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Biografía

Charlize Theron

Charlize Theron

44 años

Charlize Theron

Nació el 07 de Agosto de 1975 en Benoni, Gauteng, Sudáfrica

Premios: 1 Oscar (más 1 premios y 1 nominaciones)

Una mujer en tierra de todos

01 Junio 2006

Cuando el trabajo se mezcla con talento y belleza es difícil volver la espalda ante lo que se avecina. Es el cocktail de un éxito que hay que vivir y al que hay que sobrevivir, es una receta en la que todos los ingredientes conviven en un equilibrio casi mágico. Es el punto en el que se encuentra Charlize Theron.

Desde su 1,77 m de altura, Charlize Theron mira al mundo con serenidad, convicción y fuerza. Tres ingredientes que la han llevado a hacerse un hueco en el Hollywood no sólo de la belleza y el glamour, sino del trabajo bien hecho y reconocido. Y eso que la niña que nació en Sudáfrica hace 31 años tenía como gran sueño el ser modelo, labor a la que se dedicó desde pequeña y que compaginó con estudios de ballet clásico. Su madre, muy implicada en la carrera de la actriz, aconsejó a su hija que viajara a Europa, donde el mundo de la moda ofrecía más posibilidades que en Sudáfrica. Dicho y hecho. Y la joven que no hacía mucho había ganado un concurso local de moda (1991) llegó a cumplir su sueño de trabajar como modelo en lugares tan emblemáticos como París o Milán. Pero la decepción superó al sueño y Charlize prefirió dedicarse al ballet. En él centró todos sus esfuerzos hasta que una lesión de rodilla frenó su carrera. Tenía por aquel entonces 18 años y su madre volvió a intervenir de manera casi providencial en su vida. Se le ocurrió que su hija podría ser actriz de cine, así que la decisión era obvia, si para ser modelo había ido a Europa y posteriormente a Estados Unidos, para ser actriz el destino era evidente: Los Ángeles.

En la meca del cine tuvo que ser la madre, esta vez de forma totalmente involuntaria y ahora sí providencial, quien le abriera las puertas. La joven Theron fue al banco para cobrar un cheque que le había enviado su oportuna mamá. Allí no pudieron realizar dicha operación lo que despertó las iras de la aspirante a actriz, quien no sabía que estaba haciendo la prueba de su vida ya que un agente la vio y le dio su tarjeta. Gracias a este casual contacto bancario, Charlize consiguió participar en su primera película: Los chicos del maíz III (1995). En esta cinta B, tuvo el privilegio de salir tres segundos y de no decir ni una sola palabra, pero fue el comienzo de una carrera que le ha llevado a hacer 25 películas en diez años. Así, en 1996 accedió a su primer papel en condiciones gracias a la película 2 Días en el valle. A estas alturas Charlize ya tenía muy claro que nunca renunciaría a su belleza y sensualidad, es más, se sentía orgullosa y veía normal el hacer uso de ella; lo que no implicaba que su labor se limitara exclusivamente a ser una carcasa de ella misma. Clara intención esta que se observa en la variedad de títulos, géneros y personajes que han pasado, y seguro pasarán, por la vida cinematográfica de la sudafricana.

Siguiendo con esta pauta protagonizó en 1997 junto a Al Pacino y Keanu Reeves Pactar con el diablo. Un drama en clave de thriller en el que interpretó a una atormentada mujer que vivía realidades diabólicas sin que su marido ni nadie de su entorno la creyera. Thrillers también fueron títulos como La cara del terror (1999) y Atrapada (2002). Pero esta versátil actriz iba más allá. Rechazó un papel en Pearl Harbor para participar en el drama romántico Noviembre dulce (2001). Fue pieza clave en Mi gran amigo Joe (1998), una cinta familiar con un gorila como indiscutible protagonista. Se interesó por las típicas comedias románticas de Hollywood: No pierdas el juicio (1997). Y no se quiso perder el cine de acción en cintas como The italian job (2003), que este año espera su secuela con The Brazilian Job (2006). Pero no bastaba sólo con acción, así que decidió acompañarla de ciencia ficción en Aeon Flux (2005).

Aún quedaba mucho por explorar, sobre todo teniendo en cuenta que Charlize Theron es una mujer comprometida. Y así lo demuestra en estas palabras que dedicó a sus compatriotas: "Siempre me he sentido muy orgullosa de ser sudafricana. Cualquier cosa que pueda hacer la haré, os lo prometo. Creo que es nuestro deber como ciudadanos y no tienes que ganar un oscar para hacer algo bueno por tu país, todos podemos hacerlo. Si yo puedo ser un estímulo para esto, sería muy feliz". Es por ello que no resulta raro que participara en películas como Las normas de la casa de la sidra (1999), cinta que sirvió para popularizar de manera definitiva el nombre de Charlize Theron, Monster (2003) o En tierra de hombres (2005). Los tres títulos ofrecen, empleando distintos registros, una visión independiente y luchadora de la mujer. En Monster una Charlize completamente desfigurada encarna a Aileen Wuornos, una de las primeras asesinas en serie de Estados Unidos. Papel que le sirvió para ganar el Globo de Oro a la Mejor Actriz Dramática y el Óscar a la Mejor Actriz. En la película En tierra de hombres sin embargo, interpreta a una minera que vive y sufre las consecuencias del ostracismo laboral masculino llevado hasta límites insospechados. Este papel, que al igual que el anterior también se basa en hechos reales, le sirvió a la actriz para volver a ser nominada al Óscar y para llevar a la gran pantalla la defensa de la mujer que ella lleva a cabo en su día a día.

Entre sus proyectos cinematográficos inmediatos cabe destacar el anteriormente mencionado The Brazilian Job y The Ice at the bottom of the world, donde encarnará a una madre soltera adicta a la heroína. Ante tal aluvión de trabajo y algún comentario mordaz sobre su labor, la actriz lo tiene claro: "He estado trabajando los últimos tres años sin parar y disfrutando con lo que hago. Trabajo porque me gusta, y si yo no os gusto a vosotros, entonces no vayáis a ver la película". He aquí el quid de su secreto para sobrevivir al éxito: "... viviendo y respirando un personaje, cuando llegas a ese punto todo lo demás no importa".

Oscar
2020

Nominado a 1 premio

Oscar
2004

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Oso de Plata a la Mejor Actriz Monster
Filmografía
Fast & Furious 9

2021 | Fast & Furious 9

Dom Toretto (Vin Diesel) lleva una vida tranquila con Letty y su hijo, el pequeño Brian, pero saben que el peligro siempre acecha esa tranquilidad. Esta vez, esa amenaza obligará a Dom a enfrentarse a los pecados de su pasado si quiere salvar a aquellos que más quiere. El equipo se vuelve a reunir para impedir un complot a escala mundial, liderado por uno de los asesinos más peligrosos y mejor conductor a los que se han enfrentado; un hombre que además es el hermano desaparecido de Dom, Jakob.

La vieja guardia

2020 | The Old Guard

Andy lidera un comando de altruistas mercenarios, capaces de acometer las misiones más increíbles si creen que hay una causa justa. Por alguna misteriosa razón, la jefa había decidido la retirada, pero les piden ayuda para rescatar a un grupo de colegialas secuestradas por extremistas islámicos en Sudán del Sur. Resulta ser una trampa, y es que Andy y sus colegas Booker, Joe y Nicky comparten superpoderes especiales que les hacen inmortales, o casi. Logran escapar de la multinacional farmacéutica que quiere hacerse con el secreto de sus largas vidas, y se pondrán a la búsqueda de una nueva “soldado” con la que han contactado en sueños, y que es inmortal y no lo sabe; se trata de Nile, marine destinada en Afganistán. Adaptación de la novela gráfica de Leandro Fernández, dibujante, y Greg Rucka, guionista, el segundo también ha contribuido al libreto del film. Se trata de una cinta excesivamente larga y poco imaginativa, con mucha acción, heridas que cicatrizan solas y “resurrecciones”, un cóctel que acaba siendo cansino. En esta línea era desde luego mucho mejor la saga Los inmortales con Christopher Lambert y Sean Connery, y eso que distaba de ser una obra maestra. A pesar del carisma de Charlize Theron, y su excelente forma física, el film que nos ocupa está más cerca de la tontorrona Aeon Flux que de Mad Max: Furia en la carretera. Se le quiere dar al film un toque feminista –tiene detrás una directora, Gina Prince-Bythewood, conocida por la discretita La vida secretas de las abejas, y mandan en el reparto las mujeres, Theron y KiKi Layne–, y otro “arco iris” e intercultural –los enamorados inmortales en bandos opuestos durante las cruzadas–. Aunque es lo de menos, y que nadie espera grandes reflexiones sobre el sentido de la vida, la eternidad, el amor o el sentido del deber, en una película tontorrona de usar y tirar, de la que se nos acaba apuntando la inevitable secuela.

4/10
Casi imposible

2019 | Long Shot

Las trayectorias de Charlotte Field, flamante Secretaria de Estado, y Fred Flarsky, periodista contestatario, vuelven a encontrarse muchos años después de que se conocieran siendo unos jovencitos, ella le hacía de niñera. Tras saber que el presidente Chambers no se presentará a la reelección, adelantará sus planes para postularse como candidata a la Casa Blanca, su idea es lograr un gran éxito con un importante acuerdo ecológico global, el trampolín perfecto que la situará como favorita. Ella es una mujer preparada y capaz, y además luce casi como una modelo de pasarela, pero sus asesores piensan que a sus discursos les falta un toque de humor. Y se lo podría proporcionar Fred, personaje desastrado y que siempre lo cuestiona todo, pero con indudable ingenio y visión de las cosas, con quien ha coincidido casualmente en una reunión social. Inesperadamente, sobre todo por parte de ella, prende la chispa del enamoramiento. Comedia gamberra, pero con elementos románticos y de sátira política, que reúne a Jonathan Levine con uno de sus actores habituales, Seth Rogen, ambos han rodado juntos 50/50 y Los tres reyes malos. El guión lo firma una pareja atípica, Dan Sterling, que ha escrito para series como South Park y The Office, y Liz Hannah, que escribió para Spielberg Los archivos del Pentágono. El resultado, de dos largas horas, funciona mejor de lo previsto, logrando que aceptemos el romance de Rogen con Charlize Theron, a priori poco creíble, y encajando un buen puñado de ideas como la posibilidad de que una mujer sea algún día presidenta de Estados Unidos. No es que se busque la credibilidad, pues todo resulta conscientemente disparatado, pero sí la coherencia, que el cambio de tono suceda sin que la cosa chirríe demasiado. Porque no faltan desde elementos zafios al estilo de los hermanos Farrelly –Algo pasa con Mary es un obvio referente, y sería digno de estudio en una tesis doctoral cómo el fijador del pelo que un día sorprendió puede dar paso ya a cualquier cosa sin que el espectador casi ni pestañee, la banalización de la masturbación prosigue–, y bromas con el consumo de drogas –más banalización– a otros más románticos, pasando por momentos al estilo El ala Oeste de la Casa Blanca, y bombardeos y todo propios de una cinta de acción, y hasta hay tiempo para una crítica mordaz donde reciben sopapos los políticos que conciben su trabajo como un espectáculo y un reparto de prebendas, el estado profundo con los millonarios que operan presionando en la sombra, o los medios de comunicación, con tendencia a frivolizar e insultar. Hay cierto ingenio en dar la vuelta a las previsiones de lo que se piensa que funcionará o no ante la opinión pública y en las encuestas, y sorprende agradablemente que se pongan en la picota los prejuicios y rechazo hacia los que piensan de modo diferente, invitando a la autocrítica. Aunque se hacen malabarismos para encajar ideas, el film intenta jugar al equilibrio a la hora de señalar que en política y en la vida en general hay que llegar a compromisos y saber ceder en lo que uno pueda ceder, a la vez que aboga por la fidelidad a los propios principios. Está bien el reparto, sobre todo la pareja protagonista, muy divertidos y con química, pero también los secundarios menos conocidos.

6/10
El escándalo (Bombshell)

2019 | Bombshell

Crónica del escándalo que sacudió al poderoso director de la cadena televisiva Fox News, Roger Ailes (1940-2017), cuando fue denunciado por acoso sexual en 2016 por parte de una de sus empleadas, la presentadora Gretchen Carlson, denuncia a la que se fueron sumando numerosas mujeres que habían sufrido el acoso del magnate a lo largo de los años. El guionista Charles Randolph pergeñó el guión a partir de las acusaciones reales vertidas contra Ailes y ofrece una trama atropellada al principio para irse poco a poco estabilizándose, un poco al modo de su oscarizado libreto de La gran apuesta, una historia que también resultaba poco accesible en ciertas momentos pero que ofrecía un buen tapiz final de la crisis económica de 2008. En El escándalo (Bombshell) se centra principalmente en tres personajes femeninos: las prestigiosas presentadoras Gretchen Carlson y Megyn Kelly, ambas reales, y la recién llegada Kayla Pospisil, personaje ficticio que ejemplifica el modelo de acoso de Ailes. Entre las tres ofrecen una visión poliédrica de las víctimas y las dificultades para tomar unas u otras decisiones que pueden minar el futuro profesional y personal de cada una de ellas. A veces las tramas personales parecen bastante caprichosas –esa relación de Kayla con una compañera-, otras resultan más razonables, como las dudas y crisis de Kelly a la hora callar o hablar. La narración está contada con buen ritmo por el director Jay Roach, más habitual en el género de la comedia. Logra transmitir la trepidación de un canal de noticias, las manipulaciones y controversias políticas (en torno a Trump, etc.), lo cual, por otra parte, exige una atención extra especialmente en el espectador no estadounidense, que probablemente ignora los nombres de las periodistas famosas de la cadena, jefes, compañeros, etc. El resultado es convincente pero también deja un aire general de cierta confusión. No es fácil, se ve, hacerse una idea completa de los hechos en poco más de hora y media, unos sucesos –los mismos– que podía contar con mayores y mejores matices la aplaudida serie televisiva La voz más alta. Sin duda, el punto fuerte de El escándalo (Bombshell), más allá lógicamente de la loable búsqueda de la justicia y la lucha femenina por conseguir la igualdad laboral, hay que buscarlo en el plantel interpretativo, donde hay un trabajo coral de numerosos actores y actrices, a veces en simples cameos. Las tres actrices protagonistas están estupendas y a ellas se debe en gran medida que la película aguante. Hay que destacar a Margot Robbie como la joven ambiciosa y, sobre todo, a una impecable y magnética Charlize Theron, retocada visiblemente en su rostro para ser Megyn Kelly. Su trabajo es formidable. Y también sobresale sin duda el también caracterizado John Lithgow en la piel del repelente Roger Ailes.

6/10
Gringo. Se busca vivo o muerto

2018 | Gringo

Harold es un talentoso pero tímido ejecutivo de una empresa farmacéutica, que opera en México en connivencia con un cartel de la droga, para la producción en laboratorio de un medicamento basado en la marihuana. Richard y Elaine, sus inmorales jefes de Chicago, realizan así lucrativas operaciones ilegales, de las que él no tiene ni idea. Pero los peligrosos criminales socios de los jefes van a tratar de presionar a Harold para obtener condiciones más ventajosas, lo que le supone caerse del guindo, algo a lo que también contribuye la recién descubierta infidelidad de su esposa. En crisis vital, fingirá su propio secuestro con petición de rescate, motivo por el que Richard envía a su hermano Mitch, mercenario reconvertido en partidario de causas justas, para rescatarlo sin pagar nada a cambio. Al enredo se suma una pareja de turistas despistados, y los agentes de la DEA que investigan a los narcos. Entretenida comedia negra sobre el submundo criminal y las tapaderas respetables, dirigida por el australiano Nash Edgerton, hermano del más conocido Joel Edgerton con el que se lleva un año, aunque ambos curiosamente han trabajado con roles de actor y director, entregando títulos siempre de interés, estén más o menos logrados. En este caso Joel tiene un pequeño papel como odioso jefe. Conviene estar atentos a los proyectos que desarrollan, pues por ejemplo El regalo fue otra grata sorpresa. El guión está pergeñado por dos escritores solventes, Matthew Stone (Crueldad intolerable) y Anthony Tambakis (La venganza de Jane), y presenta un excelente ritmo, diálogos agudos rebosantes de ironía, y se hace un buen uso de los personajes inocentones sumergidos en una peripecia no deseada –destaca sobre todo David Oyelowo–, que les obliga a madurar, y que contrastan fuertemente con los otros personajes sin escrúpulos, cínicos y dispuestos siempre a aplastar a los demás, en los que nunca ven personas, ahí están el citado Joel y Charlize Theron. Quizá a veces se echa en falta algo de delicadeza en la exposición, aunque la excusa sea subrayar las diferencias cargando las tintas en la brutalidad y falta de humanidad de los villanos.

6/10
Tully

2018 | Tully

La tercera colaboración del director Jason Reitman con la guionista Diablo Cody –antes hicieron Juno y Young Adult–, y la segunda de ambos con la actriz Charlize Theron –Young Adult–, comparte el trío créditos como productores. Sigue a Marlo, una madre desbordada: tiene dos hijos pequeños, Sarah y Jonah, el segundo con una especie autismo, y está a punto dar a luz el tercero. Su marido Drew es un buen tipo, pero algo tranquilo: trabaja con intensidad, y echa una mano con los chavales, pero el peso principal del hogar recae con Marlo. Cuando nace Mia, el snob hermano de Marlo, Craig, le ofrece un regalo original: una niñera para las noches, así los padres, y sobre todo Marlo, podrán conciliar el sueño. Y en efecto, la llegada de la singular Tully va a suponer un cambio importante en la vida de Marlo. La trama concebida por Cody tiene su punto de gracia, aunque también puede resultar desconcertante. Lo que resulta innegable es que plantea de modo original ideas de calado, acerca de la importancia de buscar la cohesión del hogar, con la conciliación de familia y trabajo, donde ambos progenitores han de procurar la complicidad y el equilibrio, para que ninguno de ellos –y sobre todo la mujer, a la que toca casi siempre llevar más peso– se rompa; no bastan las propias fuerzas, por poderosas que sean. Y para ello sirven las cualidades de Tully, que parecen casi mágicas o sobrenaturales, como si un buen ángel de la guarda o una sirena –un motivo recurrente del film como subtexto– se hubiera compadecido del estrés casi insoportable de Marlo, hasta pasearse por el mundo de los mortales y así prestar su valiosa ayuda. Esto permite además desarrollar muy bien los rasgos de los personajes, con frases muy agudas, como las de Marlo, que afronta los agobios con su particular sentido del humor. Además de algunos cuidados personajes secundarios –el marido, el hermano y la cuñada de Marlo, más los niños–, se presta atención sobre todo a las dos mujeres protagonistas, Marlo y Tully. En tal sentido, Charlize Theron hace un magnífico trabajo, más difícil lo tiene Mackenzie Davis, por su desconcertante aura; aunque sirve para los propósitos argumentales, mostrar la paulatina evolución de ambos personajes, que se van aproximando, y permiten deslizar la arriesgada sorpresa final. Es una lástima que ésta caiga de un modo algo abrupto, pero sirve para entregar la moraleja condensada en el plano final, padre y madre junto de espaldas en la cocina, compartiendo las tareas del hogar.

6/10
Fast & Furious 8

2017 | The Fate of the Furious

Octava entrega de la adrenalítica saga automovilística, arranca a toda velocidad con Dom y Letty de luna de miel en La Habana, él disputando una espectacular carrera, ella señalándole lo buen padre que puede ser en el futuro. Pero una rubia, la enigmática y malvada hacker Cifra, se cruza en el camino con Dom, y algo tiene con lo que chantajear a éste, pues de pronto se pasa al bando de ella, en lo que parece una clara traición a su antiguo equipo y a los ideales nobles por los que venía luchando últimamente. De modo que Dom se enfrenta a sus antiguos amigos, e incluso a su esposa recién estrenada, en sucesivas acciones para robar artilugios relacionados con armamento nuclear. F. Gary Gray no es ajeno a las películas donde los coches, las carreras y las persecuciones, con un equipo de colegas bien conjuntado, forman parte del argumento, en 2003 entregó The Italian Job, cinta de robos y autos minis muy resultona. Ahora repite en el subgénero apuntándose a la franquicia FF, donde coincide además con dos actores de film que dirigió hace casi 15 años, Charlize Theron y Jason Statham, además de que el mismo año había trabajado con Vin Diesel en Diablo. Y entrega entretenimiento de primera división, sin más pretensiones. Aquí tenemos un guión bien orquestado por el guionista habitual desde la tercera entrega, Chris Morgan. La premisa es mostrar a Dom Toretto como inesperado rival de quienes eran más que sus amigos, una auténtica familia. Los motivos se mostrarán a medida que avanza la trama, y tienen su razón de ser. El reencuentro con antiguos personajes, y la aparición de algunos nuevos como Little Nobody, Scott Eastwood, la villana interpretada por Charlize Theron, y el casi cameo de lujo de Helen Mirren, mamá de unos de los habituales, está bien engarzada. Ritmo dinámico y sentido del humor están bien vertebrados con lo que es fundamental en una película "veloz y furiosa", o sea, espectaculares escenas de acción con automóviles en un vibrante "más difícil todavía". Y en este último aspecto, la película no defrauda. Desde el arranque en las calles de La Habana, tenemos la misión en unas instalaciones en Berlín que acaban implicando a un avión, y sobre todo, los pasajes en las calles de Nueva York y en una base de submarinos rusa, verdaderamente impactantes, todo un alarde de trabajo de especialistas y expertos en efectos especiales.

6/10
Atómica

2017 | Atomic Blonde

Adaptación del cómic de Antony Johnston y Sam Hart, su trama de espionaje transcurre en fechas próximas a la caída del muro de Berlín. Estructurada en torno al interrogatorio a que es sometida la agente británica del MI6 Lorraine Broughton por su superior y un colega de la CIA, ella explica en sucesivos flash-backs lo ocurrido días antes en Berlín, donde acudió a repatriar el cadáver de un colega, pero sobre todo a recuperar una lista caliente de espías que podría echar abajo toda la red de agentes que opera en el Este, de caer en manos de la KGB. A pesar de viajar de incógnito, nada más intentar el contacto con el jefe de estación David Percival intentan matarla, y eso es sólo el comienzo. Debut en la dirección de largometrajes del especialista en escenas de acción David Leitch. Se nota que es un experto en la materia, pues la película está atravesada de dinámicas escenas de acción, con abundantísima violencia desagradable, de milimetrada coreografía. Además hay un diseño de producción estiloso, a la hora de recrear el Berlín con el muro pintarrajeado en el lado occidental, distintos garitos nocturnos, incluso con escenas bajo el agua. Pero donde el film no funciona es en su historia, de cuyo guión es responsable Kurt Johnstad, que firmó los libretos de 300 y su secuela, adaptaciones de cómic, más la olvidable cinta de acción sobre los Navy Seals Acto de valor. Baste decir que los giros sorpresivos –sorpresivos hasta cierto punto–, dejan una pobre impresión, no impactan de verdad. Los personajes son planos, pese a estar interpretados por actores carismáticos, ya sean los populares –Charlize Theron, James McAvoy, John Goodman, Toby Jones–, la en alza Sofia Boutella, o los más exóticos pero eficaces Bill Skarsgård y Eddie Marsan. Y no hay emoción alguna en el amor lésbico de diseño de Lorraine por una francesita, ni en las tribulaciones del espía Spyglass que quiere pasar al Oeste con su familia. Además, falta verdadera gracia y sobre chulería a la pose cínica de algunos personajes.

5/10
Diré tu nombre

2016 | The Last Face

Casi una década después de entregar la interesante Hacia rutas salvajes, Sean Penn vuelve a la dirección con una historia de interés humano, acerca de las heridas que deja la participación, en misiones de ayuda humanitaria en zonas en conflicto, en sus protagonistas. Tema a priori apasionante, y hacia el que han mostrado sensibilidad en la vida real tanto Penn como los actores Javier Bardem y Charlize Theron, pero que en esta ficción se aborda torpemente, con un errático guión del muy desconocido Erin Dignam. La historia arranca con la sudafricana Wren, directiva de Médicos del Mundo, vestida de tiros largos para una fiesta benéfica de su organización, que incluye un concierto. En su habitación está Miguel, un médico español que mira con cierto escepticismo la gala que se avecina. Y es que ambos saben que los discursos, los aplausos y las fotografías de tales encuentros son algo muy diferente de la dura realidad que padece el continente africano, con superpoblados campos de refugiados, resultado de las guerras atroces que padecen países como Liberia y Sudán del Sur. Ambos rememorarán lo que han pasado juntos, incluida su apasionada e imposible historia de amor. Podía ser la típica trama de las tribulaciones de unos cooperantes, contada al menos con corrección. Pero no. Hay una fragmentación en la narración, que dificulta la claridad necesaria para saber en qué momento del pasado o del presente nos encontramos. La omnipresente voz en off de la Theron, hablándonos de la sombre de su padre, un hombre también entregado a la ayuda a los demás, de sus cuitas amorosas, o del encuentro con la realidad, agota. Penn se esfuerza para no parecer un cínico, sino simplemente un tipo que ayuda "en concreto", pero el modo de hacernos descubrir que es un mujeriego, y la enfermedad de una antigua novia, carecen de fuerza dramática. En general todo resulta cansino, sin fuelle, y sólo las escenas más fuertes –el derrumbamiento de la protagonista, o el encuentro con rebeldes salvajes– despertarán al espectador de la modorra que produce un film decididamente fallido, en el que desaprovecha a unos fugaces secundarios, Jared Harris, Jean Reno, Adèle Exarchopoulos.

2/10
Las Crónicas de Blancanieves: El cazador y la reina del hielo

2016 | The Snow White Chronicles: The Huntsman Winter's War

Película que contiene acontecimientos anteriores y posteriores a Blancanieves y la leyenda del cazador. Describe cómo la bondadosa y enamorada Freya se convirtió en una malvada por culpa de su hermana Ravenna, que por oscuras razones dio al traste con su amor y el niño que ella estaba esperando. Cada una siguió su camino: Ravenna con su particular historia con el espejito y Blancanieves, como se veía en el otro film, y Freya convirtiéndose en un reina de corazón tan gélido como sus poderes para congelar lo que se le ponga por delante. Desencantada con el amor, que considera un pecado, algo imposible que siempre falla, ha reclutado un ejército de cazadores, compuesto de niños secuestrados a los que formado despojándoles de cualquier sentimiento. Dos de ellos son Sara y Eric, que al crecer se van a enamorar, lo que por supuesto está prohibido y tendrá desagradables consecuencias. A pesar del esfuerzo de producción, y de contar con tres actrices de gran talento –Emily Blunt y Jessica Chastain se suman a Charlize Theron–, estamos ante una película fallida por su torpe guión, que apuntala la creciente sensación de que hay una saturación de filmes inspirados en cuentos, que aportan muy poco. Se envuelven, sí, en el celofán de los efectos visuales, pero incluso en tal sentido, la cosa empieza a resultar cansina. Los autores del libreto son Evan Spiliotopoulos, que aparte del film original tiene en su haber varias secuelas de títulos animados Disney, más Craig Mazin, con "joyas" como las entregas 3 y 4 de Scary Movie; como se ve, conociendo estos curricula se podía anticipar el pobre resultado. Los estereotipados personajes sólo se sostienen, y hasta cierto punto, por los actores, que pueden esforzarse pero no hacer milagros. En cualquier caso, no era necesario inventar la pólvora. Pero sí lograr un buen ritmo –y no, la cinta se hace larguísima–, y no recurrir a algo tan ridículo como "las apariencias engañan" en supuestas muertes que resultan no ser tales, o a conceptos confusos para justificar la presencia de la Theron en el tramo final del film. Otra torpeza llamativa es la inclusión de bromas de doble sentido, y pasajes amorosos que no encajan mucho en una cinta que, se supone, es para todos los públicos. Así las cosas, sólo quedan los efectos visuales vistosos de congelación en el tramo final, que es donde puede lucirse, relativamente, el debutante director Cedric Nicolas-Troyan.

4/10
Mad Max: Furia en la carretera

2015 | Mad Max: Fury Road

Un futuro postapocalíptico y distópico, en que ya nada es lo que era, queda apenas la lucha por la supervivencia y poco más, con un ejército de guerreros que se mueve en motos y vehículos pesados. En un mundo desértico y radioactivo, Inmortan Joe se ha hecho fuerte en La Ciudadela, desde donde gobierna una sociedad decadente, en que la mayoría de la gente vive en la miseria suspirando por un poco de agua, bien que escasea junta a la también preciosa y estimada gasolina. En esta tesitura personas como Max pueden ser valiosas por su grupo sanguíneo. También es el caso de las mujeres a las que guía en su fuga la Imperator Furiosa hacia las Tierras Verdes, y que a modo de cuidado harén, mima Inmortan Joe para que le procuren descendencia. Una persecución implacable posibilita lo que parecía una alianza improbable entre Max y Furiosa. Formidable reinvención de la saga Mad Max, a cargo de su propio creador, George Miller, tres décadas después de que entregara su conocida trilogía. Juega con los mismos elementos, aunque esta vez entrega una cinta de acción verdaderamente modélica, muy coherente narrativamente en su sencillez, con una imaginería y unas acrobacias verdaderamente fabulosas. Viene al pelo aquí aquello tan trillado de que Miller "no deja resuello al espectador en ningún momento". Es como si por fin el australiano tuviera a su disposición todos los medios materiales para hacer lo que ha querido, a la vez que una madurez y experiencia que le conceden sus 70 años recién cumplidos. Los conocedores de la trilogía descubrirán algunos guiños, sutiles, a lo anterior, porque la idea es ofrecer algo nuevo, con el mismo telón de fondo, en que se saca un formidable partido al desierto y a las nubes polvorientas, y a las interminables escenas que implican vehículos, casi todas, con momentos que retrotraen a los westerns clásicos o a Indiana Jones en su trepidación, aunque con los muchos caballos de los motores de esos tremendos camiones, donde no faltan las explosiones a granel y las colisiones, con violencia, sí, pero más contenida que en los salvajes títulos de los 70 y los 80, sobre todo los dos primeros. Verdaderamente el trabajo de los especialistas y el resto de técnicos es sencillamente asombroso, con pasajes y planos de gran belleza, y un uso de armas y maquillaje, que hace pensar a veces en Apocalypto, y una música en vivo en las persecuciones que recuerda a la idea de la cabalgata de las valkirias de Apocalypse Now, ambas cintas con tintes apocalípticos, por cierto. Llama la atención la importancia que se concede aquí a la mujer, en tal sentido se puede decir que Charlize Theron roba la función a Tom Hardy, la idea de que las féminas –y a la postre, las personas– no son cosas, tienen un valor en sí mismas, la encarnan Furiosa y sus chicas perfectamente, hay que reconocer la humildad del actor que encarna a Max, seguramente consciente de que ha pasado aquí veladamente a segundo término, incluso desvelando su nombre sólo en los últimos compases del film. También conviene destacar a Nicholas Hoult, que encarna a Nux, un guerrero que empezará a cuestionarse las sinrazones que han guiado su vida hasta entonces. Estamos ante lo que podríamos denominar un "cómic fílmico", muy bien llevado, y en que unas pocas ideas, de rabiosa actualidad, vertebran bien el relato. El mensaje ecologista está ahí, por supuesto, con una mención al agua y a los necesarios cultivos, las semillas que hay que preservar. En un mundo sin esperanza se entiende la existencia de los jóvenes "cafrekazes", dispuestos a inmolarse por su jefe para alcanzar un pretendido paraíso, alusión nada velada al fanatismo yihadista. Y ante el nihilismo y el autoengaño se presenta el sacrificio que vale verdaderamente la pena, las plegarias que sí vienen al caso, y los caminos –carreteras– de la esperanza y de la redención, que hay que saber transitar sabiamente, aunque a veces domine la furia... y la locura.

8/10
Dark Places

2015 | Dark Places

La madre y dos hermanas de Libby Day fueron asesinadas en su granja familiar de Kansas cuando ella tenía ocho años. Su hermano mayor, Ben, fue condenado por el crimen, tras las declaraciones de la niña. Treinta años después, la vida de Libby está vacía, sin trabajo, sin relaciones, sin paz. Con el fin de ganar un dinero contactará con un tal Lyle With, quien a cambio de dinero la invita a asistir a una reunión de un extraño grupo de personas que tiene el hobby de investigar crímenes famosos cuya resolución es poco satisfactoria. Será el comienzo de una indagación turbia, en donde la propia Libby pondrá en entredicho su opinión sobre los hechos y las declaraciones por las que su hermano Ben aún sigue entre rejas. Una novela de Gillian Flynn (autora de la historia que dio lugar a Perdida) sirve al director Gilles Paquet-Brenner (La llave de Sarah) para ofrecer una película sobre otra mujer desorientada, estancada, no tanto físicamente sino vitalmente. Película algo fatalista, opta por un final menos cínico que la película de David Fincher, pero también es que la entidad Dark Places es mucho menor. Narrada en dos tiempos, con escenas que se mezclan a modo de puzzle gracias a un montaje eficaz, pero también algo tramposillo, observamos, por un lado, las pesquisas de Libby adulta en el presente y compartimos sus descubrimientos, sus zozobras, sus dudas; por otro, se nos ofrecen las imágenes del pasado en la granja familiar cuando ella era niña, segmentos cuidadosamente escogidos para ofrecer información limitada y mantener la intriga sobre los hechos. Literariamente puede funcionar este esquema narrativo; cinematográficamente no tanto. Falta frescura, ritmo. Es elogiable el esfuerzo con que Charlize Theron compone a su atormentado personaje y la película se deja ver, entretiene. Sin embargo, también chirría continuamente porque no resulta muy creíble el planteamiento: una trágica situación olvidada durante 30 años, que en un brote detectivesco, del todo imprevisible y alentado por causas de lo más peregrinas, acaba por resolverse en unos pocos días. Tampoco los personajes están bien diseñados (algunos no se sabe muy bien qué pintan, como el padre), otros son invenciones muy artificiales (Lyle) o toman decisiones del todo inverosímiles (Ben). Además de la Theron el resto del reparto engrandece algo el resultado, especialmente la presencia de Tye Sheridan (Mud) y Christina Hendricks (Mad Men), en sendos personajes del hijo problemático y la madre sufridora.

5/10
Mil maneras de morder el polvo

2014 | A Million Ways to Die in the West

El cobardica Albert odia vivir en el viejo Oeste y cuidar su rebaño de ovejas junto a sus cascarrabias padres. Tiene un amigo del alma, Edward, y una chica a la que ama, Louise. Pero cuando ésta la deja plantada para salir con el experto en bigotes Foy, se queda destrozado. Su ánimo se eleva poco a poco cuando se instala en el lugar Anna, pero ignora que es la esposa del forajido Clinch. Seth MacFarlane, creador de Padre de familia vuelve a probar suerte en la gran pantalla tras dar el golpe con el deslenguado y zafio osito de peluche Ted. Lo hace con un western en clave de comedia, 40 años después de que Mel Brooks hiciera lo mismo, con mayor fortuna, en Sillas de montar calientes, y pasados casi 75 años desde Los hermanos Marx en el Oeste. Definitivamente, no es lo mismo, casi podría hacerse una lectura de la evolución del humor mirando a estos tres títulos. El ingenio de Groucho Marx y compañía resultaba memorable; Brooks llevaba al límite las posibilidades de la parodia, recurriendo inteligentemente a anacronismos, con dobles sentidos más o menos elegantes, y saliéndose literalmente del plató de rodaje; MacFarlane sigue su línea de chistes zafios, a lo hermanos Farrelly, apostando por la transgresión. Lo que tiene sus limitaciones, pues las bromas sexuales y marrones acaban produciendo tedio, y en lo referente a “no dejar títere con cabeza”, poco queda ya por inventar. De todos modos, en lo relativo a la transgresión, MacFarlane tiene un problema, pues al adentrarse en el lejano Oeste, con títulos de crédito clásico y música que “fusila” temas populares, lo hace como profanando esos lugares icónicos –Monument Valley y demás–, lo que al amante de John Ford y compañía no dejará de causarle molestos sarpullidos. Cierto que tiene algunos buenos gags y ocurrencias divertidas, con los indios y los guiños inesperados a un par de películas, pero otras veces produce estupor, por ejemplo recurriendo a una violencia de “cartoon” con toques de gore. En general Mil maneras de morder el polvo –“modesta” traducción del “millón de formas de morir” del título original– es un film desequilibrado, estirado en demasía, con fallos básicos de guión como la desaparición inexplicada del villano de la función –Liam Neeson– al inicio del film, para resurgir de no se sabe dónde en el último tramo. MacFarlane adquiere demasiado protagonista, hasta volverse cargante, y no da la sensación de que una actriz tan buena como Charlize Theron esté dotada para la comedia.

4/10
Prometheus

2012 | Prometheus

Ridley Scott retoma el universo de Alien, el octavo pasajero, más de treinta años después del estreno. Prometheus viene a ser una precuela que explica interrogantes de la trama de aquel film, uno de los más influyentes en el terreno de la ciencia ficcion y el terror de finales del siglo XX. Una pareja de investigadores realiza un sorprendente descubrimiento en una excavación arqueológica, en la que encuentran un mapa hacia un planeta lejano en el que todo parece indicar que se podrían encontrar pistas sobre el origen de la humanidad. La corporación Weiland envía al lugar a la astronave exploradora Prometheus, con numerosos tripulantes a bordo, lo que incluye a los investigadores, Janek –el capitán–, David –un androide que aprende qué es la humanidad visionando secuencias de Lawrence de Arabia– y la misteriosa Meredith Vickers, máxima representante de la empresa a bordo. En Prometheus, Ridley Scott vuelve a demostrar una vez más su potencia visual en secuencias como la apertura, que presenta el enigmático sacrificio de un gigantesco ser extraterrestre, o la terrible cesárea del personaje de Noomi Rapace. Se sigue con interés, pues despierta cierta intriga, cortesía del guión de Jon Spaihts (La hora más oscura) y Damon Lindelof, alma matter de Perdidos (si bien como ocurría en la serie, la resolución no acaba de estar a la altura de las expectativas). El conjunto apela a la nostalgia de los que tienen un buen recuerdo de Alien, por sus numerosos elementos rescatados de aquélla, como las cámaras de criogenización, los diseños biotecnológicos de H.R. Giger, etc. Remite también a 2001: una odisea del espacio, por su tono de ciencia ficción metafísica y especulativa, y por algún detalle del argumento (un hallazgo arqueológico conduce a la humanidad a un lugar remoto del universo, las similitudes entre el androide y Hal 9000, etc). Y curiosamente apunta reflexiones sobre los temas centrales de la otra gran película fantástica de Ridley Scott, Blade Runner, es decir, el paso del tiempo, la inevitabilidad de la muerte, y la búsqueda del creador. El cineasta, que también prepara una revisión de aquel film, estrena Prometheus con 74 años, por lo que su preocupación por estos asuntos parece explicable y humana. Sin embargo, Prometheus se salda finalmente con una sensación de cierto desencanto. Su apelación a los asuntos trascendentales citados se queda finalmente en poca cosa, sus explicaciones sobre los aliens se antojan excesivamente arbitrarias y enmarañadas, apenas aporta secuencias que parezcan novedosas, y se circunscribe al esquema del primer Alien, por lo que muchos momentos clave ya se han visto. Pero el principal defecto de Prometheus es la falta de profundidad de los personajes. Poco se sabe sobre la práctica totalidad de la numerosa tripulación de la nave, pues el film de Ridley Scott sólo parece describir con la suficiente hondura a Elizabeth, el personaje interpretado a la perfección por Noomi Rapace, que puede quitarse el encasillamiento como Lisbeth Salander. También se entiende más o menos a David, con el que Michael Fassbender demuestra que no hay personaje difícil para él, aunque sea un androide inhumano. Los demás, aparecen tímidamente apuntados, como el que encarna la siempre solvente pero esta vez algo perdida Charlize Theron, representante de los oscuros intereses de la corporación que podría haber dado mucho más juego. Del capitán que interpreta el correcto Idris Elba se sabe que es jocoso y poco más, el abuelo Peter Weyland (Guy Pearce con un exceso de maquillaje) es un personaje unidimensional, y el resto se queda en mera comparsa. La consecuencia es que los momentos que deberían ser cruciales (muertes o heroicos sacrificios) carecen por completo de dramatismo.

5/10
Blancanieves y la leyenda del cazador

2012 | Snow White and the Huntsman

"Blancanieves", cuya versión más conocida es la de los hermanos Grimm, es uno de los cuentos de hadas más populares. Abundan las versiones televisivas y cinematográficas, que han abordado la inmortal historia con diversos enfoques, que van desde la fidelidad al original de Blancanieves y los siete enanitos, la adaptación animada de Walt Disney, sin duda la más conocida, hasta las versiones en clave de terror (Blancanieves: un cuento de terror, con Sigourney Weaver como madrastra), y el musical cómico (Blancanieves y los tres vagabundos, de Walter Lang). Esta nueva versión, Blancanieves y la leyenda del cazador, sigue libremente la trama original, en clave de fantasía medieval, cercana por momentos a la trilogía de El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien, llevada al cine por Peter Jackson. Ravenna, una malvada bruja, contrae matrimonio con el monarca viudo de un próspero reino, y tras asesinarle, usurpa el trono, y encierra a la heredera, Blancanieves, en una inhóspita torre. Cuando ésta logra escapar inesperadamente tras años de cautiverio recala en un bosque encantado del que casi nadie consigue volver. Para atraparla, Ravenna recurre a los servicios de Eric el cazador, un hombre desconsolado por la muerte de su esposa, que conoce el lugar. Pero cuando llega el momento de entregar a la joven, Eric se da cuenta de que está del lado equivocado. Prometedor debut en el cine de Rupert Sanders, de dilatada trayectoria como realizador de anuncios de videojuegos, licores, etc., muy alabados por los expertos del sector. Sanders deja claro con Blancanieves y la leyenda del cazador que tiene por delante mucha carrera componiendo imágenes de enorme potencia visual. Su film supera ampliamente a Blancanieves (Mirror, Mirror), la particular versión del indio Tarsem Singh, que se estrenó poco antes. Para empezar, las interpretaciones son más realistas. Cabe destacar el trabajo de la todoterreno Charlize Theron, como una madrastra más tridimensional y amenazadora que la encarnada por Julia Roberts en aquélla. Su maldad está más justificada, pese a que se supone que la otra narraba la historia desde su punto de vista. También la protagonista de Crepúsculo, Kristen Stewart, se revela en el papel de Blancanieves como una joven actriz de mayor proyección que Lily Collins. Asímismo, sorprende gratamente Chris Hemsworth, en un papel de héroe –el cazador– con más matices dramáticos que el Thor que le ha hecho famoso. El realizador aprovecha también que cuenta con un nutrido elenco de secundarios del que forman parte Toby Jones, Ian McShane, Ray Winstone, Nick Frost y Bob Hoskins. De ritmo dinámico y ambientación muy oscura, Sanders logra que funcionen las secuencias épicas, los momentos en los que predominan elementos de mitología en la línea de Legend y Cristal oscuro, y pasajes de intensidad dramática. Los personajes de Blancanieves y la leyenda del cazador están llenos de carisma, y a pesar de que el conjunto se inscribe en el género fantástico tiene un tono creíble y realista. Sorprende al espectador a pesar de seguir en líneas generales a los hermanos Grimm, de los que rescata por ejemplo el comienzo, con las gotas de sangre de la madre de la protagonista cayendo sobre la nieve.

6/10
Young Adult

2011 | Young Adult

Mavis es una inmadura treintañera divorciada, autora de libros juveniles -para jóvenes adultos-, que se fue de su pueblo en Minnesota para triunfar en Minneapolis, la “Pequeña Gran Manzana”. Si lo ha logrado resulta más que discutible, pues vive completamente fuera de la realidad, sin hijos ni compromiso, con la sola compañía de una perrita. Un correo electrónico que le anuncia la paternidad recién estrenada de Buddy, su antiguo novio en el instituto, despierta en ella la fantasía de recuperarle, aunque se trata de un hombre casado, ya establecido, y enamorado de su mujer. De modo que vuelve al lugar de su infancia, también con la excusa de terminar su nuevo libro, para el tiene pocas ideas. El director Jason Reitman vuelve a formar tándem con la guionista Diablo Cody, con quien hizo Juno, ganadora del Oscar al mejor libreto original. Como en ese título o en Up in the Air, se agradece el esfuerzo por ahondar en las perplejidades de una sociedad contemporánea muy despistada, donde abunda la frustración, faltan los ideales y sobra el ombliguismo, la mirada permanente a uno mismo. Éste es el mal que aqueja precisamente a Mavis, una mujer atractiva, con buena cabeza, pero incapaz de traspasar las paredes de su yo, hasta el punto de ver en Matt -un antiguo compañero de instituto que aún se lame las heridas de un hecho que le cambió la vida- los defectos que ella misma tiene corregidos y aumentados. Young Adult es una tragicomedia agridulce con pesimismo de fondo, la película tiene su interés, la narración es fluida, y presenta una buena galería de personajes, pero no funciona tan bien como los títulos antes citados, el desencanto la lastra de modo irremediable. Charlize Theron compone bien a la egocéntrica y patética Mavis, pero Cody marca su destino por obra y arte del guión de un modo terrible a nuestro entender, no existe compasión, y ello hace difícil que el espectador pueda empatizar con el personaje. Mientras que entre los que les rodean, el más trabajado es el personaje de Matt, interpretado con talento por el desconocido Patton Oswalt, que es una especie de Pepito Grillo para Mavis, pero sin excesiva autoridad moral. El juicio de Mavis sobre los que se quedaron en el pueblo, muchos de ellos contentos con sus vidas, aunque desde fueran puedan parecer mediocres, es terrible e implacable.

6/10
The Road (La carretera)

2009 | The Road

Cine de altura, inolvidable, brutal. Por su sencilla historia, por su hondura antropológica, por su impactante puesta en escena. Ha tenido suerte el escritor Cormac McCarthy en las dos últimas adaptaciones de sus libros. Si el chasco fue monumental en 2000 cuando Billy Bob Thornton rodó la discreta Todos los caballos bellos a partir de una novela extraordinaria, hay que reconocer la gran maestría con que los hermanos Coen filmaron No es país para viejos y también ahora la impresionante simbiosis conceptual que ha logrado el director John Hillcoat al convertir en imágenes la novela The Road, ganadora del Premio Pulitzer en 2007. Un gran cataclismo ha asolado el planeta. Un padre y su hijo arrastran sus enseres en un carrito de la compra a través de un paisaje siniestro, desértico, oscuro, muerto, plagado de piedras y de troncos desnudos de árboles podridos, un lugar inhóspito que suponemos que un día fue un bosque lleno de colorido, donde miles de animales vivían en libertad y llenaban el aire con sus trinos y sus variados sonidos. Antes era un lugar normal, como tantos otros. Ahora no queda nada. Padre e hijo arrastran sus cuerpos, envueltos prácticamente en harapos. Viajan hacia el sur, hacia donde se supone que está el mar. En su camino sobreviven sin comida, ingiriendo de cuando en cuando algún insecto insignificante que aún existe, un trozo de miga de pan que han recolectado en unas ruinas... Por el camino, lleno de casas y ciudades deshabitadas, hay muchos peligros. El mayor de todos está en el acecho de “malos”, hombres que se han convertido en caníbales, pero también es inmisericorde el frío húmedo que cala hasta los huesos, el hambre insoportable, la enfermedad, la tentación del suicidio. También hay algunos encuentros con vagabundos. Y entretanto el padre lucha por no desmoronarse e insufla esperanza a su hijo, aunque también guarda en su poder una pistola con dos balas. Quién sabe si tendrá que utilizarla. Un relato sencillo. Un viaje. Una odisea con destino incierto. Una increíble fábula sobre la dignidad humana. Sobre la lucha entre el bien y el mal en el mundo y en el corazón del hombre. Eso es The Road. Eso es también la vida, podría decirse. Y, aún así, quizá alguien opine que el guión es pobre, que en la trama apenas suceden cosas y que el periplo interminable de los protagonistas suena a repetitivo, a poco inspirado. Es posible. Sí. Pero también es cierto que el sentido del film es tan poderoso y está tan perfectamente resuelto en pantalla que convierte en mínimos detalles esas posibles deficiencias. Sólo el planteamiento le deja al espectador anonadado, sobrecogido. Es la supervivencia en medio del horror. El impacto es mayor gracias al trabajo estelar de Viggo Mortensen, escalofriante, que está muy bien secundado por el pequeño Kodi Smit-McPhee y por un elenco de grandes actores –Charlize Theron, Robert Duvall, Guy Pearce– que apenas cuentan con unos breves minutos en pantalla. Asombroso resulta el paisaje infernal que John Hillcoat ofrece en el film. Los que han visto su película La propuesta ya saben el talento que tiene este director para colocar la agresividad del ambiente en primer plano, y al igual que en ese film, en The Road también la música atmosférica de Nick Cave y Warren Ellis parece salir de la tierra, de su transpiración. Pero aquí es especialmente terrorífico el mundo que describen las imágenes, un universo irrespirable que parece sacado del apocalipsis, donde no hay luz que pueda irradiar esperanza. Con esa fotografía gris, del color de la ceniza y de la muerte, el maestro español Javier Aguirresarobe logra que el corazón del espectador quede inmerso en el horror. Es el color de la desesperación, del miedo, de la tristeza. Y sin embargo, sin embargo... Y sin embargo, ¡oh paradoja del arte y de la belleza!, hay pocas historias tan optimistas como la concebida por Cormac McCarthy y ofrecida por Hillcoat con absoluta fidelidad al original. La película rebosa amor. El amor de un padre por un hijo, el amor de un hijo por un padre. El amor al bien y a la conciencia moral –ese eterno “fuego” que llevan en sus corazones– y a la postre el amor hacia el ser humano, la inmortal esperanza de que donde hay un hombre no está todo perdido. “Si fuera Dios habría creado este mismo mundo, no uno diferente”, dice el padre en un momento trágico del film. Al final, el verdadero amor puede con todo.

8/10
Lejos de la tierra quemada

2008 | The Burning Plain

Sylvia es la gerente, altamente cualificada, de un restaurante de postín en una ciudad costera. A pesar de su afabilidad con los clientes, su vida personal es un desastre. Por razones ignotas, mantiene relaciones sexuales prácticamente con cualquiera que se ponga a tiro; además uno de los cocineros, casado, también le tira los tejos. Por otro lado, dos adolescentes en la frontera con México, Mariana y Santiago, van a quedar profundamente marcados por la muerte de la madre de ella, Gina, y el padre de él, Nick, que mantenían una relación adúltera, y que perdieron la vida carbonizados en la caravana donde se encontraban clandestinamente; y, para escándalo de sus familias, nacerá un afecto mutuo entre ambos, de imprevisibles consecuencias. Guillermo Arriaga, guionista de Alejandro González Iñárritu en Amores perros, 21 gramos y Babel, debuta en la dirección con un libreto suyo, como era de esperar. De nuevo repite esquema desestructurado y fragmentado, donde hilos narrativos aparentemente inconexos y en planos temporales diversos despiertan la curiosidad del espectador, que trata de descubrir lo que los une. En tal aspecto, el de guión sólido y bien trabado, Arriaga demuestra un gran dominio. Quizá donde se le va un tanto la mano es a la hora de acumular elementos trágicos, algo también presente en sus trabajos previos, pero que aquí alcanza un grado de truculencia y, hasta cierto punto, arbitrariedad, excesivo. También le perjudica a la trama su previsibilidad, prácticamente desde que uno tiene noticia del incendio intuye cómo pudo producirse esa tragedia; lo que invita a cuestionar la relación de Santiago y Mariana, ya de entrada bastante inverosímil, así como su posterior evolución. Mientras que a la "aventura" Gina-Nick le falta un mayor fundamento, son algo tópicas las razones de ella, mientras que las de él, sencillamente, no aparecen. No obstante, hay ideas poderosas, como la utilización del fuego como elemento de múltiples significados: memoria, castigo, sufrimiento... Sorprende la bien construida que está la escena en que Sylvia recibe en su casa a un hombre que le sigue, Carlos, tomándole por un "moscón" más que desea sexo. Y los actores se toman muy en serio a sus personajes –no hay más que ver a Charlize Theron, que se comprometió hasta el punto de figurar como productora ejecutiva del film–, se apropian de sus muchas cuitas. La película, más allá de los numerosas desarreglos afectivos que describe, conyugales, extramaritales, filiales y paternales, ata todos estos elementos por la idea fuerte del perdón, una actitud conmovedoramente humana, pero tan difícil de llevar a la práctica cuando pugnan por dominar pasiones como la del resentimiento y el afán de venganza, cuando no la actitud acomodaticia de huir y no pararse a pensar, estado narcótico al que puede ayudar una insana adicción al sexo.

5/10
Sonámbulo

2008 | Sleepwalking

Hancock

2008 | Hancock

Aventuras y desventuras de un superhéroe atípico que ha caído en desgracia. Se trata de Hancock, un tipo borracho, solitario y con malas pulgas, que duerme en la calle, va harapiento y sin afeitar y que, sobre todo, tiene una forma muy peculiar y desagradable de ejercer su oficio. Hancock vuela supersónicamente y tiene una fuerza descomunal, con un cuerpo a prueba de balas; sin embargo, cada vez que ayuda a la población no puede evitar comportarse de modo antipático y le da igual si por el camino destroza autopistas, provoca accidentes, etc. La consecuencia es que todo el mundo está harto de él, no le cae bien a nadie. El papel parece hecho a la medida de Will Smith (que no por casualidad ha ejercido también de productor), ya que el film contiene dosis parecidas de acción, humor y drama, y el protagonista de superéxitos como Yo, robot o Soy leyenda da el aspecto físico perfecto del superhéroe venido a menos, a la vez que sabe transmitir la desidia de alguien que está completamente de vuelta de todo. Pero, cuando su vida toca fondo, conoce a Ray (Jason Bateman), un hombre idealista, experto en marketing, que le ofrece un plan para recuperar su buena imagen. Las cosas no serán fáciles para ambos, porque Mary (Charlize Theron), esposa de Ray, no confía para nada en Hancock y quiere impedir que su marido fracase en el empeño de convertir al superhéroe en alguien de provecho. Peter Berg, actor y director, vuelve a ponerse detrás de las cámaras en una película de acción, después de la vibrante La sombra del reino. La cosa le sale bastante derecha, los efectos especiales son espectaculares, el ritmo es el adecuado, y sin embargo no estamos ante un film típico de superhéroes. Porque aquí la acción no tiene la importancia que se podría esperar, sino que parece simplemente un añadido. Eso provoca que se eche en falta, es verdad, algo más de emoción real, un malvado de entidad, que implique más al espectador, aunque lo cierto es que precisamente ése es el sello de identidad del film. ¿Pero cómo? ¿Una película de superhéroe donde la acción no es la protagonista? Justo. La trama se centra en otra cuestión de fondo y mucho más interesante: la aceptación del propio destino es lo único que hace posible que abramos nuestro horizonte al prójimo y dejemos de pensar en nosotros mismos. "Sólo cuando aceptes quién eres, serás feliz", le dice Ray al protagonista. Todo superhéroe ha de llevar su uniforme, y Hancock ha de aprender a vivir con el suyo. El film remarca esta idea central en algunas escenas muy eficaces, alguna con mucho sentido del humor. Y hay además en el guión de Vincent Ngo y Vince Gilligan un modo muy original de afrontar el tema, tan clásico como ineludible, del superhéroe que ha de elegir entre el amor personal y la propia misión al servicio de todos los hombres por igual.

6/10
Batalla en Seattle

2007 | Battle in Seattle

El actor irlandés Stuart Townsend –despedido por Peter Jackson, que le había contratado para interpretar a Aragorn, en El señor de los anillos– debuta como director con esta cinta protagonizada por Charlize Theron, su novia. Protagonizada por personajes ficticios, tiene como fondo sucesos reales, las protestas que tuvieron lugar en Seattle en 1999, durante la reunión de la Organización Mundial de Comercio (O.M.C.). A esta ciudad del estado de Washington acudieron a manifestarse entre 50.000 y 100.000 personas, entre sindicalistas, anarquistas, ecologistas y militantes de organizaciones variopintas. Aunque su objetivo era en un principio protestar de forma pacífica, la escalada de violencia se fue intensificando, hasta que se generalizaron los enfrentamientos entre antidisturbios y manifestantes, la ciudad se convirtió en un caos, y se declaró el estado de emergencia. Townsend, que también ha escrito el guión, se ha propuesto ofrecer el punto de vista de todas las partes implicadas, los manifestantes, los agentes de policía, los delegados que acuden a la reunión y los ciudadanos de Seattle. Salvando las distancias, su modelo sería Bloody Sunday (Domingo sangriento), excepcional cinta de Paul Greengrass. Se puede decir que el film de Townsend tiene a su favor que las secuencias dramáticas –que se alternan con imágenes de los auténticos sucesos– resultan bastante convincentes. En esto tiene mucho que ver que Stuart Townsend sabe dirigir muy bien a los actores. Algunos realizan estupendos trabajos, como Ray Liotta (el alcalde) o Woody Harrelson (un agente de policía traumado por la pérdida de su hijo). No puede evitar Townsend que su visión de los sucesos parezca excesivamente incompleta. Sus manifestantes están motivados por nobles ideales que despiertan la simpatía del público, pero no es capaz de explicar por qué la O.M.C. es un obstáculo para que se cumplan esos objetivos. Resulta especialmente brillante un diálogo entre dos manifestantes, que llegan a la conclusión de que antes de sus protestas nadie sabía lo que era el FMI. “Ahora, tampoco lo saben”, dice uno de ellos, y el otro replica: “Pero por lo menos saben que es algo malo”. El film disimula muy poco –menos que otros títulos similares– hacia dónde se dirigen las simpatías de su director. Éste explica mejor las posturas de los manifestantes que la del alcalde, por ejemplo, desbordado por los acontecimientos. De la misma forma, sólo da voz a los delegados que disienten de la política de los países ricos. Y muestra con una gran crudeza secuencias de brutalidad policial.

5/10
En el valle de Elah

2007 | In the Valley of Elah

Otra película más de las muchas por llegar sobre la guerra de Irak. La dirige Paul Haggis, y aunque no alcanza el nivel de su oscarizada Crash, es un título valioso, bien resuelto y con momentos conmovedores. La película sigue a Hank, un antiguo policía militar, al que comunican que su hijo Mike, un marine destinado en Irak que había regresado a Estados Unidos, no se ha presentado de vuelta a su cuartel. Temiendo que se haya metido en algún lío, Hank viaja a Fort Rudd, y una retahíla de dolorosas realidades van a convencerle de que su país está aquejado de una grave dolencia moral. Haggis entrega una historia inteligente, que inicialmente sigue las convenciones del thriller de investigación en ambientes militares, piénsese en títulos como Algunos hombres buenos, Basic, En honor a la verdad, La hija del general… Pero el cineasta sabe dar otra vuelta de tuerca a la cosa, para hablar de los efectos que tiene la guerra en Irak en unos jóvenes que en principio son buenos chicos, pero que terminan convertidos en unos tipos insensibles, embrutecidos, hundidos en la violencia, la droga y el sexo, para los que la noción de que la vida es algo sagrado ha perdido validez. Esa bandera de Estados Unidos izada al revés dice mucho, Haggis se las arregla para, sin aspavientos, criticar la política de la administración Bush en Irak y la indiferencia de sus conciudadanos, y hacer una llamada de urgencia al cambio. ¿Es injusto Haggis en lo que dice? El caso terrible y sembrado de detalles sórdidos que cuenta, que se dice inspirado en hechos reales, puede conducir a la generalización. La guerra embrutece siempre, pero se diría que el miedo a los atentados que caracteriza a la actual, la presencia del terrorismo, convierte “impepinablemente” a todos sus protagonistas en desalmados. Y Haggis parece decir que esto es más la norma que la excepción. Tommy Lee Jones está genial con su rostro rocoso, que cada vez le acerca más a un Clint Eastwood envejecido. Su personaje resulta clave como guía del descenso a los infiernos que propone el film, porque él es un patriota, ama a su país y a su familia, cree en Dios. Es un gran profesional –cuántas chapuzas saca a la luz en el trabajo de la policía, y qué bien construida está la relación con la inspectora–, sobrio –qué bonito el detalle de cómo “plancha” los pantalones, o recomienda la medias contra el frío–, enamorado de su mujer.

7/10
Aeon Flux

2005 | Aeon Flux

Año 2400. Los únicos humanos que han sobrevivido a un virus devastador son los cinco millones de habitantes de Bregna, una amurallada ciudad-estado. Multitud de cámaras vigilan a sus habitantes, que tienen completamente prohibido salir de allí. El lugar está regentado por Trevor Goodchild, el despótico líder de la comunidad científica. Intentan derrocarle los monicanos, una organización clandestina a la que pertenece Aeon Flux, una asesina profesional. Tras el asesinato de toda su familia, la heroína recibe la misión de acabar con Goodchild. La directora Karyn Kusama se dio a conocer con la producción independiente Girlfight, sobre una neoyorquina que aspiraba a convertirse en campeona de boxeo. Aunque su segundo trabajo también está protagonizado por otra chica luchadora, lo cierto es que supone un cambio absoluto de registro, al tratarse de una historia de ciencia ficción apocalíptica, con muchos puntos en común con la reciente La isla. La directora parece preocupada sobre todo porque luzca palmito la atractiva actriz sudafricana Charlize Theron. La protagonista de Monster abusa de modelitos sensuales, pero por otra parte vuelve a demostrar que por encima de todo es una magnífica actriz. Karyn Kusama compone espectaculares secuencias de acción. Pero lo más interesante son sus reflexiones entre líneas, que advierten por enésima vez sobre los peligros de la clonación y la deshumanización a la que pueden llevar los avances científicos descontrolados. El guión se muestra bastante positivo, pues de él se deduce que la capacidad del ser humano de tener sentimientos sobrevivirá a cualquier intento científico de anularlos.

5/10
En tierra de hombres

2005 | North Country

Hasta su pueblo de origen, una localidad minera de Minnesota, llega la treintañera Josey Aimes, tras dejar atrás un matrimonio fracasado. Con dos hijos a su cargo no es fácil comenzar de nuevo, pero sus padres y sus antiguas amistades del pueblo, sobre todo la de Glory, ayudan a Josey a pasar el trance del mejor modo. Precisamente, animada por Glory, consigue un trabajo de minera en una de las canteras que surte al pueblo de trabajo. Pero el mundo de la perforación de la tierra y la extracción de minerales es cruel, duro y muy hostil, pues está tomado por hombres que no ven con buenos ojos la “intromisión” de las mujeres en su ámbito laboral. Pero el rechazo de Josey llega a un punto tal que hasta es acosada sexualmente e incluso amenazada de muerte. Humillada y atemorizada, Josey ha aprendido, sin embargo, a afrontar los golpes más duros de la vida y no está dispuesta a claudicar en la defensa de sus derechos, aunque eso suponga enfrentarse incluso a su propia familia. Primer trabajo para Hollywood de la directora neozelandesa Niki Caro, quien demostró su buen hacer con la bella y magnífica película Whale Rider (2002). En este caso se inspira en una historia real, aunque el pleito recreado en la película tuvo lugar en 1998, más de 20 años después del comienzo de los sucesos. El guión de Michael Seitzman ofrece temas importantes de reflexión, como los prejuicios sociales, los límites entre la discreción y la injusticia, la maternidad y, por supuesto, la igualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres. La película no esconde su didactismo reivindicativo, pero lo hace sin pesadez ni tópicos feministas, gracias a un desarrollo argumental fluido y verosímil, y a una labor interpretativa de primer orden, donde brillan fantásticamente Charlize Theron (una actriz que va a más con cada nuevo trabajo) y la señora Coen, Frances McDormand, ambas nominadas al Oscar merecidamente.

6/10
Juegos de mujer

2004 | Head In The Clouds

En 1933, mientras estudia en Cambridge, un joven irlandés llamado Guy se enamora de la atractiva joven Gilda, entre francesa y americana, de vida y costumbres libertinas. Años después los dos se encuentran en París, y comparten piso con Mia, una española que ha huido de la guerra civil y se ha convertido en una especie de protegida de Gilda. La vida bohemia y hedonista de Gilda parece contrastar rápidamente con las preocupaciones políticas de Guy y Mia, que ven con horror la amenaza de los nazis. La situación llega a un punto tal, que ambos deciden dejar a Gilda en París e irse a luchar con los republicanos a España. Y eso que Guy sigue enamorado de Gilda… La película adopta un exagerado tono añejo, acentuado por la atmósfera apolillada, los decorados de postal antigua y los vestidos y peinados que parecen sacados de revistas de la época. Aunque el director carga algo la mano al trazar el carácter desinhibido de Gilda, de tendencia sexual ambigua, también le da rasgos interiores que aportan hondura a su exterior aparentemente frívolo. En este sentido es muy elogiable el trabajo de Charlize Theron, quien verdaderamente es el alma de la película y logra que su personaje interese. Stuart Townsend se esfuerza como él sabe, pero la verdad es que tiene poco carisma, algo parecido a lo que le ocurre a una sólo correcta Penélope Cruz.

4/10
Llámame Peter

2004 | The Life And Death Of Peter Sellers

Hay actores que nos han hecho disfrutar tanto en la pantalla, con películas inolvidables, que nos entran unas ganas terribles de conocerles, verles ‘en zapatillas’, en el discurrir de su vida corriente y moliente. Uno de estos casos es el del genial actor de comedia Peter Sellers, que nos ha hecho morirnos de risa, o casi, en películas como El guateque, Teléfono rojo volamos hacia Moscú y en la saga de La pantera rosa, como el patoso inspector Clouseau. El riesgo de indagar en la vida de estos personajes se llama ‘decepción’. Puede resultar que su vida no sea fascinante en absoluto, sino que resulte más bien tirando a mediocre. Es lo que viene a decirnos esta cuidada producción dirigida por un inesperado Stephen Hopkins (director de la 2ª entrega de Depredador y la 5ª de Pesadilla en Elm Street, aunque Los demonios de la noche se inspiraba también en hechos reales): Sellers según el film, adaptación de un libro de Roger Lewis, era un tipo muy unido a su madre, y su vis cómica no impedía que en la vida real fuera un tipo bastante gris, poco seguro de sí mismo y con un carácter enfermizo, entre infantil y violento. Esto se puede ver principalmente en el modo en que conduce su vida familiar (el film nos muestra sobre todo dos de sus cuatro matrimonios), donde la atención a los hijos sufre lo suyo. Evidentemente, uno de los encantos de esta película televisiva de HBO y BBC, es reconocer a Sellers en el rodaje de sus películas más populares, o junto a grandes estrellas como Sofia Loren, quien por cierto le da calabazas cuando la invita a cenar con pretensión de ligársela. La composición de Geoffrey Rush como el actor es asombrosa, se diría que estamos ante el doble del actor. Sin histrionismos en los que habría sido sencillo caer, nos creemos que estamos ante Sellers. Rush está muy bien arropado por el plantel de secundarios, donde Stanley Tucci y John Lightow, por ejemplo, dan vida respectivamente a Stanley Kubrick y Blake Edwards.

5/10
Monster (2003)

2003 | Monster

Retrato de una auténtica asesina en serie, Aileen Wuornos, que acabó en el corredor de la muerte. La película describe con crudeza cómo Wuornos ejerce la prostitución, hasta que el desprecio de uno de sus clientes la empuja al asesinato. A partir de ahí, matar resulta fácil, y se convierte en una particular terapia para sacudirse de encima la mil y una humillaciones que trae pareja su dudosa profesión. Entre muerte y muerte (la Wuornos llegó a asesinar a seis personas), conoce a Selby Wall, una jovencita que se encuentra asfixiada en el hogar familiar, y que respira nuevos aires gracias a la nueva amiga. Allí parece nacer un amor y una amistad, que llega a la relación lésbica. Pero Wuornos sabrá cuál es el sabor de la decepción, cuando advierte lo quebradizos que son los lazos de esa unión. La directora y guionista Patty Jenkins, que debuta con esta película, asegura no haber querido glorificar a su personaje, sino acercarse a las motivaciones, infancia y educación inexistentes incluidas, que le empujaron a crímenes tan atroces. De hecho, el film no ahorra momentos desagradables a la hora de mostrarlos con todo su horror. Jenkins ha contado para ello con la guapísima, y oscarizada por este papel, Charlize Theron, que realiza una increíble transformación física: no es sólo el maquillaje que la afea (muchas actrices tratan de mostrar su valía de esta curiosa forma), sino sus creíbles maneras, hombrunas y toscas. Su personaje es lo mejor del film, y más agradecido que el de Christina Ricci, la amiga voluble y pelín caprichosa.

5/10
The Italian Job

2003 | The Italian Job

Con ayuda de sus compinches habituales, Charlie, privilegiado cerebro criminal, ejecuta un brillante plan para robar lingotes de oro de la caja fuerte de un palazzo veneciano. El único detalle que Charlie no podía prever era que Steve, uno de sus hombres, le traicionaría para robarle el botín. Pero el juego no ha acabado, y Charlie regresa a California, dispuesto a recuperar el oro, más por venganza que por interés monetario. Para ello, contará con una recién llegada al equipo, Stella, experta en cajas fuertes. E ideará un sofisticado plan de robo que consiste en manipular el sistema informático que controla los semáforos, colapsar el tráfico y huir en coches de pequeño tamaño. El director de ese estupendo film llamado Negociador, aprovecha la espectacularidad del cine moderno en esta versión libre de un clásico del cine de atracos, Un trabajo en Italia, que protagonizó Michael Caine en 1969. El espectador debe olvidar el realismo, que no la verosimilitud, en unas asombrosas persecuciones por el metro, alcantarillas e incluso escaleras. Secuencias increíbles en la vida real, pero que parecen auténticas en la pantalla. Como en los mejores films de robos, los protagonistas son granujas amorales, poco ejemplares, que no obstante caen bien en la pantalla, incluso Edward Norton, el malo de entre los malos. Para disfrutar con palomitas y a ser posible en compañía de amiguetes gritones, que nos transmitan emoción ante lo que sucede en pantalla.

7/10
Waking Up in Reno

2002 | Waking Up in Reno

Dos estrafalarias parejas han decidido pasar juntos las vacaciones. Los cuatro viajan a Reno, para ver un espectáculo de camiones gigantes. La convivencia entre ellos se verá puesta a prueba durante el periplo. Drama romántico dirigido por el desconocido cineasta y actor secundario Jordan Brady. Cuenta con intérpretes famosos en roles secundarios, como la española Penélope Cruz.

4/10
Atrapada

2002 | Trapped

Will y Karen forman un matrimonio feliz junto a Abby, su hija de seis años. Pero un día, mientras Will se encuentra participando en un congreso en otra ciudad, Abby es secuestrada. Su madre tendrá que convivir con el cabecilla criminal, mientras el padre también será retenido lejos de allí contra su voluntad. El matrimonio tendrá un plazo de 24 horas para entregar el rescate si quiere recobrar a su hija sana y salva. El escritor Greg Iles adapta el guión de su novela “24 Horas”, una narración que transcurre a tres bandas y en tres escenarios distintos, con secuestradores y secuestrados como protagonistas. Luis Mandoki (Cuando un hombre ama a una mujer, Mensaje en una botella) aparca de momento el romance para ofrecer un thriller tenso, con secuencias bien hilvanadas y una meritoria definición del carácter de los personajes. La dosificada intriga se extiende a lo largo de todo el metraje hasta desembocar en la espectacular escena de la autopista. Destaca el duelo interpretativo entre Kevin Bacon y Charlize Theron.

4/10
La maldición del escorpión de Jade

2001 | The Curse of the Jade Scorpion

Años 40. C.W. Briggs (Woody Allen) es el as de los detectives de seguros. No hay caso que se le resista, porque tiene una habilidad especial para meterse en la mente de los criminales. Su personalidad es tan arrolladora que va a chocar con la de Fitzsimmons (Helen Hunt), una experta recién llegada a la compañía. En una cena de la empresa, ambos son hipnotizados por un ilusionista. Lo que va a dar lugar a más de una sorpresa cuando se producen unos robos, tras los cuales parece estar una mente criminal tan inteligente como la de Briggs. El cine negro más clásico viene aquí tamizado por el humor chispeante y lleno de ingenio del pequeño Woody. Quizá él como actor no dé el tipo del clásico detective privado. Pero los diálogos y situaciones son tan divertidos y están tan bien trazados, que poco importa. Dominan en el film los personajes femeninos, muy bien perfilados. El de Elizabeth Berkley responde al de la clásica secretaria atractiva, que tan bien supo desarrollar el novelista Raymond Chandler. Allen convenció a Charlize Theron para embarcarse en la película con este sencillo argumento: “Si hiciera esta película en los años 40, contrataría a Lauren Bacall. ¿Te interesa?”. Y Helen Hunt es la clásica mujer fuerte, dura por fuera pero delicada en su interior.

7/10
Noviembre dulce

2001 | Sweet November

Keanu Reeves y Charlize Theron se dan cita en una comedia dramática llena de romanticismo. Nelson es un ejecutivo compulsivo, incapaz de mantener una relación estable con alguien de carne y hueso. Un día conoce casualmente a Sara, extraña y bellísima chica que se empeña en “salvarle” de su vida sin sentido, esclavizada por el trabajo. Para ello le propone un plan bastante curioso: pasar juntos el mes de noviembre. Lo que no saben es que enamorarse es también cuestión de tiempo. La película tiene unos personajes bien dibujados, sobre todo el de ella, cuya vida esperpéntica resulta terriblemente atractiva. Bastante extraño y surrealista es el vecino travesti de Sara, cuya aparición es desconcertante. Pero no se vaya a pensar que hablamos de una comedia al uso; aquí hay drama, dificultades y un punto de tragedia. Y al final siempre nos queda la sonrisa de la Theron...

4/10
15 minutos

2001 | Fifteen Minutes

Al inspector de homicidios Eddie Fleming (Robert De Niro) le encanta salir en los medios de comunicación. Un asesinato relacionado con un incendio le obliga a colaborar con Jordy Warsaw (Edward Burns), un bombero al que no le gusta nada el circo mediático. Aunque surgen ciertas suspicacias, ambos detectan a Emil y Oleg, dos asesinos recién llegados del Este de Europa, que cometen crímenes sin ton ni son. Emil, que advierte la sed de morbo de la opinión pública, ha trazado un siniestro plan: cometer asesinatos atroces que Oleg graba en vídeo, para forrarse con la exclusiva de su historia. Y luego alegar locura para librarse del merecido castigo. ¿Se saldrán estos tipos con la suya? El director y guionista John Hersfeld traza, impregnada de un humor muy negro, una feroz crítica a la sociedad actual, ávida de información escabrosa. Él lo tiene muy claro y explica con cierto pesimismo: “Nos encontramos en una cultura en la que nadie se hace responsable de sus actos y todo el mundo quiere ser reconocido por nada.” De Niro, además de ser coprotagonista, produce el film. Le acompaña el director y actor Burns, quien asegura que, incluido él, “cualquier actor joven daría su brazo derecho por rodar con De Niro”.

4/10
Hombres de honor

2000 | Men Of Honor

“Dado que el buceo es el trabajo más peligroso de la Armada. ¿Quién querría dejarlo ahora?“ Desde luego el protagonista de esta cinta no, a pesar de que quien lanza tal sugerencia es el oficial de buzos Bill Sunday, un auténtico experto en torturarle la existencia. Pero en Hombres de honor la palabra rendirse no existe. Al contrario, son la fuerza de voluntad, el valor y el orgullo los pilares en esta historia sobrecogedora, basada en la experiencia vital de Carl Brashear, el primer afroamericano que logró ser buzo de la Armada de los Estados Unidos. Todo empieza con la ilusión del joven Carl (Cuba Gooding Jr.) por entrar en la Marina y alejarse de la mediocridad que le ata a las tierras de Kentucky. Su sueño se hace realidad cuando en 1948 el presidente Truman firma una ley que permite el ingreso en la Armada a gente de color. Pero sus ambiciones van más allá: quiere ser buzo y hacer carrera en tan arriesgada actividad. Lo que no imagina es el infierno que tendrá que soportar en sus carnes: el aislamiento de sus compañeros por su piel, la burocracia naval y sobre todo las miles de zancadillas que en su camino le pondrá el oficial de instrucción Bill Sunday (Robert De Niro, nuevamente maestro). Sin embargo, su espíritu indomable no se parará ante nada ni ante nadie hasta conseguir su objetivo, incluso después de perder una pierna. A alguno quizás le produzca urticaria ver en una “peli” el típico entrenamiento militar a base de berridos marciales al estilo “Señor, sí, señor”. De esta parafernalia castrense no se libra Hombres de honor, pero afortunadamente se queda sólo en la superficie. A poco que bajamos a las profundidades del argumento nos encontramos con las caracterizaciones de unos personajes de los que se desprenden actitudes, sentimientos y motivaciones con suficiente cuerpo y volumen para engancharnos a la pantalla y dejarnos arrastrar por el triunfo del espíritu humano que encarnan. “No tuve que ser muy dramático con respecto a la vida de Carl Brashear para presentar una gran historia; es conmovedora tal cual es”, manifiesta Cuba Gooding Jr. Y es que son grandes las emociones que emergen del drama y la aventura de este "biopic" trazado al modo clásico, con excitantes escenas (como la de las pruebas de instrucción) y una narración vigorosa a cargo de George Tillman Jr. A todo ello contribuye el guión de Scott Marshall Smith, que estuvo asesorado en todo momento por el propio Carl Brashear. El guionista inventó el personaje de Bill Sunday como compendio de algunos de los oficiales con los que tuvo que enfrentarse el protagonista.

5/10
La leyenda de Bagger Vance

2000 | The Legend Of Bagger Vance

Rannulph Junuh era un joven que prometía llegar a ser un auténtico campeón de golf. Además salía con la guapísima Adele, hija del propietario de un maravilloso campo de golf. Pero llegó la guerra y Junuh debió quedar bastante traumatizado, pues ni volvió a casa, ni dio señales de vida. Hasta que un día, inesperadamente, vuelve al hogar. Ya no quiere saber nada de golf ni de su ex novia, pero se presenta en su vida un personaje misterioso, Bagger Vance, que le anima a que vuelva a empuñar los palos de golf en un gran torneo. Robert Redford dirige esta película que tiene ecos de un título deportivo que él mismo protagonizó: El mejor, situado en el mundo del béisbol. En este caso el papel “redfordiano” corre a cargo de Matt Damon, mientras que su “ángel guardián” es el simpático Will Smith. Una hermosa fotografía y el duelo de tono épico en el “green” son las principales bazas de un film que no inventa la pólvora, pero que tiene su rato de gracia.

4/10
Operación Reno

2000 | Reindeer Games

El veterano director John Frankenheimer nos regala una aventura de acción con reparto explosivo. Narra la historia de Rudy Duncan (Ben Affleck), un simple ladrón de coches que sale de la cárcel días antes de Navidad, después de estar encerrado una breve temporada. Ése parece ser el comienzo de una nueva vida, pero pronto se dará cuenta de que estar libre puede ser todavía peor que estar privado de libertad. Aunque lo que Rudy desea por encima de todo es la tranquilidad de una comida navideña junto a su familia, el caso es que una vez fuera de la cárcel decide en un impulso hacerse pasar por su compañero de celda fallecido y verse con Ashley (Charlize Theron), una bella joven con quien su compañero mantenía una relación epistolar. Pero el idilio se complica con la aparición de Gabriel (Gary Sinise), el psicópata hermano de Ashley, el cual acabará por implicar al protagonista en el atraco de un casino. A partir de ahí se desata un peligroso juego de atracción, redención, traición, equívocos y trampas del que Rudy no podrá escapar. Frankenheimer sabe hacer cine, no cabe duda. Después de notorios éxitos como El hombre de Alcatraz, Domingo negro o la fantástica Ronin (genial De Niro), editada ya en vídeo, vuelve a poner todas sus armas al servicio de una película donde cabe todo: acción, intriga, psicología y comicidad. Su modo de hacer cine se refleja también en el tratamiento de la imagen, como él mismo dice: “Siempre miro de no saturar los colores tanto como puedo”. A este respecto, la película es rica en tonos grises y colores opacos, los cuales consiguen el propósito de dar a las escenas un tono sombrío. Además maneja a la perfección a un magnífico plantel de actores, donde sobresale un Ben Affleck realmente convincente en un papel que le va como anillo al dedo. Le secundan con eficacia una hermosísima Charlize Theron y un descerebrado Gary Sinise. Hay que resaltar el trabajado guión de Ehren Kruger, un tipo que sabe llevar al espectador al territorio del desconcierto y de los giros inesperados sin perder verosimilitud, como ya demostró con creces con Arlington Road. Y aquí hay más de una sorpresa que, una vez vista, conviene no desvelar a los amigos.

5/10
La otra cara del crimen

2000 | The Yards

Leo (Mark Wahlberg) es un joven que acaba de salir de la cárcel y que desea emprender una nueva vida, pero todavía siente una poderosa atracción por el dinero fácil. Es un buen chico, pero su timidez le convierte en objeto ampliamente manipulable. Sin saber dónde se mete se alía con su amigo Willie (Joaquin Phoenix) para hacer un trabajito para la empresa de su tío Frank (James Caan), dedicada a conseguir contratos para el metro de Nueva York de modo poco convencional: sobornos, estafas, sabotajes y asesinatos. Poco a poco Leo comprenderá la verdad y constatará que haga lo que haga él siempre será un cuerpo extraño en su familia. Un cuerpo extraño que quizá sea necesario extirpar. Hace algo más de siete años James Gray logró el León de Plata en el Festival de Venecia con su primer film, Cuestión de sangre. Ahora ha contado con un reparto de lujo para rodar su segunda película, escrita por él mismo. Gray recrea con eficacia los bajos fondos de Nueva York para narrar el drama de la redención de un hombre indeciso, cuya inocencia infantil le lleva por derroteros que no desea. Hay mucha sordidez en esta historia, filmada de modo sobrio y convencional, a medio camino entre el thriller y el drama. Del reparto sobresale un cínico James Caan y un Joaquin Phoenix que cada día se encasilla más en papeles que interpreta a la perfección, el clásico tipo desdoblado capaz de erizarte los pelos cuando pierde los papeles. Y Ellen Burstyn y Faye Dunaway demuestran una vez más que en esto de interpretar, como en la mili, la veteranía es un grado.

5/10
La cara del terror

1999 | The Astronaut’s Wife

Una nave espacial. El astronauta Spencer Armacost y sus compañeros pierden contacto con el control de su misión durante unos minutos. Cuando vuelven a casa ya no son los mismos. Jillian, la esposa de Spencer, advierte más de una rareza en su marido. Al principio lo achaca al shock sufrido en el espacio. Pero a medida que el tiempo pasa, se hace más y más preguntas. Inquietante film de pesadilla, que transmite angustia a raudales. No es la clásica y previsible película de extraterrestres sino que, a la vez que entretiene, dibuja dos personajes interesantes, encarnados muy bien por Johnny Depp y Charlize Theron. El contraste entre el amor y la desconfianza que existe en el matrimonio protagonista depara más de una escena impactante, hasta el sorprendente desenlace. Como comenta Theron, "creo que todos tenemos miedo de despertarnos un día junto a alguien con quien hemos convivido durante años, y darnos cuenta de que ha cambiado".

5/10
Las normas de la casa de la sidra

1999 | The Cider House Rules

En los años 40, el doctor Larch (Michael Caine), dirige el orfanato de St. Clouds. A él acuden jóvenes embarazadas, que dejan a su hijo para adopción o, simplemente, abortan ilegalmente. Homer Wells (Tobey Maguire) nació en St. Clouds y, tras fallidos intentos de adopción, creció como el hijo que el doctor Larch nunca tuvo. Así hasta ejercer como médico del orfanato, aun sin titulación alguna. Homer se dedica a los partos y, a pesar de la presión de su mentor, se niega a practicar abortos. Un día, contra la voluntad de Larch, sale del orfanato a ver mundo. Marcha con Candy y Wally, jóvenes novios que han abortado ante la movilización de Wally hacia los frentes de la II Guerra Mundial. “Buenas noches, Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra”. Ésta es la tierna frase con que el contradictorio doctor Larch acuesta a “sus niños” cada noche. Al resultar innegable su desvelo por los huérfanos a su cuidado, llama más la atención, por contraste, su firme apoyo al aborto, en el caso de un niño no deseado. ¿Dónde estarían esos críos encantadores que cuida, llenos de vida, si se hubieran “desechado” cuando se encontraban en el vientre de sus madres? Es el mismo planteamiento que se hace Homer, aunque, como las intenciones de John Irving –novelista y responsable del guión– son manifiestas –el apoyo al aborto, como declaró en su discurso de aceptación del Oscar–, se busca un terrible caso límite de incesto para justificar que el protagonista acabe realizando su primer aborto. Se pone así por obra uno de los lemas del doctor: "Sé útil". El utilitarismo justifica el aborto y lo que haga falta, viene a decir el film.

5/10
Celebrity

1998 | Celebrity

Lee Simon es un novelista sin éxito, cuyas relaciones con las mujeres son muy poco duraderas. Su intento de colocar un guión en Hollywood le da entrada al mundo de las celebridades: gente acelerada, siempre a la búsqueda de nuevos placeres y sensaciones. El vértigo que sufre Simon en este mundo es descomunal. Woody Allen sigue con sus temas habituales, aunque con un pesimismo más marcado que en otros films. El director (que cede el típico papel que él suele interpretar a Kenneth Branagh) analiza el desconcierto afectivo de numerosos personajes, con un acidísimo sentido del humor y un tratamiento de la sexualidad mucho más oscuro y descarnado de lo acostumbrado. El reparto, como siempre, es fantástico: desde los jovenzuelos Leonardo DiCaprio, Winona Ryder, Famke Janssen y Charlize Theron, hasta los más veteranos Judy Davis, Joe Mantegna y Melanie Griffith.

5/10
Mi gran amigo Joe

1998 | Mighty Joe Young

La naturaleza salvaje de África. El film describe la increíble relación entre la joven Jill y Joe, un gigantesco gorila. Las madres de ambos murieron a manos de cazadores furtivos. Ello ha creado especiales lazos afectivos, reforzados por la promesa que Jill hizo a su madre de cuidar del animal. Hasta ahora África ha sido un lugar seguro. Pero la presencia cada vez más numerosa de indeseables, junto a la llegada de un joven y experto naturalista, convencen a Jill de que Joe estaría más seguro en un parque natural, en Estados Unidos. No cuenta con que van a reaparecer ciertos cazadores furtivos que… Entretenido film de aventuras con tintes ecologistas. La trama es ágil y abundan los buenos sentimientos. Es reconocible, para bien, la influencia de tantos films de cacerías, e incluso –en el final– del cine de Capra. El film cuenta con buena música de aires africanos. Aunque parte de la película transcurre en África, se rodó en realidad en la isla de Oahu, en Hawai (el mismo marco donde se hizo Parque Jurásico). El gorila Joe, de 4,5 metros de altura, fue hecho con distintas técnicas de efectos especiales: maquetas a distintas escalas y animación por ordenador. Una guapa y joven Charlize Theron es la acérrima defensora y amiga del primate.

6/10
No pierdas el juicio

1997 | Trial And Error

Bienvenidos a una comedia loca y entretenida. Charles Tuttle (Jeff Daniels) es el clásico hombre que lo tiene todo: juventud, un futuro prometedor, un trabajo brillante y la perspectiva de casarse además con la hija del jefe. Sin embargo, días antes de que se celebre la boda, ha de viajar a un pueblo perdido por motivos de trabajo. Allí, él no sabe que sus amigos le estarán esperando para hacerle vivir una despedida de soltero tan loca y extraña que cambiará su vida para siempre. Desternillante comedia que hace alarde de las enormes cualidades cómicas del ingenuo Jeff Daniels. Un guión bien trabado, rico en gags y escenas originales, es el logro de la película, aparte claro está de la presencia de la guapa modelo Charlize Theron (Celebrity), que comenzaba a dar muestras de su buen hacer interpretativo.

4/10
Pactar con el diablo

1997 | The Devil's Advocate

Kevin (Keanu Reeves) es un joven abogado de prestigio que se acaba de mudar con su mujer Mary Ann (Charlize Theron) a Nueva York, pues ha aceptado trabajar en un bufete de abogados con muy buenas referencias. Pronto descubrirá que nada es lo que parece, pues el bufete está al frente de John Milton (Al Pacino), un misterioso y embaucador caballero que no es otro que el mismísimo diablo. Poco a poco los hechos ocurridos alrededor de Kevin y Mary Ann empiezan a poner en peligro su propia vida y la de sus almas. Brillante thriller con un reparto de campanillas. Al Pacino, siempre genial, hace alarde de su buen hacer como actor y regala unos monólogos para quitarse el sombrero. El joven Keanu Reeves acierta en su rol de ambicioso muchacho con deseos de triunfo que peligra caer en las redes del demonio; y la guapa Charlize Theron, como la abnegada esposa y parte importante de la historia, aporta también gran dramatismo. Dirige Taylor Hackford (Prueba de vida, Ray), basándose en una novela de Andrew Neiderman.

6/10
The Wonders

1996 | That Thing You Do!

Durante el verano de 1964, Guy Patterson trabaja como dependiente de la tienda de electrodomésticos de su padre en un pequeño pueblo de Pennsylvania. Tras pasar todo el día vendiendo tostadoras y radios, por la noche ensaya con la batería. Un día se entera de que un grupo de rocknroll local se ha quedado sin batería, y éstos le piden que actúe con ellos en un concurso universitario. Juntos consiguen sonar mejor que nunca, por lo que en poco tiempo, consiguen un contrato de un prestigioso sello discográfico, para grabar un disco y hacer una gira por todos los Estados Unidos. Paralelamente a su éxito en directo, su tema That Thing You Do se convierte en la revelación del año, y encabeza las listas de ventas. Sin embargo, comienza a haber ciertas tensiones en el interior del grupo. Debut como guionista y director del popular actor Tom Hanks. Describe el rápido camino hacia el éxito de un modesto grupo de rock and roll de los años 60. Rodada con sencillez y agilidad, resulta simpática por su tono amable y nostálgico, aunque le falta un punto de hondura dramática, probablemente deliberado, pues el realizador busca un tono intrascendente y divertido. Buenas interpretaciones y magnífica banda sonora. El propio Tom Hanks se reservó un pequeño papel, aunque el joven Tom Everett recuerda a Hanks cuando era joven.

6/10
2 días en el valle

1996 | 2 Days In The Valley

El valle de San Fernando, en Los Angeles, está habitado por un conjunto de habitantes peculiares. De manera misteriosa y repentina, una serie de crímenes hacen cundir el pánico en la zona. Nadie sabe quien puede ser el causante de las muertes, pero todos sospechan de todos. Los crímenes se siguen sucediendo, y cada muerte es más cruel que la anterior. Los vecinos del valle de San Fernando se sienten trastornados, y esto les empuja a iniciar una serie de complejas relaciones entre ellos, en medio del temor y del recelo. Un thriller lleno de truculencia, en el que se mezclan la violencia, la acción y el erotismo. Cuenta con un atractivo reparto, en el que destaca la presencia del sugerente Jeff Daniels. El argumento es original, mantiene la intriga y alcanza algunos momentos de aceptable tensión.

4/10
Hollywood Confidential (Ciudad corrupta)

1995 | Hollywood Confidential

Con el fin de descubrir la corrupción y el fraude que existe en el mundo del cine, Stan Navarro, jefe de un equipo especial del gobierno norteamericano, reúne a un grupo de expertos. En este equipo se dan cita la Brigada de Narcóticos, el F.B.I., el Departamento de Policía de Los Angeles, y hasta la Mafia. Deben resolver casos de todo tipo relacionados con las actividades ilícitas de los magnates de Hollywood. Pero pronto Navarro será víctima de una conspiración, que proviene de un asunto de adulterio. Un thriller rebuscado sobre los asuntos sucios de la industria norteamericana del cine.

4/10

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