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Biografía

Helena Bonham Carter

Helena Bonham Carter

54 años

Helena Bonham Carter

Nació el 26 de Mayo de 1966 en Golders Green, Londres, Reino Unido

Musa de otra era

01 Marzo 2002

Con ella se cumple perfectamente aquello de cualquier tiempo pasado fue mejor. Al menos en lo referido a dar vida a románticos y pasionales personajes. Pues si hay una actriz ideal para encarnar la feminidad de otras épocas, esa sólo puede responder al nombre de Helena Bonham Carter.

Tiene fama de ser más rarita que un perro verde. El dejado aspecto "grounge", cuando no está vestida y maquillada para las cámaras, produce esa impresión. Como muchos de condición estrafalaria en la bohemia moderna, arrastra un cierto aire intelectualoide de a mitad de precio. Pero la realidad le hace justicia más allá de las simples apariencias. En ella los extremos se tocan, y en su otro lado se halla una mujer sensible, culta y de atractivo atípico. Su rostro de triste muñeca de porcelana viene siendo la quintaesencia de la belleza victoriana en películas basadas en los relatos de E.M. Forster. De la mano de James Ivory, entró en la aristocracia por la puerta grande (Una habitación vistas, Regreso a Howards End, Maurice). Quizás, porque tales ambientes no le son ajenos del todo.

En sus genes quedan rastros de su bisabuelo: nada menos que el primer ministro inglés Helbert Asquith. De su tío abuelo, el director Anthony Asquith, le viene su vena artística. Afortunadamente le tiró más esta herencia; en política a buen seguro hubiera sido un ejemplo incorrecto.

Helena Bonham Carter nació el 26 de mayo de 1966, en Londres. De madre española e hija de un banquero inglés graduado en Harvard, se postulaba como brillante universitaria cuando Trevor Nunn la convenció de no hacer el Oxbridge exam –prueba de ingreso a Oxford y Cambridge– a cambio de protagonizar Lady Jane. Ella, encantada de la vida. Entre otras razones porque desde los trece años ya buscaba representante en las páginas amarillas. Su debut en el cine como reina adolescente en la era de la Reforma inglesa fue prometedor y premonitorio. La gran pantalla la acogía con los brazos abiertos a los17 años. A la vez, iniciaba una carrera interpretativa a bordo de una máquina del tiempo de donde pocas veces se la ha visto salir. En historias de ambientación pretérita ha bordado a la trágica Ofelia de Hamlet, a la novia gótica de Frankenstein y a una ambiciosa elitista de principios del XX en la magnífica Las alas de la paloma. Tan bien se mueve en este territorio que alguna vez ha manifestado, no sin cierto retintín, ser un género en sí mismo. “Cuando se anuncia una nueva cinta de época y no estoy incluida, la crítica escribe: 'Y el papel de Helena Bonham Carter lo interpreta Fulana'…” , dice la actriz con sorna.

No obstante, cuando ha sacado los pies del tiesto no le ha ido nada mal en tramas contemporáneas. En El Club de la lucha es el tercer vértice de un desconcertante triángulo amoroso donde saltan chispas a base de puñetazos, y en Novocaine sorprende con una vis cómica inteligente que no tiene pérdida. Ya dejó estupendas muestras de su talento para la comedia en Poderosa Afrodita. Ser dirigida por Woody Allen fue un sueño largamente perseguido, como lo es seguir los pasos de Nicole Kidman en un musical al más puro estilo del Hollywood dorado ya que, afirma, “no canto bien sólo debajo de la ducha”. Podría ser un nuevo impulso a su trayectoria, tras trabajar en el cine independiente y en telefilmes, probar en cinematografías como la francesa (Portraits chinois) y la italiana (Francesco, La máscara), después de ocultar el careto tras un espeso maquillaje para ser la doctora más mona de la futurista El planeta de los simios. Su paso por este film, dejó algo más que las huellas de su papel; también el zarpazo al corazón de Tim Burton que rompió su matrimonio para estar junto a ella, como en su momento hizo con Kenneth Branagh, cuando estaba felizmente casado con Emma Thompson.

Asuntos íntimos a la mar, la Bonham Carter interesa sobre todo por tener una estimable filmografía de las que muy pocas pueden presumir a los 35 años de edad. Nos la volveremos a encontar en Novocaine, Football y de fantasma en Till Human Voices Wakes Us. Eso sí, con corsé o sin él, a la Bonham Carter siempre hay que verla desde la butaca de preferencia.

Filmografía
Ocean's 8

2018 | Ocean's Eight

Spin-off de la trilogía de Ocean's Eleven sobre ladrones sofisticados que protagonizaron George Clooney y compañía, que a su vez versionaba la película La cuadrilla de los once con Frank Sinatra y equipo. En esta ocasión la novedad estriba en que el grupo de delincuentes está formado únicamente por mujeres, ocho, y que en vez de casinos el objetivo de su golpe está enmarcado en la glamourosa y neoyorquina gala Met. Debbie Ocean, hermana del fallecido ladrón Danny Ocean se ha pasado varios años en prisión, porque su novio la traicionó en una estafa, ya se ve que la “dedicación profesional” viene de familia. Durante ese tiempo ha urdido el golpe perfecto que deberá ejecutarse en la gala Met: no se trata de robar los magníficos collares que forman parte de una exposición, sino de centrar el tiro en el que llevará una “celebrity”, Daphne Kluger, que pertenece a Cartier, y que debido a sus preciosos diamantes está valorado en 150 millones de dólares. Tras reclutar a antiguas compañeras del oficio, se trata de recabar toda la información de la sede del evento, y el modo de acceder ahí sin despertar sospechas. Y si de paso se pueden ajustar cuentas con el traidor de antaño, miel sobre hojuelas. Aunque el nombre de Steven Soderbergh se mantiene entre los productores, toma la batuta de director Gary Ross, cuyos créditos en este rol se limitan a cinco títulos en dos décadas, uno de ellos el exitoso Los juegos del hambre. Además coescribe el guión. La película es entretenida, y funciona como un mecanismo de relojería. Si hay que achacarle algo es precisamente eso, que parece escrita por una computadora inteligente, le falta alma. Es como jugar al ajedrez con un ordenador, nunca hará una jugada genial aunque manejará las opciones utilizadas por grandes jugadores que albergue su extensa base de datos. En tal sentido el film resulta algo frío, cuesta empatizar con los personajes, aunque estén interpretados por una pléyade de estupendas actrices, y haya algún divertido gag. El reparto acude a una primera línea de estrellas indiscutibles –Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway–, seguidas de su ilustrísima Helena Bonham Carter, la cantante Rihanna y la televisiva Sarah Paulson, más jóvenes promesas y un montón de cameos, incluido, no podía ser de otra manera, el de Anna Wintour. Sabe apuntarse el tanto del tan traído empoderamiento femenino, aplaudiendo a unas mujeres que forman un equipo conjuntado, pero que luego son capaces de realizarse plenamente por su cuenta en solitario, viva la independencia, quién necesita a los hombres o formar una familia. Por supuesto, quizá esta lectura sociológica parezca excesiva en lo que no es más que un divertimento, pero en tiempos del #MeToo no puedo por menos de apuntarla.

6/10
The Crown (3ª temporada)

2018 | The Crown | Serie TV

La tercera temporada de The Crown arriesga, y mucho, con el cambio casi al completo del reparto, empezando por la actriz que interpreta a Isabel II, Olivia Colman, que reemplaza a Claire Foy. Porque en realidad no ha pasado un largo período de tiempo entre los hechos narrados en la segunda temporada y la que aquí arranca. Sin embargo, se logra el milagro de que aceptemos la propuesta, con un original artificio, mostrando a la reina la nueva serie de sellos que el servicio postal propone con su efigie, y en que se reemplaza a Foy por Colman. Y en efecto, es de esperar que para las próximas temporadas, el contar con una actriz de más edad sea acertado, no hay que exagerar a la hora de mostrar su envejecimiento. La serie creada por Peter Morgan continúa con el esquema que tan eficaz se ha demostrado previamente. Van avanzando los años 60 y 70, hasta el jubileo de la reina, y somos testigos de algunos acontecimientos políticos y sociales que debe afrontar Gran Bretaña, de los que no es el menor la recesión económica, lo que implica un rescate por los “primos” americanos, y protestas del sector minero. También de momentos estelares de la historia de la humanidad, como la llegada del hombre a la Luna. Y ello con los primeros ministros que semanalmente despachan con la Reina, esas audiencias a las que se incorporan Harold Wilson, laborista, muy bien interpretado por Jason Watkins, que le da un aire popular, tranquilo, torpón y pragmático adecuados, y el gris Edward Heath. Además, se presentan otros sucesos dramáticos de envergadura, como la tragedia de la escuela de Aberfan, por el colapso de una escombrera, que da pie a uno de los momentos más emotivos. Hay mucha inteligencia en el enfoque de Morgan, que procura que en cada episodio se aborden cuestiones que quedan cerradas, como por ejemplo la estancia de Carlos en Gales para aprender el galés, antes de ser proclamado príncipe; lo que no impide que se desarrolle posteriormente el personaje del joven heredero, que se siente desconectado de su familia, incomprendido hasta el punto de acabar sintonizando con el duque de Windsor,  también por su primera historia de amor, con una tal… Camilla. Así, las cuestiones de estado conviven con los acontecimientos familiares de un clan tan singular como el que preside la reina Isabel II, donde no se pueden dar pasos en falso, por una opinión pública que lo escruta todo. Tiene mucha fuerza el desarrollo de Felipe de Edimburgo –está mejor Tobias Menzies, que su predecesor joven, Matt Smith–, sobre todo con sus crisis de la mediana edad, y el modo en que maneja la llegada de un nuevo pastor para el servicio religioso de los domingos. La dificultad de madurar y aceptar la propia edad y posición que la vida nos ha deparado también afecta a la princesa Margarita, muy bien interpretada por Helena Bonham Carter, o a lord Mountbatten, al que da vida Charles Dance. Y resulta sorprendente el personaje de la princesa Alicia, la madre de Felipe, a la que se concede un inesperado papel redentor. Imposible e innecesario es describir en estas líneas todos los conflictos y situaciones que se plantean. Baste decir que Morgan no se pierde en una madeja cada vez más complicada y rica en matices, y que sabe dotar de unidad al conjunto, con resonancias que encantarían al mismísimo Willliam Shakespeare.

9/10
55 Steps

2017 | 55 Steps

Codes of Conduct

2016 | Codes of Conduct | Serie TV

Alicia a través del espejo

2016 | Alice In Wonderland: Through the Looking Glass

Tras su inolvidable aventura en el País de las Maravillas, Alicia Kingsleigh es ahora una valiente capitana de barco, capaz de afrontar cualquier peligro: “Para hacer lo imposible sólo hay que creer que lo imposible es posible”, dice. Ya en tierra, sin embargo, constatará las dificultades económicas en que se encuentran ella y su madre, por culpa de que no aceptó un matrimonio con Lord Ascot, supuestamente ventajoso. En ese situación será “invitada” a atravesar un espejo de la mansión de Ascot y de repente se encontrará de nuevo en el País de las Maravillas acompañada de sus viejos amigos: la reina blanca, la liebre, los gemelos Tweedledee y Tweedledum, etc. Éstos entonces le pedirán ayuda a Alicia para salvar al sombrerero loco, que sostiene que su familia, muerta hace muchos años, está realmente viva. Para muchos Alicia en el País de las Maravillas pasa por ser una de las peores películas dirigidas por Tim Burton. No convencía la frialdad colorida de sus imágenes, adaptadas del relato de Lewis Carroll. En su favor hay que decir que el original literario es un libro verdaderamente extraño, un juego racional que resta continuamente la emoción que requerirían las aventuras de la protagonista. Seis años después llega Alicia a través del espejo, una impecable y entretenida producción con algunas diferencias importantes respecto de su predecesora. Para empezar Tim Burton da un paso atrás personal y se retira a la labores de producción, cediendo el testigo a James Bobin, hasta ahora conocido por la simpática El tour de los Muppets; y en segundo lugar la guionista Linda Woolverton deja de lado el texto original para idear una historia completamente nueva. Aunque es posible que los más puristas se sientan defraudados, lo cierto es que lo que vemos en pantalla no tiene ni una pizca del libro escrito por Carroll. Felizmente, quizás. Y es que visto que adaptar el cúmulo de situaciones rocambolescas, desconcertantes y surrealistas del texto literario era pinchar en hueso –recordemos que Woolverton escribió también la anterior película–, la guionista británica concibe una historia que, en su fondo, está en las antípodas de Carroll. El clasicismo de la aventura es patente, los conflictos comprensibles, las reacciones de los personajes normales y accesibles a todo tipo de público y, sobre todo, el guión pone en claro el objetivo que ha de perseguir la heroína, su misión es algo que no deja jamás de estar presente en una Mia Wasikowska que cuenta con una presentación modélica como intrépida capitana de barco, con un rol muy alejado de la dulce y curiosa Alicia de nuestra infancia. Esto no significa que el guión no ofrezca ideas muy “carrollianas”, como la inclusión del personaje del Tiempo (Sacha Baron Cohen) o el espectacular desenlace contrarreloj, nunca mejor dicho. Alicia a través del espejo es una trepidante película de aventuras, con el tono exótico del mundo “maravilloso” de Carroll pero esta vez sin confusión posible. La imaginería increíble ideada hace años por Burton se mantiene, al igual que los inolvidables personajes del País de las Maravillas vuelven a pulular alrededor de ella –el sombrero loco, la reina roja, la reina blanca, la liebre de marzo, el gato de Cheshire– pero ahora tan sólo como alentadores en su propósito de ayudar al sombrerero a recuperar a su familia, aunque eso implique peligrosamente retroceder hasta el pasado. Se elude en el film desviaciones de la trama principal así como la intrusión de momentos demasiado inquietantes que puedan dañar la imaginación infantil, al tiempo que se incide con fuerza en las cosas que verdaderamente importan en la vida, en primer lugar la familia –el amor del padre, de la madre–, pero también el sacrificio heroico por los amigos. Y quizá el pasado no pueda cambiarse (lo hecho, hecho está), pero siempre se puede aprender de él, perdonar o pedir perdón, y enderezar así el rumbo del futuro. Ni que decir tiene que el diseño de producción del film es absolutamente asombroso, y aunque en ciertas secuencias se abuse de técnicas digitales –los viajes con la cronosfera pueden resultar un tanto reiterativos–, los paisajes y la coloridísima ambientación están diseñados con un perfecto esmero, realzados en la versión 3D. El trabajo de los actores está ajustado: Mia Wasikowska ofrece una Alicia más cercana esta vez, mientras que el sombrerero loco tiene menos presencia con un Johnny Depp menos sobreactuado. Destaca además una más humana Helena Bonham Carter (la reina roja) y un Sacha Baron Cohen muy competente a la hora de encarnar a su difícil personaje temporal.

7/10
Love, Nina

2016 | Love, Nina | Serie TV

Cenicienta

2015 | Cinderella

Tras varias incursiones modernillas como director –Thor, Jack Ryan: Operación sombra–, el británico Kenneth Branagh regresa a lo mejor sabe hacer: trasladar los clásicos a la gran pantalla. Esta vez no se trata de Shakespeare, pero sí de una narración tan célebre como las del bardo inglés. “La Cenicienta”, cuento de hadas creado por Charles Perrault, ha tenido algunas memorables versiones cinematográficas, entre las que destacan la de dibujos animados de 1950 y la filmada por Bryan Forbes en 1976. Ahora la imagen real vuelve a tomar forma para contar la preciosa historia que ha cautivado a niños y mayores durante generaciones. Recordemos la romántica trama: Ella es una niña encantadora que vive con sus padres en una casa campestre. Pero sus padres mueren y, ya jovencita, tendrá que convivir con una madrastra que la detesta y unas hermanastras tontas, caprichosas y sumamente egoístas. Poco a poco Ella empieza a ser relegada a labores de sirvienta en su propia casa, y hasta se permiten llamarla con desprecio Cinder-Ella (textualmente “Ceniza-Ella”, en español “Cenicienta”). Tras una de las múltiples obligaciones a que es sometida, Ella escapa a dar un paseo por el bosque y se topa con un apuesto cazador. El flechazo entre ambos es instantáneo, pero Cenicienta ignora que es el príncipe del reino. Pocos días después se organiza en palacio un suntuoso baile, en donde el futuro monarca ha de elegir esposa... Al revés que otros cuentos clásicos que han sido seriamente modificados para su puesta al día en el cine, como Maléfica (La bella durmiente) o Blancanieves y la leyenda del cazador (Blancanieves y los siete enanitos), el relato que nos ocupa tiene como sorpresa que se mantiene absolutamente fiel al espíritu original, al que no se añade ni se sustrae nada. En este sentido el guión de Chris Weitz (Un niño grande) no sorprende lo más mínimo, pero a la vez encandila sin molestar y su trama conserva una vivacidad atemporal que no va a pasar nunca de moda. Esto no significa que el diseño de producción no resulte espléndido y que la ambientación no traslade al espectador a un mundo de mágico ensueño, de luz y color, con alguna secuencia de bellísima fastuosidad, como la aparición en el salón de baile y la danza entre el príncipe y Cenicienta. Y fiel a la sencillez del cuento Branagh ha optado además por no cargar las tintas en los efectos especiales, aunque cuando tiene que haberlos alcanzan un altísimo nivel, véase el hechizo de la carroza. Por otra parte, la película gana intensidad gracias a la elección de actores. La risueña Lily James (Downton Abbey) está maravillosa como la Cenicienta. Su sonrisa y ternura son sencillamente perfectas para dar vida al personaje. Le da la réplica una genial y maligna Cate Blanchett como la madrastra. Brilla menos Richard Madden, en su papel de príncipe, un poco comparsa y quizá demasiado esquemático, mientras que los secundarios Ben Chaplin, Hayley Atwell, Helena Bonham Carter y Derek Jacobi cumplen perfectamente.

6/10
Sufragistas

2015 | Suffragette

En un momento en el que está de rabiosa actualidad el debate sobre la discriminación de la mujer en el cine, por la desigualdad de salarios y oportunidades, el cine británico repasa en Sufragistas un capítulo clave de la lucha por el voto femenino. 1912. Cuando acude a realizar un reparto de la fábrica en la que trabaja, Maud se topa con una acción violenta de un grupo de partidarias del voto femenino que siguen a la carismática Emmeline Pankhurst, harta de la falta de resultados de las reivindicaciones moderadas. Acaba uniéndose a ellas, lo que pondrá en peligro la relación con su esposo, con el que ha tenido un niño. Tras Brick Lane, sobre una joven de Bangladés en Londres, la británica Sarah Gavron aborda su segundo largometraje dramático, también sobre temática femenina, con guión de Abi Morgan, responsable de La dama de hierro. Se trata de una superproducción, con impecable factura técnica, que cuenta con grandes trabajos actorales, sobre todo por parte de Carey Mulligan, en una de sus interpretaciones más brillantes, pues su personaje experimenta una enorme evolución, y logra secuencias desgarradoras, sobre todo las relativas a su hijo. A su altura está sin duda Helena Bonham Carter, que lleva con ella gran parte del peso de la trama, pero también convencen en roles secundarios Ben Whishaw, Anne-Marie Duff y sobre todo Brendan Gleeson, como un inspector de policía defensor a ultranza del imperio de la ley. La presencia de la todoterreno Meryl Streep tiene su sentido para dar fuerza al papel de Pankhurst, aunque sabe a poco que sólo intervenga en un par de secuencias. Sufragistas muestra con claridad el desprecio con el que eran tratados quienes pedían el voto femenino, los engaños políticos y hasta parte del juego sucio llevado a cabo por las autoridades, en un momento histórico poco visto en la pantalla. Pero le faltan matices a su reivindicación del sector más violento de la lucha por este derecho indiscutible, y de sus imágenes parece colegirse que de forma pacífica, sin sabotajes, incendios de establecimientos públicos, atentados y hasta lo que ahora se conoce como "escraches" de políticos, no se habría conseguido nada.

6/10
Turks & Caicos

2014 | Turks & Caicos

El llanero solitario

2013 | The Lone Ranger

1869. El joven fiscal John Reid llega a un pueblo de Oeste, en Texas, lugar inhóspito, con la amenaza constante de los indios –ahora en paz inestable con el hombre blanco–, en auge gracias a la construcción del ferrocarril gracias al poderoso Sr. Cole. En el mismo tren viajan arrestados el asesino Butch Cavendish y el comanche Tonto, que van a ser juzgados. Pero antes Cavendish va a escapar, mientras que Reid y Tonto van a formar por casualidad un tándem que salvará la vida de milagro tras el accidente del tren. Una vez en el pueblo Reid contactará con su hermano Dan, hombre de acción que trabaja como Ranger para desgracia de su joven esposa Rebecca. John marchará con su hermano en busca del asesino fugado y de su banda, pero caerán en una sangrienta emboscada... A los pocos minutos de película, y sin ver los títulos de crédito, cualquier espectador será capaz de adivinar que detrás de esta superproducción están los mismos responsables de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, comenzando por el productor Jerry Bruckheimer, pasando por el director Gore Verbinski y siguiendo con el equipo de guionistas formado por Ted Elliott y Terry Rossio, al que aquí se suma Justin Haythe (Revolutionary Road). En realidad El llanero solitario sigue esquema tan idéntico de la trilogía sparrowiana que es como si Verbinski sólo hubiera cambiado las aguas del mar por las arenas del Oeste. En cuanto a tipologías humanas, ahí están el hombre blanco, justiciero a su pesar, y el salvaje comanche, unidos únicamente por su objetivo común; la diversificación de enemigos; la damisela en apuros entre ambos bandos; y, por supuesto, el botín (sólo que aquí el oro es cambiado por la plata). Al margen de cualquier obra anterior sobre los personajes creados para la radio en 1933 por George W. Trendle y posteriormente desarrollados para la televisión por Fran Striker, aquí los guionistas se las apañan para elaborar un guión sobre el inicio de la asociación entre el enmascarado justiciero y el comanche Tonto, un relato eficaz, aunque quizá algo enrevesado si se tiene que, a la postre, el argumento es simple. Hacia la mitad del film hay claramente un bajón de ritmo, como era de esperar dada su larga duración y la enorme dosis de acción del inicio de la película y a la absolutamente loca secuencia final, en donde asistimos a una ópera de efectos especiales, ritmo frenético, tiroteos y velocidad que no ofrece respiro. Es indudable que estamos ante un perfecto vehículo de entretenimiento, diseñado inteligentemente para la taquilla. Sin embargo, también lo es que se notan sus defectos. Tanto el prólogo como el epílogo resultan superfluos, y canta demasiado su sentido artificioso: servir de anzuelo para el público infantil. Pero, sobre todo, no funcionan bien y empiezan a ser cansinos los enormes contrastes tan típicos en las películas del equipo de Bruckheimer: por un lado, el vaivén continuo entre el humor infantil, tontorrón (al estilo Sparrow), y la seriedad, con algunas escenas violentas que llaman especialmente la atención; por otro lado, hay dosis de realismo cuando se requiere y luego fantasías de cuento de hadas poco digeribles; por último, los efectos especiales resultan demasiado anacrónicos en una ambientación tan clásica como el lejano Oeste, como ya se pudo comprobar en productos fallidos al estilo Wild Wild West. En este sentido, Verbinski homenajea puntual pero claramente a John Ford, con esas preciosísimas tomas de Monument Valley o con el grupo religioso cantando en el tren la legendaria “Shall We Gather At The River”, para luego olvidarse por completo de ese “mood” clasicista. Son remembranzas del "Far West" que terminan pronto para dar paso a enfoques más modernos, sin importar el territorio. En cuanto a los actores, contra pronóstico el que mejor está es probablemente William Fichtner (Black Hawk derribado), que encarna a un psicópata asesino con un rostro poco reconocible. Johnny Depp vuelve a ser Jack Sparrow –sólo que esta vez en lugar de pirata es indio– y genera serias dudas sobre si es capaz de hacer algo diferente. Por su parte, Armie Hammer (La red social) esta correcto, simpático, aunque le falta un poquito de empatía con la historia, con su personaje, con el tono... La chica, una guapa y poco conocida Ruth Wilson (Luther) está poco aprovechada. Se echa en falta además una banda sonora a la altura, aunque se recuperan ciertos ritmos clásicos de Oeste que cuadran la mar de bien.

5/10
El extraordinario viaje de T.S. Spivet

2013 | The Young and Prodigious T.S. Spivet

T.S. Spivet es un chaval de 12 años de extraordinaria inteligencia, que vive con su atípica familia en un rancho en Montana. Su padre es el tradicional cowboy de pocas palabras. Su madre es una investigadora científica, experta en escarabajos. Su hermana mayor es una adolescente, en plena edad del pavo. Y su hermano mellizo murió en un trágico accidente. Spivet tiene una mente tan preclara que inventa una máquina de movimiento perpetuo que le supone un importante premio. De modo que emprende un viaje en solitario –pues se siente excluido del resto de la familia– para recoger el galardón, mientras que los que se lo han concedido ignoran que el genial inventor es un niño. Adaptación de “Las obras escogidas de T.S. Spivet”, original libro juvenil de Reif Larsen, muy gráfico, con dibujos en los márgenes. Lo traslada muy imaginativamente a la pantalla Jean-Pierre Jeunet, que ha demostrado de sobras su capacidad de crear mundos visualmente muy atractivos a lo largo de una filmografía que arrancó en los 90 con Delicatessen. En esta ocasión además recurre por primera vez al 3D, algo completamente justificado, pues saca todo el partido a la tridimensionalidad con múltiples recursos en planos muy estudiados, de gran elaboración en su concepción en localizaciones y acabado digital, incluidos dibujos, recortables, mapas, “bocadillos”... El guión de Jeunet y Guillaume Laurant estructura la narración en los clásicos 3 actos, “El Oeste”, “El viaje” y “El Este”, y recurre sin cansar a la voz en off de Spivet, muy bien encarnado por el niño Kyle Catlett, todo un descubrimiento por su desparpajo y naturalidad. El extraordinario viaje de T.S. Spivet es un canto al deseo de conocer y a la ciencia, pero, no deja de subrayarse, ésta debe estar atravesada por la poesía, o dicho de otro modo, ser humana. Porque de otro modo lleva al escepticismo ante tantas cosas bellas de la vida, o al mercantilismo y la manipulación de los sentimientos, la tentación que ronda a una de las directivas del Smithsonian, la institución que ha premiado al chico. Cine de aventuras fantásticas, en la línea de La invención de Hugo, con momentos dramáticos, pero también buenos golpes humorísticos, ofrece una atinada reflexión sobre la familia, el modo en que hay que cultivar las relaciones padres-hijos o entre hermanos, abordando de frente los malos tragos que depara la vida, sin excusas que demoran y empeoran determinadas situaciones.

7/10
Sombras tenebrosas

2012 | Dark Shadows

Se diría que Tim Burton anda carente de ideas. Se abrió camino con guiones originales, pero a lo largo de la última década ha entregado entre otras cosas dos remakes –Charlie y la fábrica de chocolate, El planeta de los simios (2001)–, y una aproximación al universo de Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas). Ahora lleva a la gran pantalla Sombras en la oscuridad, culebrón televisivo con tintes sobrenaturales poco conocido fuera de Estados Unidos que se emitió entre 1966 y 1971, alcanzando la friolera de 1.225 episodios. 1752, en la ciudad de Collinsport (Maine). El rico inmigrante inglés Barnabas Collins (cuyo apellido da nombre a la localidad) rompe el corazón de Angelique, que resulta ser una bruja. Para vengarse, ésta incita a su novia a suicidarse, y a él le convierte en un vampiro al que sus vecinos acaban enterrando vivo. Pero en 1972, unos obreros le liberan accidentalmente de su tumba, por lo que vuelve a su mansión, donde residen sus descendientes: la matriarca Elizabeth Collins al frente de su disfuncional familia. Su antigua enemiga sigue viva y se ha convertido en una mujer muy poderosa. Burton mantiene en Sombras tenebrosas su potencia visual, y logra los mejores resultados en las secuencias que ilustra con clásicos de la música de los 70. El elemento nostálgico tiene gran importancia en la trama, que sigue el típico esquema de pez fuera del agua con un personaje del XVIII desfasado que se despierta en el siglo XX. La época de los hippies, cuando transcurrió la infancia del realizador, y de donde proviene la serie, se describe con amabilidad. Tampoco ha perdido el toque para caracterizar como estrambóticos seres a actores de primer orden, como Johnny Depp (en su octava colaboración juntos) y Eva Green (la otra actriz que tienen más peso), una recuperada Michelle Pfeiffer que fue la Catwoman de Batman vuelve, Jackie Earle Haley, Chloë Moretz, la prometedora Bella Heathcote (In Time) y por supuesto, unos Christopher Lee y Helena Bonham Carter, su esposa, a los que suele dar papeles siempre. Por desgracia, Burton no logra remontar el mayor punto débil, un guión muy poco inspirado de su nuevo descubrimiento, Seth Grahame-Smith, al que ha apoyado también como productor de la adaptación al cine de su novela Abraham Lincoln: Cazador de vampiros que dirige Timur Bekmambetov. Para empezar, quedan absolutamente desdibujados todos los secundarios, y aunque el original venía a ser similar a La familia Addams y La familia Monster, en Sombras tenebrosas parecen sobrar todos los descendientes del personaje de Johnny Depp. Está lleno de elementos que no encajan en el universo de Burton, como algún chiste grosero y una escena de sexo sobrenatural, que el realizador parece haber rodado con muy poca autoconvicción. Los golpes cómicos no acaban de funcionar, y el romanticismo decimonónico que pretende imprimir al vampiro protagonista acaba rompiéndose al involucrar a éste en relaciones sexuales. Debido a estos defectos, Burton no puede evitar ofrecer cierta sensación de agotamiento, pues en el fondo, al ritmo de otra partitura de Danny Elfman, ha vuelto a convertir a Depp en inadaptado que a pesar de sus buenas intenciones choca con su entorno, como el protagonista de Ed Wood, Eduardo Manostijeras, Jack Skeleton, etc.

5/10
Los miserables, el musical

2012 | Les misérables

Año 1815. Jean Valjean cumple condena de trabajos forzados por robar una hogaza de pan, bajo los vigilantes ojos del estricto inspector de policía Javert. Obtenida la libertad condicional, desespera porque nadie le da trabajo cuando se conoce que es un ex convicto. Pero su vida da un vuelco cuando redescubre el amor y la compasión gracias al obispo que le acogió en su casa, a quien robó su cubertería, y que descarta denunciarle asegurando que el botín fue un regalo. Valjean iniciará una nueva existencia bajo otra identidad, pero a lo largo de los años Javert se cruzará en varias ocasiones decisivas de su vida, poniendo en peligro todo lo logrado. Pese a todo siempre optará por intentar hacer lo correcto, lo que supone entre otras cosas ayudar a su ex empleada Fantine, obligada a prostituirse, y que tiene una hijita, Cosette. Mientras, en las calles de París, entre los miserables, cada vez se extiende más el anhelo de la libertad frente a la tiranía y la injusticia social. “Los miserables” de Victor Hugo ha sido repetidamente adaptada al cine, además de convertirse en maravilloso musical de Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer, el más representado hasta la fecha en los escenarios. Tom Hooper (ganador del Oscar por El discurso del rey) acomete el desafío de versionar para el cine musical, con un guión donde a los autores originales se suma William Nicholson, que dio muestra de sensibilidad con historias tan humanas como la de Tierras de penumbra. Él y Hooper consiguen dar a la película aliento cinematográfico, no tiene el espectador la sensación de que las canciones se encadenen abruptamente saltando de un escenario o año a otros, y los diálogos no cantados se han reducido para este fin al mínimo. Los temas de Los miserables, el musical, son, por supuesto, los bien conocidos para todo aquel familiarizado con la obra de Hugo. Es decir, la confianza en Dios en situaciones extremas, el mantenimiento de la esperanza y la necesidad de dar gratis el amor a los demás. También el realismo de no negar la existencia de la miseria y de aprovechados que sacan partido exprimiendo a los más débiles o simplemente a los incautos, la disposición a dar la vida por ideales que merecen la pena, la lucha por la libertad. O la importancia de tener corazón frente a la tentación de atarse a frías normas y reglamentaciones. El mérito del musical, en los escenarios y en el cine, es no volver simplón este amplio y rico abanico de cuestiones. En la película Los miserables, el musical, Hooper añade un arriesgado tono épico, apostando por un marco abrumador en el que se desarrolla la acción, como subrayando más la universalidad y grandeza de lo narrado, eso no es simplemente una pequeña historia en el devenir de la humanidad. Y deslumbra con escenarios como el lugar de los trabajos forzados de Valjean, un muelle sacudido por la tormenta, el paisaje por el que vaga ya en libertad, o los marcos de la capilla donde hace su plegaria, del París sediento de libertad, o el que marca el destino de Javert. También es muy hábil el montaje, sobre todo en el momento climático que une diversos temas musicales y a casi todos los personajes. Pero por supuesto, lo importante es el drama humano de los personajes, expresado en desgarradoras canciones. El director pone el acento sobre todo en los aspectos trágicos, lo que hace que los personajes cómicos de los mesoneros Thénadier (Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen), presentados con zafiedad, queden algo desdibujados, no producen gracia sino repulsa, y hasta se acercan a lo grotesco con su aparición en la boda. A cambio, Valjean crece, ayudado por la increíble interpretación de Hugh Jackman, verdaderamente notable en sus solos como “What Have I Done?”, al igual que Anne Hathaway como Fantine -increíble con “I Dreamed a Dream” y, sorpresa, la desconocida Samantha Barks como Éponine que deslumbra con “On My Own”. Es meritorio el trabajo del resto de actores, niños y mayores, con Russell Crowe interpretando a su racionalista Javert de modo contenido, evitando cualquier asomo de histrionismo, una arriesgada opción que acaba dando sus frutos.

8/10
Grandes esperanzas, según Mike Newell

2012 | Great Expectations

El desdichado huérfano Pip vive con su tiránica hermana mayor y su bondadoso cuñado herrero Joe. Cuando está en el cementerio ante la tumba de su madre irrumpe en la escena Magwitch, un preso fugado de aspecto amenazador que le pide algo de comer y una lima para romper sus cadenas. Asustado, pero también compadecido, le ayudará, aunque eso no impide que acabe detenido. En el futuro poco prometedor de Pip se abre una rendija a la esperanza cuando la excéntrica y amargada miss Havisham, encerrada siempre en su enorme mansión, le reclama a modo de entretenimiento, y le pide que juegue con su protegida Estella, una altiva chica de su edad, de la que se enamora. El contraste entre sus modales y educación y los de ella empujan a Pip a esforzarse por convertirse en un caballero. Cuidada adaptación de “Grandes esperanzas” de Charles Dickens, filmada en el año en que se cumple el bicentenario del escritor, y que ya había conocido potentes versiones cinematográficas, la mejor sin duda la firmada por David Lean, Cadenas rotas. Sorprende el enfoque realista que imprime a la historia Mike Newell, el director de Cuatro bodas y un funeral está lejos del tono de Harry Potter y el cáliz de fuego, y más cerca del cuento que filmó en 1992 con el título Escapada al sur. A la vez, su acercamiento en el diseño de producción y tratamiento visual no cae en los excesos de Cumbres borrascosas (Wuthering Heights) de Andrea Arnold, cuya estética sucia producía casi inevitablemente rechazo. El guión firmado por David Nicholls -One Day (Siempre el mismo día), donde adaptaba su propia novela- atrapa muy bien la idea que encierra el título original “Great Expectations”, de la que sería una traducción más exacta que la habitual la de “Grandes expectativas”, pues el film habla de eso precisamente, de las expectativas de los personajes, a veces ambiciones de corto vuelo -la de Pip de alcanzar una posición social, la de ayudarle que tiene su misterioso benefactor, la de la mujer recluida en su casa y que se proyecta en su protegidas...- que impiden ver el amor que están recibiendo y que podrían prodigar a los demás. Y sin embargo... la película no es redonda. Pese a la ambientación, pese a unos grandísimos actores -tanto los más conocidos, Ralph Fiennes, Robbie Coltrane y Helena Bonham Carter, como los emergentes Jeremy Irvine o Jason Flemyng, están muy bien...-, algo falla en el último tramo de la narración, donde los datos se embarullan y entregan de modo algo confuso y precipitado. Lo que no quita para que estemos ante una dignísima versión del clásico dickensiano que ayuda a que mantengamos “grandes esperanzas”.

6/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
Toast

2011 | Toast

Alicia en el País de las Maravillas

2010 | Alice in Wonderland

Vibrante adaptación de las imaginativas obras de Lewis Carroll sobre el viaje de Alicia al País de las Maravillas. Tim Burton, un artista enamorado de los originales, da, a partir del guión de Linda Woolverton, su personal visión de la historia. Lo que implica el despliegue de una imaginería apabullante, que casa bien con las nuevas tecnologías del 3D, aunque sin alcanzar la altura del listón de Avatar, al fin y al cabo a James Cameron le pirran los ‘inventitos’, mientras que Burton se toma esa parte de la creación con más calma. Aunque se basa en Carroll, claro está, y se encuentran presentes sus temas y personajes, hay una mirada relativamente libre en esta incursión de Alicia, una jovencita de 18 años, al País de las Maravillas, como si fuera uno de otros tantos viajes que ha hecho antes allí, siendo niña, y que siempre ha interpretado como si fueran sueños. En esta ocasión Alicia sigue a un conejo también, pero mientras huye de la encerrona que le ha preparado su madre, para prometerla en matrimonio. Gracias a la bebida y a la comida menguará o aumentará de tamaño, para poder acceder al País de las Maravillas. Allí Alicia sabrá que se espera a una joven con su nombre, que debe enfrentarse a un tremendo monstruo, siervo de la reina de corazones. Mientras esquiva a ésta, Alicia tiene ocasión de conocer a variadas criaturas, entre ellos al excéntrico sombrerero loco. Puede ser éste uno de los títulos más comerciales de Burton, pues presenta un ritmo endiablado, y quizá huyendo del recuerdo de la versión animada de Disney, que aburría un tanto a los niños, aquí se planta hasta un duelo final, espectacular batalla climática, que retrotrae a las sagas de El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, e incluso, por qué no mencionarla, a la reciente Avatar. Las consideraciones sobre sueño y realidad, cuál es la diferencia, o sobre las decisiones que conforman la personalidad, están ahí, pero esquemáticamente. Sobre todo Burton entrega un espectáculo visualmente brillante, donde las criaturas y escenarios digitales presentan un extraordinario fotorrealismo, de modo que los personajes ‘normales’ interaccionan con ellos perfectamente, no hay sensación de ‘engañifla’. Se juega bien al contraste entre el mundo convencional –la fiesta de pedida– y un mundo fantástico que huye de la ñoñería, de atmósfera gótica, bosques frondosos y personajes muy originales, de modo especial la reina de corazones y su ejército. Habrá que estar atentos a la protagonista, Mia Wasikowska, todo un descubrimiento, está muy natural; mientras que Johnny Depp se lo pasa en grande como el sombrerero, con un trabajo contenido lo justo.

6/10
El discurso del rey

2010 | The King's Speech

Década de los 30 del pasado siglo. Reina en Inglaterra Jorge V, y soplan aires de guerra. Su segundo hijo, Albert, padece una pronunciada tartamudez desde que era niño. Los muchos expertos que han tratado de ayudarle con su problema han fracasado. Lo que no tendría demasiada importancia, de no ser por la muerte de su padre y lo poco adecuado que es David, el heredero, para asumir la función de monarca. Los avatares del destino le obligan a llevar la corona... y sus súbditos, en tiempos difíciles, necesitan oír la voz del rey. Un heterodoxo logopeda, el australiano Lionel Logue, podría ser la solución a tan reales dificultades. Formidable película dirigida por el británico Tom Hooper, que tiene a sus espaldas un magnífico currículum de películas y series televisivas basadas en personajes auténticos, ya sean regios (Elizabeth I), presidenciales (John Adams) o futboleros (The Damned United). Tiene a su disposición un guión de lujo firmado por un sorprendente David Seidler, quien hasta ahora sólo había descollado, y eso muy relativamente, con libretos de películas animadas (El rey y yo, La espada mágica. En busca de Camelot), y con uno escrito para Francis Ford Coppola, el de Tucker, un hombre y su sueño. Los hermanos Weinstein, productores, vuelven por la puerta grande a la lucha por los Oscar, y desde luego el conjunto del reparto de este film es de los mejores que se han visto en los últimos tiempos. Los personajes son magníficos y los actores que los representan les sacan todo su jugo, está increíble, sensacional, Colin Firth, pero también Geoffrey Rush, Helena Bonham Carter, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Michael Gambon, Jennifer Ehle, Anthony Andrews... Una trama basada en la relación profesor-alumno, por así decir, es algo muy visto. Caer en el tópico es muy, pero que muy fácil. Porque hay elementos que inevitablemente se repiten, ya sea el choque de caracteres, la no comprensión de lo que el profesor pretende, el no-respeto por las capacidades del alumno, etcétera. Pero Seidler y Hooper se las arreglan para sortear una y otra vez estas dificultades ascendiendo a cotas de brillantez excepcionales. Un elemento de originalidad lo introduce, obviamente, el hecho de que uno pertenezca a la realeza y el otro sea un plebeyo, y que éste, para aplicar con éxito su método, exija una relación de igualdad, e incluso de amistad. Pero la razón de que esta película sea casi un milagro no estriba sólo en eso, pues hay mil y un detalles, perfectamente cuidados, que contribuyen a reforzar lo que se cuenta. Así, podemos entender de dónde viene la inseguridad de Albert y la confianza de Lionel, aprendemos a conocer y contrastar los respectivos entornos familiares y sus distintas responsabilidades. Y hay escenas redondísimas, que producen emociones genuinas: no quisiéramos hacer el listado de las mismas, pero vale la pena destacar la de la primera consulta de Albert, la que tiene lugar en Westminster cuando ensayan la coronación y, por supuesto, la del climático discurso tras la declaración de guerra. Es muy inteligente la partitura musical, tanto los temas originales de Alexandre Desplat, como el uso de música clásica, Beethoven y su séptima sinfonía en un momento clave. Y la fotografía, con lentes cortas, y el recurso a picados y contrapicados, resulta muy apropiada para resaltar la soledad de la función real, aunque, paradójicamente, uno se encuentre en buena compañía.

10/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
Terminator Salvation

2009 | Terminator Salvation

Digna, pero no memorable. Así es la cuarta entrega de la saga comenzada por James Cameron, sobre un futuro poco halagüeño dominado por las máquinas. En esta ocasión es el gran Christian Bale quien interpreta al humano John Connor, jefe de la resistencia contra los terminators en un planeta desolado y apocalíptico. Hay en el año 2018 un grupo de líderes de esa resistencia, que dirige los combates contra Skynet desde la base secreta que tienen bajos las aguas en un submarino; pero Connor es el líder natural, considerado entre la gente de a pie como una especie de profeta o mesías. Ahora su esposa espera un niño, pero él sigue intrigado con las grabaciones que le dejó su madre Sarah, sobre todo con las que se refieren a su padre viajero en el tiempo, Kyle Reese, a quien debe localizar y salvar antes de destruir la base principal de las máquinas enemigas. Porque sólo así logrará que éste conozca a su madre en el pasado. Encontrará un inesperado aliado en Marcus, un condenado a muerte en 2002, que se ha convertido en alguien muy diferente de quien fue en el pasado. Lo mejor que se puede decir de este film es que se inserta bien en la saga. Miedo nos daba que McG fuera el director, pero el caso es que este hombre videoclipero rueda bien, al servicio de la historia, y si acaso cabe reprocharle cierta frialdad en la narración, aunque ésta ya se encuentra presente en el guión de John D. Brancato y Michael Ferris. Sigue la idea de contraponer maquina y hombre, entre los que se puede producir un cierto intercambio de roles: a quien se veía como robot demuestra humanidad, mientras quien está dotado de espiritu toma decisiones maquinalmente. Esto se nota en el conflicto que surge alrededor del misterioso Marcus, que provoca dudas en Connor y en la guerrera de la resistencia Blair. Se nos antoja demasiado serio Christian Bale como líder, como si su responsabilidad para salvar al mundo diera un excesivo hieratismo a su interpretación; más interesante es la perplejidad de Marcus, aunque le falta hondura a la actuación de Sam Worthington. De alguna forma se nota que McG no es un director de actores, no logra que los distintos personajes despeguen de sus moldes arquetípicos. No obstante, la historia tiene garra, se sigue con interés, y sabe insertar guiños para los conocedores de la saga. Y hay suficientes escenas de acción para que los ojos del espectador no se despeguen de la pantalla en ningun momento. Hay un buen trabajo en la construcción de un escenario post-holocausto nuclear, y buenos pasajes con los distintos terminators en acción, incluido uno que deviene en agradable sorpresa. Entre los "gadgets" nuevos destacan los mototerminators, y un robot gigante que se diría primo hermano de los Transformers.

6/10
Harry Potter y el misterio del príncipe

2009 | Harry Potter and the Half-Blood Prince

Sexta entrega de las aventuras del famoso mago, y segunda dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fénix, que además fue el artífice de la excelente serie televisiva La sombra del poder (2003). Curiosamente ha recuperado al guionista Steve Kloves, que se encargó de la adaptación de las cuatro primeras, es decir de todas menos de la anterior. Su tarea no era nada fácil, ya que estamos ante una novela extensa y compleja. Esta vez Harry Potter ayuda a Dumbledore, el director de Hogwarts a reclutar al profesor de pociones Horace Slughorn, que aunque está retirado, al ver al chico acepta, por su fama y su enorme potencial para la magia. Dumbledore pretende también que Harry le sonsaque a Slughorn sobre su participación en un oscuro hecho del pasado. El profesor Slughorn entrega a Harry Potter un viejo libro de magia que una vez perteneció a alguien llamado el Príncipe Mestizo, y que será muy útil para el joven mago. Mientras tanto, Draco Malfoy ha recibido instrucciones para llevar a cabo una misteriosa y malvada misión, bajo la protección del profesor Severus Snape. Harry Potter y el misterio del príncipe cuenta con todos los ingredientes mágicos que hicieron funcionar a las anteriores entregas: un gran presupuesto que permite reconstruir con todo lujo de detalles el universo de J.K. Rowling, un director bastante competente, convincentes efectos especiales y un nutrido plantel de actores de primera. Esta vez, se incorpora Jim Broadbent, que logra una sentida interpretación del atormentado Horace Slughorn. Destaca también el trabajo de los chicos protagonistas, que conocen al dedillo a sus personajes. Se luce especialmente Rupert Grint, pues esta vez Ron Weasley tiene mucho papel. Todo esto bastará para contentar a un amplio sector del público, pues es cierto que estamos ante una producción de cierta calidad. Sin embargo, Harry Potter y el misterio del príncipe está muy lejos del nivel de otros títulos de la saga, especialmente de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón, quizás la cinta más brillante hasta la fecha. Además, no se puede hablar de una buena adaptación literaria. David Yates no logra plasmar ni de lejos la tensión de la trágica novela, sobre todo por culpa de que el cineasta recurre en exceso al humor. Era difícil condensar la esencia de la obra original en las dos horas y media que suele durar cada film, lo que se agrava porque en las anteriores entregas ya se suprimieron detalles que luego cobraban gran importancia conforme se iban sucediendo las novelas. Se comete un grave error al hacer hincapié sobre todo en las relaciones adolescentes con el sexo opuesto. Ron se echa novia, para desesperación de Hermione, que se siente celosa al tiempo que intenta ocultar sus sentimientos. Mientras tanto, Harry se siente atraído por Ginny Weasley, la hermana de Ron. Todo esto proporciona en un primer momento varios gags divertidos, pero acaba agotando, y afectando gravemente al dramatismo de la cinta, que se convierte por momentos en una especie de culebrón juvenil estilo Sensación de vivir.

6/10
Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet

2007 | Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Inspirada adaptación burtoniana del sangriento musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, basado a su vez en una criminal leyenda urbana, de la que algunos aseguran que tiene cierta conexión con la realidad, cosa poco clara. La trama se ambienta en el Londres contemporáneo de Jack el Destripador y demás facinerosos de esa ralea. Allí Benjamin Barker llevaba una feliz vida de hombre casado y padre de una niña, pero el desalmado juez Turpin puso sus lujuriosos ojos en la esposa; de modo que se las arregló para condenar injustamente a Barker, y robarle a su familia. Pasados los años Barker, ayudado por un joven marinero, regresa a Londres bajo otro nombre, el de Sweeney Todd; la única idea que ocupa su cabeza es la de venganza, acrecentada cuando le comunican la trágica muerte de su esposa, y que su hija es la pupila de Turpin. Traza entonces el plan de poner una barbería encima del garito de empanadas asquerosas que regenta la señora Lovett; la idea es rebanar el pescuezo a su mortal enemigo, y antes irá tomando práctica con los incautos que acudan a solicitar sus servicios; para deshacerse de los cuerpos, nada mejor que incorporar nuevos y sabrosos "ingredientes" a las empanadas de la señora Lovett. Esta macabra película encaja muy bien en el cine de Tim Burton por su conjunción de elementos feístas con componentes exacerbadamente románticos. A lo largo de una trama trufada de bellas canciones, que han debido ser convenientemente adaptadas y a veces recortadas con respecto al original, hay muchas historias de amor. Por supuesto la truncada de Barker-Todd con su esposa, pero también la de la señora Lovett por Todd, la del marinero por Johanna, la hija de Todd, o esa suerte de amor maternofilial entre la señora Lovett y el niño ayudante del barbero Pirelli; por no referirnos a la degradación del amor a que apunta Turpin. Y se trata sobre todo de una nostalgia de amor, de un deseo más que de algo verdaderamente logrado. En ese sentido resulta curioso que Burton haya contado de nuevo con Johnny Depp y Helena Bonham Carter, los protagonistas animados de La novia cadáver. A pesar de que la película que nos ocupa está recorrida por un sentido más trágico, existen puntos de conexión, por las dificultades del amor, por el componente musical, e incluso por la paleta de colores, esos tonos oscuros y apagados, que sólo son negados en los pasajes en que la señora Lovett imagina una imposible vida familiar con Todd y el niño, un esquema semejante a la confrontación mundo de los vivos-mundo de los muertos del film citado. Burton cada vez tiene un mayor dominio del oficio de cineasta. Esta película se prestaba a los excesos, pero logra mantener cierto equilibrio. Parece claro que no le interesa la violencia por la violencia. Aunque desde luego, tiene un toque "gore", sobre todo en la primera "faena" de Todd, donde carga la mano tal vez para que nadie le pueda tachar de blando. Hay una magnífica dirección artística, una fotografía excelente, un cuidado vestuario y reconstrucción de Londres, también con ordenador. Los actores cantan todos, y están muy bien en sus diferentes papeles. Johnny Depp exhala todo el tiempo en su rostro la tragedia que le ha carcomido el alma, un papel en las antípodas de su Jack Sparrow, por poner un poner; Helena Bonham Carter sabe conjugar algunos momentos cómicos con su despertado deseo de maternidad, y su conciencia de prestarse a un horror. Los villanos, Alan Rickman y Timothy Spall, hacen lo que cabe esperar de ellos, con gran profesionalidad; mientras que Sacha Baron Cohen tiene un personaje que le va al pelo, de opereta.

7/10
Harry Potter y la Orden del Fénix

2007 | Harry Potter and the Order of the Phoenix

Han pasado cinco años desde que Harry Potter ingresó en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, al que se accede desde el andén 9 y 3/4. Ya no es un niño, ni tampoco sus fieles amigos Hermione y Ron, y las aventuras y peligros con los que se tienen que enfrentar están más acorde con su mayor madurez. Después de la terrible aventura del pasado año, en la que Harry tuvo que enfrentarse al malvado Voldemort, la sorpresa del chico de la cicatriz es que a su vuelta nadie cree que “el que no debe ser nombrado” haya regresado al mundo de los magos para establecer su tiranía de terror. Por otra parte, el Ministro de Magia, temeroso de que el director de Hogwarts, Albus Dumbledore, le birle el puesto, nombra a una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que apenas enseña a defenderse a los alumnos. Al sentirse desvalido ante la inminente lucha, Harry comprende que tendrá que prepararse por su cuenta y decide fundar el llamado “Ejército de Dumbledore”. Tras la cuatro primeras entregas, un nuevo director –el inglés David Yates– toma el mando en la adaptación a la pantalla de esta quinta novela de J.K. Rowling. Además se despide el guionista Steve Kloves y debuta en la serie Michael Goldenberg, responsable de los libretos de Contact o Peter Pan. Yates ha seguido la estela de sus predecesores Mike Newell y Alfonso Cuarón, al imprimir un gran ritmo al film y dotarlo de una atmósfera muy oscura y tenebrosa. Destaca en este aspecto el espléndido y sobrecogedor comienzo en el parque despoblado y el posterior ataque de los dementores. Quizá pueden achacarse al guión algunos descuidos al dejar o sugerir cabos sueltos, y también que en torno al desenlace reine un poco la confusión respecto a la profecía y al papel que juegan algunos personajes. Por lo demás, es interesante comprobar las evoluciones en la vida de Harry: a la vez que nota que los años no pasan en balde y que se siente cada vez más atraído por la bella jovencita Cho Chang, descubrirá que en el amor no es oro todo lo que reluce. Y también se llevará una enorme sorpresa al descubrir ciertos aspectos desconocidos de la vida de su padre, en una original escena que arroja luz a la hora de comprender los modales del profesor Snape. Por otro lado, aunque Hermione y Ron tienen menos protagonismo en la aventura, su profunda amistad se revelará esencial para el mago de cicatriz. Y hay que elogiar a la actriz Imelda Staunton, que ofrece una fantástica, divertida y repelente composición de la profesora Umbridge.

6/10
Sixty Six

2006 | Sixty Six

Coincidiendo con la final del Campeonato del Mundo de fútbol de 1966, en el que Inglaterra se proclamó selección ganadora, asistimos a la vida cotidiana de una familia judía y en concreto a lo que rodea a la entrada en sociedad del joven Bernie y a su fiesta de Bar Mitzvah. Se trata de una apañada y divertida comedia dramática, repleta de personajes raros, muy bien ambientada en la época y rodada a buen ritmo por Paul Weiland (Por amor a Rosana). Las situaciones surrealistas hablan de la desorientación personal con un importante toque de humor. Destaca la presencia de la 'burtoniana' Helena Bonham Carter.

5/10
Charlie y la fábrica de chocolate

2005 | Charlie And The Chocolat Factory

Hay historias que parecen existir para ser llevadas a la gran pantalla por Tim Burton, y eso ocurre con las aventuras de Charlie Bucket, un chaval cuya vida gris se convierte de un día para otro en algo muy, muy dulce… Y es que la familia de Charlie es tan pobre que ni siquiera tiene algo para comer. Viven en una casucha que se cae materialmente a trozos (la habitación de Charlie no tiene techo), aunque eso no quita que todos los miembros de la familia –el abuelo Joe y la abuela Josephine, el abuelo George y la abuela Giorgina, y el señor y la señora Bucket– estén muy unidos y vivan una existencia feliz. Pero todos sufren por el pequeño Charlie, y es que un chico de su edad necesita un lugar de recreo, amigos con quienes pasarlo bien y sobre todo comida abundante. Se entiende, por tanto, que la gran atracción de Charlie sea la enorme fábrica de chocolate que domina la ciudad. Para él ese lugar es como el cielo, todo lleno de caramelo, azúcar glass, chocolate con miles de sabores... Y quizá el sueño de visitar la fábrica –cerrada al público desde hace mucho tiempo– se haga realidad si le toca una de las cinco invitaciones que el extraño dueño de la fábrica, Willy Wonka, ha escondido en forma de billetes dorados entre las chocolatinas repartidas por todo el mundo. La historia de Charlie tiene el aire de cuento fantástico y algo siniestro que le gusta a Tim Burton, y eso por no hablar de Willy Wonka, uno de los personajes más genuinamente burtonianos que ha dado el cine. La fidelidad al texto hace que el film sea un alarde de imaginación, pleno de colorido y con brillantes efectos especiales en la reproducción de las estancias de la fábrica, los ríos de chocolate y los diferentes destinos de los compañeros de Charlie. Burton ha contado con dos de sus actores fetiche: Johnny Depp es el solitario y travieso Willy Wonka, y Helena Bonham Carter la Señora Bucket. Aunque quien se lleva la palma es el chico Freddie Highmore, cuya natural expresividad ya nos dejo pasmados en Descubriendo Nunca Jamás.

6/10
Conversaciones con otras mujeres

2005 | Conversations with Other Women

Interesante comedia negra basada en un guión original de la novelista Gabrielle Zevin. La historia se sitúa en una boda, donde coinciden un hombre norteamericano –hermano de la prometida– y una mujer británica. Ambos se ponen a conversar y surge una increíble chispa entre ellos. Sin embargo, el juego se convierte en una especie de competición, en donde ella sugiere y atrae, pero mantiene a raya al hombre, y él por su parte no ceja en el empeño de conquistarla. Llama la atención la elección de la pareja protagonista, unos improbables Aaron Eckhart (El caballero oscuro) y la extraña damisela Helena Bonham Carter (Las alas de la paloma), un par de actores con sobrada experiencia pero que a priori no parecen encajar como enamorados. La película destaca por los elaborados diálogos.

5/10
Enrique VIII

2003 | Henry VIII | Serie TV

Miniserie que repasa la turbulenta vida sentimental del monarca inglés Enrique VIII que se casó en seis ocasiones. Todas y cada una de las esposas aparecen en esta historia, incluida la española Catalina de Aragón a quien le da vida Assumpta Serna.

5/10
Big Fish

2003 | Big Fish

Un homenaje a los contadores de historias. Una reivindicación de la imaginación, como modo de mostrar la realidad. Si el lector nos apura, en Big Fish estamos ante una unión improbable de Tim Burton con John Ford y su apuesta por “imprimir la leyenda” a la hora de contar la historia de El hombre que mató a Liberty Valance. Todo esto subyace en el último film del director de Eduardo Manostijeras, título con el que mantiene una íntima relación; podría decirse sin exageración que Big Fish es su versión madura. Con guión de John August, a partir de una novela de Daniel Wallace, Burton entrecruza hábilmente el presente, en que Will Bloom acompaña en el lecho del dolor a su padre Ed, gravemente enfermo, con un pasado de relatos hermosos pero increíbles. Éstos, escuchados una y mil veces, se han convertido a los ojos del hijo en una impostura, que oculta una verdad que cree ignorar: en efecto, a Will le atormenta la idea de que su padre esté a punto de dejar este mundo, y que no haya llegado a conocer quién es. En manos de otro director, la película que nos ocupa sería un plato acaramelado de muy difícil digestión, sobre todo en lo que se refiere a los relatos de juventud de Ed. Pero en Burton habita un alma poética y sensible, capaz de mostrarnos un mundo pasado donde conviven lo luminoso con lo feísta, fotografiarlo con colores pastel, y lograr que no chirríe el engranaje. De nuevo, marca personalísima de su entera filmografía, asistimos a un desfile de criaturas desvalidas, auténticos “patitos feos” que buscan alguien que les entienda: además de Ed, ese tipo optimista a machamartillo, auténtico flautista de Hamelín para todos los que le conocen (magnífica a este respecto, la escena del desenlace), tenemos el gigante, el empresario circense, el escritor, las hermanas siamesas, la bruja con el ojo de cristal que muestra el futuro… También se las arregla el cineasta para que la mezcla imposible de drama (con el problema de comunicación padre-hijo), fantasía (los detalles surrealistas, divertidísimos, que salpican toda la cinta), romanticismo (la conquista por Ed de la amada) y lirismo (el pueblo idílico en medio de ninguna parte) funcione. Ha procurado además suavizar algún detalle zafio, del que podía haber prescindido, sencillamente. Magnífico el reparto, en especial los trabajos de Ewan McGregor y Albert Finney, que encarnan a Ed Bloom de joven y anciano.

8/10
Till Human Voices Wake Us

2002 | Till Human Voices Wake Us

Sam y Silby son dos adolescentes que se profesan una gran amistad. Un buen día, ambos están en el agua cuando Silby desaparece de repente, sin dejar rastro. Por mucho que Sam la busca, no da con ella. Con el paso de los años, él vuelve a su pueblo donde conoce a Ruby, una mujer que le recuerda tremendamente a la desaparecida Silby. Guy Pearce llega a estar tan perdido ante la que cree es la reencarnación de su amor de juventud, como lo estuvo su personaje en Memento. El espectador tendrá que tener paciencia para entender la propuesta de Petroni.

4/10
Fuego sobre Bagdad

2002 | Live From Bagdad

El mundo entero siguió la Guerra del Golfo de 1991 a través de la CNN. Un corresponsal de la cadena, Robert Wiener, popular en EE.UU, fue de los pocos periodistas extranjeros que permaneció en Bagdad durante el conflicto. Este film adapta su libro "Los chicos de Bagdad", donde cuenta sus experiencias y aporta una mirada objetiva al enfrentamiento. Michael Keaton, conocido por interpretar a Batman, encarna al periodista; le acompaña Helena Bonham Carter.

4/10
The Heart of Me

2002 | The Heart of Me

Rickie, Madeleine y Dinah son los tres vértices de un triángulo amoroso. Los dos primeros están casados y a su vez Rickie tiene una relación con Dinah, hermana de Madeleine. Los sentimientos encontrados se enmarcan en una sociedad donde las apariencias lo son todo. El responsable de la música, Nicholas Hooper, también hizo lo propio en la quinta y sexta entrega de la saga de Harry Potter, en la que también participa Helena Bonham Carter, protagonista de esta cinta. Se trata de una adaptación de la discreta novela de Rosamond Lehmann.

4/10
Sonrisa peligrosa

2001 | Novocaine

La inspiración nace de los sitios más insospechados. Para encontrarla, el debutante David Atkins (guionista de El sueño de Arizona) se pasó un mes acudiendo a diario a la consulta de su padre, un prestigioso dentista. Así nació esta mezcla de thriller y comedia, sobre un odontólogo, a punto de casarse, que descubre que su nueva paciente, una atractiva joven, le roba algunos fármacos. Al mismo tiempo, la policía empieza a sospechar que se dedica al tráfico de drogas. El protagonista, Steve Martin, curiosamente, ya había interpretado a un dentista en La pequeña tienda de los horrores. Aquí está muy bien acompañado por Laura Dern, su novia y ayudante en la consulta, y por Helena Bonham Carter, la paciente adicta a las drogas. Atkins utiliza un efecto de rayos X de un modo, cuando menos, curioso.

4/10
El planeta de los simios (2001)

2001 | Planet Of The Apes

Tim Burton ofrece una nueva visión de la historia de "El planeta de los simios". El director, que odia que califiquen su film de remake, ha buscado una mayor fidelidad a la novela original de Pierre Boulle, y trata de no entregar un simple clon de la película original. De modo que destapa el frasco de su genio cinematográfico y logra una gran aventura. Porque ha preferido dejar un poco de lado la visión pesimista acerca de la condición humana, y centrarse en una trama trepidante. De nuevo tenemos a un astronauta (eficaz Mark Wahlberg) que, atrapado en una tormenta magnética, va a parar a un planeta donde los simios son los amos, y los humanos son tratados como poco más que animales. Aunque en la versión burtonesca los humanos hablan, por lo que su condición se asemeja más a la de los esclavos negros de hace menos de dos siglos en el continente americano. El reparto del film es de campanillas. Además de contar con Wahlberg para emular a Charlton Heston, tenemos a Tim Roth como el chimpancé general Thade, a Michael Clarke Duncan dando vida al gorila Attar, y a Paul Giamatti como el orangután Limbo. Entre las féminas, tenemos a Helena Bonham-Carter como la inteligente doctora Ari, y a la modelo de Chanel Estella Warren como la humana Daena. Burton mira con respeto su referencia clásica, y quizá los signos de reconocimiento de su particular y desbordante mundo interior están más ocultos que en otras ocasiones (hablamos, no lo olvidemos, del autor de dos entregas de Batman (1989), Eduardo Manostijerass, Ed Wood y Sleepy Hollow). De todos modos, los experimentos genéticos con monos conectan con su constante revisión de la figura de Frankenstein; y la doctora simia, defensora de los derechos humanos, no está lejos de sus clásicos personajes 'outsiders', patitos feos que no son bien comprendidos por las personas que están a su lado. Y no faltan algunos detalles de su humor delirante, como la niña simia con su mascota humana.

5/10
Extraña petición

1999 | The Theory of Flight

Richard es un artista con dotes de inventor, algo depresivo, que es condenado a 120 horas de trabajo social después de cometer una excentricidad. Le tocar cuidar a Jane, una joven tetrapléjica de carácter difícil. Aunque al principio piensa que aquello le supera, poco a poco se gana a la chica. A la vez, dedica parte de su tiempo a fabricar con un aeroplano con el que pretende volar. Cuando la amistad de Richard y Jane se afianza, se produce la extraña petición que da título al film: ella quiere tener, como sea, una experiencia sexual. Curiosa película protagonizada por Helena Bonham Carter y Kenneth Branagh, que formaban pareja en la vida real. El film trata de reflexionar sobre el anhelo de experiencias eróticas de tantas personas, que identifican ese deseo con el amor. Piénsese a este respecto en una de las secuencias del film, la del gigoló, en contraste con el creciente amor entre Jane y Richard.

4/10
El club de la lucha

1999 | Fight Club

Un joven sin nombre (Edward Norton) está harto de su vida anodina. Tiene un trabajo que no está mal, decora su apartamento según dictan las últimas líneas del diseño, no es feo... Pero todo eso no basta. Necesita algo más. Comienza entonces a asistir a sesiones de psicoterapia para enfermos terminales. Hacerse pasar por uno de ellos y sentir amor y compasión le devuelve la vida... por un poco de tiempo. Pronto conoce a Marla (Helena Bonham Carter), una joven que parece seguir un plan semejante al suyo. Y, sobre todo, a Tyler (Brad Pitt), un extrafalario fabricante de pastillas de jabón, que le introduce en el exclusivo y secreto Club de la Lucha: los integrantes de tal club, todos varones, se atizan de lo lindo, y ello parece que les hace sentirse más vivos. Nuestro protagonista caerá fascinado en las redes del Club de la Lucha. Este film se basa en la célebre novela del ‘moderno’ joven Chuck Palahniuk. David Fincher la asume y filma con una estructura moderna, repleta de símbolos y fantasías urbanas. Y da un aviso para navegantes del nuevo milenio: ojo al infierno moral en que se está convirtiendo la sociedad actual; ojo a males endémicos como la soledad y la falta de comunicación; ojo a un mundo consumista, competitivo, cruel, donde la preocupación por el otro baja por enteros. ¿Es pesimista Fincher? Que cada uno se asome a la ventana de su casa (o a la televisiva, o a la del ordenador) y juzgue. Edward Norton demuestra, por si cabía alguna duda, que es uno de los actores jóvenes con más porvenir en la profesión. La escena en que se pega a sí mismo es sencillamente memorable. Brad Pitt asume el papel de esa especie de gurú llamado Tyler, y aguanta el tipo. Mientras que Helena Bonham Carter da vida a una joven frágil y rota con adecuada sensibilidad.

8/10
Cosas de mujeres

1999 | Women Talking Dirty

Ellen organiza una fiesta con sus amigas, después de divorciarse. Allí chismorrean contando con detalles sus relaciones amorosas, mostradas a través de una serie de flash-backs. Hasta que los comentarios de Ellen y su mejor amiga, Cora, conducen a una sorprendente revelación. Film en la línea de Mientras haya hombres, habla de las decepciones amorosas del género femenino. Destaca en el reparto Helena Bonham Carter.

3/10
Merlín (1998)

1998 | Merlin | Serie TV

Un anciano mago Merlín, recuerda la historia de su origen y como tuvo que luchar contra Mab, la malvada Reina de la Oscuridad. Mab enseñó a Merlín todo lo necesario sobre la magia con la intención de aliarse y encabezar las fuerzas del mal, pero el joven Merlín quiso llevar un camino distinto. Cuando comprobó que el rey Vortingern no era un buen soberano, decidió hacerse cargo de Arturo, hijo de Uther, para educarle y hacer de él un muchacho inteligente y audaz. El joven Arturo sería el único capaz de sacar la espada Excalibur de la piedra y convertirse en el rey de Camelot. Fantástica miniserie sobre el mago Merlin en otra de las versiones que se han hecho para la pantalla. La historia, dirigida por Steve Barron está muy bien ambientada y ha ganado varios premios Emmy y ha sido nominada a los Globos de Oro. Entre el reparto aparecen actores como Sam Neill, haciendo de Merlín; Helena Bonham Carter, como Morgana; Miranda Richardson, como Mab; o Isabella Rossellini, como Nimue, la enamorada de Merlín. Las diferentes tramas épicas cuentan con los requisitos clásicos del género; aventuras, princesas, amor, magos, brujas y fantasía.

6/10
El juego de la venganza

1998 | The Revengers' Comedies

Karen y Harry coinciden casualmente una noche, a orillas del río Támesis, con un propósito común: quitarse la vida. El motivo, las penosas relaciones con sus respectivas parejas. En vez de suicidarse, hacen un pacto: cada uno llevará a cabo la venganza que quisiera realizar el otro, evitando así sospechas. Karen se toma muy en su serio su parte del trato, mientras que Harry cree que aquello era una conversación de personas despechadas, y nada más. Sin duda que la trama recuerda a Extraños en un tren, la célebre novela de Patricia Highsmith, convertida en film por Alfred Hitchcock. Pero el planteamiento es distinto, más cercano a la comedia disparatada, con algunos momentos bastante graciosos. El excelente reparto incluye a Kristin Scott Thomas (El paciente inglés), Helena Bonham Carter (Regreso a Howards End) y Sam Neill (Parque Jurásico). Dirige el británico Malcolm Mowbray, conocido sobre todo por Función privada.

4/10
Una guerra feliz

1997 | Keep the Aspidistra Flying

Londres, 1930. Rosemary y Gordon, los eternos novios. Ella querría que él sentara la cabeza, y abandonara sus locas ideas de dedicarse a la poesía. Así que hará todo lo posible para que se casen de una vez. Adaptación de una novela de George Orwell, el film está lleno de una sutil ironía.

5/10
Las alas de la paloma

1997 | The Wings of the Dove

A principios de siglo la hija de un pobre viudo drogadicto es acogida por su millonaria tía. Se apasiona por un periodista de segunda fila, que no es de su clase. De modo que urde una trama para que él enamore a una joven rica y mortalmente enferma: si logra su fortuna, podrán casarse en el futuro. Las intrigas de salón de la novela de Henry James son adaptadas con esmero por Iain Softley. Destaca Helena Bonham Carter, que tuvo una merecida nominación al Oscar.

6/10
Retratos chinos

1996 | Portraits chinois

Ada y Lisa son costureras. Compaginan este trabajo con uno en la industria cinematográfica, donde conocerán a una serie de personas que acabarán incidiendo en sus vidas. En el reparto destaca la presencia como secundario de Sergio Castellito, quien también acumula dos películas como director. La última, No te muevas, tuvo muy buena acogida al igual que el trabajo que desempeñó su protagonista: Penélope Cruz.

4/10
Noche de reyes

1996 | Twelfh Night Or What You Will

Viola se salva de un naufragio, pero cree que su hermano mellizo ha muerto. Descubre que se encuentra en el reino de Illiria, donde se disfraza de varón para entrar al servicio del duque Orsino. Su trabajo consite en ejercer de celestina entre el duque y la condesa Olivia. El director teatral Trevor Nunn lleva a la pantalla uno de las comedias más celebradas de Shakespeare. Respeta por completo el original, salvo que sitúa la acción en el siglo XIX. Lujosa adaptación donde la trama argumental, los enredos, situaciones equívocas, amistades ambiguas, celos... presiden el film, todo ello tratado con un excelento gusto, lo cual la convierte en una obra fresca y de gran actualidad. Trevor Nunn, famoso en el mundo del teatro, dirige este film para el que cuenta con actores y actrices de la talla de Helena Bonham Carter, Richard E. Grant, Imelda Staunton, Ben Kingsley, entre otros. Obligada es la referencia de una preciosista fotografía realizada por Cleare Tickner.

6/10
Poderosa Afrodita

1995 | Mighty Aphrodite

Lenny es un periodista deportivo casado una propietaria de una galería de arte. Ella quiere adoptar un niño, y él acaba aceptando aunque no sin ciertas reticencias iniciales. Sin embargo, con el tiempo Lenny se convierte en un hombre feliz con su hijo, un chavalín despierto y ocurrente. Esto le lleva a pensar que su madre biológica ha de ser una mujer muy inteligente y decide encontrarla. Cuando por fin da con ella comprueba con estupor que se trata de Linda, una prostituta y actriz porno con muy pocas luces. Disparatada comedia picaresca de Woody Allen, en su faceta más divertida y gamberra. El director y guionista neoyorquino cuenta su historia al modo de tragedia griega clásica, con su corifeo particular. Los diálogos son divertidos y en algún caso procaces, pero el aire del film no se separa nunca del tono ligero y los gags amables. Destaca sobremanera el trabajo de la entonces desconocida Mira Sorvino en el papel de Linda, por el que ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto. La música, como siempre en Allen, incluye maravillosos temas de jazz clásico.

7/10
El museo de Margaret

1995 | Margaret's Museum

En un pueblecito de Nueva Escocia vive Margaret, una joven de clase baja que ha visto morir a su padre y hermano, trabajadores ambos de la mina. El suceso trágico destrozó la vida de su madre y de ella misma y la chica quiere sobre todo alejarse de todo aquello y encontrarse a sí misma. Un día conoce a Neil, un hombre fuerte y algo borrachín que además es minero. Ambos se enamorarán. Diez premios se llevó esta película de Mort Ransen donde se incluía la Palma de Oro de San Sebastián para el director y tres galardones para Helena Bonham Carter como mejor actriz.

7/10
Sombras en la memoria

1994 | A Dark Adapted Eye

Vera y Eden son dos hermanas manipuladoras y obsesivas que se mueven por los celos, las mentiras y una falsa moralidad que acabará por destruir a toda su familia. Vera está pendiente en todo momento por controlar a sus hijos, mientras que Eden se dedica a extender una calumnia por toda la comunidad. Tim Fywell se basó en la novela de Ruth Rendell, que a su vez se inspiró en una historia real, para llevar a la pantalla este thriller de misterio sobre una familia que arrastra secretos y un crimen. Celia Imrie destaca como la obsesiva Vera, y Sophie Ward no decepciona en su papel de hermana. Entre el reparto aparece también Helena Bonham Carter.

4/10
Frankenstein, de Mary Shelley

1994 | Frankestein

Victor Frankestein lleva una vida feliz en Ginebra, junto a su adorada madre. Pero su ingenua felicidad es de pronto pisoteada debido a la muerte instantánea de su madre. Esto supone un giro radical en la vida de Victor, que sufre un terrible trastorno y se jura a sí mismo enfrentarse a la muerte. Con los años, se convierte en una persona introvertida y misteriosa. Completa con brillantez sus estudios de medicina. En Ingolstadt conoce al tenebroso profesor Waldman, y escucha rumores sobre su dedicación al estudio de las posibilidades de crear vida después de la muerte. Victor enseguida traba amistad con el profesor Waldman. Ambos comienzan a experimentar. Victor está dispuesto a llegar hasta el final a cualquier precio: su obsesión es devolver a la vida a un muerto. Adaptación de la genial novela de Mary Shelley. Se cuenta que los poetas Lord Byron, Shelley y la hermana de éste, Mary, pasaban unos días en una casa de campo. Lord Byron propuso a cada uno escribir un relato de terror, para leerlo después en voz alta. Mary Shelley escribió las primeras páginas de la historia del monstruo de Frankestein, que luego convirtió en novela. Esta historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones, con distintos grados de inspiración. Aquí Kenneth Branagh realiza una adaptación grandiosa, llena de efectos. Cuenta con una excelente plantilla artística. El resultado es espectacular.

6/10
Marina Oswald

1993 | Fatal Deception: Mrs. Lee Harvey Oswald

Marina Oswald era la joven esposa de Lee Harvey Oswald, el hombre que disparó a la comitiva presidencial y produjo la muerte del presidente John F. Kennedy. Mediante flashbacks, la película hace un recorrido por la vida en común de Marina con su marido Lee, desde su estancia en Rusia, su vida familiar y los hechos que rodearon a la muerte del presidente y el posterior asesinato de Harvey, camino de la cárcel. Película hecha para la televisión donde Helena Bonham Carter se pone en la piel de la esposa de Oswald, trabajo por el que fue nominada a mejor actriz en los Globos de Oro.

5/10
Regreso a Howards End

1992 | Howards End

Las hermanas Margaret y Helen, interpretadas por Helena Bonham Carter y Emma Thompson, empiezan una amistad con los Wilcox, una próspera familia de la burguesía liberal, pero por una serie de sucesos, suspenden la relación. Con en el tiempo, la comprensiva Margaret y la dulce señora Wilcox, vuelven a encontrarse y entablan una amistad tan sólida, que al morir ésta, le deja su bucólica casa de Howards End a Margaret, en contra de la opinión de su familia. Helen se desentiende, y se dedica a ayudar a un joven y atractivo oficinista con problemas matrimoniales, con el que iniciará un romance. Las cosas se complican cuando Margaret y el viudo Wilcox se enamoran. Una excelente película de época realizada por el especialista en el género James Ivory, autor también de Oriente y Occidente (1982), Las bostonianas (1984) o Una habitación con vistas (1986). Basada en la novela de E.M. Forster. Una historia sugerente, rodada con sutileza y con un envolvente sentido estético. El equipo de actores está imponente, desde el sobrio Anthony Hopkins, hasta la rebelde Bonham Carter y la encantadora Vanessa Redgrave. Emma Thompson ganó el Oscar como mejor actriz. El tono de la película es de una belleza y de una elegancia admirables.

6/10
Donde los ángeles no se aventuran

1991 | Where Angels Fear to Tread

Pulcra adaptación de la novela de E.M. Forster, sigue la tradición de narraciones británicas sobre viajes de anglosajones a paises mediterráneos que les cambian sus planteamientos vitales. El film sigue a Lilia, una mujer madura que acaba de enviudar, y que por consejo de su familia viaja a Italia con la institutriz de su hija, con la idea de aliviar su pesadumbre. Contra pronóstico la mujer va a enamorarse de un italiano, lo que provoca una reacción de rechazo entre sus supuestos seres queridos ingleses. Charles Sturridge, responsable de la magnífica adaptación televisiva de Retorno a Brideshead, atrapa bien los temas de la obra original, la hipocresía y los convencionalismos sociales, que dificultan la ya de por sí ardua tarea de la búsqueda de la felicidad. El reparto es excelente, lo mismo que el ropaje fotográfico, musical, de dirección artística...

6/10
Hamlet (1990)

1990 | Hamlet

Ciudada y realista adaptación de la más célebre obra de Shakespeare. La duda y la venganza son los sentimientos que embargan la cabeza y el corazón del joven príncipe de Dinamarca, cuando a la muerte de su padre, su madre decide casarse con su tío Claudio. El italiano Franco Zeffirelli puso en juego toneladas de oficio para ofrecer esta nueva adaptación de la inmortal obra. Su estilo sobrio contrasta con la puesta en escena de otras versiones más modernas, como la de Branagh. Mel Gibson demostró ser un actorazo.

7/10
Francesco

1989 | Francesco

Personalísima visión de la vida de San Francisco de Asís, uno de los personajes más carismáticos de la historia, por parte de la veterana realizadora italiana Liliana Cavani (La piel, El portero de noche), que elige el camino de la subjetividad en lugar de ceñirse meramente a los sucesos históricos. Un grupo de discípulos de San Francisco de Asís se reúne para recordar su vida, desde que de joven, participó en la guerra de Perugia donde es hecho prisionero. Tras toparse con el sufrimiento en prisión, descubre los Evangelios, lo que cambia radicalmente su vida.

5/10
Lady Jane

1986 | Lady Jane

Inglaterra, siglo XVI. A la muerte de Enrique VIII, su hijo Edward está a punto de fallecer también. El trono pasaría a Lady Jane y el primer ministro obliga entonces a su hijo Guilford a casarse con ella contra su voluntad... Retrato de una convulsa etapa de Inglaterra, con un gran trabajo de Helena Bonham Carter.

6/10
Una habitación con vistas

1985 | A Room with a View

Existe toda una tradición en la literatura anglosajona acerca de turistas ingleses o americanos, que al contacto con la Europa continental, Italia sobre todo, se les descascarilla una cierta frialdad y despego para descubrir el amor y toda una pléyade de sentimientos que habían guardado encerrados en su interior. En esta línea se mueve esta adaptación de una novela de E.M. Forster acerca de una joven prometida, que viaja con su tutora a Florencia. Como su habitación de hotel no tiene vistas, otros huéspedes ofrecen intercambiar sus cuartos. La amabilidad del joven promotor de la iniciativa hace que la novia se replantee el matrimonio que está a punto de acometer. El equipo James Ivory-Ruth Prawer Jhabvala-Ismail Merchant se ha especializado en adaptaciones literarias de amor y lujo, e incluso hubo un tiempo en que Forster parecía su especialidad. Éste es uno de sus mejores logros, y casi podría decirse la película que les puso en el 'mapa' fílmico internacional. También sirvió para descubrir a Helena Bonham Carter. Ganadora de 3 Oscar.

7/10
A Pattern of Roses

1983 | A Pattern of Roses

Un hombre joven que acaba de reponerse de una grave enfermedad, comienza a tener visiones de fantasmas de personas que murieron en otro tiempo. Gracias a esas apariciones, pronto descubrirá secretos guardados. El film está basado en una novela de K.M. Peyton y supuso el debut en el cine de la actriz Helena Bonham Carter, convertida ahora en musa de Tim Burton.

4/10

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