Algunos internautas aseguran verme muy belicosa, hablando de “la guerra de los juguetes” y de “la guerra de las muñecas”, que propician algunas
Algunos internautas aseguran verme muy belicosa, hablando de “la guerra de los juguetes” y de “la guerra de las muñecas”, que propician algunas películas recientes. Pues eso que me he guardado de hablar de “la guerra de los helados”, que vienen librando este verano Elsa Pataky (por segundo año, imagen de los helados de Nestlé) y Eva Longoria (aquí la actriz reemplaza a Paz Vega como mujer de bandera de Frigo).
Pero en realidad, y a propósito de una colateral Pataky, de lo que quería hablar es de que los caminos de la estulticia son infinitos. Digo esto a cuento de una “sesuda” encuesta realizada por el instituto demoscópico Investiga (antes Gallup), que ha formulado estos días la inteligente pregunta al “españolito medio” de con qué famoso le gustaría pasar las vacaciones de verano.
Por lo visto el 43,2% de los encuestados estaría encantado de veranear con un famosete, y las preferencias entre los varones se inclinan por Elsa Pataky y Cameron Díaz, mientras que ellas se irían de buen grado con Brad Pitt y George Clooney. Lo cierto es que la noticia, publicada estos días por los diarios, no da cuenta de la metodología y el modo en que se preguntó a la gente, pero la respuesta suena un poquito… cómo diría… “primitiva”. Dudo que los que declaran su deseo de pasar las vacaciones con Pataky lo hagan pensando en debatir con ella de la próxima ley del cine en España, ni que los que se decantan por Clooney estén pensando en su inquietud por los refugiados en Darfur.
En fin, que la “investigación” es lo más estúpido de lo que he oído hablar últimamente –y fíjense que se oyen estupideces a diario…–, y sólo me surge la pregunta de con qué dinero se financiará semejante patochada. El único consuelo es saber que el 44,6% de los entrevistados manifestó que no se iría de veraneo con ningún famoso. Es la respuesta buena, todavía hay esperanza. Uno comparte su tiempo con quién está a gusto, no con un desconocido… Al menos, de entrada.
