Con el primer episodio de una nueva serie te haces una idea bastante aproximada de cómo va a ser. Tras el arranque de Los Soprano queda muy
Con el primer episodio de una nueva serie te haces una idea bastante aproximada de cómo va a ser. Tras el arranque de Los Soprano queda muy claro que la historia tiene muchas posibilidades, mientras que con uno solo de Ana y los siete ya tenemos de sobra para hacernos una idea (si es que conseguimos acabarlo).
La verdad es que el arranque de Sleepy Hollow (serie) no me ha hecho perder la cabeza, pues uno piensa que la cosa da de sí dos episodios o tres a lo sumo. O pega luego un giro radical y sorprendente a lo Fringe (que tenía detrás a los mismos guionistas, Roberto Orci y Alex Kurtzman) o lo llevamos claro...
El relato original de Washington Irving estaba bastante conseguido, recuerdo que la idea de que había que conseguir llegar al puente al galope antes de que te pillara el Jinete sin Cabeza daba muy mal rollo, aunque al final resultaba ser todo una broma del brutote del pueblo. El film de Tim Burton –de cuando Helena Bonham Carter aún no había dado al traste con la carrera del realizador que menos gasta en peluqueros– tenía una ambientación gótica muy lograda.
Pero en la serie trasladan la trama a la época actual, por lo que el Jinete sin Cabeza aparece a caballo con una ametralladora, y claro, eso le quita un poco de seriedad al asunto. El guión tampoco tiene ni cabeza ni pies, aunque el episodio piloto lo ha dirigido Len Wiseman, todo un lujo, pues fue el responsable de La Jungla 4.0, y de Underworld, o sea un experto en disimular que no hay mucho que contar. Lo malo es que el hombre sólo dirigirá el piloto, por lo que temo que en cuanto se vaya, la cosa no va a haber quién la soporte.
Reconozco, por ser un poco bueno, que está mejor que los otros estrenos de la temporada, incluyendo Hostages, The Blacklist, y esa Agents of S.H.I.E.L.D. a la que le concedo un capítulo más antes de desertar definitivamente. Pero, ¿merece la pena seguir viendo Sleepy Hollow (serie)? Sí, claro, en cuanto oficialmente los días empiecen a tener 26 ó 27 horas, seguro que sigo viendo los restantes episodios. De momento, resulta difícil encajarla en ningún momento del día si haces caso de todo lo que te dicen y duermes 8 horas, trabajas otras 8, coges el metro para ir a la redacción de decine21.com, haces una hora de ejercicio al día, te duchas y consumes 'un plátano por lo menos'. ¡Como para perder el tiempo con producciones prescindibles!

