Llega septiembre, vuelve el cole, muchos se reincorporan al trabajo. Para hacerlo todo más suave, las salas de cine se visten de gana con un puñado de títulos bastante estimable (aunque otros, no tanto).
Tras su descarrilamiento en el estreno estadounidense, me permito romper una lanza, que no una cuadriga, a favor de Ben-Hur, una revisitación de una historia que merece la pena volver a ser contada, algo que hace aquí el ruso Timur Bekmambetov con innegable dignidad.
El uruguayo Fede Álvarez confirma que maneja las claves del suspense como nadie en No respires, inquietante y claustrofóbico thriller, no se han equivocado en Hollywood a la hora de ficharle. Y con nombre y producción españoles, y reparto internacional, resulta más que apañada El elegido, cine histórico donde Antonio Chavarrías cuenta la increíble trayectoria del hombre que mató a Trotsky. Mientras que Eduard Cortés se atreve a hablar de la crisis con formato musical Cerca de tu casa, ahí es nada.
En cambio tiene poco de histórico, y risas demasiado burdas, Los visitantes la lían (en la Revolución Francesa), intento de volver a explotar un filón de anacronismos que no da para más. Siguiendo el capítulo de decepciones, el terrorismo de ETA que describe Imanol Uribe en Lejos del mar no interesa, quedan lejos los tiempos de los sobrevalorados Días contados. Y la propuesta familiar de la semana, Siete vidas, este gato es un peligro, un tipo atrapado en la piel de un minino, es en el mejor de los casos simpatiquilla, pero le falta chispa.
Criminal nos la sabemos, y tiene un punto de inverosimilitud que la lastra, pero es acción entretenida con el siempre resultón Kevin Costner, aunque Jordi Mollà como villano esté pasadito de rosca.
La principal opción de cine de autor viene de Italia. Adaptación libre de Pirandello, La espera es densa, pero tiene algo que te deja clavado a la butaca, esperando contra toda esperanza, como los personajes, se trata de un debut prometedor. Finalmente aunque dan ganas de cerrar La puerta abierta, quizá podemos dejarla un pelín entreabierta, ¿eh?, pues a pesar de la dura trama tiene algo.
