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Blog de Hildy

El orden de los factores sí altera el producto: ¿historia lamentable o pionera de Javier Fesser?

Lo habitual hasta ahora era estrenar primero en salas de cine, y luego en formato doméstico, streaming, DVD, difusión televisiva. Se han dado casos de estreno simultáneo en los cines y en los hogares. Pero resulta bastante novedoso "explorar" con un estreno primero en streaming y luego en salas.

Leo que es la opción escogida por Javier Fesser para su esperada nueva película Historias lamentables, tras un acuerdo con Amazon Prime Video. Por supuesto, entiendo que en tiempos de emergencia sanitaria, con los aforos de las salas limitados, un productor opte por estrenar en streaming. Hasta las "majors" lo han hecho, véase el caso de Mulán y su lanzamiento en Disney+, al que seguirá en Navidad Soul.

Pero lo que no puedo entender es que alguien se atreva a decir lo siguiente: "En línea con lo que ha sido nuestra trayectoria de ser pioneros en investigar nuevas vías para poner a disposición del público nuestras producciones, el estrenar de la mano de Amazon Prime Video esta nueva película abre un nuevo camino que ofrece la posibilidad de invertir el orden de las ventanas de exhibición que se están viendo tan afectadas a causa del COVID. Esto permitirá a los espectadores de todo el mundo que puedan ver la película en sus casas, y a todos aquellos que prefieran la experiencia en pantalla grande, la oportunidad de verla en cines más tarde. No se me ocurre mejor socio que Amazon Prime Video para poner Historias Lamentables a disposición de la gente, no solo de España sino de más de 200 países y territorios en todo el mundo".

Invertir las ventanas de explotación nada tiene que ver con que la película pueda verse en todo el mundo. Es el recurso a una plataforma de streaming global como Prime la que permite ese acceso desde tantos rincones del planeta. En cuanto la oportunidad de ver la película en salas más tarde, dudo que haya bofetadas entre los exhibidores por hacerse con una película que previamente ha podido verse en cualquier hogar. Alterar el orden de las ventanas de explotación significa pura y llanamente eliminar una de ellas, la de exhibición. Para explorar este viaje no hacían falta las alforjas de estas explicaciones. Habría sido más humilde y sincero decir que el Covid-19 obliga a tomar esta decisión y que, amigas salas, sentimos los inconvenientes causados, el instinto de la propia supervivencia ha prevalecido. Cualquiera lo habría entendido, y tal vez se evitaría algún que otro enfado.

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