Misión posible: armar un revuelo mediático impresionante en Sevilla. Tom Cruise y Cameron Díaz lo lograron sobradamente en la presentación mundial de
Misión posible: armar un revuelo mediático impresionante en Sevilla. Tom Cruise y Cameron Díaz lo lograron sobradamente en la presentación mundial de su película Noche y día. Tuve oportunidad de asistir al evento, que como es de imaginar congregó a numeroso público ávido de autógrafos, al que los actores atendieron con perpetua sonrisa, algo que no deja de llenarme de admiración. También hubo presencia de medios informativos de todo el mundo para cubrir la alfombra roja, algo poco habitual en las los preestrenos españoles, que no suelen tener el carácter de primera proyección pública que tuvo ésta.
Sobre la peli, entretenido “blockbuster” veraniego, es obligado señalar sus impagables escenas sevillanas con encierro de sanfermines en sus calles, darán que hablar. ¡Flipante! Dudo que esto pueda achacarse a error alguno o incultura, más cuando la escena, acompañada con la tonadilla clásica del “uno de enero...”, la anuncia el mismísimo Jordi Mollà, quien se diría que hace tremendos esfuerzos para no partirse de risa. Me imagino a los productores, ante el asesor de turno que les señala que la escena es un disparate, afirmando que qué importa, que la mayoría de los espectadores ni se inmutará, que para cuatro “culturipollas” que leen a Ernest Hemingway... Al fin y al cabo, ya tuvimos el precedente de mezclar fallas y Semana Santa en Misión imposible II y no llegó la sangre al río.
Por eso me imagino que tampoco debieron pestañear demasiado Tom y Cameron cuando se les pidió que posaran con la duquesa de Alba, una escena inenarrable en la noche sevillana, donde el actor tuvo una vacilación de milisegundos, tal vez cuando le explicaron el rancio abolengo de la dama, en que a punto estuvo de colmarla de reverencias cortesanas...
