¿Qué tienen en común Antonio de la Torre y Mel Gibson? Que los dos estrenan película en ambientes criminales este fin de semana, que se promete la mar de interesante.
Raúl Arévalo ha sorprendido a propios y extraños con su debut en la dirección de largometrajes. Tarde para la ira es una trama de venganza poco convencional, algo bruta y con aire de realismo sucio, que funciona, a Arévalo director convendrá seguirle la pista en el futuro. Igual que siempre merece la pena estar atento a lo hace Mel Gibson, que vuelve como actor protagonista en Blood Father, haciendo de padre en busca de redención cuando echa una mano a su hija, metida en líos por asuntos de drogas
Y es cine español, pero rodado mayormente en inglés con reparto internacional, Gernika, donde a la buena idea de rodar un film sobre el brutal bombardeo durante la guerra civil se une desgraciadamente una trama tópica y previsible, que no ayuda a apuntalar la idea de España como campo de pruebas para tirarse los trastos a la cabeza de las tiranías nazi y soviética. Y rodada en español, sí, la argentina El espejo de los otros se abona al realismo mágico con varias cenas que se suceden en un peculiar restaurante, pero su mosaico de historias variopintas se hace eterno y cercano a lo insufrible, ya lo siento.
Gorriones voló hasta ganar la Concha de Oro en la pasada edición del ya cercano Festival de San Sebastián. Da idea de la pujanza del cine islandés, y es una historia valiosa pero muy dura de un adolescente que se va a vivir con su divorciado padre, y sus vicisitudes existenciales le conducirán, a la fuerza, a la madurez. También es un dramón, pero irregular, la cinta india Masaan, sobre amores contrariados, que denuncia las desigualdades sociales propiciadas por el sistema de castas.
Se basa en hechos reales, pero a ratos parece una comedia surrealista y delirante Juego de armas, donde dos veinteañeros, los populares Jonah Hill y Miles Teller, se meten en un negocio de venta de armas al gobierno estadounidense. Ello permite una denuncia sobre la ambición y el dinero hecho con sangre, que rompe muchas vidas, incluidas las de los explotadores sin escrúpulos.
Por último, toca hablar de cine de animación. Llega una original y digna versión de El principito, basada en el delicioso libro de Antoine de Saint-Exupéry. Mientras que finalmente dejamos constancia del lanzamiento del anime Ataque a los titanes, que no hemos tenido ocasión de ver.
