Las grandes expectativas con lo nuevo de Terrence Malick no se han cumplido, el público del Lido ha vapuleado lo último del cineasta sin piedad.
¿Es To the Wonder, la última película de Terrence Malick, una maravilla? No está claro, la película ha sido acogida con división de opiniones, e incluso hubo quien la abucheó al terminar su proyección en Venecia. A favor del elusivo cineasta hay que decir que su anterior trabajo, El árbol de la vida, Palma de Oro en 2011 en Cannes, también generó controversia. La personal búsqueda que hacía Malick de la trascencencia y el sentido de la vida –de la que en cierto modo To the Wonder puede considerarse una continuación– no gustó a todo el mundo, y es que hay cierto sector de la crítica y el público que se identifica más con posturas cínicas o manifiestamente desconcertadas, para los que The Master es más su película, aunque tampoco entiendan qué quiere decir su director, Paul Thomas Anderson. En cualquier caso, parece que existe bastante unanimimad en la consideración de que la película es un fiasco.
El film describe el viaje de una pareja de Francia a Estados Unidos, excusa para entregar una obra de deslumbrante imaginería que desea ser una reflexión sobre el amor. Da la impresión de que la trama no es fácil de atrapar con palabras, y hablar de que aparece por ahí la hija de la pareja, o un sacerdote en crisis de fe, es un pobre resumen de lo que Malick ha hecho o pretendía hacer, hablar de la experiencia de la sequedad amorosa. De los trabajos actorales parece que destaca el de la ucraniana Olga Kurylenko.
Todd McCarthy en The Hollywood Reporter, se refiere al film como “una evocación inerte dramáticamente, hermosa a ratos, de momentos recordados de dos intensas pero finalmente inarmónicas relaciones”. Menos compasivo se muestra Luis Martínez en El Mundo refiriendo que “el espectador asiste atónito a una autoindulgente procesión de lugares, digamos poéticos, completamente ajenos a asuntos tales como la emoción, el rigor o el entendimiento. Malick, ebrio de sí mismo.” También la califica de “paradia de El árbol de la vida”. Mientras que en la crónica de Carlos Boyero en El País, tras confesar su devoción por Malick y su cine, el crítico no tiene reparo en confesar su decepción: “Me siento como un témpano. No soy el único. Hay crueles risas en la sala ante momentos que pretenden ser trágicos.”
A cambio, parece que Susanne Bier, que ganó el Oscar con En un mundo mejor, ha agradado moderadamente con una comedia ligera, Love Is All You Need, protagonizada por Pierce Brosnan, sobre una boda y la relación que entablan los consuegros de la pareja que planea casarse. Martínez admite que el argumento es “previsible” pero subraya “la gracia con la que están dibujados los personajes”. Boyero señala la deuda del film con Billy Wilder y su ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?. Y David Rooney en The Hollywood Reporter dice que el mismo material en manos como las de Nancy Meyers habría sido insufrible.
Otra película con boda, la israelí Fill the Void, merece el adjetivo de “plúmbea” para Boyero, mientras que Martínez señala que en el contexto judío ultraordoxo en que transcurre la historia no hay “el menor amago de crítica o duda”.
Resúmenes anteriores de Venecia 2012
