Las películas de los estudios son cada vez más caras. De modo que necesitan recurrir a financiación externa. Uno de los modos de conseguir capital,
Las películas de los estudios son cada vez más caras. De modo que necesitan recurrir a financiación externa. Uno de los modos de conseguir capital, del que he hablado en otras ocasiones, son los fondos de inversión. Pero parece que el sistema está en crisis, cada vez hay menos particulares dispuestos a arriegar en las arenas movedizas de una película, cuyo éxito o fracaso muchas veces es impredecible. Así las cosas, una posibilidad es buscar socio allí donde hay dinero. Y donde hay petróleo, está claro que hay dinero. De modo que Hollywood dirige su mirada a los países del oro negro.
Uno de los estudios que más apuesta por hacer negocios con Oriente Medio es Warner. De hecho acaba de ultimar un sustancioso acuerdo con un grupo de inversores de Abu Dhabi, para crear un fondo de 320 millones de euros para hacer películas, y otro por la misma cantidad para hacer videojuegos.
De todos modos, parece que hacer negocios con los árabes resulta complicado. Un campo donde si que hay disposición para invertir, es el de los parques temáticos. Todo lo que sea incentivar el turismo a lugares que, aparte del petróleo, sólo tienen desierto, desierto y más desierto, es bienvenido. De modo que Warner, Universal, DreamWorks y Marvel han llegado a distintos acuerdos con varios países del Golfo Pérsico para construir parques temáticos. Curiosamente no ha querido entrar en el juego Walt Disney, que prefiere concentrarse en su actual esfuerzo por abrir un Disneylandia en Shanghai, China.
Si en el apartado “parques temáticos” los acuerdos salen casi solos, el de las películas es harina de otro costal. Allí es más fácil que se produzca el choque cultural por temas ofensivos para con las costumbres y creencias religiosas (cualquier comedia de los Farrelly o de Apatow, por poner un ejemplo, o títulos pro gay como Brokeback Mountain), o se puede entrar en resbaladizas cuestiones políticas (¿se imaginan a Emiratos Árabes Unidos financiando Munich de Steven Spielberg?). Además, parece que los jeques de turno no se dejan deslumbrar tanto como los occidentales por pasear por la alfombra roja, o por compartir mesa y mantel con una Jessica Alba.
De todos modos, el acuerdo de Warner con Abu Dhabi ya tiene un film con nombre y apellidos, lista para su desarrollo. Se trata de Shorts, de Robert Rodriguez, una fantasía sobre unos adolescentes rebeldes, que sigue cuatro hilos narrativos que se van mezclando, un poco al estilo del Pulp Fiction de Quentin Tarantino, gran amigo de Rodriguez.
