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Zona friki

"Watchmen": ¿Quién vigila a la pastelera justiciera?

Entusiasmo generalizado ante el nuevo estreno de HBO. Leo las críticas de compañeros: "Roza la perfección", apunta uno, "el mítico cómic se expande con brillantez" asegura otro, y "valiente reformulación", opina un tercero.

Pues bien, siento no estar del todo de acuerdo.

Ante tantos aplausos, permitid al abuelo cebolleta que escribe este blog que no se emocione tanto.

cartel de watchmen serie HBOEntiendo a Alan Moore, contrario a las adaptaciones de sus comics, cuando se ríe de que este año le haya caído encima un cómic que mezcla a los personajes de magna obra "Watchmen", la novela gráfica de mayor prestigio, con Batman y Superman, y esta producción televisiva, que continúa la trama original. “Ya deben estar necesitados de ideas para tener que recurrir a las mías del pasado”, declaró.

Para quienes nos volvimos apasionados del Noveno Arte en 1987 con la publicación en España de esta saga, resulta poco menos que una herejía que se resucite, pero por otro lado, no podemos evitar tragarnos ni el nuevo cómic, ni la serie en cuestión. Podéis leer mi reseña para decine21.com aquí. Reconozco que algunas cosas me gustan, se trata de una producción bien elaborada, de ritmo dinámico, con vistosas escenas de acción, y se debe tener en cuenta que estamos en otro medio distinto a las viñetas… Pero no resiste comparaciones con el original, donde todos los detalles de los dibujos iban cobrando sentido conforme transcurría el relato, sobre todo los relojes, o se ponía a caldo a la industria del cómic americano, que ofrecía siempre los mismos productos, en la realidad donde transcurre la trama, sólo tebeos de piratas. Quizás ahora han robado tanto de él que ha perdido garra, pero en su momento rompía por completo con lo antes elaborado.

Para empezar, puede que la ficción televisiva haya empezado bien, sí, pero… ¡tiene al frente a Damon Lindelof! Sí, el de Perdidos¡Horror! O sea que a saber cómo acaba la cosa, pues el hombre no se distingue por las conclusiones brillantes. Ahí lo dejo.

Por otro lado, confieso que el original tenía un tono de novela adulta que en su momento me fascinó. Pero éste a ratos me parece una comedia involuntaria. Sólo he visto un capitulo, único estrenado en el momento de escribir estas líneas, pero tiene tela. El veteranísimo Don Johnson canta “Oklahoma” en una secuencia en la que parece que se ha metido toda la cocaína que les confiscaba a los camellos en la serie Corrupción en Miami. ¡Y Robert Redford ha sido elegido presidente vitalicio de Estados Unidos! Al parecer, al actor no le han dejado retirarse para que aparezca interpretándose a sí mismo. No sé, pero… ¡esto no es serio! Se resucita la lluvia de calamares de los tebeos, elemento que parecerá bastante surrealista a quienes no se lo hayan leído, porque simplemente ocurre y no se ofrece –por el momento– ninguna explicación, como si los personajes pensaran “ya están cayendo del cielo moluscos otra vez, qué lata”. Para qué hablar de los policías que tienen que taparse la cara, y adoptar identidades secretas. Por ejemplo, la protagonista trabaja como pastelera de día, pero ejerce de justiciera de noche. No sé yo. Por otro lado, se apunta a toda la corrección política posible, así que tenemos una protagonista mujer y afroamericana –cachis, ¡se les ha olvidado que sea lesbiana!–, se aborda el problema del racismo, etc.

watchmen1Pero sobre todo me resulta llamativo que últimamente se tenga que recurrir a marcas que garantizan el éxito de público para vender cualquier producto. Si a Joker y a la serie Watchmen les cambias un par de elementos del guión tendrías… ¡creaciones originales! Pero al parecer eso ya no se valora, muchos menos espectadores las habrían visto. Todo indica que va por el mismo camino El señor de los anillos, la serie que prepara Amazon situada en la Segunda Edad de la Tierra Media, de J.R.R. Tolkien, pero que por lo que se va filtrando tendrá personajes nuevos, o sea que se parecerá a los originales como un huevo a una castaña.

En cualquier caso, renegaré de que se continúe Watchmen, escribiré entradas del blog, aullaré, gritaré pero… ¡seguiré viendo la serie! Se trata de un placer culpable. Y sí, también me estoy comprando todos los meses el nuevo tebeo. Sí, ya sé, debería ir al psiquiatra. Espero que Alan Moore, que practica lo que llama Magia del Caos… ¡no me lance algún tipo de hechizo!

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