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Biografía

François Truffaut

François Truffaut

52 años ()

François Truffaut

Nació el 06 de Febrero de 1932 en París, Francia
Falleció el 21 de Octubre de 1984 en Neuilly-sur-Seine, Hauts-de-Seine, Francia

Premios: 1 Festival de Cannes

La pasión cinéfila

10 Febrero 2009

Apasionado del cine, revisaba constantemente los clásicos con fervor casi religioso. Cinéfilo ante todo, François Truffaut fue también un revolucionario de la crítica, que contagiaba a sus lectores el amor por el cine al tiempo que derrumbaba los absurdos prejuicios de los intelectuales del Séptimo Arte. Supo expresar su particular visión del mundo en sus películas como director, siempre pobladas de personajes que reproducían su pasión por el cine, el arte, la literatura las mujeres y la vida. “¿Qué es un director de cine? Un hombre que responde a preguntas de todo tipo. Algunas veces, conoce las respuestas”, decía él mismo sobre su profesión, en uno de los diálogos del personaje que interpretó, el director de cine de La noche americana.

Nacido en la capital francesa, el 6 de febrero de 1932, François Truffaut era hijo de madre soltera y tardó muchos años en conocer a su auténtico padre. El arquitecto y decorador Roland Truffaut –compañero sentimental de su madre– le inscribió en el registro como hijo suyo. Al parecer, el pequeño tuvo una relación bastante fría siempre con su madre, que le dejaba al cuidado de una niñera, hasta que fue rescatado por su abuela, que le contagió su amor por la literatura y la música. A la muerte de ésta, tiene que volver a vivir con su madre y su compañero, pero ante la falta de cariño por parte de éstos, se refugia en la literatura y el cine, al que empezó a acudir asiduamente desde la infancia. “Cuando tenía once o doce años, lo que hacía era ir al cine mientras mis padres se iban al teatro. Les engañaba. Sabía que si me iba a un cine que estuviera cerca de casa, podría meterme en la cama antes de que ellos regresaran. Pero evidentemente, tenía miedo. Muchas veces me tenía que marchar antes del final porque estaba nervioso, me latía fuerte el corazón y tenía miedo de que me descubrieran; abandonaba el cine, me desnudaba y me metía en la cama”, comentó el cineasta en una entrevista. No fue precisamente un estudiante modelo –se escapaba y mentía, sobre todo para poder seguir yendo al cine–, y acabó convertido en un adolescente conflictivo que no paraba de meterse en líos. Parecía predestinado al reformatorio, en el que fue recluido tras ser entregado a la policía por su propio padrastro.

Resultó providencial para Truffaut su encuentro con André Bazin, el patriarca de la crítica francesa. El chico había creado su propio cineclub, ‘Le Cercle Cinémanie’, que financiaba gracias a su trabajo como mensajero y chico para todo en un mercado. Sus sesiones no tenían el éxito esperado porque coincidían con el cine club del profesor Bazin. Ni corto ni perezoso, el chico –que tenía 16 años– se fue a ver a Bazin, ¡para exigirle que cambiara el día de sus proyecciones! A éste le cayó en gracia, se convirtió en su protector, y le contrató como secretario personal y para escribir en sus revistas, un trabajo que le libraría del reformatorio. “Me proporcionó mi primer trabajo interesante, es decir, ligado al cine (...). Puedo afirmar que le debo todo lo bueno que me ha ocurrido desde entonces. Bazin me enseñó a escribir, corrigió mis primeros artículos en ‘Cahiers du Cinéma’, y progresivamente me llevó a la dirección. Cuando falleció el día 11 de noviembre de 1958 yo había empezado precisamente la víspera el rodaje de mi primera película, Los cuatrocientos golpes. Sólo llegó a leer el guión”, explicó Truffaut.

El lugar donde Truffaut más aprendería sobre cine fue la Cinemateca Nacional de París. Allí devoraría cantidades pantagruélicas de cine, aunque le marcaron especialmente los grandes clásicos del cine americano, sobre todo John Ford, Howard Hawks, Nicholas Ray y Alfred Hitchcock, al que le dedicaría posteriormente un libro legendario. En la revista ‘Cahiers du Cinéma’ –cofundada por Bazin en 1951–, Truffaut colaboraría junto con Jacques Rivette, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, con Eric Rohmer de editor. Todos estos jóvenes talentosos cambiarían para siempre el cine francés, porque se convertirían en los impulsores del movimiento conocido como Nouvelle Vague.

A principios de 1954, Truffaut escribe en ‘Cahiers’ su artículo más famoso, ‘Une certaine tendence du cinéma française’ (Una cierta tendencia del cine francés), punto de partida de las teorías de la Nouvelle Vague. El escrito atacaba sobre todo las adaptaciones literarias y producciones acartonadas del cine francés, que sólo se ocupaban de la ‘qualité’ pero se olvidaban de aportar el punto de vista personal del director al film.

En 1954, Truffaut siente la necesidad de hacer él mismo cine, y debuta tras la cámara con el cortometraje Une visite, seguido de Les Mistons. Le ayudó a obtener financiación y seguir rodando películas el contraer matrimonio en 1957 con Madeleine Morgenstern, hija de un importante distribuidor. Aunque tuvo dos hijas con ella, acabó divorciándose en 1965. Mientras duró el matrimonio, su suegro le financia la producción de su primer largometraje, Los cuatrocientos golpes, basado en su propia juventud, y que se convertiría en uno de los primeros largometrajes de la Nouvelle Vague, tras El bello Sergio, de Claude Chabrol. Truffaut tenía muy claro que el protagonista debía ser un chico que se pareciese mucho a él. Para reclutarle puso un anuncio en el periódico al que respondieron cientos de chavales. Finalmente eligió a Jean-Pierre Léaud, hijo de una actriz y un asistente de guionista, que era tan conflictivo y mal estudiante como él. “Les hacía preguntas bastante sencillas, puesto que mi objetivo era encontrar un parecido más moral que físico con el niño que yo creía haber sido”, escribía Truffaut en ‘Les adventures d’Antoine Doinel’. Con el film, que recibió el premio al mejor director en Cannes, los analistas empiezan a hablar de una ruptura en el cine francés y se pone de moda el nuevo movimiento. Aparecen decenas de seguidores que rodaban en la calle, cámara en mano, películas que pretendían sobre todo reflejar la realidad.

En su segundo trabajo como director, Tirad sobre el pianista, Truffaut había decidido abandonar la temática autobiográfica, y acometer la adaptación de una novela de David Goodis, que homenajea al cine negro que tantas alegrías le había deparado en la gran pantalla. Sin embargo, no tuvo el mismo éxito que su ópera prima, sobre todo porque el público huía en masa de los filmes de la Nouvelle Vague, que identificaban como excesivamente intelectuales. Por lo visto, los espectadores preferían ir a ver precisamente las películas de los directores atacados por la Nouvelle Vague. Al final, el movimiento se disgrega, sobre todo por la rivalidad entre sus propios miembros, que en su mayoría acaban integrándose en el cine francés más comercial.

Obsesionado por analizar los efectos de una infancia tan desastrosa como la suya, Truffaut inició una saga de películas protagonizada por Antoine Doinel, el personaje de Léaud en Los cuatrocientos golpes. El director muestra al personaje descubriendo el amor en Antoine y Colette, uno de los cortos que integran El amor a los 20 años. En Besos robados, Doinel se enamoraba de una chica que pertenecía a una familia estable, prototipo de la que siempre había querido tener, tanto el personaje como el propio Truffaut. En busca de su propio hogar, en Domicilio conyugal, el personaje se casa y tiene un hijo. Quizás, el menos interesante de la serie es la última entrega, El amor en fuga, donde el mismo Doinel ha destruido su estabilidad familiar, se ha divorciado y tiene una nueva pareja con la que las cosas no van muy bien.

Truffaut recuperó el tema de la infancia perdida en una de sus mejores películas: El niño salvaje. Allí, analiza la falta de afecto y comunicación humana en un chico que fue abandonado y que ha sobrevivido por sus propios medios en un bosque. El propio Truffaut se adjudicó el papel del Dr. Itard, que se esfuerza por comunicarse con el protagonista, e integrarlo en la sociedad. La relación entre los educadores y los niños es también tratada por Truffaut en La piel dura, que sigue los pasos de los alumnos de un colegio.

El cineasta rindió homenaje a sus pasiones culturales. Por ejemplo, recrea el mundo del cine en La noche americana, que reconstruye un rodaje. También rindió tributo al teatro en El último metro, sobre un grupo de actores durante la ocupación nazi. Truffaut –que siguió siendo toda su vida un lector compulsivo– reivindica el valor del libro en Fahrenheit 451, adaptación de una novela de Ray Bradbury que presenta una sociedad futurista donde la lectura está prohibida. Ya había homenajeado a su adorado Balzac en Los cuatrocientos golpes –donde el protagonista le dedica un altar al escritor–, mientras que Diario íntimo de Adele H. recrea la historia real de la hija de Victor Hugo. Truffaut también sería el autor de correctas adaptaciones literarias, como Las dos inglesas y el amor, La sirena del Mississipi, La habitación verde o Vivamente el domingo, su último trabajo.

Truffaut no acababa de encontrar la estabilidad amorosa, tuvo numerosas relaciones fallidas, y estuvo unido sentimentalmente a la actriz Fanny Ardant, con la que tuvo otras dos hijas, y a la que dirigió en La mujer de al lado y Vivamente el domingo. La búsqueda del amor y las relaciones sentimentales son temas muy presentes en películas como Jules y Jim, que presenta un triángulo amoroso, La piel suave –sobre el adulterio– y sobre todo El amante del amor, sobre un tipo que tras su fracaso matrimonial acaba convirtiéndose en un obseso que acapara numerosas amantes.

Aunque Truffaut se convirtió en un director consagrado, no dejó de escribir sobre cine. En 1965, sus encuentros con Alfred Hitchcock se convirtieron en uno de los más célebres libros sobre el Séptimo Arte, ‘El cine según Hitchcock’, que contribuyó a desmontar las teorías de los intelectuales del cine que hasta la llegada de Truffaut habían despotricado contra los cineastas de Hollywood, a los que consideraban demasiado comerciales. “En 1962, encontrándome en Nueva York para presentar Jules y Jim, me di cuenta de que cada periodista me hacía la misma pregunta: ¿Por qué los críticos de Cahiers du Cinéma toman en serio a Hitchcock? Es rico, tiene éxito, pero sus películas carecen de sustancia. Uno de esos críticos americanos, a quien yo acababa de hacerle el elogio, durante una hora, de La ventana indiscreta, me respondió esta barbaridad: A usted le gusta La ventana indiscreta porque, no siendo habitual de Nueva York, no conoce bien Greenwich Village. Le respondí: La ventana indiscreta no es una película sobre la ciudad, sino sencillamente una película sobre el cine. Y yo conozco el cine”, comenta Truffaut en el prólogo del libro.

El admirador de grandes directores estadounidenses se convirtió a su vez en inspiración para los cineastas de Hollywood que llegaron después. Especialmente para Steven Spielberg, que se declaró seguidor suyo, y le contrató para interpretar al científico de Encuentros en la tercera fase, que intentaba comunicarse con los extraterrestres, como su personaje en El pequeño salvaje hacía lo propio con el niño protagonista.

El director falleció prematuramente, a los 52 años de edad, a consecuencia de un tumor cerebral, el 22 de octubre de 1984, en las cercanías de París. Llevaba en estado de coma diez días, en los que estuvo acompañado por Fanny Ardant.

Ganador de 1 premio

Filmografía
Vivamente el domingo

1983 | Vivement dimanche!

La película que cierra la filmografía de François Truffaut, prematuramente fallecido al año siguiente, 1984, de un tumor cerebral, con sólo 52 años. Se trata de un apañado divertimento con guiños al cine negro y al suspense de Alfred Hitchcock, pergeñado a partir de una novela de Charles Williams, "Larga noche del sábado", transformada convenientemente en su versión cinematográfica para conceder protagonismo absoluto a Fanny Ardant, musa de Truffaut en su film anterior, La mujer de al lado. La trama se inicia con un asesinato ejecutado en una mañana de caza, mientras Barbara, fiel secretaria del dueño de una inmobiliaria, se dirige a su oficina. Todo apunta a que su jefe Julien ha asesinado a ese tipo, antiguo amante de su mujer. A partir de aquí los elementos intrigantes empiezan a acumularse, con interrogatorios de la policía, viajes nocturnos, caracterizaciones de prostituta, taquilleras misteriosas y llamadas intrigante. Y domina, de fondo, un tono de farsa, de no tomarse la acción demasiado en serio, para retratar así la levedad de unos personajes donde sobresale la luminosa Ardant. Algunos elementos son autocitas, como la agencia de detectives que remite a Besos robados, mientras que el apuñalamiento de una mujer no desmerece de filmes de Hitchcock como Con la muerte en los talones; y hay ideas graciosas, como la de la actriz luciendo sus piernas por la claraboya donde se esconde Julien. Entre las audacias que se permite Truffaut, absolutamente contracorriente, está la de rodar en blanco y negro, algo que le va que ni piripintado a un film que homenajea sin rubor a los modelos citados.

6/10
La mujer de al lado

1981 | La femme d'à côté

Mathilde, que acaba de mudarse de barrio, se reencuentra con su antiguo amante Bernard. A la sorpresa puede que siga, quizá, en el rescoldo de ese amor, un renacimiento del afecto de antaño. Uno de los últimos trabajos de François Truffaut, pinta el amor con sobriedad y delicado intimismo. Grandes trabajos de Gérard Depardieu y Fanny Ardant, esta última nominada al César.

6/10
El último metro

1980 | Le dernier métro

Ambientada durante la ocupación nazi de Paris, El último metro es un homenaje de François Truffaut al teatro (como ya hiciera con el cine en La noche americana). Esta vez lo hace a través de dos pesos pesados, como Gérard Depardieu y Catherine Deneuve, que encarnan a los protagonistas de una obra de teatro que ha sido escrita por el marido de ella, perseguido por los nazis. El film se centra en el intento por estrenar la función a toda costa, a pesar de las dificultades que atraviesa la ciudad. Una estética bitonal permanece durante toda la cinta. El fotógrafo Néstor Almendros utiliza colores realistas y naturales para mostrar el día a día de los protagonistas y, en cambio, cuando las escenas tienen lugar en el teatro, los colores adquieren matices pretendidamente artificiales. El film es además un bello homenaje al matrimonio y la fidelidad. Obtuvo una nominación al Oscar como mejor película extranjera.

7/10
El amor en fuga

1979 | L'amour en fuite

Nueva entrega de la saga de Antoine Doinel, que aunque valiosa, empieza a dar síntomas de agotamiento. De hecho, Truffaut la retomó para equilibrar las cuentas de su productora, Les Films du Carrosse, después del fracaso comercial de La habitación verde. Y el cineasta llegó a discutir soluciones con Suzanne Schiffman para acabar con Doinel de una vez por todas, matándole, o incluso terminando con una escena en que se viera que se trataba del rodaje de una película, una solución emparentada con La noche americana. El film arranca con el divorcio de Antoine y Christine, después de algunos años de separación; el hijo de ambos vive con ella. Él sigue con su habitual indolencia, aunque le asaltan, como a las mujeres de su vida, los recuerdos de su vida en que fueron más o menos felices, mostrados en flash-backs, a veces reales, tomados de otros filmes de la saga, a veces deformados por el paso del tiempo y el autoengaño. Destaca el hermoso y romántico final, con la historia de la foto rota y recompuesta con celo, con la canción que da título al film, compuesta por Alain Souchon.

6/10
La habitación verde

1978 | La chambre verte

François Truffaut articula este film, que también protagoniza, en torno a tres relatos de Henry James: "El altar de los muertos", "Los amigos de los amigos" y "La bestia en la jungla". Sigue las vicisitudes de un periodista en torno a 1920, que enviudó diez años atrás, pero vive consagrado a la memoria de su esposa, algo simbolizado por "La habitación verde", un aposento de su casa dedicado enteramente a ella. La obsesión raya lo enfermizo. James escribió "El altar de los muertos" precisamente por una experiencia personal, la muerte de su querida prima Minnie Temple, una pérdida que le afectó en lo más hondo. A Truffaut le impresionó la historia, y decidió dedicar un film al exceso en el culto de los muertos, enriqueciéndola con elementos de otros relatos del autor, tomando ideas como la del maniquí de cera.

6/10
El amante del amor

1977 | L'homme qui aimait les femmes

La piel dura

1976 | L’argent de Poche

Film coral, con niños, padres y profesores. Durante un verano asistimos a sus preocupaciones cotidianas, entre las que se halla muy presente la búsqueda del amor. Truffaut describe los sentimientos con acendrado lirismo. 

6/10
Diario íntimo de Adele H.

1975 | L’Histoire d’Adèle H.

A partir de la historia real de la hija de Victor Hugo, Truffaut describe que la obsesión amorosa puede llevar a la locura. La protagonista siguió al oficial del que estaba enamorada por medio mundo.

6/10
La noche americana

1973 | La nuit américaine

Sentido homenaje de François Truffaut al quehacer cinematográfico, traspasado de romanticismo por todos sus poros, el cineasta francés orquesta su film como el rodaje de una película, "Os presento a Pamela", y en torno a él muestra la magia y la pesadez mecánica que supone. De modo que puede considerarse como una auténtica lección de una cine, pocas veces se ha ilustrado emjor el modo en que se realiza una película. A la vez, muestra a la pléyade de personas que se mueven en toda realización, recordando que son personas, con sus pequeños y grandes problemas, y sus necesidades afectivas. Mirarlas a ellas es mirar la vida, y, cómo no, la muerte.El mismo título, que alude al término técnico usado para un rodaje diurno, que simula la noche, señala de modo maestro su intencionalidad de hablar de realidad y ficción, de ese extraño y tantas veces extraordinario espejo de la complejidad humana que es el cine. El propio Truffaut se reserva un papel en el film que, no podía ser de otra manera, es el del director de la película.

8/10
Una chica tan decente como yo

1972 | Une belle fille comme moi

Un sociólogo tiene en marcha una investigación con trabajo de campo sobre mujeres criminales. Conocerá a la supuesta asesina Camille, de cuya inocencia cada vez está más convencido. Adaptación de una novela de Henry Farrell en clave de comedia a pesar de sus dosis de intriga. François Truffaut se toma el film como lo que es, un historia ligera, puro divertimento.

6/10
Las dos inglesas y el amor

1971 | Les deux angalises et le continet

El amor contemplado desde la relación de un joven con dos hermanas. Tributo de Truffaut a la literatura y a la creación basada en una obra del escritor cuya otra novela dio lugar también a Jules y Jim, Henri-Pierre Roché.

7/10
Domicilio conyugal

1970 | Domicile conjugal

Antoine Doinel, casado y con trabajo... Se diría que nuestro hombre de Los cuatrocientos golpes y Besos robados ha sentado al fin la cabeza, por su matrimonio con Christine y su ocupación en el negocio de las flores. En realidad, nada más lejos de la realidad. El despreocupado Doine no está a gusto con su empleo, y se va a encaprichar de una joven japonesa, lo que obligará a su mujer a tomar cartas en el asunto. Detectado el éxito de Besos robados, François Truffaut decidió seguir la saga de Doine comprometiendo a los dos principales actores, Jean-Pierre Léaud y Claude Jade; además, de alguna forma veía en el film una revancha al relativo fracaso de La piel suave, pues su planteamiento era insertar ideas parecidas, a través de Doine: el amor en los primeros años de matrimonio, la paternidad, los reproches, la rutina... El enfoque era dar a la trama un 'toque Lubitsch' a la francesa, siendo sutil. Como decía su coguionista, Claude de Givray, la divisa de Truffaut en este film era "Hay que tener odio a la información directa", y por eso seguir la narración es para el espectador como un juego de las adivinanzas. La escena en que ella se viste a la japonesa es de una inteligencia que roza la perfección; y el ejemplo del matrimonio vecino, ¿modelo a imitar?, es una fina ironía.

7/10
El pequeño salvaje

1970 | L'enfant sauvage

En el siglo XVIII un niño de once años fue encontrado en un bosque francés, donde había vivido muchos años lejos de la civilización. Truffaut cuenta su historia con maestría incomparable.

7/10
La sirena del Mississippi

1969 | La Sirène du Mississipi

Louis Mahé, dueño de una gran plantación de tabaco, encuentra a su mujer ideal por las páginas de contacto de un diario. Enamorado locamente de ella le propone matrimonio, pero después de la boda ella desaparece llevándose todo el dinero. Decidido a encontrarla, contrata a un detective privado que la localiza en Niza bajo otra personalidad. Ahora, Louis debe decidir si quiere venganza o todavía está enamorado de ella. La obra maestra del Truffaut imitador de Hitchcock, en un delirante cuento romántico basado en la novela 'Waltz into Darkness' de William Irish. Rodada en la isla de Reunion, el thriller alcanza por momentos un insano toque necrófilo digno de mayor análisis. Su pareja protagonista –la fría Deneuve y el ingenuo Belmondo- es digna de figurar entre las más intensas de la historia del cine, realizando ambos una admirable composición de sus personajes. Mutilada en su metraje en algunos países –entre ellos España–, su versión íntegra está cerca de la perfección. En su país recaudó 8 millones de francos y el filme está dedicado a Jean Renoir.

9/10
Besos robados

1968 | Baisers volés

François Truffaut recupera a su  entrañable personaje de Antoine Doinel. Tras ser licenciado del ejército prematuramente, su vida se situará entre dos búsquedas: la del amor -donde conjuga el frecuentar prostitutas con el reencuentro con Christine, y la fascinación por una mujer casado- y la del trabajo -con ocupaciones como la de vigilante en un hotelito, o la de detective privado-. Una de las grandes joyas de la "nouvelle vague", con momentos de enredo próximos al vodevil, y excelente uso de la música de Antoine Duhamel. De nuevo Doinel da el tipo de personaje lánguido y despreocupado, el indolente por antonomasia, que trata de encontrar su lugar en el mundo. Truffaut logra entregar momentos magníficos de un humor suave, y las escenas que comparten Doinel y la señora Tabard son formidables. Al cineasta francés le convenció la subtrama detectivesca cuando escuchó decir a un auténtico profesional aquello de que, en su trabajo, "estoy en el corazón del corazón humano".

7/10
La novia vestida de negro

1967 | La mariée était en noir

La más hitchcockiana de las películas dirigidas por François Truffaut, no en vano el director galo compartió con Alfred Hitchcock un célebre libro-entrevista donde quedaba clara su admiración por el mago del suspense. Basada en una novela de Cornell Woolrich, sigue los  pasos de Julie, una fría mujer que ha planificado el asesinato de cinco personas, relacionadas con la muerte accidental de su marido, de un disparo, justamente el día de su boda.Truffaut ofrece con esta historia de venganza un magnífico ejercicio de estilo, de magnífico ritmo, y repleto de guiños a su referente: desde la banda sonora de Bernard Herrmann, a las escenas de la galería de arte y la mujer que cambia su aspecto, pasando por el suspense en el palco de un teatro donde se interpreta un concierto, pasando por el cruce de un avión que despega con la protagonista y una avioneta con otro personaje al que comenzamos a seguir, el film es una sentida y muy inspirada declaración de amor al cine de Hitchcock, que prueba la maestría del director a la hora de crear suspense o de acudir a un irónico sentido del humor, muy presente en el sorprendente desenlace. También hay inteligencia a la hora de crear expectación acerca de cómo Julie ejecutará cada uno de sus crímenes; o en no dedicar apenas atención al papel de la policía, algo en lo que Truffaut siguió el consejo de su amigo Jacques Rivette. Jeanne Moreau hace un magnífico trabajo como columna vertebral de la película.

7/10
Fahrenheit 451

1966 | Fahrenheit 451

Montag (interpretado por Oskar Werner) es un bombero que debe quemar todo tipo de libros, pues su posesión se considera un delito. Junto con su esposa Linda vive en un mundo controlado, donde la gente ha cambiado la individualidad y la creatividad por la seguridad. Pero gracias a una mujer, Clarisse, Montag descubre el placer de la lectura, lo que le convierte en un fugitivo de la ley. El extraordinario realizador francés François Truffaut (El pequeño salvaje) consiguió una obra notable con la adaptación del libro más conocido del escritor norteamericano Ray Bradbury ("Crónicas marcianas"), si bien es cierto que los rudimentarios efectos especiales han quedado muy desfasados. Lo que emociona del film es, sin embargo, su elevado canto al espíritu y la libertad humanas. La fantástica Julie Christie está perfecta en su doble papel de Linda Montag y de Clarisse. 

6/10
Mata-Hari, agente H-21

1964 | Mata Hari, agent H21

Mata-Hari es una exótica bailarina que se lleva a los hombres de cabeza en los años de la Primera Guerra Mundial. No sospechan los seducidos por sus encantos que se trata de una espía al servicio de los alemanes. Su relación con un capitán francés para sustraerle unos importantes documentos derivará hacia algo parecido al amor. Interesante acercamiento francés a la célebre espía, encarnada por encanto por Jeanne Moreau. François Truffaut coescribe el guión con el director de la cinta, Jean-Louis Richard, incorporando a muchas escenas un suspense genuino, aprendido del maestro Alfred Hitchcock.

6/10
La piel suave

1964 | La peau douce

Pierre, un prestigioso ensayista, casado y con una hija, inicia un 'affaire' con una azafata a la que conoce en uno de los frecuentes viajes que realiza para impartir conferencias. Es la vieja y vulgar historia de siempre del tipo maduro, encantado de haber conocido a una jovencita con la que vivir una aventura. Pierre desea prolongar la relación, y al tiempo mantenerla en secreto, lo que conduce a una serie de situaciones humillantes para ambos amantes. A medida que aquello dura, empieza a manifestarse lo que era claro desde un principio, aunque ninguno lo quisiera ver: que tal amor, además de injusto, era imposible. François Truffaut sabe contar la historia de este triste adulterio con infinita melancolía, subrayada por las notas sostenidas de la prodigiosa partitura de Georges Delerue. No hay concesiones al sentimentalismo barato, es sólo la crónica de un amor de notas sórdidas, y de las tristes consecuencias que acarrea. El cineasta aportó a la trama notas autobiográficas (no era aquel un momento luminoso de su vida, y de hecho se divorció al año siguiente), y la concibió en muy poco tiempo como reacción a los retrasos que sufría la preparación de Fahrenheit 451. Rodado con energía, por ejemplo en las escenas automovilísticas, e incluso con unas gotas de humor -Pierre tratando de esquivar al tipo que le ha invitado a presentar una película-, no falta el suspense en el duro desenlace, digno de su admirado Alfred Hitchcock. En el magnífico reparto destacan las tres puntas del triángulo, Jean Desailly, Françoise Dorléac y Nelly Benedetti, aunque Truffaut no se llevó bien del todo con el primero y la tercera.

8/10
Jules y Jim

1962 | Jules et Jim

Dos viejos amigos, ambos artistas, se enamoran de la misma mujer. En su tercer largo, el francés Truffaut adaptó la novela homónima de Henri-Pierre Roché. Consagró como estrella a Jeanne Moreau.

6/10
Tirad sobre el pianista

1960 | Tirez sur le pianiste

Charlie es un pianista de un local de baile de París que vive con su hermano Fido. Un día, decide desvelar a la camarera Lena, enamorada de él, su verdadera identidad. Le cuenta que él en realidad es Edouard Saroyan, un célebre pianista que obtuvo un gran éxito gracias a la colaboración de un empresario sueco. Cierto día, Richard y Chico, hermanos de Charlie, irrumpen en el cabaret pidiéndole ayuda a éste. François Truffaut dirige un film inspirado en el cine de gángsteres, con claras referencias a la "nouvelle vague". Los personajes estereotipados de este tipo de cine negro no se corresponden con los que el director dibuja en esta película, lo que confunde al espectador, pues presupone que los mafiosos son malos y rudos, y no simpáticos, como son pintados aquí. La cinta no obtuvo el éxito esperado y los saltos de imagen, los flashbacks y la realización irregular no gustará a todos los públicos.

6/10
Los cuatrocientos golpes

1959 | Les cuatre cents coups

Exploración del mundo de la infancia: niño con padres que se llevan mal, y que no deseaban tenerlo. Acabará en un orfanato, dando rienda suelta a su soledad. El francés François Truffaut, padre de la “nouvelle vague”, dirige su primer film, inspirado en su propias vivencias infantiles, con el emblemático personaje de Antoine Doinel.

9/10
Vivamente el domingo

1983 | Vivement dimanche!

La película que cierra la filmografía de François Truffaut, prematuramente fallecido al año siguiente, 1984, de un tumor cerebral, con sólo 52 años. Se trata de un apañado divertimento con guiños al cine negro y al suspense de Alfred Hitchcock, pergeñado a partir de una novela de Charles Williams, "Larga noche del sábado", transformada convenientemente en su versión cinematográfica para conceder protagonismo absoluto a Fanny Ardant, musa de Truffaut en su film anterior, La mujer de al lado. La trama se inicia con un asesinato ejecutado en una mañana de caza, mientras Barbara, fiel secretaria del dueño de una inmobiliaria, se dirige a su oficina. Todo apunta a que su jefe Julien ha asesinado a ese tipo, antiguo amante de su mujer. A partir de aquí los elementos intrigantes empiezan a acumularse, con interrogatorios de la policía, viajes nocturnos, caracterizaciones de prostituta, taquilleras misteriosas y llamadas intrigante. Y domina, de fondo, un tono de farsa, de no tomarse la acción demasiado en serio, para retratar así la levedad de unos personajes donde sobresale la luminosa Ardant. Algunos elementos son autocitas, como la agencia de detectives que remite a Besos robados, mientras que el apuñalamiento de una mujer no desmerece de filmes de Hitchcock como Con la muerte en los talones; y hay ideas graciosas, como la de la actriz luciendo sus piernas por la claraboya donde se esconde Julien. Entre las audacias que se permite Truffaut, absolutamente contracorriente, está la de rodar en blanco y negro, algo que le va que ni piripintado a un film que homenajea sin rubor a los modelos citados.

6/10
La mujer de al lado

1981 | La femme d'à côté

Mathilde, que acaba de mudarse de barrio, se reencuentra con su antiguo amante Bernard. A la sorpresa puede que siga, quizá, en el rescoldo de ese amor, un renacimiento del afecto de antaño. Uno de los últimos trabajos de François Truffaut, pinta el amor con sobriedad y delicado intimismo. Grandes trabajos de Gérard Depardieu y Fanny Ardant, esta última nominada al César.

6/10
El último metro

1980 | Le dernier métro

Ambientada durante la ocupación nazi de Paris, El último metro es un homenaje de François Truffaut al teatro (como ya hiciera con el cine en La noche americana). Esta vez lo hace a través de dos pesos pesados, como Gérard Depardieu y Catherine Deneuve, que encarnan a los protagonistas de una obra de teatro que ha sido escrita por el marido de ella, perseguido por los nazis. El film se centra en el intento por estrenar la función a toda costa, a pesar de las dificultades que atraviesa la ciudad. Una estética bitonal permanece durante toda la cinta. El fotógrafo Néstor Almendros utiliza colores realistas y naturales para mostrar el día a día de los protagonistas y, en cambio, cuando las escenas tienen lugar en el teatro, los colores adquieren matices pretendidamente artificiales. El film es además un bello homenaje al matrimonio y la fidelidad. Obtuvo una nominación al Oscar como mejor película extranjera.

7/10
El amor en fuga

1979 | L'amour en fuite

Nueva entrega de la saga de Antoine Doinel, que aunque valiosa, empieza a dar síntomas de agotamiento. De hecho, Truffaut la retomó para equilibrar las cuentas de su productora, Les Films du Carrosse, después del fracaso comercial de La habitación verde. Y el cineasta llegó a discutir soluciones con Suzanne Schiffman para acabar con Doinel de una vez por todas, matándole, o incluso terminando con una escena en que se viera que se trataba del rodaje de una película, una solución emparentada con La noche americana. El film arranca con el divorcio de Antoine y Christine, después de algunos años de separación; el hijo de ambos vive con ella. Él sigue con su habitual indolencia, aunque le asaltan, como a las mujeres de su vida, los recuerdos de su vida en que fueron más o menos felices, mostrados en flash-backs, a veces reales, tomados de otros filmes de la saga, a veces deformados por el paso del tiempo y el autoengaño. Destaca el hermoso y romántico final, con la historia de la foto rota y recompuesta con celo, con la canción que da título al film, compuesta por Alain Souchon.

6/10
La habitación verde

1978 | La chambre verte

François Truffaut articula este film, que también protagoniza, en torno a tres relatos de Henry James: "El altar de los muertos", "Los amigos de los amigos" y "La bestia en la jungla". Sigue las vicisitudes de un periodista en torno a 1920, que enviudó diez años atrás, pero vive consagrado a la memoria de su esposa, algo simbolizado por "La habitación verde", un aposento de su casa dedicado enteramente a ella. La obsesión raya lo enfermizo. James escribió "El altar de los muertos" precisamente por una experiencia personal, la muerte de su querida prima Minnie Temple, una pérdida que le afectó en lo más hondo. A Truffaut le impresionó la historia, y decidió dedicar un film al exceso en el culto de los muertos, enriqueciéndola con elementos de otros relatos del autor, tomando ideas como la del maniquí de cera.

6/10
El amante del amor

1977 | L'homme qui aimait les femmes

La piel dura

1976 | L’argent de Poche

Film coral, con niños, padres y profesores. Durante un verano asistimos a sus preocupaciones cotidianas, entre las que se halla muy presente la búsqueda del amor. Truffaut describe los sentimientos con acendrado lirismo. 

6/10
Diario íntimo de Adele H.

1975 | L’Histoire d’Adèle H.

A partir de la historia real de la hija de Victor Hugo, Truffaut describe que la obsesión amorosa puede llevar a la locura. La protagonista siguió al oficial del que estaba enamorada por medio mundo.

6/10
La noche americana

1973 | La nuit américaine

Sentido homenaje de François Truffaut al quehacer cinematográfico, traspasado de romanticismo por todos sus poros, el cineasta francés orquesta su film como el rodaje de una película, "Os presento a Pamela", y en torno a él muestra la magia y la pesadez mecánica que supone. De modo que puede considerarse como una auténtica lección de una cine, pocas veces se ha ilustrado emjor el modo en que se realiza una película. A la vez, muestra a la pléyade de personas que se mueven en toda realización, recordando que son personas, con sus pequeños y grandes problemas, y sus necesidades afectivas. Mirarlas a ellas es mirar la vida, y, cómo no, la muerte.El mismo título, que alude al término técnico usado para un rodaje diurno, que simula la noche, señala de modo maestro su intencionalidad de hablar de realidad y ficción, de ese extraño y tantas veces extraordinario espejo de la complejidad humana que es el cine. El propio Truffaut se reserva un papel en el film que, no podía ser de otra manera, es el del director de la película.

8/10
Una chica tan decente como yo

1972 | Une belle fille comme moi

Un sociólogo tiene en marcha una investigación con trabajo de campo sobre mujeres criminales. Conocerá a la supuesta asesina Camille, de cuya inocencia cada vez está más convencido. Adaptación de una novela de Henry Farrell en clave de comedia a pesar de sus dosis de intriga. François Truffaut se toma el film como lo que es, un historia ligera, puro divertimento.

6/10
Las dos inglesas y el amor

1971 | Les deux angalises et le continet

El amor contemplado desde la relación de un joven con dos hermanas. Tributo de Truffaut a la literatura y a la creación basada en una obra del escritor cuya otra novela dio lugar también a Jules y Jim, Henri-Pierre Roché.

7/10
Domicilio conyugal

1970 | Domicile conjugal

Antoine Doinel, casado y con trabajo... Se diría que nuestro hombre de Los cuatrocientos golpes y Besos robados ha sentado al fin la cabeza, por su matrimonio con Christine y su ocupación en el negocio de las flores. En realidad, nada más lejos de la realidad. El despreocupado Doine no está a gusto con su empleo, y se va a encaprichar de una joven japonesa, lo que obligará a su mujer a tomar cartas en el asunto. Detectado el éxito de Besos robados, François Truffaut decidió seguir la saga de Doine comprometiendo a los dos principales actores, Jean-Pierre Léaud y Claude Jade; además, de alguna forma veía en el film una revancha al relativo fracaso de La piel suave, pues su planteamiento era insertar ideas parecidas, a través de Doine: el amor en los primeros años de matrimonio, la paternidad, los reproches, la rutina... El enfoque era dar a la trama un 'toque Lubitsch' a la francesa, siendo sutil. Como decía su coguionista, Claude de Givray, la divisa de Truffaut en este film era "Hay que tener odio a la información directa", y por eso seguir la narración es para el espectador como un juego de las adivinanzas. La escena en que ella se viste a la japonesa es de una inteligencia que roza la perfección; y el ejemplo del matrimonio vecino, ¿modelo a imitar?, es una fina ironía.

7/10
El pequeño salvaje

1970 | L'enfant sauvage

En el siglo XVIII un niño de once años fue encontrado en un bosque francés, donde había vivido muchos años lejos de la civilización. Truffaut cuenta su historia con maestría incomparable.

7/10
La sirena del Mississippi

1969 | La Sirène du Mississipi

Louis Mahé, dueño de una gran plantación de tabaco, encuentra a su mujer ideal por las páginas de contacto de un diario. Enamorado locamente de ella le propone matrimonio, pero después de la boda ella desaparece llevándose todo el dinero. Decidido a encontrarla, contrata a un detective privado que la localiza en Niza bajo otra personalidad. Ahora, Louis debe decidir si quiere venganza o todavía está enamorado de ella. La obra maestra del Truffaut imitador de Hitchcock, en un delirante cuento romántico basado en la novela 'Waltz into Darkness' de William Irish. Rodada en la isla de Reunion, el thriller alcanza por momentos un insano toque necrófilo digno de mayor análisis. Su pareja protagonista –la fría Deneuve y el ingenuo Belmondo- es digna de figurar entre las más intensas de la historia del cine, realizando ambos una admirable composición de sus personajes. Mutilada en su metraje en algunos países –entre ellos España–, su versión íntegra está cerca de la perfección. En su país recaudó 8 millones de francos y el filme está dedicado a Jean Renoir.

9/10
Besos robados

1968 | Baisers volés

François Truffaut recupera a su  entrañable personaje de Antoine Doinel. Tras ser licenciado del ejército prematuramente, su vida se situará entre dos búsquedas: la del amor -donde conjuga el frecuentar prostitutas con el reencuentro con Christine, y la fascinación por una mujer casado- y la del trabajo -con ocupaciones como la de vigilante en un hotelito, o la de detective privado-. Una de las grandes joyas de la "nouvelle vague", con momentos de enredo próximos al vodevil, y excelente uso de la música de Antoine Duhamel. De nuevo Doinel da el tipo de personaje lánguido y despreocupado, el indolente por antonomasia, que trata de encontrar su lugar en el mundo. Truffaut logra entregar momentos magníficos de un humor suave, y las escenas que comparten Doinel y la señora Tabard son formidables. Al cineasta francés le convenció la subtrama detectivesca cuando escuchó decir a un auténtico profesional aquello de que, en su trabajo, "estoy en el corazón del corazón humano".

7/10
La novia vestida de negro

1967 | La mariée était en noir

La más hitchcockiana de las películas dirigidas por François Truffaut, no en vano el director galo compartió con Alfred Hitchcock un célebre libro-entrevista donde quedaba clara su admiración por el mago del suspense. Basada en una novela de Cornell Woolrich, sigue los  pasos de Julie, una fría mujer que ha planificado el asesinato de cinco personas, relacionadas con la muerte accidental de su marido, de un disparo, justamente el día de su boda.Truffaut ofrece con esta historia de venganza un magnífico ejercicio de estilo, de magnífico ritmo, y repleto de guiños a su referente: desde la banda sonora de Bernard Herrmann, a las escenas de la galería de arte y la mujer que cambia su aspecto, pasando por el suspense en el palco de un teatro donde se interpreta un concierto, pasando por el cruce de un avión que despega con la protagonista y una avioneta con otro personaje al que comenzamos a seguir, el film es una sentida y muy inspirada declaración de amor al cine de Hitchcock, que prueba la maestría del director a la hora de crear suspense o de acudir a un irónico sentido del humor, muy presente en el sorprendente desenlace. También hay inteligencia a la hora de crear expectación acerca de cómo Julie ejecutará cada uno de sus crímenes; o en no dedicar apenas atención al papel de la policía, algo en lo que Truffaut siguió el consejo de su amigo Jacques Rivette. Jeanne Moreau hace un magnífico trabajo como columna vertebral de la película.

7/10
Fahrenheit 451

1966 | Fahrenheit 451

Montag (interpretado por Oskar Werner) es un bombero que debe quemar todo tipo de libros, pues su posesión se considera un delito. Junto con su esposa Linda vive en un mundo controlado, donde la gente ha cambiado la individualidad y la creatividad por la seguridad. Pero gracias a una mujer, Clarisse, Montag descubre el placer de la lectura, lo que le convierte en un fugitivo de la ley. El extraordinario realizador francés François Truffaut (El pequeño salvaje) consiguió una obra notable con la adaptación del libro más conocido del escritor norteamericano Ray Bradbury ("Crónicas marcianas"), si bien es cierto que los rudimentarios efectos especiales han quedado muy desfasados. Lo que emociona del film es, sin embargo, su elevado canto al espíritu y la libertad humanas. La fantástica Julie Christie está perfecta en su doble papel de Linda Montag y de Clarisse. 

6/10
La piel suave

1964 | La peau douce

Pierre, un prestigioso ensayista, casado y con una hija, inicia un 'affaire' con una azafata a la que conoce en uno de los frecuentes viajes que realiza para impartir conferencias. Es la vieja y vulgar historia de siempre del tipo maduro, encantado de haber conocido a una jovencita con la que vivir una aventura. Pierre desea prolongar la relación, y al tiempo mantenerla en secreto, lo que conduce a una serie de situaciones humillantes para ambos amantes. A medida que aquello dura, empieza a manifestarse lo que era claro desde un principio, aunque ninguno lo quisiera ver: que tal amor, además de injusto, era imposible. François Truffaut sabe contar la historia de este triste adulterio con infinita melancolía, subrayada por las notas sostenidas de la prodigiosa partitura de Georges Delerue. No hay concesiones al sentimentalismo barato, es sólo la crónica de un amor de notas sórdidas, y de las tristes consecuencias que acarrea. El cineasta aportó a la trama notas autobiográficas (no era aquel un momento luminoso de su vida, y de hecho se divorció al año siguiente), y la concibió en muy poco tiempo como reacción a los retrasos que sufría la preparación de Fahrenheit 451. Rodado con energía, por ejemplo en las escenas automovilísticas, e incluso con unas gotas de humor -Pierre tratando de esquivar al tipo que le ha invitado a presentar una película-, no falta el suspense en el duro desenlace, digno de su admirado Alfred Hitchcock. En el magnífico reparto destacan las tres puntas del triángulo, Jean Desailly, Françoise Dorléac y Nelly Benedetti, aunque Truffaut no se llevó bien del todo con el primero y la tercera.

8/10
Jules y Jim

1962 | Jules et Jim

Dos viejos amigos, ambos artistas, se enamoran de la misma mujer. En su tercer largo, el francés Truffaut adaptó la novela homónima de Henri-Pierre Roché. Consagró como estrella a Jeanne Moreau.

6/10
Tirad sobre el pianista

1960 | Tirez sur le pianiste

Charlie es un pianista de un local de baile de París que vive con su hermano Fido. Un día, decide desvelar a la camarera Lena, enamorada de él, su verdadera identidad. Le cuenta que él en realidad es Edouard Saroyan, un célebre pianista que obtuvo un gran éxito gracias a la colaboración de un empresario sueco. Cierto día, Richard y Chico, hermanos de Charlie, irrumpen en el cabaret pidiéndole ayuda a éste. François Truffaut dirige un film inspirado en el cine de gángsteres, con claras referencias a la "nouvelle vague". Los personajes estereotipados de este tipo de cine negro no se corresponden con los que el director dibuja en esta película, lo que confunde al espectador, pues presupone que los mafiosos son malos y rudos, y no simpáticos, como son pintados aquí. La cinta no obtuvo el éxito esperado y los saltos de imagen, los flashbacks y la realización irregular no gustará a todos los públicos.

6/10
Los cuatrocientos golpes

1959 | Les cuatre cents coups

Exploración del mundo de la infancia: niño con padres que se llevan mal, y que no deseaban tenerlo. Acabará en un orfanato, dando rienda suelta a su soledad. El francés François Truffaut, padre de la “nouvelle vague”, dirige su primer film, inspirado en su propias vivencias infantiles, con el emblemático personaje de Antoine Doinel.

9/10
La habitación verde

1978 | La chambre verte

François Truffaut articula este film, que también protagoniza, en torno a tres relatos de Henry James: "El altar de los muertos", "Los amigos de los amigos" y "La bestia en la jungla". Sigue las vicisitudes de un periodista en torno a 1920, que enviudó diez años atrás, pero vive consagrado a la memoria de su esposa, algo simbolizado por "La habitación verde", un aposento de su casa dedicado enteramente a ella. La obsesión raya lo enfermizo. James escribió "El altar de los muertos" precisamente por una experiencia personal, la muerte de su querida prima Minnie Temple, una pérdida que le afectó en lo más hondo. A Truffaut le impresionó la historia, y decidió dedicar un film al exceso en el culto de los muertos, enriqueciéndola con elementos de otros relatos del autor, tomando ideas como la del maniquí de cera.

6/10
Encuentros en la tercera fase

1977 | Close Encounters Of The Third Kind

La película que consagró definitivamente a Steven Spielberg. Con ella esculpió su nombre en letras de oro en la historia de la ciencia ficción. Esta edicion especial incluye secuencias no vistas en cine, que completan y mejoran el film original En el film somos testigos de cómo se produce la primera toma de contacto de los humanos con formas de vida extraterrestre, a través de diferentes personajes, que se ven impulsados, sin motivo aparente, a acudir a un determinado lugar en un momento determinado. Ellos serán los protagonistas de la gran aventura que supone el encuentro con una civilización extraterrestre. Spielberg da muestras de su buen hacer y se revela, además, como un excelente técnico y un gran director de actores. Destaca la interpretación de Richard Dreyfuss, así como la especial intervención del actor y director François Truffaut. Los efectos especiales, supernovedosos en su día, corren a cargo de Douglas Trumbull, y la banda sonora es del célebre John Williams (La guerra de las galaxias). El guión es del propio Spielberg.

6/10
La noche americana

1973 | La nuit américaine

Sentido homenaje de François Truffaut al quehacer cinematográfico, traspasado de romanticismo por todos sus poros, el cineasta francés orquesta su film como el rodaje de una película, "Os presento a Pamela", y en torno a él muestra la magia y la pesadez mecánica que supone. De modo que puede considerarse como una auténtica lección de una cine, pocas veces se ha ilustrado emjor el modo en que se realiza una película. A la vez, muestra a la pléyade de personas que se mueven en toda realización, recordando que son personas, con sus pequeños y grandes problemas, y sus necesidades afectivas. Mirarlas a ellas es mirar la vida, y, cómo no, la muerte.El mismo título, que alude al término técnico usado para un rodaje diurno, que simula la noche, señala de modo maestro su intencionalidad de hablar de realidad y ficción, de ese extraño y tantas veces extraordinario espejo de la complejidad humana que es el cine. El propio Truffaut se reserva un papel en el film que, no podía ser de otra manera, es el del director de la película.

8/10
El pequeño salvaje

1970 | L'enfant sauvage

En el siglo XVIII un niño de once años fue encontrado en un bosque francés, donde había vivido muchos años lejos de la civilización. Truffaut cuenta su historia con maestría incomparable.

7/10
Vivir sin aliento

1983 | Breathless

Jesse Lujack es un joven vividor, bala perdida, obsesionado con el héroe de cómic Silver Surfer, que sólo vive el presente y vive la vida a tumba abierta, cometiendo constantes delitos, robos de coches, etc. Llega a Los Ángeles procedente de Las Vegas para buscar a Monica, una joven universitara de la que se ha enamorado después de que se encontrarán unos días durante las vacaciones de ella. Pero de camino, por un estúpido error mata a un policía, y su estancia en Los Ángeles se complica, al tiempo de que su relación con Monica no va todo lo satisfactoriamente que él querría. Y es que Jesse está loco, hace lo que le viene en gana y parece ignorar lo que significa el sentido común y la responsabilidad. Vivir sin aliento es un film ochentero hasta la médula, cuyo guión se inspira en la película Al final de la escapada de François Truffaut. Pero Jim McBride logra que toda la trama resulte de una simpleza exagerada, con un pesado cúmulo de poses chulescas de un Richard Gere muy pasado de vueltas, que rodó esta película tras su éxitosa Oficial y caballero. En medio de tanta frivolidad no se ahorran además muchas escenas de sexo y desnudos gratuitos, y un aire retro-pop que tira de espaldas.

4/10

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