Ni siquiera sabía que hubiera un litigio acerca de Caballero y asesino, la película con que debutó como director Michael Keaton en 2008, y que en España fue comercializada directamente en DVD por Versus. Lo que sí sé es que esa cinta me encantó, y la he recomendado con ocasión y sin ella, y hasta he celebrado dos cinefórums a su propósito. Peculiar cuento de Navidad sobre un asesino en busca de redención, que empieza a ayudar por casualidad a una mujer maltratada, la protagoniza el propio Keaton acompañada por Kelly Macdonald.
Al parecer la productora llevó al protagonista de Birdman a juicio acusándole de incumplimiento de contrato por no entregar la película a tiempo, amenazar con su boicot a la hora de presentarla en Sundance si no se aceptaba su montaje, y no promoverla adecuadamente. Ya el pasado mes de diciembre un juez de Illinois desestimó la supuesta relación entre no recuperar lo invertido y los supuestos incumplimientos de Keaton. Ante la apelación, ahora el juez David Hamilton ha dictado nueva sentencia a favor del actor y director.
En su escrito, Hamilton recuerda que críticos tan prestigiosos como Roger Ebert dieron a la cinta 3,5 estrellas sobre 4, al tiempo que la describía como “original, absorbente y curiosamente conmovedora”. Y también señala que “el productor ejecutivo de la película, Paul Duggan, admitió en su declaración que no conocía a ningún director que hubiera hecho más publicidad que Keaton de una película con ese presupuesto”. En un momento de sus conclusiones, el juez se pregunta muy socráticamente “¿Quién puede decir por qué una película alabada por la crítica no gana dinero?” para dictaminar a renglón seguido que “ningún indicio razonable podría probar que Caballero y asesino perdió su inversión de 5,5 millones de dólares porque Keaton no entregó su primer montaje a tiempo o no publicitó la película mejor”; más bien, recuerda que Keaton “entregó una película que se exhibió con buena acogida en Sundance y logró lagunas alabanzas de la crítica”.
En fin, los amantes del derecho pueden leer aquí la sentencia completa, pero yo, profesional del periodismo cinematográfico, lo que invito es a ver la película, para más de uno será un verdadero y feliz descubrimiento, estoy seguro.
