Los espectadores han tenido una sorpresa ayer en la sesión inaugural de la sección “Un Certain Regard”. Hunger, película dedicada a Bobby Sands que moría en la cárcel de Maze después de 66 días de huelga del hambre el 5 de mayo de 1981, es el primer film del artista británico Steve McQueen, que naturalmente nada tiene que ver con el actor desaparecido ya hace muchos años.
Cuando se esperaba alguien de rasgos irlandeses, un hombre corpulento de color estaba presente en la escena de
El caso de Bobby Sands, que interpreta el actor Michael Fassbender, adquiere un relieve especial. El guión, firmado por el celebre dramaturgo Enda Walsh, sigue paso a paso la resistencia de Sands y las diferentes humillaciones que afectan a los presos. Las escenas de represión se completan con un largo diálogo entre Bobby Sands y un sacerdote católico que intenta convencerle de renunciar a la huelga del hambre, seguro que ésta conducirá a la muerte, ante la convicción que el Gobierno conservador británico no modificará su intransigencia. Steve McQueen afirma la actualidad de su película en un momento en el que el “cuerpo humano es el último reducto de la protesta que puede ser utilizado como una muestra de desesperación, para lo mejor y para lo peor”. Hay efectivamente la noción del heroísmo que está en juego y una sublimación del sacrificio, como en el caso de Bobby Sands, teñido de elementos religiosos.
“Los tres monos”, del turco Bilge Ceylan
La competición ha continuado con la presentación de Los Tres Monos, del turco Nuri Bilge Ceylan, que viene por tercera vez a Cannes. La primera lo hizo con Lejano en 2003, y la segunde con Los climas en 2006. La fábula de los tres monos que no quieren ni ver, ni escuchar, ni hablar, se aplica aquí a una familia sumida en una situación moral sumamente compleja. El padre, acepta de su patrón en plena campaña electoral, asumir la responsabilidad de un accidente de tráfico mediante el pago de una suma de dinero. Mientras éste se encuentra en la cárcel, la esposa reclama una parte del dinero del patrón pero al mismo tiempo se transforma en su amante. El hijo, que aprovecha el dinero recibido, descubre la traición de la madre. A la salida de la cárcel el protagonista de la historia descubre la situación. Poco después el patrón es asesinado. Nuri Bilge Ceylan ofrece un retrato penetrante de sus personajes, con sus dudas y sus inquietudes, pero incapaces de asumir la responsabilidad personal de sus actos. Un largo suspense terminará con la peor de las soluciones, que se niega una vez más a admitir la verdad. Para el director turco se trata de un viaje en el comportamiento humano, concebido sobre todo a través de sus limitaciones.
“Un conte de Noël” o Francia entra en competición
Arnaud Desplechin pertenece a la categoría de “abonados” al Festival. Es la cuarta vez que viene a Cannes y lo hace de la mano de una serie de actores prestigiosos entre los que figuran Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni, Emmanuelle Devos, Mathieu Amalric, Anne Cosigny y Jean-Paul Roussillon. Esta lista incompleta, da idea de una película coral y familiar de una extraordinaria complejidad, como el cine francés las ama. La anécdota es compleja. La madre de familia (Catherine Deneuve) padece una enfermedad que la condena. El remedio puede venir de la “greffe” de médula de uno de sus hijos. Todos se reúnen así, con sus familias respectivas para hacer los test médicos indispensables. Esta reunión es la ocasión de evocar el pasado de toda la familia, sus dificultades, sus golpes bajos, sus enemistades y sus secretos. No se puede decir que se nada en aguas claras. Sin dramas excesivos, el pasado de la familia esta turbado por una serie de acontecimientos. El problema es que los lazos que unen a los personajes y sus conflictos se desvelan poco a poco, y que la claridad narrativa no es el fuerte de Arnaud Desplechin, al que le gusta desvelar sus intrigas poco a poco y dejar siempre amplias zonas de sombra. El resultado es de una cierta confusión durante la proyección, que se va aclarando al final pero que puede dejar unos instantes perplejos a los espectadores. El dossier de prensa contiene esencialmente un árbol genealógico, que es aconsejable facilitar a cada espectador en el futuro, pues ayudará a la comprensión rápida de la película. Un crítico me expresaba su entusiasmo sin reservas, pero añadía, quizá inocentemente, que había visto la película dos veces. En fin, la acogida del público ha sido calurosa, pero quizá el excelente trabajo de los actores era la razón fundamental.
Saura presenta “Peppermint Frappe” con 40 años de retraso
La evocación del mayo del 68 encuentra en Cannes un terreno especialmente abonado, puesto que el 21 Festival de Cannes decidía suspender sus actividades, pocas horas antes de que Francia entera estuviera paralizada. El Festival se había inaugurado el 10 de mayo y la agitación parisina parecía no llegar a Cannes. Grave error, puesto que las primeras manifestaciones contra el Gobierno habían tenido lugar en los medios estudiantiles ante la destitución de Henri Laglois, Presidente Fundador de
