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Blog de Hildy No solo de palomitas vive el exhibidor...

10 datos que debes conocer para entender el presente y el futuro de las salas de cine

“Papá, mamá, ¿qué eran las salas de cine?”. A nadie se le escapa que la asistencia a las salas de cine no es la de otros tiempo, de modo que esta pregunta infantil, que parece de una película distópica de ciencia ficción, podría ser una triste realidad al paso que vamos.

Muchos expertos, cinéfilos y amantes de las películas sostienen que el cine hay que verlo en el cine, en pantalla grande. Pero la realidad es tozuda, y sin querer ponerme cenizo, voy aportar más abajo diez datos incontestables que hacen pensar que las salas de cine pronto se convertirán en pieza de museo, cuando no lugares reconvertidos en cualquier cosa, incluso en un restaurante Macdonald's, como le ha pasado en Zaragoza a mi amado cine Eliseos.

1) De hecho, las salas de cine ya se han reconvertido en lugares propicios para actividades ajenas al Séptimo de Arte. Allí se retransmiten en directo óperas, ballets u obras de teatro que tienen lugar en otras ciudades. O se convierten en salón para presentaciones de planes estratégicos o lanzamiento de productos por parte de diferentes compañías.

2) El coste económico de sacar adelante una sala no es pequeño. Alquiler del local, mantenimiento, luz, calefacción, personal en taquilla y cabina, limpieza... Hay quien dice que el precio de una entrada de cine es alto, pero el exhibidor deber repartir con el distribuidor. Y hasta los ingresos por palomitas se han visto mermados en tiempos de pandemia, por miedo a los contagios durante su ingesta.

3) Iniciativas como la Fiesta del Cine y similares pueden ser pan para hoy, pero hambre para mañana. Las salas se llenan en tales ocasiones, pero no se consigue crear el hábito de la regularidad, se requiere el incentivo de un precio más económico. La solución de ampliar el día del espectador, tradicionalmente el miércoles, a otros días entre semana, anima un poquito la cosa, pero no demasiado. Y tampoco hay tanto margen con el que jugar.

4) Netflix fue criticada duramente por realizar sus estrenos directamente en su plataforma, salvo contadas excepciones en que hacían un lanzamiento limitado en salas apenas 10 días antes de ofrecerla en streaming. Aunque tal vez lo único que hizo fue admitir lo que los demás se negaban a aceptar, la creciente marginalidad de las salas.

5) La pandemia del Covid-19 ha sido un momento clave para tomar el pulso al futuro de las salas. El cierre fue obligado y el público se acostumbró, aún más, a ver las películas en casa. Con la reapertura persistió el miedo, no hay el mismo público que antes. Al final las películas que triunfan son las de gran espectáculo, Spider-Man: No Way Home, Dune, The Batman, las de Santiago Segura...

6) ¿Y el cine de autor y para cinéfilos, y las salas de versión original? Hay un público hipster y gafapasta que va a ver algunos títulos, aunque también lo son de teatro alternativo y otras ofertas culturales. Hay títulos como el japonés Drive My Car que demuestran que pueden dar vida a las salas, pero del mismo modo que las películas de tirón comercial y que se asemejan a las atracciones de feria, que no puedes instalar en tu casa.

7) Otro filón de las salas es el público familiar. A veces es un gasto considerable ir al cine con los niños, pero es un plan siempre estupendo, y supone la venta de un puñado de entradas. El éxito de títulos como Encantado y ¡Canta 2! fueron de los títulos más vistos en Navidad, e incluso títulos de animación menores arrastran al público a la sala.

8) Pixar no ha vuelto a estrenar películas en salas desde que Onward se estrelló en 2020 en salas por culpa del coronavirus. Miedo, resignación, cambio de paradigma... Lo que sea, pero Soul, Luca y Red han ido directamente a Disney+.

9) De hecho Disney ha reducido de modo tajante la ventana de explotación en salas: West Side Story se entrenó el 25 de diciembre, y el 2 de marzo estaba en Disney+, y aún más rápida fue la llegada de Encanto, de salas el 26 de noviembre saltó a plataformas el 24 de diciembre. La estrategia de la compañía del ratón pasa por aumentar el número de suscriptores a Disney+. Non son los únicos que piensan así, para crear una base sólida de clientes necesitan estrenos con pegada.

10) La pandemia ha servido de coartada para los experimentos, y aunque se aseguraba que eran temporales, la cosa no está tan clara. Universal ha ido estrenando alguna de sus películas en vídeo bajo demanda un mes después de su estreno. Warner jugó con el estreno simultáneo con Dune, lo que llevaría al enfado de directores amantes de la experiencia en sala como Christopher Nolan, que rompió su larga relación con la compañía. El método Williams ha llegado a HBO Max apenas un mes y medio después de su estreno en salas.

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