Algunos se ponen la venda antes de recibir la herida. Cuando queda menos de un mes para que arranque en Brasil el Mundial de Fútbol, un previsible competidor que junto al buen tiempo dificultará la asistencia a las salas de cine, ya hay un exhibidor que ha decidido en esas fechas dar vacaciones a dos de sus complejos cinematográficos.
Según la web ara el grupo Balaña echará el cierre a los cines Aribau Club y Palau Balaña de Barcelona, del 17 de junio al 17 de julio, coincidiendo prácticamente con las fechas en que transcurre el evento futbolístico que se celebra del 12 de junio al 13 de julio. El mes de vacaciones no tiene otra causa que el previsible descenso de la venta de entradas, y la empresa asegura que la decisión se ha tomado teniendo en cuenta “la actual situación del cine”.
Haría falta un milagro, o sea, un poco probable Ocho apellidos vascos, –y eso que Nacho Vigalondo se atreve a abrir las ventanas de Open Windows– para que en junio y julio, donde los exámenes y el buen tiempo suelen ser factores determinantes en el descenso de la asistencia del público a las salas, el público fuera al cine, no diré en masa, pero al menos en masilla. Un factor adicional como el deportivo futbolístico suele ser la puntilla en estos casos.
Echando un vistazo a las previsiones de los estrenos en ese mes “esférico”, pocos títulos se vislumbran con potencial taquillero. El cine infantil se atreve con la enésima secuela campanillera, Campanilla: Hadas y piratas y un nuevo Tarzán tratará de llamar la atención emitiendo berridos. Con un título como Mil maneras de morder el polvo, si tal cosa, morder el polvo, ocurriera, tal vez Liam Neeson y Charlize Theron no llamarían demasiado la atención, no estarían haciendo otra cosa que honrar a su título. Y desde luego, si triunfa en taquilla, El cielo es real demostraría la premisa que le da nombre.
