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Biografía

Liam Neeson

Liam Neeson

68 años

Liam Neeson

Nació el 07 de Junio de 1952 en Ballymena, Co. Antrim, Irlanda del Norte, Reino Unido

Premios: 1 Festival de Venecia

Actor de altura

04 Enero 2004

Teniendo en cuenta su impresionante figura, nadie diría que Liam Neeson tiene miedo a las alturas. Pero así es de paradójico este actor: un tipo discreto, amante de la tranquilidad y de la pesca con mosca, y que adora viajar en su Harley Davidson (aunque no demasiado rápido).

Para muchos Liam Neeson es un actor en blanco y negro que tomaba café con la cúpula nazi mientras salvaba la vida a miles de judíos bajo el engaño de una supuesta mano de obra barata. Oskar Schindler fue encumbrado hasta el heroísmo gracias a su humanidad: entrar en su lista de empleados significaba escapar al Holocausto. Pero la película de Spielberg también exaltó al actor que daba vida al héroe. Liam Neeson (Irlanda del Norte, 1952) “creó” un hombre extraordinariamente cercano, tan real y vulnerable como cualquier otro (de ahí seguramente su heroísmo) y cosechó el aplauso unánime de crítica y público. Han pasado ya más de diez años desde aquella película y es seguro que nadie ha olvidado el llanto final de su protagonista.Y lo curioso es que el joven William John Neeson no apuntaba a la carrera de actor.

Vivió las consecuencias de la violencia de Irlanda del Norte desde el lado católico y su primera gran afición fue el boxeo. Comenzó a moverse en el ring a los nueve añitos y a los diecisiete se despidió de ese deporte. De la época sólo le queda la victoria del Iris Youth Championship y la fractura de nariz que sufrió a los 15 años. Tras aquella aventura, recibió clases para ser profesor en el St. Mary’s Teaching College, y más tarde entró en la Queen’s University de Belfast, donde hizo estudios de informática y física. En fin, que como se ve, el imponente Liam (nada menos que 1,93 m de estatura) tenía más dudas que la canción de los panchos. Es más, antes de lanzarse a interpretar también dedicó tiempo a trabajar en la Guinness (como buen irlandés), o a ganarse el pan como camionero o ayudante de arquitecto. Pero en 1976, con 24 años, se unió a la compañía Belfast Lyric Player’s Theater y debutó en la obra The Risen People. Entonces supo ya para siempre lo que quería hacer. Más tarde entró a formar parte del célebre Dublin’s Abbey Teather (“el mejor entrenamiento que puede tener un actor”), donde se familiarizó con los clásicos. Fue entonces cuando le echó el ojo el director John Boorman, quien lo contrató para interpretar al caballero Gawayn en Excalibur (1980).

El éxito de la película artúrica presagió una carrera prometedora para el estirado actor irlandés. Y así fue. Durante esa década destacan sus papeles en películas como Krull (1983), aventuras de ciencia ficción dirigidas por Peter Yates; Motín a bordo (1984), con un jovencito Mel Gibson; La misión (1986), junto a las estrellas Robert De Niro y Jeremy Irons; Réquiem por los que van a morir (1987), que trataba el espinoso tema del IRA y donde Neeson ofreció un breve pero intensísimo papel; y Darkman (1990), su primer papel protagonista.

Los años posteriores fueron los de su consagración. Después de trabajar con Woody Allen en Maridos y mujeres (1992), llegó La lista de Schindler (1993). Neeson recibió nominaciones a todos los premios importantes y su caché subió como la espuma. Al éxito laboral unió el personal: en 1994 se casó con la actriz Natasha Richardson (a quien había conocido en la serie Ellis Island diez años antes). Tienen dos hijos, Michael y Daniel. La tragedia les visitaría en 2009, cuando Natasha sufrió un accidente mortal de esquí en 2009.

Su despegue profesional definitivo vino después avalado con un puñado de buenas interpretaciones en Nell (1994), Rob Roy (1995) y sobre todo en Michael Collins (1996), por la que consiguió la Copa Volpi en el Festival de Venecia, y en la formidable e injustamente olvidada Los miserables (1998).

Después de tanto éxito, sus papeles, todo hay que decirlo han sido más desiguales, quizá debido a la elección de películas demasiado comerciales: La amenaza fantasma y La guarida en 1999, y El ataque de los clones, K-19: The Widowmaker y la decepcionante Gangs of New York en el 2002. Ahora ha vuelto a la palestra gracias al éxito de Love Actually, y tiene pendiente de estreno el drama Kinsey. También forma parte del reparto de la superproducción de Ridley Scott, El reino de los cielos, y de Batman Begins, nueva aventura del hombre murciélago que rueda en estos momentos Christopher Nolan.

Ganador de 1 premio

Filmografía
Honest Thief

2020 | Honest Thief

Made in Italy

2020 | Made in Italy

Men in Black: International

2019 | Men in Black: International

Desde pequeña, Molly se ha sentido fascinada por el universo. Y también por conocer sus secretos y las distintas criaturas que lo pueblan desde que conoció siendo una niña a un simpático extraterrestre y presenció cómo borraban la memoria a su padres unos misteriosos hombres de negro. Años después la joven logrará cumplir su sueño de ser admitida en la famosa organización secreta que se ocupa del mundo alienígena y será enviada a la sección de Londres. Con el nombre de M formará equipo con el apuesto agente H, famoso por haber salvado el mundo de su destrucción. Siete años después de la última entrega, llega esta cuarta película de la franquicia de los Men in Black, en donde el artífice de la trilogía inicial, Barry Sonnenfeld, ejerce tan solo de productor. El relevo tras la cámara corre a cargo de un tipo hábil, F. Gary Gray (Fast & Furious 8), que aquí tampoco se estruja demasiado el cerebro para entregar escenas especialmente originales, aunque seguramente tenga bastante que ver el guión de Matt Holloway y Art Marcum, responsables de Iron Man, que no logran revitalizar una saga que ya daba pruebas de agotarse en el film anterior. Ni siquiera sorprende Men in Black: International con las transformaciones alienígenas marca de la casa, alguna pasable hay pero sabe a poco, y se abusa decididamente de parlamentos agotadores que rompen el ritmo de la acción en más de una secuencia. El resultado es correcto, pero quizá le falta al film tomarse un poco más en serio la aventura. Todo es tan ligero que acaba por no importar y en ningún momento se siente la amenaza del mal que presumiblemente va a acabar con el planeta. Los malos no tienen personalidad y así es complicado interesar demasiado. Hay escenas de acción apañadas y siempre quedan lógicamente los efectos especiales, como es habitual bien confeccionados, pero eso ya no es noticia. La gran novedad de fondo, obviamente, es la inclusión de “una” agente como protagonista, lo cual da lugar a más de una gracieta feminista (“mujeres de negro”, y tal), donde se agradece el tono paródico (grande Emma Thompson, que se luce en los dos minutos que tiene en pantalla). También funciona la composición de Chris Hemsworth, un actor que cada vez se ríe más de sí mismo y empieza a encontrar su propia personalidad. Tessa Thompson, sin embargo, no parece la opción más adecuada para su papel, le falta empatía y sentido del humor, algo que sí aporta con creces su diminuto y fiel compañero Peoncín (probablemente el mejor personaje del film), que regala el gag más eficaz y tronchante al referirse en un momento dado a la película El diario de Noa.

5/10
Ordinary Love

2019 | Ordinary Love

Venganza bajo cero

2019 | Cold Pursuit

Remake estadounidense de la película noruega Uno tras otro, a cargo de su mismo director, Hans Petter Moland, conocido por haber dirigido Redención. Los casos del Departamento Q. Sigue a Nels Coxman, supuesto ciudadano ejemplar, casado y con un hijo adulto, Kyle, que trabaja con su máquina quitanieves despejando las carreteras en lo más crudo del crudo invierno. Cuando Kyle es asesinado por una banda de narcotraficantes –estaba en el lugar equivocado, su compañero de trabajo Dante tenía trato con ellos–, la familia Coxman queda hecha añicos, pero Nels se muestra tremendamente resuelto y metódico a la hora de vengarse de los responsables, no acepta la versión oficial de que murió de sobre dosis. Irá escalando, peldaño a peldaño, en dar pasaporte a los que tuvieron que ver con el deceso de Kyle, hasta dar con el líder de ese grupo criminal, Viking, divorciado y con un niño, de carácter cruel y veleidoso, que se equivocará de enemigo, hasta desatar una guerra con los indios de la reserva con los que estaba asociado en el negocio del narcotráfico. Mientras, una policía local, Kim, empezará a darse cuenta de lo que pasa, mientras su veterano jefe, le ruega que se tome las cosas con calma. Alguien ha debido pensar que Liam Neeson es el actor ideal para encarnar a personas normales que desatan los demonios que llevan dentro cuando les infligen daño, momento en que deciden castigar al contrario con algo incluso más allá del clásico “ojo por ojo”, su venganza va a ser terrible. No en balde protagonizó una trilogía que se tituló precisamente Venganza. Un referente ineludible en tal sentido es sin duda Charles Bronson con su saga El justiciero de la ciudad. El actor hace pues su trabajo sin despeinarse mucho, encarnando a un antihéroe monolítico. Aquí tenemos una historia que el desconocido Frank Baldwin ha trasladado a Estados Unidos, introduciendo elementos locales como los indios, con mucha violencia gráfica y un tono de humorada negra y toques surrealistas –véase la escena en la morgue– que emparentan Venganza bajo cero con el universo Fargo imaginado por los hermanos Coen, y con la violencia paródica de Quentin Tarantino. Aunque, nunca mejor dicho con tanta nieve y temperaturas gélidas, el resultado es bastante más frío, se mira todo con mucha distancia, resulta difícil implicarse emocionalmente. Incluso el posible elemento tierno que podía introducir el hijo de Viking, amante de la música de Bach, que juega con los gorilas asesinos de su progenitor, y que acaba haciendo migas –algo que cuesta creerse– con Nels, te deja gélido, aunque sea lo más parecido a la inocencia que nos propone el film, como contrapunto al modo de proceder de los demás personajes. Moland sabe rodar con buen ritmo, de modo que las casi dos horas de metraje se siguen bien, con el macabro recuento de los muertos violentamente, tan abundantes como en un spaghetti-western de Sergio Leone, y una retahíla de motes –Speedo, Esquimal, Limbo, Santa, Wingman...– correspondientes a variopintos matones. La fotografía con paleta de colores fríos, correspondiente a los parajes nevados, con escenarios como el del cementerio, con las lápidas recortándose contra un cielo tan blanco como la propia nieve, está muy conseguida.

6/10
Viudas

2018 | Widows

Chicago. Los cuatro criminales implicados en un audaz golpe, mueren carbonizados cuando se enfrentaban a la policía. Dos millones de dólares se han esfumado convirtiéndose en cenizas, y Jamal Manning, un gángster afroamericano que busca la honorabilidad postulándose a concejal de uno de los distritos más conflictivos de la ciudad, contaba con ellos para financiar su campaña, que le enfrenta a Jack Mulligan, hijo del concejal actual Tom, ambos pertenecientes a una saga familiar habitual en los círculos de poder municipales. Con uno de sus matones Jamal presiona a Veronica, viuda de Harry Rawlings, líder de la banda caída, para obtener su dinero. Junto a las otras tres viudas, y para escapar del lazo en que les dejaron atrapadas sus maridos muertos, retomarán los planes que había trazado Harry para ejecutar otro golpe que podría valerles cinco millones de dólares. Potente adaptación de la novela homónima de Lynda La Plante, que ya había sido adaptada como miniserie británica en 2002, de la mano de Geoffrey Sax. La nueva versión cuenta con la pluma de otra novelista con recientes y exitosas adaptaciones de su obra para cine y televisión, Gillian Flynn (Perdida, Heridas abiertas), que ha trabajado en el libreto con el director del film, Steve McQueen. Sorprende la solidez del guión, que depara muchas sorpresas inesperadas, perfectamente introducidas, y lo bien dibujados que están los personajes femeninos, esto sí que es empoderamiento de la mujer a través del thriller y el subgénero de las películas de robos, y no la convencional Ocean's 8. La película combina bien la intriga con los dramas personales, y los temas de fondo de la corrupción, el gangsterismo, la manipulación, las familias desestructuradas, las tragedias que a todos nos tocan en lo más hondo, a veces rompiéndonos el alma. Viola Davis, Michelle Rodriguez y Elizabeth Debicki encarnan muy bien lo que es la lucha por la supervivencia, y las tres tienen escenas de alto calado dramático. Aunque estamos ante uno de esos filmes que bien merecerían un premio a todo su reparto, están muy bien escogidos los actores para los roles de padre e hijo concejales, Robert Duvall y Colin Farrell, el cabecilla de los ladrones, Liam Neeson, el candidato negro Brian Tyree Henry, su hermano matón Daniel Kaluuya, la niñera peluquera reconvertida en conductora Cynthia Erivo, y aún podríamos citar a más, hasta las partes más pequeñas están tratadas con esmero.

7/10
El pasajero

2018 | The Commuter

Nueva cinta adrenalítica del barcelonés afincado en Hollywood Jaume Collet-Serra, que vuelve a acreditar su solvencia a la hora de crear intriga dirigiendo a su actor fetiche Liam Neeson, El pasajero es su cuarta película conjunta tras Sin identidad, Non-Stop (Sin escalas) y Una noche para sobrevivir. Maneja un guión pergeñado por dos debutantes, Byron Willinger y Philip de Blasi, a los que ha echado un cable un tercero, Ryan Engle. Sigue a un antiguo policía, Michael MacCauley, reciclado en comercial de seguros de vida, feliz padre de familia, quien sigue todos los días la rutina habitual de acudir al trabajo en tren, lo que le proporciona el conocimiento de un buen puñado de pasajeros, con los que se cruza todos los días. El mismo día en que le comunican su despido fulminante, una misteriosa mujer le aborda en el tren que le lleva de vuelta a casa, con una intrigante propuesta que podría proporcionarla la bonita suma de 100.000 dólares. La cosa no suena muy legal, y será el inicio de una espiral conspiratoria de enormes proporciones. El director español tiene la virtud de plegarse a cánones muy clásicos del thriller, con muchos guiños a conocidas películas que transcurren a bordo de trenes, donde asoman cadáveres, desaparecen personas, y todo el mundo resulta sospechoso, y la vez demostrar personalidad visual, con planos muy llamativos,como el que recorre todos los vagones del tren casi al inicio. Aunque quizá no haya aportaciones hipernovedosas al género, el ritmo es fantástico, el film es francamente entretenido. Neeson sabe encarnar al tipo corriente puesto en una situación límite, y llama la atención el fantástico reparto que ha reunido Collet-Serra, con actores muy conocidos, como los que componen el famoso matrimonio exorcista de Expediente Warren, Patrick Wilson y Vera Farmiga, al Jonathan Banks de Breaking Bad y Better Call Saul, e incluso a la española Clara Lago.

6/10
La balada de Buster Scruggs

2018 | The Ballad of Buster Scruggs

Revisitación del western a cargo de los hermanos Coen, después de su espléndido logro en Valor de ley, demuestra la maravillosa condición que poseen de contadores de historias, justamente reconocida en el Festival de Venecia con el premio al mejor guión. A modo de exquisitos trovadores, articulan una antología de relatos de frontera del lejano Oeste, dotándola de una perfecta unidad, lo que tiene un mérito enorme, porque se trata de narraciones muy diferentes, aunque compartan el tono de añoranza, elegíaco, donde también asoma el humor y la ironía. Con el recurso de un libro, cada historia viene precedida de una página ilustrada con una frase significativa, e igualmente se termina con la última página de ese capítulo, ello comenzando con "La balada de Buster Scruggs" que da título al film, que nos señala la importancia que van a tener en el conjunto, al modo de O Brother!, las canciones folclóricas populares y la música, donde resulta esencial el trabajo de su colaborador habitual Carter Burwell. Y así, el amplio lienzo de esos seis relatos recoge todo el catálogo imaginable de los elementos que configuran las típicas historias del Oeste, sin nunca transmitir la sensación de caer en lo manido: la llegada del forastero a la ciudad, el saloon, las partidas de póker, los duelos; los asaltos a los bancos, la justicia rápida en forma de linchamiento, los ataques de los indios, la conducción de ganado; los charlatanes y cómicos que entretienen a la gente; los buscadores de oro, la comunión con la naturaleza; la marcha al Oeste, las caravanas, los guías, los matrimonios concertados, la concesión de tierras a los colonos, las personas temerosas de Dios; los viajes en diligencia, los cazarrecompensas. Merece la pena entretenerse en entregar esta larga lista, porque lejos de lo que pudiera imaginarse, los Coen no se limitan a acumular las ideas citadas, sino a construir sólidas historias y a ponerlas en escena con insólita perfección. De la capacidad de riesgo de los hermanos cineastas da idea ya la primera historia, con el protagonista, Buster Scruggs interpretado por Tim Blake Nelson hablando y cantando al espectador con un ridículo traje blanco, y con la surrealista idea angelical que remata su peripecia. Pero es que igual optan por una seca violencia, que emocionan con una delicada y pragmática declaración de amor, o plantean el asesinato de un discapacitado con una increíble socarronería. Manejan además un reparto coral fantástico, donde citar a todos los implicados se antoja tarea imposible, por la injusticia que sufrirían los no nombrados. Aunque en muchos casos los minutos en pantalla sean escasos, las composiciones son perfectas.

8/10
Mark Felt: El informante

2017 | Mark Felt: The Man Who Brought Down the White House

1974, Richard Nixon fue el primer presidente de la historia de Estados Unidos en dimitir. Estos hechos se conocen actualmente como el caso Watergate. Bob Woodward y Carl Bernstein, dos intrépidos periodistas de The Washington Post , fueron los que destaparon el mayor escándalo político del país. Tenían un confidente al que los medios llamaron “Garganta profunda”. Esta es la historia del hombre que denunció la situación, el protagonista de la trama de espionaje político que más ha conmocionado al mundo, él era el agente del FBI Mark Felt.

Un monstruo viene a verme

2016 | A Monster Calls

El propio autor de la novela juvenil "Un monstruo viene a verme", Patrick Ness, firma el guión de esta historia de iniciación a la vida adulta, que parte de unas notas dejadas por la escritora Siobhan Dowd, muerta por un cáncer, y que bosquejó la trama a partir de su experiencia con la enfermedad. Conor es un adolescente que crece en un hogar roto, sus padres se separaron, él se quedó con su madre en Inglaterra, el padre formó una nueva familia en Los Ángeles. Un cáncer con mal pronóstico que padece la madre hace sufrir al chaval, que se refugia en su imaginación y su habilidad para el dibujo, mientras se hacen preparativos para que vaya a vivir con la abuela, y sufre el “bullying” de algunos compañeros de clase. En esta tesitura de sufrimiento, un monstruo con aspecto de gigantesco árbol comienza a visitarle por las noches, justo siete minutos después de la medianoche. Promete contarle tres relatos que deben ayudarle a afrontar sus personales miedos, tras las cuales será Conor quien deba componer su propia y última narración, siendo el protagonista de la misma. El film, con la parafernalia de efectos especiales, y algunos temas de difícil adolescencia bastante tradicionales, corría el riesgo de caer en “lo de siempre”. Pero Juan Antonio Bayona, a partir de la historia de Ness, sabe dar originalidad a la descripción del proceso de maduración del protagonista. Los relatos del monstruo logran no quedar aprisionados en el estereotipo, e incluso la animación utilizada en algunos pasajes funciona mejor de lo esperado. Tiene sentido y resulta aleccionadora la idea de mostrar a Conor la complejidad del mundo, las personas no deben ser juzgadas y condenadas precipitadamente, las cosas no se reducen a blancas y negras, todos tenemos nuestras razones para actuar, pero hay que buscar la verdad y ser fiel a ella. Bayona ya se inspiraba en Steven Spielberg y El imperio del sol a la hora de acometer Lo imposible, y aquí también se notan influencias visuales y de descripción de familias desestructuradas en sus películas fantásticas –Encuentros en la tercera fase, E.T., el extraterrestre...–, como marco que invita a recurrir a la imaginación y la fe propia de la inocencia infantil como mecanismos de defensa, aunque empiece a asomar la oscuridad del mundo de los adultos. Esto no quiere decir que Bayona carezca de personalidad propia, la fuerza de las imágenes en el clímax en el cementerio y junto a la capilla confirman que la frescura al mostrar el tsunami en Lo imposible no fue fruto de la casualidad. Tiene mérito el chaval protagonista, Lewis MacDougall, al que le toca estar presente en prácticamente cada plano; y la poderosa voz original del monstruo, la de Liam Neeson, funciona muy bien.

7/10
Operación Chromite

2016 | In-cheon sang-ryuk jak-jeon

Silencio

2016 | Silence

Segunda mitad del siglo XVII. La labor misionera de predicar el Evangelio llevada a cabo por los jesuitas en Japón peligra, arrecia la persecución con numerosos mártires, e incluso corren rumores de que el padre Ferreira ha apostatado. No quieren creerlo dos de sus discípulos, los jóvenes Rodrigues y Garupe, que piden a su superior ser enviados para ayudar a los cristianos que ahí quedan, y averiguar qué ha sido de Ferreira. Les guiará Kichijiro, que abjuró de la fe mientras toda su familia era masacrada. Encontrarán a muchos fieles clandestinos que les reciben esperanzados, pero deben realizar su misión a escondidas, y con la espada de Damocles del gobernador local perseguidor colgando sobre sus cabezas. Inspirada adaptación de la novela de Shusaku Endo a cargo de Martin Scorsese, quien firma el guión con su habitual colaborador Jay Cocks, algo poco habitual, no asumía este rol en un largometraje desde 1995 con Casino, lo que da idea de que nos encontramos ante un proyecto muy personal. No en balde, y según su propia confesión, la idea de la película le ronda en la cabeza desde 1989, el año en que descubrió la obra de Endo, y cuando acababa de ser fuertemente contestado por La última tentación de Cristo, una mirada algo tosca, terrenal y muy a ras de suelo acerca de Jesús. Más allá de trastear aquí en la polémica despertada por ese film, resulta obligado señalar que en Silencio encontramos una visión más trabajada y honda del cristianismo, Scorsese ha interiorizado los temas propuestos por una novela difícil y oscura, pero también esperanzada, que aborda la idea de predicar el evangelio y no ser entendidos por personas de distinto bagaje cultural, con esquemas mentales muy diversos, esa “ciénaga de Japón”, donde las raíces de lo plantado se pudren. Y en su nueva madurez, 74 primaveras cuenta el cineasta, parece haberse visto retratado en los misioneros que a veces no logran hacerse entender, algo que a él también le habría ocurrido con su modo de abordar la figura de Cristo hace casi 30 años. Sorprende la fidelidad de Scorsese a Endo, que pinta con acierto la sencillez de los campesinos y su fe elemental y recia, que les lleva a confiarse a los “padres”. También el tremendo dilema de rechazar la fe por las torturas con que amenazan los perseguidores, que afecta tanto a los nativos como a los misioneros. En el caso de los segundos la tentación es más cruel y con muchas capas, pues la amenaza de matar a los fieles, independiemente de que abjuren o no, pesa sobre los jesuitas, que salvarían sus vidas si lo hicieran ellos; y el silencio de Dios hace la prueba aún más difícil. Toda una serie de temas, como la posible soberbia de los padres por querer suplantar a Cristo, o las dudas de hasta qué punto los nuevos cristianos entienden la fe, el problema de la inculturación, resuenan sin caer nunca en la frivolidad. La espiritualidad, la fe, el sacrificio, las renuncias, el consuelo de los sacramentos, todo forma parte de la compleja narración, que fluye con gran naturalidad. Una de las cuestiones que explora el film sería el de a qué llamamos fortaleza, y a qué debilidad, algo que estaría muy presente en la relación que se forja entre Rodrigues y Kichijiro, poderosamente presentada en la pantalla: el primero busca el rostro de Jesús, es su modelo, el otro se atormenta por su flojera a la hora de sostener sus creencias, y piensa que en otras circunstancias habría sido un buen cristiano. Técnica muy habitual en el cine de Scorsese, éste recurre a la voz en off, la narración del padre Rodrigues, a la que sustituye en el último tramo la de un comerciante holandés, y aunque muy presente, no fatiga, y tiene su lógica. Quizá porque el ensamblaje de las piezas del guión es perfecto, y porque las imágenes son muy bellas: la fotografía de Rodrigo Prieto sabe conceder al relato enorme poderío visual con el uso inteligente de la luz, la niebla y el humo, sin colisionar con la abundancia de palabras, que a veces son sustituidas por lo que vemos, pienso en el primer martirio del que tienen noticia Rodrigues y Garupe. Se nota en todo esto que el director cuenta con un equipo técnico formidable con el que existe compenetración, ha trabajado en repetidas ocasiones ya con la montadora Thelma Schoonmaker, el director artístico y diseñador de vestuario Dante Ferretti, la directora de arte Francesca Lo Schiavo. Los actores saben prestar humanidad, y por tanto, espiritualidad, a sus personajes. Por supuesto Andrew Garfield y Adam Driver, los dos jóvenes jesuitas, que han destacado el mismo año por Hasta el último hombre y Paterson, pero también Liam Neeson, el padre Ferreira, y todos los secundarios japoneses, especialmente Yosuke Kubozuka, Yoshi Oida y Shinya Tsukamoto, encarnando al apestado y a dos ancianos venerables.

9/10
V3nganza

2015 | Tak3n

Tercera entrega de la saga producida y coescrita por el francés Luc Besson, que se diría la variante gala de La jungla de cristal, acción trepidante más problemática familiar, de nuevo acompañan al protagonista, en antiguo agente secreto Bryan Mills, su ex mujer Lenore y su hija Kim. Ésta ya tiene un noviete formal, y está embarazada, aunque la cosa no entraba en sus planes y no se atreve a decirlo a nadie. Mientras Lenore no acaba de estar contenta con su actual matrimonio y tal vez podría reconciliarse con Bryan. El caso es que unos tipos se cargan a una persona muy querida para Bryan –no diremos quién, por aquello de mantener la sorpresa, aunque tampoco es que importe muchísimo–, y trata de colgarle "el mochuelo" a él, por lo que se convierte en un fugitivo de la justicia, perseguido por un inteligente policía, Franck, aunque no tanto como su presa. La fórmula está ahí, y aunque se intentan variantes como la de no orquestar la trama en torno a un secuestro y trabajar sobre la idea de 'falso culpable', o jugar el partido en casa por así decir –ya no transcurre la acción en París o Estambul, sino en Los Ángeles–, la cosa es más de lo mismo, muchas peleas coreografiadas por Olivier Megaton, que ya dirigió la segunda entrega, un mínimo de intriga, muchos coches volando por los aires, y el clímax en la pista de despegue de un aeropuerto, una fantasmada pero que tiene su punto. Liam Neeson confirma que a los sesenta años puede hacer de héroe de acción, aunque su personaje es bastante básico no está tan amortizado como los clásicos actores del género, Bruce Willis, Sylvester Stallone y compañía deben conformarse con reunirse con los demás amiguetes en pelis como Los mercenarios. Resultan buenos fichajes Forest Whitaker y Dougray Scott, mientras que Famke Janssen y Maggie Grace deben conformarse con hacer lo que pueden con sus personajes.

4/10
Ted 2

2015 | Ted 2

Poco después de que Ted contraiga matrimonio con Tami-Lynn la convivencia se ha vuelto muy complicada. El oso está convencido de que el amor regresará si tiene un hijo con su cónyuge. Elegido el camino de la adopción, para que se lo permitan el marido debe demostrar ante los tribunales que es una persona, no una mera propiedad. A pesar de sus cansinas bromas groseras, Seth MacFarlane demostraba su talento y habilidad para hacer reír en Ted, su debut en el largometraje, donde él mismo le ponía la voz al osito protagonista. Así, las carcajadas compensaban en cierta medida su redundante mal gusto. No ocurre lo mismo en la secuela, pues son pocos los gags que funcionan. Al igual que en el segundo trabajo para cines del realizador, Mil maneras de morder el polvo, el guión no está bien hilado, pues abundan las secuencias innecesarias, e incluso un largo tramo donde los personajes viajan a Nueva York en busca de un infalible abogado que interpreta Morgan Freeman parece metido con calzador a modo de relleno. Lo mismo ocurre con la incomprensible intervención del gran Liam Neeson comprando cereales para niños, en un largo chiste que parece hacerle más gracia al responsable del film que al público. Aisladamente tiene algún hallazgo, como el número de los títulos de crédito –homenaje al musical clásico–, las bromas sobre el desconocimiento de las sagas más frikis del personaje de la recién llegada Amanda Seyfried, o la capacidad de Mark Wahlberg para mantener el tipo a pesar del caos.

3/10
Una noche para sobrevivir

2015 | Run All Night

El maduro gángster Jimmy, "El Sepulturero' lleva décadas al servicio de Sean Maguire, líder de un clan mafioso, pero se ha refugiado en el alcohol, hastiado sobre todo porque su hijo trata de llevar una vida honrada como chófer y no le habla. Se verá obligado a ayudarle cuando el chico tiene la mala suerte de convertirse en testigo de una matanza orquestada por el desastroso e impulsivo hijo de Maguire. Tercer trabajo conjunto del realizador español Jaume Collet-Serra y el actor norirlandés Liam Neeson. Una noche para sobrevivir parte de un guión quizás no excesivamente original, pero bien tramado de Brad Ingelsby (Out of the Furnace). Quizás los personajes y algunas situaciones sobre el papel pudieran ser un poco de cómic vacuo, pero el reparto realiza una buena labor, especialmente Neeson, que consigue hacer olvidar que su personaje pasa de borrachín patético a recuperado superasesino en pocos segundos. No está del todo bien escogido Joel Kinnaman, con escasa química con su padre en la ficción, Neeson, pero en general el film cuenta con sólidos secundarios como Ed Harris, que defiende bien al antagonista de la función, y Vincent D'Onofrio, como policía que trata de que la justicia prevalezca. Tiene un brillante futuro la joven Génesis Rodríguez, aunque su personaje es muy breve, al igual que el del veteranísimo Nick Nolte, sin acreditar, pero que brilla en su única secuencia como hermano y tío de los protagonistas. Tiene mérito Collet-Serra, que sabe crear secuencias con cierta entidad dramática, y rueda muy bien la acción, sobre todo las persecuciones de coches. No se queda en el mero espectáculo pirotécnico, sino que obtiene cierta fuerza dramática, por los conflictos paternofiliales a dos bandas.

6/10
Non-Stop (Sin escalas)

2014 | Non-Stop

Bill Marks es un marshall del aire que viaja de incógnito en un vuelo transoceánico. Alcohólico y con problemas familiares, es el blanco escogido por un pasajero anónimo, presunto terrorista, que le envía inquietantes amenazas a su móvil por mensajería instantánea. El tipo asegura que matará a un viajero cada veinte minutos, si no se ingresa determinada cantidad de dinero en su cuenta corriente. Bill trata de cumplir con su deber para neutralizar al pasajero chantajista, pero se topa con la incredulidad de su supervisor en tierra, y de algunos miembros de la tripulación, que le consideran poco menos que paranoico. A la chita callando, el director español Jaume Collet-Serra se ha labrado una envidiable carrera en Hollywood con títulos de género muy bien rodados, primordialmente cintas de terror y thrillers. Da idea de lo bien considerado que está en su oficio el respaldo del productor especializado en cintas de acción Joel Silver, y que Liam Neeson haya rodado con él dos películas -Sin identidad y Non-Stop- y esté ultimando una tercera, Run All Night. Aquí maneja un guión urdido por tres casi-debutantes con tintes hitchcockianos, donde se siembran en el espectador dudas acerca de la cordura del protagonista, un poco al estilo de lo que ocurría en el film con Jodie Foster Plan de vuelo: Desaparecida. Collet-Serra mantiene con buen pulso el necesario suspense, también sobre la posible complicidad terrorista de algunos viajeros, a la vez que logra conscientemente enervar con el rechazo que sufre el pobre protagonista. Y ello se crea alrededor de un tema de rabiosa actualidad, los temores a los atentados aéreos, sobre todo tras los ataques del 11-S. Fiel a las convenciones del género, evita paradójicamente resultar convencional, pues la trama aporta más de un giro sorprendente, y se sabe apuntar aquí y allá rasgos que humanizan a los distintos personajes, encarnados por actores solventes. Además los mensajes al móvil son mostrados visualmente de un modo atractivo, al estilo al que nos vienen acostumbrando ya, por ejemplo, las series House of Cards o Sherlock.

6/10
Mil maneras de morder el polvo

2014 | A Million Ways to Die in the West

El cobardica Albert odia vivir en el viejo Oeste y cuidar su rebaño de ovejas junto a sus cascarrabias padres. Tiene un amigo del alma, Edward, y una chica a la que ama, Louise. Pero cuando ésta la deja plantada para salir con el experto en bigotes Foy, se queda destrozado. Su ánimo se eleva poco a poco cuando se instala en el lugar Anna, pero ignora que es la esposa del forajido Clinch. Seth MacFarlane, creador de Padre de familia vuelve a probar suerte en la gran pantalla tras dar el golpe con el deslenguado y zafio osito de peluche Ted. Lo hace con un western en clave de comedia, 40 años después de que Mel Brooks hiciera lo mismo, con mayor fortuna, en Sillas de montar calientes, y pasados casi 75 años desde Los hermanos Marx en el Oeste. Definitivamente, no es lo mismo, casi podría hacerse una lectura de la evolución del humor mirando a estos tres títulos. El ingenio de Groucho Marx y compañía resultaba memorable; Brooks llevaba al límite las posibilidades de la parodia, recurriendo inteligentemente a anacronismos, con dobles sentidos más o menos elegantes, y saliéndose literalmente del plató de rodaje; MacFarlane sigue su línea de chistes zafios, a lo hermanos Farrelly, apostando por la transgresión. Lo que tiene sus limitaciones, pues las bromas sexuales y marrones acaban produciendo tedio, y en lo referente a “no dejar títere con cabeza”, poco queda ya por inventar. De todos modos, en lo relativo a la transgresión, MacFarlane tiene un problema, pues al adentrarse en el lejano Oeste, con títulos de crédito clásico y música que “fusila” temas populares, lo hace como profanando esos lugares icónicos –Monument Valley y demás–, lo que al amante de John Ford y compañía no dejará de causarle molestos sarpullidos. Cierto que tiene algunos buenos gags y ocurrencias divertidas, con los indios y los guiños inesperados a un par de películas, pero otras veces produce estupor, por ejemplo recurriendo a una violencia de “cartoon” con toques de gore. En general Mil maneras de morder el polvo –“modesta” traducción del “millón de formas de morir” del título original– es un film desequilibrado, estirado en demasía, con fallos básicos de guión como la desaparición inexplicada del villano de la función –Liam Neeson– al inicio del film, para resurgir de no se sabe dónde en el último tramo. MacFarlane adquiere demasiado protagonista, hasta volverse cargante, y no da la sensación de que una actriz tan buena como Charlize Theron esté dotada para la comedia.

4/10
Caminando entre las tumbas

2014 | A Walk Among the Tombstones

Scott Frank, reputado guionista de títulos como Minority Report y La intérprete, vuelve a sentarse en la silla del director siete años después de la irregular The Lookout, su ópera prima. En esta ocasión adapta una de las entregas –en concreto la decimoprimera– de la saga del ex detective alcohólico Matthew Scudder, uno de los personajes más reconocidos, junto al elegante ladrón Bernie Rhodenbarr, del escritor Lawrence Block. En Caminando entre las tumbas, Scudder se pone al servicio de un adinerado individuo, que desea encontrar a los tipos que secuestraron a su mujer, y acabaron con su vida violentamente a pesar de que pagó el rescate. En su búsqueda, el investigador contará con la ayuda de dos 'frikis' informáticos, una prostituta y un niño callejero. Liam Neeson hereda al personaje central, ya encarnado con convicción en la pantalla por Jeff Bridges, en 8 millones de maneras de morir, un film sin embargo un tanto decepcionante, dirigido en 1986 por Hal Ashby, que versionaba otra de las novelas. En cualquier caso, Neeson se trabaja bien su personaje, sobresaliendo en un reparto que sin desentonar tampoco resulta especialmente memorable. Estamos ante un film bien ejecutado en el que se agradece la opción del realizador de renunciar al ritmo excesivamente rápido que se impone en el cine actual, y a los intentos de ofrecer durante todo el metraje planos impactantes. Frank, también autor de la adaptación, acierta al seguir la línea de la novela de no acumular giros efectistas que acaben por desinteresar al espectador. Finalmente, Caminando entre las tumbas acaba siendo un producto sincero y eficaz, al que en todo caso se le pueden criticar su falta de pretensiones, pese a que tiene cierto fondo, en torno a la corrupción, y la maldad del ser humano, temas muy propios del cine negro más clásico. También sus situaciones y personajes resultan excesivamente tópicos y mil veces vistos en este género, pero en cualquier caso el espectador se mantiene interesado.

5/10
Anchorman 2: The Legend Continues

2013 | Anchorman 2: The Legend Continues

En tercera persona

2013 | Third Person

Michael, escritor ganador del Pulitzer, se encuentra en parís escribiendo una novela. Hasta allí llegará su amante Anna. En Roma un norteamericano que roba diseños de moda entrará en contacto con una mujer rumana y decidirá ayudarla para recobrar a su hija, por la que una mafia de inmigración pide 5.000 euros. En Nueva York, la sufriente Julia y su psiquiatra luchan para que aquélla pueda ver a su hijo, tras serle denegado ese derecho por atentar en el pasado contra la vida del pequeño. Tras el éxito de Crash, el canadiense Paul Haggis demostró ser un director con personalidad en trabajos como En el valle de Elah y con la entretenida aunque más convencional Los próximos tres días. Su fuerte es la escritura cuidada del guión, que procura alejarse de lugares comunes. En este caso vuelve a escribir y dirigir un film a priori ambicioso, que sobre el papel puede interesar por su originalidad, su punto de intriga, su mezcla de historias... Sin embargo, estamos ante la película menos lograda de Haggis, y todo debido a un enfoque de la cuestión –la creación literaria– que por su propia naturaleza acaba por resultar banal, puro oropel, una especie de vacío divertimento que nunca puede ir más allá. Algo parecido sucedía en El ladrón de palabras, por poner un ejemplo cercano en la temática y en el tiempo. Y es que el material de En tercera persona es sumamente inflamable, muy difícil de manejar por muchas piruetas que invente Haggis, y lamentablemente también a él le acaba explotando el guión en la pantalla. Se demuestra una vez más lo complicado que resulta trazar una historia convincente, con fondo y sin trampa, sobre el mundo de la literatura, de los escritores y sus fantasmas (o sus musas), con sus diversos hilos narrativos reales o inventados –¿o todo es pura ficción?–, caminos que se amalgaman hasta donde se quiera con tal de sorprender al espectador. El comienzo de la película es puro desconcierto, con la presentación de personajes en sus distintas localizaciones (Roma, París, Nueva York), aunque tras el exagerado aturdimiento poco a poco las cosas comienzan a serenarse. Las distintas historias avanzan, avanzan, avanzan, hasta que Haggis logra sutilmente entrelazarlas con oficio, todo hay que decirlo. Sin embargo, los cabos sueltos siguen siendo tan numerosos como lo es el desproporcionado afán de dramatizar sentimentalmente cada fotograma. Hay algo que no cuadra (o que cuadra demasiado), las cosas son muy directas, las situaciones son crudas, las coincidencias sorprendentes… Al final el espectador deja de interesarse por los personajes para intentar únicamente dar coherencia al rompecabezas formal que es la película. Y puede que ni siquiera lo consiga. Paul Haggis ha contado con buen material para armar este castillo de fuegos artficiales. Es llamativa la constelación de estrellas que reúne el film, entre los que destacan un Liam Neeson muy diferente de sus papeles de acción y una bipolar Olivia Wilde que sorprende con una repetitiva tendencia a quitarse la ropa. Y hace también un trabajo esforzado Adrien Brody.

4/10
Battleship

2012 | Battleship

Los científicos han descubierto un lejano planeta de condiciones semejantes a la Tierra y allá lanzan una señal de comunicación, a ver si tienen respuesta. La tienen. Cinco naves espaciales no llegan en son de paz, sino que montan la marimorena en plenas maniobras navales de una fuerza internacional cerca de Hawai. Por suerte el hasta entonces desastroso e indisciplinado teniente Alex Hopper seguirá los ejemplares pasos del deber de su heroico hermano, el capitán Stone. Sus hombres serán unos valientes, e incluso su rival, el capitán japonés Nagata, será un inestimable aliado, Pearl Harbour ya es agua pasada. E incluso Sam, la novia de Alex, se comportará con coraje formando equipo con el lisiado veterano de guerra Canales. Battleship es una adaptación del juego de los barquitos de toda la vida, o “Hundir la flota”, como se conoce en España la versión más sofisticada con tablero comercializada por Hasbro. Como puede imaginarse, el juego no tiene argumento, lo que permite a director y guionistas inventarse una invasión alienígena, y enfrentar a la Marina con los extraterrestres. La película no engaña, es puro entretenimiento, en la línea de las que nos suelen servir Roland Emmerich o Michael Bay. De modo que el principal logro en el guión de los hermanos Jon Hoeber y Erich Hoeber, es el modo en que están presente los clásicos disparos a ciegas entre dos contendientes, con maniobras brillantes. Pues en el resto tenemos personajes y situaciones muy elementales: militar con talento pero indisciplinado que aprende, soldados y “soldada” corajosos, patriotismo con espacio destacado para los veteranos, entendimiento entre las naciones... Hay simplezas como la de comparar a Colón (y los españoles, se sobreentiende) con los alienígenas por su afán destructor, pero en fin, no debería dársele más importancia. Por lo demás, en Battleship, hay elaborados efectos especiales, con alienígenas con coraza a lo Iron Man y naves a lo Transformers, software para manejar las aguas, y pasajes más o menos adrenalíticos. Está claro que el film podía haberse aligerado –¿de verdad aporta algo el partido de fútbol o la destrucción de parte de Hong Kong?–, pero los productores de este tipo de cintas veraniegas (o casi) no se quedan tranquilos sin su ración de largo metraje, piensan que el tamaño importa. Dirige Peter Berg, que hizo la realista y más o menos lograda La sombra del reino, pero la claramente fallida Hancock, y lo hace con oficio y poco más.

4/10
Infierno blanco

2012 | The Grey

Un grupo de trabajadores de una explotación petrolífera en Alaska toma un vuelo de la compañía, para disfrutar de unos días de asueto. El avión sufre un accidente cayendo en medio de ninguna parte; los supervivientes, siete hombres, dudan entre quedarse esperando un hipotético rescate, o ponerse en marcha. El acecho de una manada de lobos acelera la decisión, deberán huir del territorio dominado por estos animales. Lidera la expedición Ottway, que precisamente en la explotación se ocupaba de matar o ahuyentar a los animales salvajes que ponían en peligro la vida de los trabajadores. Una trama de supervivencia a cargo de un director vigoroso, Joe Carnahan, que ha contado con el respaldo en la producción de los hermanos Ridley Scott y Tony Scott. Infierno blanco está bien rodada, y el cineasta logra captar la atmósfera de una naturaleza hostil, junto al instinto por sobrevivir de los personajes, con sus discusiones, momentos de abatimiento, recuerdos, reproches a Dios... El gran problema es que acaba siendo reiterativa, y su esquema tipo Diez negritos, en que uno a uno van cayendo los miembros de la expedición, resulta algo elemental y previsible. También hay cierto abuso de los sustos y situaciones angustiosas, con su gráfica violencia.

5/10
El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
Ira de titanes

2012 | Wrath of the Titans

Después de acabar con el Kraken, Perseo lleva una vida retirada, oculta su condición de semidios, en un pueblo de pescadores. Pero los dioses están perdiendo su influencia porque la gente no les reza, de modo que Hades y Ares hacen una alianza con Cronos para evitar perder su inmortalidad, lo que les lleva a traicionar a Zeus, padre de Perseo. Éste, para salvar a la humanidad, no tendrá más remedio que usar sus poderes para descender a las profundidades del infierno donde está cautivo Zeus. Cuenta con la ayuda de Agenor, hijo de Neptuno, y de la reina Andrómeda. Secuela de Furia de titanes, Ira de titanes rodada como ésa en 3D. De nuevo tenemos vistosas aventuras, con elaborados efectos especiales, en algunos casos rutinarios, en otros pasablemente originales. El problema del film, como a su precedente, es que le falta alma. Se ha querido armar la trama con un mínimo de dramatismo, a cuento de las relaciones paternofiliales y los sentimientos que surgen en ellas, donde no faltan el amor, los rencores y el perdón. Pero en general el guión es endeble: no emociona, y francamente, ignoramos las diferencias entre dioses y humanos, más allá de que los primeros son más poderosos. El mismo desconocimiento deben tener los autores de la historia, que llegan a decirnos que las almas de los hombres perviven para siempre, mientras que los dioses pueden terminar en el terrible vacío de la nada y el no ser. El porqué de tal diferencia es un misterio. Sobre el reparto, poco hay que decir, ya que los rasgos de los personajes son mínimos. Pero en fin, destaquemos el esfuerzo de Liam Neeson y Ralph Fiennes por dar cierta majestuosidad a Zeus y Hades, a ejemplo de lo que, en Furia de titanes (1981), hacían Laurence Olivier y compañía en lo que, como aquí, no dejaba de ser una serie B.

4/10
Venganza: Conexión Estambul

2012 | Taken 2

Aunque el nivel medio de calidad de las películas producidas por el francés Luc Besson deja que desear, entre todas ellas destaca Venganza, de Pierre Morel. Cuatro años después de aquel film llega a las pantallas Venganza: Conexión Estambul, la inevitable secuela. En Venganza: Conexión Estambul, el agente de la CIA retirado Bryan Mills se ha vuelto más sobreprotector si cabe con su hija, desde que fue secuestrada en París, y que ya está en edad de sacarse el carnet de conducir y se ha echado novio. Mientras, la madre ha cortado con su segundo marido, y se atisban posibilidades de reconciliación con Mills. Durante una estancia de los tres en Estambul, son víctimas de las maquinaciones de Murad, padre del cabecilla de los tipos que retuvieron a la adolescente, y que busca venganza porque Mills le mandó al otro barrio. Toma el relevo como realizador Olivier Megaton, otro de los discípulos de Besson, responsable de Colombiana y Transporter 3. Consigue darle dinamismo al film, y compone eficaces secuencias de acción y persecuciones, que le sacan tajada a la capital de Turquía, poco aprovechada por el cine del mainstream. En Venganza: Conexión Estambul, Besson y su también colaborador habitual Robert Mark Kamen vuelven a formar tándem en el libreto, como en la primera parte. Y aunque esta vez todo se ha vuelto un tanto más previsible, y algunos tramos resultan difíciles de creer salvo que el espectador le ponga empeño (atención al método que utiliza Liam Neeson para que le localice su hija), lo cierto es que los guionistas demuestran inteligencia a la hora de abordar temas como la unidad familiar, y la espiral a la que conduce la venganza y el odio. Repiten los actores principales. Liam Neeson se muestra tan convincente como siempre que le dan carrete, en lugar de relegarle a invitado de lujo de superproducciones estilo Battleship, Ira de titanes o El caballero oscuro: La leyenda renace. Encarna a su esposa otra vez Famke Janssen, que prueba que no debería estar casi olvidada. También realiza un buen trabajo como hija nuevamente la prometedora Maggie Grace, en alza tras sus apariciones en Perdidos y Amanecer (Parte 1).

5/10
Sin identidad

2011 | Unknown

Cuarta película de Jaume Collet-Serra, con la que ha logrado la hazaña de convertirse en el primer realizador español que lidera la taquilla estadounidense. Collet-Serra –que ha desarrollado toda su carrera en Hollywood– vuelve a trabajar para el astuto productor Joel Silver (Matrix), que  ya le había contratado para su ópera prima, La casa de cera, y para La huérfana. Sin identidad adapta la novela "Out of My Head", del popular escritor francés Didier Van Cauwelaert (La educación de las hadas). El arranque guarda ciertas similitudes con el thriller Frenético, de Roman Polanski. Un tipo llega a Berlín con su mujer para participar en un congreso, pero tiene un accidente durante un desplazamiento en taxi. Salva la vida, pero pierde parcialmente la memoria. Aunque recuerda ser el doctor Martin Harris, su esposa niega conocerle y está acompañada de otro tipo que asegura ser el auténtico doctor Martin Harris. Además, unos asesinos le persiguen, por lo que tratará de descubrir qué ha ocurrido, con ayuda de una emigrante que conducía el taxi accidentado. Collet-Serra acierta al seguir claramente los patrones del mejor Alfred Hitchcock. Como en las más brillantes películas del maestro del suspense, rueda con un ritmo ágil, y cada secuencia encandila al espectador, de forma que éste tiene poco espacio para averiguar si  el guión tiene algún fallo, o tratar de conjeturar una explicación a lo que ve en pantalla. La trampa está bien construida y el desenlace no resulta decepcionante. No plantea grandes conflictos existenciales, aunque incorpora pequeñas reflexiones sobre la identidad, y la capacidad humana para redimirse. Además de una factura impecable, el film cuenta con un reparto de lo más ajustado. Liam Neeson logra una gran naturalidad en un papel que entraña una gran dificultad, de hombre confundido y desesperado, y está arropado por actores muy sobresalientes, como Diane Kruger, la atractiva January Jones (Mad Men), Aidan Quinn, Frank Langella, y el gran Bruno Ganz, que consigue dar una enorme dignidad a un papel en principio menor, un ex agente de la Stasi muy distinto al que encarnaba Ulrich Mühe en La vida de los otros.

6/10
El equipo A

2010 | The A-Team

Vertiginosa adaptación cinematográfica de El equipo A (serie), de gran éxito durante la década de los 80 del pasado siglo. Contaba las aventuras de un grupo de cuatro veteranos de la Guerra de Vietnam que, tras ser traicionados, eran perseguidos como fugitivos. Expertos en la lucha armada y en llevar a cabo peligrosas operaciones especiales, sobrevivían trabajando como mercenarios. El director Joe Carnahan (Narc) se encarga de la nueva versión y ofrece un film muy ligerito y con acción apabullante desde el primer fotograma. La película comienza presentando al coronel Hannibal (Liam Neeson) exposado y a punto de ser devorado por unos perros en México y a su amigo Peck (Bradley Cooper) preparado para ser quemado vivo por los mismos criminales. Hannibal escapará cual superhéroe y en su periplo para salvar a Peck contactará con el enorme Baracus (Quinton ‘Rampage’ Jackson), otro Ranger como ellos de fuerza descomunal. Ambos salvarán a Peck mientras se fuman un puro y para huir del país ficharán a un experto piloto llamado Murdock (Sharlto Copley), el cual se encuentra en un sanatorio porque le falta más de un tornillo en la mollera... Resulta modélica esta presentación de los personajes, porque define lo que va a ser ya toda la película. Acción desorbitada, mucho humor socarrón y una explosiva colección de efectos especiales. El grueso de la trama llegará al cabo de los meses de ese comienzo, cuando el equipo se encuentra en Irak liderado por Hannibal. Tendrán que llevar a cabo una misión ultrasecreta para recuperar unas planchas de billetes norteamericanos robadas por los iraquíes. Pero una vez concluida la misión con éxito, el equipo A es traicionado y sus miembros son declarados culpables por un tribunal militar. Serán así degradados y encerrados en la cárcel. El resultado es como volver a ver un capítulo de la serie, pero a lo bestia. Los personajes han pasado de ser veteranos de Vietnam a veteranos de Irak, y el rodaje es mucho más moderno y frenético. Pero eso es todo. Se mantiene la jocosidad continua y la violencia más o menos blanca, poco desagradable. Quizá lo mejor es que los actores dan perfectamente con el tono humorístico de sus papeles, sobre todo Neeson y Cooper, muy empáticos, a quien se suma el locuelo Copley (protagonista de District 9). Por el contrario, Jackson no acaba de convencer del todo, con su personaje simplón, un tanto rebuscado. Por lo demás hay que reconocer que Carnahan rueda bien, pero también que decididamente se le acaba yendo la mano hacia el final. Más que efectos especiales, lo del barco parecen dibujos animados.

4/10
Los próximos tres días

2010 | The Next Three Days

La pesadilla de una familia corriente. Josh, profesor universitario casado con Lara, y con un niño, Luke, ha salido a cenar con su hermano y su mujer. Han discutido, pero nada del otro mundo. Al poco de volver a casa, la policía irrumpe intempestivamente, y se lleva detenida a Lara, a la que acusan de asesinato. Y en efecto, es condenada, pues todas las pruebas apuntan a que mató a una mujer en un aparcamiento. El tiempo pasa, y las distintas apelacionas no sirven de nada. Tan desesperado está Josh, que empieza a idear un plan de fuga para Lara. Lo que implica pensar no sólo en sacarla de la cárcel, sino en el traslado de la familia al completo a otro país. Paul Haggis (Crash, En el valle de Elah) escribe y dirige un dinámico y hitchcockiano remake de la reciente película francesa Pour elle. Se trata de un angustioso thriller contado desde el punto de vista de Josh, un tipo normal, no especialmente mañoso, que convencido de la inocencia de su esposa acometerá toda clase de acciones arriesgadas para devolverle la libertad. Su motivación, claro está, es el amor, él nunca duda de la esposa, porque la conoce; lo que no quita para que Haggis siembre interrogantes en el espectador. Quizá Haggis estira demasiado la trama en la parte que se refiere a los minuciosos preparativos de la fuga, pero lo hace con la idea de dar verosimilitud a lo que cuenta, se trata de no escamotear al espectador los muchos obstáculos con que se topa Josh, bien encarnado por el siempre convincente Russell Crowe. Desde los tratos con maleantes de diversa calaña, a la mirada preocupada de los padres de Josh, el distanciamiento de Luke de su madre... Es posible que en esta ‘obsesión’ excesiva por atar cabos el director haya tenido en la cabeza Un ciudadano ejemplar, hecha el año anterior y de temática comparable –se incide también en los errores del sistema a la hora de administrar justicia–, aunque bastante menos creíble. De este modo, cuando llega el último tercio de la película, la huida pura y dura, uno puede aceptar trucos y sorpresas destinados a despistar a sus perseguidores. Desde el punto de vista de guión y realización, destaca la escena de la autopista, un alarde de concatenar máximo peligro y tensa calma. Hemos hablado ya del buen trabajo de Crowe, pero conviene subrayar el completo acierto en el resto del reparto.

6/10
Furia de titanes

2010 | Clash of the Titans

Spyros, un humilde pescador, encuentra flotando en el mar un ataúd con el cadáver de una mujer y un bebé vivo. Criará a éste con el nombre de Perseo, como si fuera su propio hijo. Pero en realidad se trata de un semidiós, vástago de Zeus. Cuando Perseo ya es adulto, los hombres de Argos osan desafiar a los dioses olímpicos, ocasión que aprovecha la divinidad del inframundo Hades para pedir el sacrificio de Andrómeda; en caso de negativa, la ciudad sea destruida por el Craken, una terrible bestia. Perseo encabezará una expedición para evitar ese sacrificio y poder desafiar con éxito al Cracken, lo que le obliga a enfrentarse con increíbles criaturas. El cine en 3D se ha convertido en una gran atracción de feria, el relieve concede al cine de aventuras una nueva dimensión, nunca mejor dicho. Lo confirma Furia de titanes, grandioso espectáculo visual, reconvertido al formato de moda en la última fase de su producción, taquilla obliga. Tal decisión de última hora se nota, el uso del 3D no es tan perfecto como el de Avatar y Alicia en el País de las Maravillas, el juego plano-contraplano no parece hecho para la tridimensionalidad, y algunas escenas, como las del Olimpo, tienen un acabado extraño, un algo que chirría. No obstante, es previsible que el público general no se ande con demasiadas sutilezas técnicas, y acepte “subirse a la atracción”, sin más. Y es que, en muchas escenas, la cosa funciona perfectamente, a Louis Leterrier le va este tipo de cine, como ya probó en otra mitología, moderna, la de El increíble Hulk. Dentro del esquema de aventuras mitológicas al que da pie el viaje del héroe y sus compañeros, los guionistas – Travis Beacham, Phil Hay y Matt Manfredi– han dado primacía al conflicto interno de Perseo, que no quiere asumir su parte divina –cree que Zeus no le atendió y que su auténtico padre fue su padrastro–, lo que sirve para acentuar su condición humana, sobre todo el ejercicio de la libertad. Lo demás son fuegos de artificio más o menos vistosos, con guiños a sagas épicas como El Señor de los Anillos –esas expediciones por parajes increíbles– y La guerra de las galaxias –hay unas criaturas que se parecen mucho a los moradores de las arenas, y el gruñido de uno de ellos bien podría haberlo proferido Chewbacca–. Ha habido una apuesta por actores más bien desconocidos, a excepción de los “divinos” Ralph Fiennes y Liam Neeson, y el héroe de acción de moda –es su segunda película en 3D– Sam Worthington. Y a diferencia de títulos como 300, se evita la violencia desagradable, en busca del gran público.

6/10
Chloe

2009 | Chloe

Decepción con la película de Atom Egoyan. Algo falla en este Chloe. La idea de partida no es ajena al cine del canadiense, su mirada a una sociedad erotizada, enferma de sexo. Chloe es una joven prostituta de alto standing, que ha aprendido cómo agradar a sus clientes. Catherine es una doctora, ginecóloga, insatisfecha con su matrimonio. Cree que David, su marido le engaña. Además le inquieta su hijo, que se trae a casa una compañera de clase con la que se acuesta. Y ve a un amigo del matrimonio, con una mujer mucho más joven, el modo en que la acaricia y la mira. Son muchos los 'inputs' de tipo sexual que recibe la atormentada Catherine, siente que ya no complace a David como antaño. Entonces tiene la ocurrencia de contratar a Chloe para que intente seducir a su marido, ella le dará cumplidos informes de sus acercamientos y así sabrá si le ha sido infiel antes.Si todo esto suena a retorcido, podemos decir que aún hay más, pero no desvelaremos detalles adicionales. Hay sorpresa, por así decir, pero todo suena a artificial y rebuscado, al final casi parece que nos encontramos ante un thriller convencional a lo Atracción fatal o similares. Película prácticamente de cuatro actores, hay un esfuerzo considerable de todos por sostener la inverosímil trama. A Max Thieriot le toca un papel de pánfilo que no da mucho de sí. Demasiado compleja e inverosímil es Chloe, a cualquier actriz le habría costado hacerla medianamente creíble, y Amanda Seyfried es casi una neófita. Así las cosas, son los veteranos Liam Neeson y Julianne Moore los que ayudan a que una trama, con un desenlace que sabe a cliché, no acabe desmoronándose completamente. Film con cierto empaque de producción, es un trabajo menor.

4/10
Cinco minutos de gloria

2009 | Five Minutes of Heaven

Una mirada diferente a la muy manida, cinematográficamente hablando, cuestión terrorista. Siendo un jovenzuelo imberbe, Alistair Little, que desea demostrar su ‘valía’ ante el UVF protestante en Belfast, asesina a un pobre diablo católico ante la mirada atónica de su hermano, el niño Joe Griffen. Años después, la televisión ha arreglado un cara a cara entre el terrorista arrepentido, y la víctima marcada por el terrible asesinato. Puede ser la ocasión de la reconciliación y el perdón, o bien puede emanar el deseo de venganza. Sorprende, para bien, el tratamiento del alemán Oliver Hirschbiegel, a partir de un inteligente guión de Guy Hibbert, del conflicto en torno a Irlanda del Norte. Se obvia aquí cualquier aproximación política a la cuestión para abordar el drama personal de los dos protagonistas, repleto en ambos casos de matices. En tal sentido conecta el film con El hundimiento, donde la mirada se centraba en las personas y su humanidad (o falta de ella), de Hitler y compañía. Así, Alistair está realmente compungido, pero es el hombre que sabe que nunca podrá alcanzar la paz completa, que trata de ayudar a otros terroristas arrepentidos, pero es incapaz de ayudarse a sí mismo y está solo, que entiende el odio visceral de las víctimas que no perdonan. Mientras que Joe ha sido capaz de formar una familia, pero vio cómo se desintegraba la suya, le ha perseguido el complejo de culpa de no haber hecho algo para detener al hombre que disparó a su hermano, y en el fondo lo único que desea es verle muerto. La estructura narrativa está preparada para conducir al encuentro entre los dos hombres. De modo que el reto de Hirschbiegel era responder a las expectativas, no defraudar. Y lo supera tomando riesgos, de un modo inesperado que permite no caer en el tópico, un vibrante clímax del que no es cuestión dar aquí detalles. Estamos también ante una película de actores, y Liam Neeson y James Nesbitt están sensacionales. Apoyan bien los secundarios, especialmente Anamaria Marinca, ayudante del programa televisivo, y que asume el papel de confidente de uno y otro antes de que se produzca el encuentro.

7/10
Más allá de la muerte

2009 | After.Life

Tras sufrir un horrible accidente de tráfico, la joven Anna, a la que dan por muerta, despierta y se encuentra a Eliot Deacon, el director de una funeraria, preparándola para ser enterrada. Confusa y aterrorizada, Anna descubre que Eliot puede comunicarse con los difuntos. Atrapada en la funeraria y condenada a aceptar su propia muerta, intentará escapar de semejante pesadilla con la ayuda de su novio Paul.

Crónica de un engaño

2008 | The Other Man

Grande, grandísimo chasco. Crónica de un engaño está dirigida por Richard Eyre, responsable entre otra de Iris (2001) y Diario de un escándalo, esta última su mejor película hasta la fecha. Aquí adapta un relato de Bernhard Schlink, autor alemán que ha sido adaptado también en 2008 en The Reader (El lector), con mejor fortuna. El film pretende ser una especie de disección del matrimonio, una mirada a las grietas que pueden existir en una relación de pareja, a través de un triángulo amoroso bastante vulgar. Usando de una estructura que juega al despiste, con abundantes flash-backs, vemos al protagonista, Peter (Liam Neeson), roto, porque su mujer, Lisa (Laura Linney), le ha dejado. Y descubre, en su ordenador personal, correos electrónicos y fotografías de un tipo, Ralph (Antonio Banderas), con el que ella ha tenido una larga aventura. Consciente de que Ralph está intentando reunirse con su esposa, acude a Milán, donde traba conocimiento, aunque sin desvelar su identidad de marido de Lisa; y escucha, de modo obsesivo, el relato que le hace el otro, un perdedor, de su relación con Lisa. Entretanto, la hija de Peter y Lisa, preocupada por su progenitor, le pide que olvide el tema, ha de dejar ir a su madre.Eyre ofrece una película lenta y reiterativa, tal vez con la intención de subrayar las obsesiones del protagonista, lo que no le impide ser cansino, en parte por la pobre visión de la vida familiar y conyugal. Su "sorpresa", que da un vuelco algo dramático al relato, suena a falsete. Y los actores no parecen creerse del todo a sus personajes, especialmente Neeson y Banderas, cuya "amistad" por así decir surge demasiado deprisa, resulta difícil de aceptar. Y hay recursos narrativos demasiado artificiales (las partidas de ajedrez, el ordenador, el móvil), cuando no de una gratuidad que roza el absurdo (la tortuguita, los zapatos).

4/10
Venganza

2008 | Taken

Un espía retirado del servicio se ve obligado a su pesar a volver a la acción cuando, durante un viaje por Europa, su hija es secuestrada en París. Los autores de tan inmundo delito son un grupo de mafiosos albaneses, y no sólo se han limitado a secuestrar a la hija de Bryan –que así se llama el ex espía– sino que además la obligan a prostituirse. Ni que decir tiene que el ex agente especial se jugará el todo por el todo para pararles los pies. Y lo que no saben es que está muy, pero que muy enfadado. El film está dirigido por el francés Pierre Morel, realizador semidesconocido que hasta el momento tan solo ha dirigido Distrito 13, un film de acción trepidante de gran éxito en Francia. Tanto ese film como éste llevan la firma del gurú del cine de acción galo, Luc Besson, que aquí, como suele hacer, ejerce también de productor. Junto a él escribe Robert Mark Kamen, guionista de la saga Transporter. La película apenas presta atención a otra cosa que no sea la pura acción, y ésta ha sido muy bien planificada, especialmente en escenas como la de la persecución en coche por la obra. La trama limita peligrosamente con hechos sórdidos y desagradables, pero en ningún momento se llega al mal gusto. Lo que sí asusta un poco es el bosquejo que se hace del entramado de la trata de blancas y de los métodos que utilizan para llegar hasta las jovencitas. Dan ganas de no salir de casa. En cuanto al reparto, destaca sobremanera un felizmente recuperado Liam Neeson, que aquí es el absoluto protagonista, pues el director narra la película únicamente a través de sus acciones. Su personaje es una máquina del espionaje, el rastreo y la lucha cuerpo a cuerpo y aunque todo en el fondo es un poco fantasioso, la puesta en escena es muy realista y Neeson logra que nos creamos la historia y que empaticemos con él. Le acompañan en pantalla, aunque levemente, la rubita Maggie Grace (Perdidos), que interpreta a la hija, y la bella actriz holandesa Famke Janssen (X-Men), ex mujer de Bryan.

6/10
Enfrentados

2006 | Seraphim Falls

Aunque no acaba de despegar de nuevo, el western se resiste a morir en el siglo XXI. Surgen títulos regularmente, algunos de gran calidad, como Open Range, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford o la excelente serie Deadwood. Aborda el género ahora el cineasta David Von Ancken, hasta ahora dedicado a series como The Shield.  Cinco años después de la Guerra Civil, Morsman Carver, antiguo coronel confederado, recluta a varios hombres para que le ayuden a capturar a Gideon, que fue oficial del ejército del norte. Carver está obsesionado con capturar a su objetivo, por motivos poco claros. Le localizan en una zona aislada, y logran alcanzarle con un disparo, pero éste se tira al río. Convencido de que no ha muerto, Carver advierte a los suyos de que sigan tras él, o no cobrarán lo prometido. Von Ancken narra la historia sin recurrir apenas a los diálogos, y la acción se desarrolla por completo en grandes espacios naturales. Recupera un tema que ha sido tratado muchas veces en clave de cine del oeste, la venganza y sus consecuencias deshumanizadoras, y que ha dado lugar a clásicos memorables. Lo mejor es la dimensión humana que alcanzan los protagonistas, capaces de cometer mezquindades, pero también algún que otro acto noble. Los interpretan con convicción los dos protagonistas, Pierce Brosnan y Liam Nesson, aunque está un tanto desaprovechada –como casi siempre– Anjelica Huston. Desde la aparición de su simbólico personaje, casi al final, el tono se vuelve alegórico y pretencioso, dando lugar a un desenlace bastante fallido. Además, al espectador le queda la sensación de que el desarrollo ha abusado de tópicos hasta el punto de que en algunos fragmentos la acción se vuelve previsible.

4/10
El reino de los cielos

2005 | Kingdom Of Heaven

Siglo XII. Jerusalén se encuentra en una época de paz tras la segunda cruzada, pero las relaciones entre cristianos y musulmanes son muy inestables. Tan sólo el esfuerzo del rey cristiano Balduino IV es capaz, a duras penas, de mantener el orden, no sólo entre distintas facciones sino en su propio ejército. Le apoya el leal caballero Tiberias, pero tiene en su contra a los templarios Reynaldo y Guy de Lusignan, ávidos de poder y deseosos de derramar la sangre musulmana de las huestes de Saladino. En medio de este panorama hace acto de presencia Balian de Ibelin, hijo de un caballero de Jerusalén, que busca una nueva vida en la tierra que ha heredado de su padre. Pero su existencia allí va a ser ajetreada, pues se enamorará de la bella Sibylla, hermana del rey, y sobre todo comprobará lo frágil que es la paz y qué complicado es tomar a veces las decisiones adecuadas. Con Gladiator y Black Hawk derribado Ridley Scott demostró con creces que es un director sabio en el rodaje de grandes superproducciones. Aquí vuelve a dar el do de pecho en la concepción grandiosa de los escenarios, en el elegante movimiento de la cámara –sobre todo en las batallas, en las tomas generales– y en la factura visual (también fotográfica) de las imágenes. El guión, sin embargo, puede resultar poco convincente al espectador, sobre todo por su cesión al tópico medieval acerca de los templarios y la Iglesia. En este sentido, Scott ha querido primar el aliento épico del argumento por encima de la exposición de matices históricos y de las motivaciones más hondas de los personajes. Especialmente notable es la larga secuencia bélica del cerco de Jerusalén, rodada con gran virtuosismo, y entre el variado reparto destaca el veterano Jeremy Irons.

5/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Desayuno en Plutón

2005 | Breakfast On Pluto

Película de Neil Jordan en la línea de Contracorriente, no en balde se basa en una novela del mismo autor, Pat McCabe. Cuenta la historia de Patrick (también conocido como Patricia) Braden, un travesti que fue abandonado por su madre al nacer, a la puerta de la casa de un sacerdote, su padre por un desliz. Criado sin una ni otro, el joven tiene una crisis de identidad, quiere averiguar quién es. El film está impregnado adrede de una atmósfera malsana y surrealista, completamente disparatada, y algo hermética para el gran público. De este modo el director irlandés parece alejarse de sus trabajos más comerciales en Hollywood (Entrevista con el vampiro, Michael Collins) para adentrarse en sendas más complejas y minoritarias.

4/10
Kinsey

2004 | Kinsey

Entre 1948 y 1950, el biólogo estadounidense Alfred Kinsey aplicó sus métodos estadísticos de observación de moscas a los hábitos sexuales de hombres y mujeres. Los resultados del Informe Kinsey contribuyeron así a la llamada ‘revolución sexual’, al defender que el comportamiento únicamente heterosexual y monógamo es anormal, producto de inhibiciones culturales y condicionamientos sociales. Este film, escrito y dirigido por Bill Condon (Dioses y monstruos), ofrece un perfil de Kinsey con luces y sombras, alternando pasajes en blanco y negro en que es entrevistado, con otros en color, donde se aborda su singular historia. Así, se aplaude su oposición al puritanismo y los tabúes sexuales, pero al tiempo se cuestionan sus estudios sesgados (las personas que responden a sus tests son las más promiscuas, y adolecen de graves patologías) y la insensata infidelidad a su esposa, que acaban produciendo rechazo incluso entre sus más estrechos colaboradores. El film está bien rodado, y tiene un selecto reparto, aunque es difícil adivinar adónde quiere ir a parar, su visión de la sexualidad humana carece de una adecuada base antropológica.

4/10
Love Actually

2003 | Love Actually

Para los amantes de las películas románticas, Richard Curtis es un viejo conocido. De su talento nacieron los guiones de Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill o El diario de Bridget Jones, sin lugar a dudas tres cumbres de la comedia romántica actual. Respecto a la Love Actually, el mismo Curtis explica que tenía demasiadas historias de amor en la cabeza y no tenía tiempo para esperar a que se filmaran todas. Así que decidió fundir todos esos guiones en uno solo y ponerse por primera vez él mismo detrás de la cámara. El resultado es un collage de diez pequeñas historias de amor protagonizadas por una variada galería de personajes cuyas vidas se entrelazan de algún modo. El experimentado guionista no comete el error de repetirse. Así somos testigos de amores entre jefes de estado y empleadas; de maridos y esposas; de hermanos y hermanas; de hijos y padres; de amistades duraderas, y, cómo no, de romances entre hombres y mujeres con situaciones vitales tan normales como distintas y originales. Las diferentes tramas son simultáneas en el tiempo y están ambientadas en los días próximos a la Navidad. A Curtis le sirve este “truco” para arrancar de sus personajes sentimientos hondos, de tal forma que, cada uno a su modo, experimente la necesidad de sincerar su corazón. Y ahora que el cine suele derivar con demasiada frecuencia hacia historias frustrantes, hay que agradecerle a Richard Curtis su talante esencialmente optimista, una declaración de principios con la que no duda en iniciar la película. Este enfoque es compatible, sin embargo, con las licencias que se toma a la hora de explicitar escenas de burda grosería, que aunque sirvan a la postre para reivindicar el amor verdadero, resultan sorprendentes en una comedia de este perfil. Para dar buen acabado a su cóctel romántico, el director cuenta con un reparto de aúpa, con muchos de los mejores actores británicos actuales. Y lo demuestran en escenas delirantes (Hugh Grant), emocionantes (Colin Firth), surrealistas (Bill Nighy), mágicas (Keira Knightley) o desgarradoras (Emma Thompson), por enumerar sólo las más emotivas. Sin duda, el mundo iría mucho mejor si se hiciesen más películas como ésta, porque después de verla dan ganas de ser bueno de verdad y brindar con champán con el amor de tu vida.

7/10
Gangs of New York

2002 | Gangs of New York

Año 1847. Nueva York, que a principios de siglo contaba con 60.000 habitantes, ha alcanzado una cifra cercana a las 800.000 almas. La hambruna desatada en Irlanda ha forzado a la gente a emigrar, y el puerto de la ciudad recibe a diario a muchas personas que creen haber llegado al fin a la tierra de las oportunidades. Pero las cosas no son tan sencillas. Sobre todo porque los neoyorquinos de origen protestante, que ya llevan un tiempo establecidos en el lugar y se autodenominan “nativos”, odian a los irlandeses. Lo que despierta el mismo sentimiento en los recién desembarcados. Las reyertas callejeras no son raras, y en una de éstas que enfrenta a los nativos con los “Conejos muertos”, una banda irlandesa, el cura Vallon, su líder, muere a manos de Bill “El carnicero”, el jefe del otro bando. Su único hijo, Amsterdam, entonces un niño, es testigo de la muerte, y se jura vengar la memoria de su padre. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, de modo que dieciséis años de estancia en un orfanato no es demasiado tiempo para Amsterdam, que al salir está listo para infiltrarse en la banda de Bill y ganarse así su confianza. Ha llegado la hora del desquite. El proyecto de Gangs of New York se remonta a 1970, cuando Martin Scorsese descubrió el libro del mismo título de Herbert Asbury, escrito en 1928. Allí se contaban historias de los bajos fondos neoyorquinos del siglo XIX. Para alguien como Scorsese, siempre interesado por el mundo gangsteril y los repliegues más oscuros y atormentados del ser humano (la prueba está en títulos como Malas calles, Taxi Driver, Uno de los nuestros o Casino), era material de primera. De modo que con el guionista Jay Cocks empezaron a pergeñar un guión. La cosa era compleja y el despliegue de medios impensable en aquel momento. Así que pasaron los años, nuevos guionistas (Steven Zaillian y Kenneth Lonergan) se sumaron a la tarea… y así hasta hoy, en que el film es una realidad. En la trama de la película se pueden observar claramente dos niveles. Por un lado está el trasfondo histórico, que Scorsese interpreta en clave ideológica con su tesis “América está construida sobre la violencia”, en una línea muy a lo Hobbes y su célebre aforismo “El hombre es un lobo para el hombre”. Y, en un esfuerzo por abarcarlo todo, se suceden hechos como la llegada masiva de inmigrantes irlandeses, los disturbios en Five Points, el estallido de la guerra de secesión con el consiguiente reclutamiento forzoso de soldados. Lo que convierte las calles de Nueva York en una enorme olla a presión a punto de explotar. A todos estos elementos se suman los enfrentamientos étnicos (donde el origen y la religión se convierten en señas de identidad), sociales (los pobres no tienen más remedio que alistarse, los ricos pueden evitarlo pagando una alta suma de dinero) y políticos (va a haber elecciones en la ciudad). El esfuerzo de Scorsese por ofrecer un fresco del Nueva York del siglo XIX necesita, obviamente, de una historia con unos personajes. Y Scorsese y su equipo de guionistas han imaginado una que pivota alrededor de Amsterdan y sus planes de venganza. El joven, un tipo habilidoso, se las apaña para entrar en el círculo más próximo de Bill “el carnicero” (Daniel Day-Lewis). Pero no puede prever que entre ambos va a surgir una curiosa relación paternofilial, donde Bill ve en Amsterdam algo más que un secuaz competente. Esto conduce a conductas muy, muy inesperadas, por parte de Amsterdam. Por supuesto que si Amsterdam tiene la cara de Leonardo DiCaprio, éste necesita con urgencia un motivo amoroso para seguir adelante. Y se lo da Jenny Everdeane (Cameron Díaz), una raterilla que consigue robar dinero y corazones con gran facilidad; el personaje, que desea reunir pasta para poder marchar al oeste, oculta un lado oscuro, y una relación especial con Bill.

6/10
K-19: The Widowmaker

2002 | K-19: The Widowmaker

A sus años, Harrison Ford ya no está para muchos trotes. Por eso es motivo de alegría que decida contrarrestar su falta de fuelle físico con un papel dramático de altísima definición. Da vida al capitán ruso Alexei Vostrikov, un hombre con voluntad de hierro al que el alto mando soviético encomienda el mando de su mejor submarino, el K-19. Sustituirá en el cargo al prestigioso capitán Mikhail Polenin (Liam Neeson), relevado por su tardanza en poner a punto la embarcación. El K-19, la mejor máquina de la Armada Soviética, es un arma nuclear de enorme potencia que se prepara para realizar su viaje inaugural. Sin embargo, lo que había de ser motivo de celebración pronto se convierte en una peligrosa misión que puede llegar a ser catastrófica. A las desavenencias entre Vostrikov y Polenin, que tiene a su lado a la tripulación, se une una fuga en el mecanismo de refrigeración del reactor nuclear. Un recalentamiento excesivo llevará a una explosión de dimensiones inimaginables, que puede significar en cuestión de horas el comienzo de una guerra nuclear. La catástrofe del K-19 está basada en hechos reales que acaecieron en aguas cercanas a Estados Unidos durante el verano de 1961 y que han permanecido en secreto durante más de 30 años. La directora Kathryn Bigelow logra una película de consistencia asombrosa, asentada en una magnífica dirección de actores, los cuales componen personajes verosímiles de gran magnetismo. Tanto Ford como Neeson están inconmensurables. No es ésta una película de acción, ni siquiera un atípico thriller bélico, sino un intenso drama donde los conflictos personales consiguen por sí mismos acaparar la tensión que reina durante las dos horas largas de metraje. Hay diálogo, mucho diálogo, y heroísmo, miedo, incertidumbre. Y se pasa mal, entendámonos, “viviendo” dentro de las estrecheces del submarino, sufriendo con el destino de unos jóvenes que pasaron a engrosar la lista de héroes anónimos de la Guerra Fría.

6/10
The Man Who Came to Dinner

2000 | The Man Who Came to Dinner

Nueva versión de la obra teatral homónima que en la gran pantalla protagonizaran Bette Davis y Ann Sheridan. La historia gira en torno a un importante crítico teatral que tras sufrir una caída se aloja en la casa de una familia. Una vez allí comienza a inmiscuirse en los asuntos de todo el mundo, lo que provoca un buen puñado de situaciones divertidas para el espectador.

6/10
Blanco perfecto

2000 | Gun Shy

Un agente de la policía. Últimamente le fallan los nervios y tiene que visitar al loquero. Peros sus superiores son implacables, no tienen en cuenta sus problemas de salud. Tiene que infiltrarse cuanto antes en una banda mafiosa, para hacer una redada. El caso es que congenia con los gángsters; y con una dulce enfermera, de la que no puede evitar enamorarse. De nuevo (como en Una terapia peligrosa y en Mickey Ojos Azules el mundo de la mafia sirve para hacer comedia. En esta ocasión hay un interesante reparto: el gigantón de Liam Neeson, conocido sobre todo por La lista de Schindler; y la morena Sandra Bullock, que ejerce además de productora de la película. El director y guionista Eric Blakeney se esfuerza en ser divertido, una tarea nada sencilla.

5/10
The Haunting (La guarida)

1999 | The Haunting

El doctor Jeffrey Marrow está realizando un concienzudo estudio sobre el miedo en los seres humanos. Para probar sus teorías sobre el terror y los fantasmas selecciona a tres personas, a las que cita para pasar una noche en Hill House. Luke es un tipo algo cínico; Theo se las da de mujer de mundo y desinhibida; y Nell quiere empezar a vivir, después de haber consagrado su vida a cuidar a su madre enferma. Los tres tienen en común sus problemas de insomnio, y creen sinceramente que el doctor les ha convocado para solucionar los problemas con el sueño. Lo que no pueden imaginar es que esa noche van a tener la peor de las pesadillas. En efecto, Hill House es una casa encantada, que esconde tras sus muros secretos terribles. El antiguo dueño de la mansión, el hace tiempo fallecido Hugh Crain, era en 1870 un magnate de la industria textil, que hizo construir la casa para satisfacer su enorme ego. Hill House debía ser un hogar para él y su familia, pero algo perverso ocurrió, porque los hijos no le sobrevivían. Desde ese momento, cada ladrillo de la casa parece impregnado de los efectos de una maldición. Aunque no falten los espectaculares efectos especiales, estamos ante un film de terror psicológico. El director, Jan De Bont, lo tenía claro: "A diferencia de la mayoría de las películas de terror actuales, The Haunting (La guarida) no es una película sangrienta. Tiene un guión verdaderamente inteligente, que desarrolla los personajes, y que es verdaderamente terrorífico".

6/10
La amenaza fantasma

1999 | Star Wars: Episode I - The Phantom Menace

El caos impera en la República Galáctica. Hay serias disputas para controlar las lucrativas rutas comerciales, y la Federación está sometiendo a un férreo bloqueo al pequeño planeta Naboo. La reina de ese planeta, Amidala, encarga al maestro jedi Qui-Gon Jinn y a su aprendiz Obi Wan Kenobi la negociación con el virrey de la Federación. Pero la cosa resulta ser una emboscada, por lo que deben huir y contactar de nuevo con la reina. En una de sus numerosas aventuras recalan en el planeta Tatooine, donde conocen a un niño, el joven Anakin Skywalker, y a su madre. El misterioso nacimiento del crío, y la poderosa presencia de la fuerza en él, ponen a Qui-Gon con la mosca detrás de la oreja. Hasta el punto de que decide llevar al muchacho ante el Consejo Jedi, con la intención de solicitar su permiso para adiestrarle en los secretos de la fuerza. Al fin. Eso dijeron los aficionados que han durante más de 15 años esperado nuevas aventuras galácticas. La duda que existía era: ¿estará George Lucas a la altura de las enormes expectativas? La película es la tranquilizadora respuesta. Un espectáculo lleno de aventuras y efectos especiales, que nos devuelve la capacidad de soñar.

6/10
Los miserables

1998 | Les Misérables

En la Francia del siglo XIX, Jean Valjean sufre un persecución implacable por un hurto. Desconfiado de las personas y de la justicia, encuentra el perdón y la comprensión donde menos lo esperaba: en el hombre –un obispo– al que acaba de desvalijar. Esto le cambia hasta el punto de convertirse en el respetado alcalde de la ciudad de Vigau. Pero la llegada de Javert, el nuevo jefe de policía y su antiguo carcelero, pone las cosas al rojo vivo. Más aún cuando Valjean defiende a la bella y explotada Fantine, y a su hijita Cosette. La novela de Victor Hugo ha conocido múltiples y poderosas adaptaciones. La de Bille August, a partir del inteligente guión de Rafael Yglesias (condensa una novela larga y discursiva), es de las mejores. Comenta el guionista: "Sabía que el tema central era la redención. Como era imposible contar toda la historia, decidí centrarme en la transformación progresiva de Valjean en un hombre bueno, y en relación entre él y Javert, que es la fuerza motriz del argumento." También August, el director, lo tenía claro: "El film trata del amor y del perdón, que en mi opinión son temas muy importantes." Combinación maestra de melodrama, emoción y aventura, el film sabe conjugar el drama y el retrato psicológico de los personajes con las vistosas escenas de masas, que se rebelan pidiendo justicia. Se trata, en suma, de un gozoso espectáculo, con un reparto de primera. August explica lo "difícil que era encontrar un actor tan atractivo como Liam Neeson sin ser el típico macho. Necesitábamos a un actor que pudiera expresar emociones apasionadas sin ser sentimental." Sobre su antagonista, Yglesias comenta: "Existía el peligro de que degenerara en un malo de opereta, lo que estropearía completamente el argumento. Geoffrey Rush es un gran actor y demuestra el lado trágico de su personaje."

6/10
Antes y después

1996 | Before And After

El hijo de la pediatra de un pequeño pueblo y de un artista es acusado del asesinato de su novia. Los padres luchan para esclarecer la verdad, aunque no están seguros de lo que pueden encontrarse, ni siquiera de la inocencia de su hijo. Apasionante drama con toques de thriller que adapta un sugestivo best-seller de Rosellen Brown. La dirección de Barbet Schroeder (Mujer blanca soltera busca) es muy ágil y el punto fuerte está en la interpretación de los protagonistas, tanto de los consagrados Meryl Streep (La decisión de Sophie) y Liam Neeson (La lista de Schindler) como del joven Edward Furlong (American History X).

5/10
Michael Collins

1996 | Michael Collins

El irlandés Neil Jordan escribe y dirige un film que había anhelado hacer durante años. Un cuadro de la independencia de su país, a través de los rasgos y motivaciones del carismático líder Michael Collins. La película describe sus actuaciones, desde el levantamiento de Pascua de 1916 hasta su muerte en atentado terrorista, en 1922, en circunstancias no aclaradas. Jordan fustiga sin contemplaciones el dominio británico sobre la isla, de modo que los atentados promovidos por Collins se presentan como la única manera de obtener la independencia. Sin ahorrar crudeza al mostrar estas acciones violentas, el director las rodea de un aura romántica, al estar dirigidas sobre todo hacia las fuerzas de ocupación, y porque se contraponen con las duras represalias de los ingleses, como la matanza del estadio, una de las secuencias mejor resueltas del film, de gran belleza plástica. Jordan da con la estructura narrativa idónea. Marca con precisión los avatares históricos, como señales en el camino, que guían el relato. Y a la vez insufla vida a los caminantes de la historia: Michael Collins, generoso y legendario (magnífico Liam Neeson, premiado en el Festival de Venecia); Eamon de Valera (Alan Rickman), primer presidente irlandés, político y al que se presenta como envidioso del carisma de Collins; Harry Boland (Aidan Quinn), cuya amistad con Collins se resiente por una disputa amorosa y diferencias políticas; Ned Broy (Stephen Rea), espía en campo británico; Kity Tiernan (Julia Roberts), con el corazón dividido entre Boland y Collins... La humanidad y señas de identidad de los personajes enriquecen la narración, evitando que caiga en la fría exposición de hechos. Afirma el director que su película es "simplemente, una lección de historia". Pero es inevitable plantearse si es posible un cine histórico. ¿Hasta dónde ha de sujetarse a los hechos ciertos conocidos? ¿Con qué margen se cuenta para la conjetura? Jordan, además de tomar partido por la causa irlandesa, carga las tintas en la utilización política de Collins por De Valera en las negociaciones con los ingleses, y arroja la duda sobre la posible implicación del presidente en el asesinato de Collins. El director narra una epopeya, y todos los elementos del film apuntan en tal dirección. Pero la puesta en escena, prodigiosa, conjuga a la perfección drama intimista con acción. Los movimientos de masas están perfectamente coreografiados, el suspense de la entrada en una fortaleza inglesa es sobrecogedor; y a la vez, está la soledad del héroe, sus dudas, bien reflejadas en imágenes. La fotografía de Chris Menges da un maravilloso y realista aire de época, gracias a una rica paleta de grises, azules, verdes y marrones; la partitura de Elliot Goldenthal contribuye al aire épico. La narración en montaje paralelo de algunas escenas —una serie de atentados nocturnos, el asesinato de Collins— son de un vigor formidable. El León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 1996 está plenamente justificado.

7/10
Rob Roy. La pasión de un rebelde

1995 | Rob Roy

Rob Roy fue la punta de lanza de los numerosos filmes épicos de aventuras. Relatos exóticos ambientados en tiempos pretéritos, buenos y malos, lealtad y traición, amores imperecederos... Los grandes productores inventan poco menos que la pólvora al descubrir que con estos ingredientes se puede confeccionar un plato al gusto del gran público. Rob Roy MacGregor (Liam Neeson), jefe del clan de los MacGregor en las tierras altas de Escocia, consigue con esfuerzo y duras condiciones un préstamo del marqués de Montrose (John Hurt). Dos esbirros del marqués, a espaldas del mismo, trazan un plan para robarle el dinero prestado. Ello provoca el enfrentamiento entre Rob Roy y su señor; entre las salvajes represalias se cuenta la violación brutal de la mujer de Rob Roy, Mary (Jessica Lange), por el malvado y sádico Cunningham (Tim Roth). El film se basa en un personaje real que vivió en el siglo XVIII, y que inspiró una novela de Sir Walter Scott, el autor de Ivanhoe. El guión de Alan Sharp, aunque conserva el tono heroico del novelista, trata de dar una mayor dosis de realismo mal entendido: lo cual se traduce en más sangre, algo de erotismo, y el recuerdo de las necesidades fisiológicas más elementales. También adolece de una cierta arritmia. A pesar de estos defectos y de un metraje excesivo —más de dos horas—, el film cumple su objetivo de entretener. El director, Michael Caton-Jones ofrece unas cuantas secuencias espectaculares, dirige bien el clímax del duelo, y armoniza eficazmente los distintos elementos de un producto complejo. Entre los intérpretes, Tim Roth —muy bien en su papel de malvado— roba la función al resto del cuidadísimo reparto.

5/10
Lumière y compañía

1995 | Lumière et compagnie

Un grupo muy numeroso de directores, entre los que destacan Theo Angelopoulos, Vicente Aranda, Spike Lee o Liv Ullmann, se reúnen para rodar una película cada uno, con una características muy definidas: utilizando cámaras de la época de los hermanos Lumiere, con una duración de 52 segundos como máximo, empleando la luz natural y sin usar más de tres tomas. Esta peculiar iniciativa se llevó a cabo en 1995, como homenaje a los 100 años que cumplía el cine. El resultado es un insólito y desigual experimento.

4/10
Nell

1994 | Nell

Nell es una jovencita que ha vivido siempre con su madre en una casa en las montañas, alejada de todos y de todo y utilizando un lenguaje único. Cuando la madre muere, Nell es incapaz de sobrevivir por sí sola pues carece de capacidad para comunicarse con los demás y valerse por sí misma. Sólo el psiquiatra Jerry Lovell intentará ayudarla y sacarla de esta situación. Tierna película de Michael Apted, donde Jodie Foster (El silencio de los corderos) consiguió una merecida nominación a los Oscar en la categoría de mejor actriz. Supo representar perfectamente el carácter de esta joven recluida en una casona, lejos de la civilización; y por su parte, Liam Neeson aporta la calidez del protector que hace lo posible por colmarle de las necesidades básicas y protegerla de los individuos sociales que pretenden hacer de ella un objeto de estudio.

6/10
Ruby Cairo

1993 | Ruby Cairo

Bessie pierde a su marido, piloto, en un accidente de aviación en México. Viuda y con tres hijos, descubrirá pronto que su esposo, a pesar de su apariencia respetable, llevaba una doble vida. El argumento y el equipo artístico daban para algo mucho mejor.

2/10
Ethan Frome

1993 | Ethan Frome

Adaptación de unas de las grandes novelas de Edith Wharton, ambientada en la Nueva Inglaterra rural de principios del siglo XX. El film describe un singular triángulo. Por un lado está Ethan Frome, casado con la enferma Zeena, tremendamente aprensiva, cuyo cuidado se convierte en una actividad extenuante. La llegada al pueblo de la joven huérfana Mattie, que se pone a su servicio, es una ayuda inestimable; Ethan recupera las ganas de vivir, pero tal vez le agrade demasiado su ayudante. John Madden, antes de dar el golpe con Su majestad Mrs. Brown y, sobre todo, Shakespeare enamorado, firmó esta delicada cinta, fiel a la obra de Wharton, que indaga con estilo en los pliegues y repliegues de la naturaleza humana. El reparto es perfecto, tanto Liam Neeson como las féminas, Joan Allen y Patricia Arquette.

6/10
La lista de Schindler

1993 | Schindler's List

Clavado en la memoria tenemos el angustiado rostro de Liam Neeson, con ojos llorosos y gesto desesperado, mientras a su alrededor se aglomera un grupo de hombres y mujeres dramáticamente enternecidos: “El coche. ¿Por qué me quedé el coche? Valía diez personas. Diez personas. Diez personas más… Esta pluma. Dos personas. Es de oro… Dos personas más… Él me hubiera dado dos personas por ella, al menos una. Una persona más. Una persona, Stern. Por esto… ¡Pude haber salvado a una persona más y no lo hice! ¡Y… y no lo hice…!”. Steven Spielberg nos ha estado preparando para ese final durante tres horas de película. Un final melodramático que expresa algo terrible: hasta dónde ha podido llegar la bajeza humana, capaz de vender la vida de un semejante por… una pluma. La lista de Schindler es probablemente la mejor película sobre el Holocausto jamás filmada y también la más triste. Cuando se estrenó en 1993 muchos pensaron que a partir de ese momento ya no habría más películas sobre el mismo tema. Con La lista de Schindler ya todo estaba contado. Y, pese a que nos equivocamos, ninguna hasta el momento ha podido superar la entidad dramática y cinematográfica de la obra maestra de Spielberg. El director recibió por la película una recompensa largamente acariciada. La Academia se volcó con ella, otorgándole siete Oscar, entre ellos los correspondientes a la mejor película, mejor guión y mejor dirección. Antes Spielberg había fracasado –en cuanto a premios se refiere– con El color púrpura (11 nominaciones y ningún premio), E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida y Encuentros en la tercera fase. Ahora se consagraba definitivamente para un sector de la crítica, que siempre le había considerado el niño mimado por el público, un experto en hacer dinero con historias infantiles que ensalzaban los sueños y las aventuras por encima de las historias reales y los conflictos dramáticos. El director de Cincinnati necesitaba una película grande, monumental, un proyecto definitivo para demostrar su impresionante talento. Y lo encontró gracias a un libro del australiano Thomas Keneally donde se narraba la historia de Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos de una muerte segura durante la II Guerra Mundial. Septiembre de 1939. Los nazis invaden Polonia. Los judíos son internados en guetos, son asesinados en las calles, son enviados a los campos de concentración. El alemán Oskar Schindler ve en la situación un medio de prosperar económicamente y comienza una interesada relación con los militares más poderosos para poner en marcha una fábrica. La mano de obra no es problema, ya que procederá de los campos de concentración… Schindler logra hacerse con los servicios de Itzhak Stern, un judío que se hará realmente cargo del negocio, mientras que él se ocupará de la labor de salón con la cúpula nazi, con el objetivo de elaborar una lista de trabajadores judíos que estarán únicamente bajo su protección. Sin embargo, lo que empieza como un medio lucrativo acaba convirtiéndose en la obsesión –empeñando su dinero y su futuro– por arrancar a cuantas más personas mejor de la garras psicópatas de Amon Goeth, oficial al mando de uno de los campos. La lista de Schindler es la historia de un héroe y un monumento a la dignidad humana, pero ambas cosas se hacen patentes poco a poco, tras un denso y trágico velo. Spielberg muestra a un Oskar Schindler nada ejemplar: vanidoso, mujeriego y hedonista. Un dandy oportunista que tardar cierto tiempo en comprender la barbarie nazi y en implicarse totalmente contra el holocausto. Además es el mismo horror el que produce una toma de partido por todo aquello que tenga aliento de vida. El asco y la repulsión de algunas imágenes no son aptas para paladares muy sensibles. La elección de actores es realmente acertada. Tipos como Harrison Ford, Bruno Ganz o Stellan Skarsgård fueron considerados para el papel de Schindler, pero fue Neeson quien finalmente bordó el itinerario interior de su personaje. Ralph Fiennes, por su parte, es un Amon Goeth estremecedor y acaba siendo como una reencarnación del Mal. Los distintos apartados técnicos funcionan a la perfección, desde el guión de Steven Zaillian, que presta atención minuciosa a los numerosos personajes y a la riqueza de sus diálogos, hasta la meticulosa labor de montaje, obra de Michael Kahn. Pero, ante todo, Spielberg sabe cómo jugar con los sentimientos de modo admirable y algunos pasajes quedan grabados para siempre en la memoria (los niños buscando refugio, las mujeres en las duchas de Auschwitz, los juegos asesinos de Goeth…). La formidable fotografía en blanco y negro de Janusz Kaminski aporta a la cinta una sólida entidad histórica, próxima en ocasiones al género documental, como en las escenas del gueto. Y la música del maestro John Williams suena como un desgarrador lamento imposible de olvidar.

8/10
Maridos y mujeres

1992 | Husbands and Wives

Jack y Sally son una pareja liberal que después de darle muchas vueltas a su relación, han decidido separarse de manera amigable, por el bien de ambos. Racionalmente han llegado a la conclusión de que no son dichosos juntos, y antes de que sea más tarde deben buscar la felicidad por su cuenta. Esta decisión sorprende mucho a sus mejores amigos, la pareja formada por Woody Allen y Mia Farrow, que sin saberlo están atravesando la misma situación. La película narra las relaciones entre varios personajes, que coinciden en sus dudas y sus indecisiones. Una comedia típica de Woody Allen, que trata de reflejar la complejidad de las relaciones amorosas entre un hombre y una mujer. Protagonizada por la atractiva Mia Farrow, unida sentimentalmente a Allen durante diez años, con quien trabajó además en Zelig (1983), La rosa púrpura del Cairo (1985) o Delitos y faltas (1989). Realista, divertida y con un ritmo muy rápido. Ésta no es una de las mejores películas de Allen, y quizá se repite un poco, pero sin duda merece la pena.

6/10
Resplandor en la oscuridad

1992 | Shining Through

Melanie Griffith es secretaria de un oficial nazi. Y le echa valor, pues ante la crueldad del régimen, espía para los aliados. Michael Douglas ejerce de maestro de espías en un film con grandes dosis de intriga. El amor y la guerra se compaginan admirablemente y hay una buena química entre los protagonistas. Fantástica y agobiante la escena del tiroteo en la frontera.

6/10
El charlatán

1992 | Leap of Faith

Jonas Nightengale (Steve Martin) es un reverendo que aparenta ser un revolucionario de las predicciones y de las cuestiones espirituales. Bajo su falso aspecto, realiza un auténtico espectáculo en el que combina sus elevados sermones con canciones religiosas, engañando de esta manera a un público bastante crédulo. Es un charlatán redomado, un mentiroso que da falsas esperanzas a todo aquel que le escucha, con tal de ganarse la vida. Pero todo cambia cuando conoce a una serie de personajes que cambiarán su vida, y se ve envuelto en una situación en la que se ve forzado a realizar los milagros que predice. Una comedia a la medida de Steve Martin, que se rodea de un equipo de buenos actores, entre los que destacan Liam Neeson y Debra Winger. Se basa en la curiosa figura del charlatán estafador que va por los pueblos engañando a la gente. Divertida sólo a ratos, se hace algo pesada.

5/10
El silencio de la sospecha

1991 | Under Suspicion

Un policía retirado del servicio se convierte en detective privado. Cuando está realizando una investigación rutinaria asiste a un terrible asesinato. La policía le confunde con el asesino y será perseguido. Liam Neeson consiguió una de sus mejores interpretaciones en este filme que renueva los elementos de intriga al estilo de Alfred Hitchcock. Como en los filmes del maestro del suspense, el protagonista es un falso culpable que debe demostrar su inocencia.

4/10
Darkman

1990 | Darkman

Un científico ve truncada toda su vida y esperanzas de matrimonio cuando unos criminales cometen un atentado en su laboratorio. Aunque todos creen que ha muerto, en realidad ha conseguido sobrevivir aunque con el rostro deformado. En un lugar oculto organiza un centro de operaciones mediante el cual logra crear piel sintética con la que puede modelar cualquier rostro. Convertido en un tenebroso maestro del disfraz, llevará a cabo su venganza. Homenaje de Sam Raimi al cine de serie B, sin abandonar su peculiar estilo narrativo repleto de imposibles movimientos de cámara, efectos visuales, estética de comic y sentido del humor. Contrariamente a sus películas anteriores (Ola de crímenes, ola de risas, Terroríficamente muertos) esta vez contó con un gran presupuesto a cargo de la Universal, además de un competente reparto con Liam Neeson y Frances McDormand al frente.

6/10
Crossing the Line (Big Man)

1990 | The Big Man

Tras haber sido condenado por actos violentos en una huelga, Danny está sin trabajo y sin saber como sacar a su familia adelante en una Escocia llena de paro. Un día, un gángster de Glasgow le propone luchar en una pelea ilegal, y Danny acepta a pesar de contar con la negativa de su mujer Beth, que le deja y se marcha con sus hijos. El entrenamiento se lleva a cabo en la ciudad y Danny se preparará para luchar en una terrible contienda que le hará plantearse su vida y sus valores. Liam Neeson protagoniza este duro de film donde el director David Leland se sumerge en los fondos más crueles del boxeo ilegal, donde la lucha a muerte de dos individuos se convierte en un sucio negocio. La música del gran Ennio Morricone (Los intocables de Eliot Ness, La misión, En la línea de fuego,...) ayuda a recrear el ambiente de la película. Atención a la excelente secuencia de la pelea en el barco, repleta de matices.

5/10
Con su propia ley

1989 | Next of Kin

Truman Gates deja su hogar en los Apalaches para convertirse en agente de policía en Chicago. Tras el asesinato de su hermano a manos de un gángster, tratará de encontrar a los culpables. Patrick Swayze y Liam Neeson protagonizan un film que promete en su arranque, pero acaba siendo excesivamente convencional.

4/10
El precio de la pasión

1988 | The Good Mother

Película con toque escandaloso. Sigue a Anna, una mujer divorciada que vive con su pequeña hija. Un día se lleva a vivir al novio a casa, y la pequeña empieza a sentir curiosidad por la faceta sexual de la relación de su madre con el recién llegado. La cinta, innecesariamente gráfica y con una trama sin demasiado interés, está dirigida por el trekkie Leonard Nimoy, y empareja a Diane Keaton con Liam Neeson, antes de que éste se hiciera famoso con La lista de Schindler. Destacan los secundarios del Hollywood clásico Ralph Bellamy y Teresa Wright.

4/10
El hotel de los fantasmas

1988 | High Spirits

Comedia de fantasmas deudora de relatos tipo "Los fantasmas de Canterville", no se cuenta desde luego entre lo mejor de la filmografía del irlandés Neil Jordan, que no acaba de dar con el tono amable que exige el relato; además, Peter O'Toole está un poquillo pasado de rosca. Cuenta la historia de un castillo irlandés transformado en hotel, con problemas de hipoteca que podrían suponer un cambio en la propiedad. Para salvar la situación, los propietarios juegan la carta de que el castillo está encantado, lo que suponen atraerá a los ignorantes turistas yanquis. Lo curioso es que unos fantasmas de verdad decidirán aposentarse en el castillo.

4/10
La lista negra

1988 | The Deal Pool

Una lista de nombres, un juego macabro y la coincidencia en los asesinatos de una célebre estrella de rock, un crítico cinematográfico y un presentador de TV. Las tres víctimas estaban en la "lista negra" del título. Y el detective Harry Callahan acaba de descubrir un nuevo nombre en la lista: el suyo. Es la quinta y última película de la ya legendaria serie protagonizada por el detective de homicidios, Harry Callahan (el gran Clint Eastwood), y esta vez su compañero es un experto en karate. También tiene presencia una periodista por la que el duro inspector se siente atraído, interpretada con talento por Patricia Clarkson. Lo mejor desde el punto de vista de la acción es la persecución automovilística con un cochecito manejado por control remoto. Repite en la partitura musical Lalo Schifrin, pero echamos de menos el formato panorámico de pantalla en Panavision de los otros 4 filmes, aquí el ancho de pantalla es menor, 1.85:1.

5/10
Satisfacción

1988 | Satisfaction

Hubo un tiempo en el que el rock era mucho más que música. Era vida, acción, aventuras y desmadre. Para los integrantes del grupo "The Mystery" esto es así, por lo que su primera actuación es una oportunidad para una vida nueva. Gracias a un veterano compositor (Liam Neeson) tendrán la oportunidad de pasar el verano tocando en una localidad costera. Unas vacaciones de amor y aventuras en las que el cantante de la banda se planteará su futuro: ¿dedicarse al rock o seguir estudiando? Película adolescente que no se sale de los cánones y cae en los estereoptipos, algo que no sería un problema si la calidad de la cinta fuese mayor.

4/10
Sospechoso

1987 | Suspect

Un juez se suicida, su secretaria es asesinada. Un vagabundo sordomudo es sospechoso del crimen. Cher da vida a su abogada, que trata de descubrir la verdad en un círculo de corrupción y mentiras.

5/10
Réquiem por los que van a morir

1987 | A Prayer For The Dying

Martin Fallon (Mickey Rourke) es un hombre con un complejo interior, que acaba de abandonar la organización terrorista IRA, después de atentar por equivocación contra un autobús escolar. Decide empezar una nueva vida, alejado de la violencia y de los oscuros círculos donde acostumbraba a moverse. Pero esta decisión no va a resultar nada sencilla. Se traslada a Londres para huir de sus compañeros de la organización, que no dudan en seguirle, con intención de eliminarle si no pueden asegurar su regreso. La única salida que encuentra es aceptar la protección de un gángster, pero a cambio deberá eliminar al jefe de una banda rival. Cuando Fallon comete el crimen, un sacerdote católico interpretado por Bob Hoskins, es testigo de lo que sucede. A Fallon no le queda más remedio que aceptar la ayuda del sacerdote. Esta película nos introduce de manera eficaz en el turbio mundo de un terrorista, que sufre una crisis de conciencia. Mickey Rourke realiza una correcta interpretación, al igual que Bob Hoskins. La historia es atractiva y mantiene la tensión desde el principio hasta el final. Notable música de Bill Conti.

6/10
Ansias de vivir

1986 | Duet for One

Película de la etapa americana de Andrei Konchalovsky, inspirada en la vida de Jacqueline de Pré. Adapta la obra de teatro de Tom Kempiski, también coguionista, sobre una violinista casada con un célebre compositor, que vive un auténtico calvario cuando le diagnostican una multiesclerosis, a lo que su suma la infidelidad del marido, y la huida de uno de sus pupilos. Julie Andrews hace un trabajo sensacional, que le valió una nominación al Globo de Oro.

5/10
Mantén vivo el sueño

1986 | Hold the Dream

Extensa producción televisiva que es la secuela de Toda una mujer, donde Deborah Kerr era Emma, la matriarca de una familia al frente de un importante negocio empresarial. Si en la primera entrega se repasaba la vida de Emma, la historia actual está más centrada en el presente y en las luchas herculianas que sufre la señora para mantener con vida todo por lo que ha luchado. Se trata de la última película en la que trabajó la veterana Deborah Kerr. Tenía 65 años y una extensa filmografía con más de cincuenta títulos a sus espaldas.

5/10
La misión

1986 | The Mission

La misión de Roland Joffé se ha convertido en un auténtico clásico moderno. Producción del británico David Puttnam, de cuya mano han salido títulos como Los duelistas, El expreso de medianoche, Carros de fuego y Los gritos del silencio (esta última dirigida en 1984 también por Joffé), narra con aplomo una de las gestas españolas en el nuevo mundo: la evangelización de los indios guaraníes, llevada a cabo por los jesuitas en las conocidas reducciones. Estas instituciones donde el evangelio se diría hecho realidad, junto al hermosísimo paisaje (increíbles las cataratas de Iguazú, fotografiadas con pericia por el oscarizado Chris Menges), parecen restituirnos al paraíso perdido. Pero cuestiones políticas de diversa índole podrían dar al traste con todo. La historia, escrita por Robert Bolt (Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Un hombre para la eternidad), transcurre en el siglo XVIII, cuando España y Portugal han llegado a un acuerdo político, plasmado en el Tratado de Madrid, para gestionar sus colonias americanas. Una consecuencia “colateral” de tal tratado es que los jesuitas, que tienen una misión en tierras de los guaraníes, en Brasil, deberían abandonar el lugar. Pero el padre Gabriel (Jeremy Irons), que esta al frente de la misión, se resiste a dejar a esas almas que tiene encomendadas. Contará con la ayuda de los otros padres, entre los que destaca Rodrigo Mendoza (Robert De Niro), un antiguo traficante de esclavos, que está tratando de redimirse de su pasado disoluto. La película da un magnífico ejemplo de lo que se ha dado en llamar inculturación. Para transmitir a los indígenas la fe cristiana, el padre Gabriel se sirve de la música, y gracias a su oboe logra comunicar con ellos. A este respecto la música del genial Ennio Morricone se revela memorable, con temas hermosísimos, incluido el Ave María guaraní. Para Joffé, que trabajó codo con codo con Bolt, cuyo estado de salud entonces era delicado, la cosa está clara: “Sentí que había algo muy hermoso en aquello que los seres humanos pueden compartir, y aquello se convirtió en la raíz de la historia para mí”. Una de las cosas que mejor funcionan en el film es la diferencia de caracteres entre el padre Gabriel, apóstol convencido de la no violencia y del poder de la oración, y Rodrigo, que debido a su pasado guerrero es partidario de no quedarse de brazos cruzados y combatir la injusticia. Además de a Irons y De Niro, pueden verse en el reparto a unos entonces jovencísimos Liam Neeson y Aidan Quinn.

8/10
The Innocent

1985 | The Innocent

Un joven afectado de epilepsia intenta salir adelante en un pueblecito del norte de Inglaterra, después de que su padre muriera durante la I Guerra Mundial. La madre resulta ser demasiado protectora. Drama que describe la vida en una pequeña localidad en el período de entreguerras. Basado en una novela de Tom Hart, cuenta con solventes actores, aunque destaca especialmente Liam Neeson, como un hombre que mantiene un idilio con una mujer casada. Dirige John Mackenzie (El cuarto protocolo).

4/10
Merlín y la espada

1985 | Arthur the King

Adaptación cinematográfica del clásico cuento en el que el Rey Arturo ve cómo su mujer es secuestrada por su malvada hermana y envía a Lancelot para rescatarla. Pero este se enamora perdidamente de ella. Amor prohibido, aventuras y magia se dan cita en esta película que debería haber mantenido su título original (Arthur the King). Película tremendamente entretenida que mantiene algo de la magia del mundo artúrico. No es la mejor adaptación ni de lejos, pero cumple y no defrauda.

5/10
Lamb

1985 | Lamb

Esta película cuenta la historia de un joven cura, Sebastian, que trabaja en una institución católica para jóvenes problemáticos en Irlanda. El director de la institución, el hermano Benedicto, ha constituído un régimen muy duro e inflexible que desagrada al joven Sebastian. Él piensa que están enseñando "muy poco de Dios y mucho sobre el miedo". Pronto descubrirá qué supone estar en contra de lo establecido.

6/10
Motín a bordo

1984 | The Bounty

Mel Gibson emula a Clark Gable y Marlon Brando, enfrentándose al tiránico capitán Bligh. Tercera versión sobre el famoso motín a bordo de "La Bounty". Apasionantes aventuras en alta mar.

5/10
Toda una mujer (miniserie)

1984 | A Woman of Substance | Serie TV

Emma, una octogenaria, controla un gran conglomerado empresarial. Mientras intenta frenar la conspiración orquestada por sus hijos, que intentan apartarla del poder, Emma rememora sus comienzos, cuando puso una pequeña tienda a principios del siglo XX.Adaptación de la novela homónima de la escritora inglesa Barbara Taylor Bradford, sobre una carismática mujer emprendedora. La interpretan dos actrices británicas, la veterana Deborah Kerr, en uno de sus últimos trabajos, y Jenny Seagrove, poco conocida fuera de Inglaterra.

6/10
Krull

1983 | Krull

Unos extraños seres extraterrestres invaden un antiguo reino destruyendo todo a su paso y secuestrando a la bellísima Lyssa. Su marido, el valeroso príncipe Colwyn, junto a otros sobrevivientes del ataque, emprenderá una misión para rescatar a la damisela de las garras de las malvadas fuerzas alienígenas. Película del director británico Peter Yates (Bullitt), mezcla un escenario fantástico con criaturas mitológicas y elementos de ciencia ficción como pistolas laser y seres espaciales. Es un producto ligerito pero entretenido, más o menos original dentro de "boom" de películas fantásticas de los años 80.

5/10
Excalibur

1981 | Excalibur

Con Merlín como guía, esta historia nos cuenta cómo Arturo nace de Igrayne, que fue violada por Uther Pendragon, que antes asesinó al marido de ésta, el duque de Cornualles. El mago Merlín conduce a Arturo a los secretos del dragón, que le aconsejará sobre su forma de actuar. Tras el sufrimiento de su duro aprendizaje, Arturo une la tierra bajo su dominio, desde Camelot, en torno a la Tabla redonda. Pero las complicaciones surgen cuando su esposa, Ginebra se enamora de su mejor caballero, Lancelot, y se destruye la unión de Camelot. Se trata de una síntesis de los mitos artúricos basada en la obra de sir Thomas Malory. El rey Arturo fue un caudillo bretón que puso en jaque a los invasores sajones en el siglo V, antes de ser expulsados a Bretaña. En 'La morte d'Arthur', sir Thomas Malory, en el siglo XV, enfatizó la acción de esta gesta, rescatando otros mitos bretones y convirtiéndola en una de las leyendas occidentales más famosas. La película está permanentemente envuelta en un logrado tono onírico, como de mágica somnolencia, que transporta al espectador a la época artúrica. Es una de las más reconocidas películas del inquietante John Boorman. Trevor Jones es el responsable de la música, con fragmentos de Wagner y del Carmina Burana, de Carl Orff.

6/10

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