena detenerrostrosse a ver lo que se expone, porque muchas veces los espectadores están pendientes de la trama y no tienen tiempo de recrearse en lo bien hechos que están”, explica Cunningham. Así que sigo su consejo, y me doy un garbeo por las diferentes salas, tras la rueda de prensa, con el resto de periodistas acreditados. Tras un vídeo introductorio, paso al interior, comprobando lo bien presentada que está la exhibición, con una reconstrucción del Bosque de invierno. En el primer tramo me topo con el traje de Joffrey Baratheon, su espada de acero valyrio y el vestido de novia de Margaery Tyrell, uno de los platos fuertes. También anda por aquí la mano dorada de Jamie Lannister y la daga que Arya usó para su acción más heroica en el penúltimo capítulo. Se puede alquilar una audioguía que da numerosísimos detalles sobre cómo se rodó Juego de tronos.

En la sala del Camino Real están los trajes que usaban Arya Stark y “El perro” cuando deambulaban juntos. En la cámara de los Targaryen, atuendos de Missandey y Daenerys, los huevos de dragón que recibió como regalo de boda, y las armaduras de los Inmaculados. En la casa de Negro y Blanco te haces una foto y tu cara pasa a formar parte de la Sala de los Rostros. Y después me aventuro Más Allá del Muro, donde se pueden contemplar trajes de Jon Snow y Garra, su espada.

vestuarioLo mejor, la oportunidad de fotografiarse con espadas, en algún que otro decorado conocido por los seguidores de la serie, o escalando el muro de hielo. Y por supuesto, nadie que visite Juego de tronos: La exposición se querrá ir sin su instantánea sentado en el mítico Trono de Hierro. Que sí, que puede ser un poco hortera, pero se farda mucho en Facebook. Hasta la prensa especializada se moría de ganas de llevarse a casa este recuerdo.

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