El espectáculo está servido. Ni el mejor de los guionistas hubiera podido concebir una trama más entretenida que la que viene protagonizando Álex de
El espectáculo está servido. Ni el mejor de los guionistas hubiera podido concebir una trama más entretenida que la que viene protagonizando Álex de la Iglesia con su dimisión de la presidencia de la Academia de Cine. Tal bochorno vengo sintiendo con lo que estoy viendo, que pienso que lo único que podría salvar la cosa es que saliera por ahí Buenafuente, o quien sea, no quiero quitar méritos a nadie, y explicara: “No, si toda era una broma, un pequeño experimento para dar mayor notoriedad al cine español, y que la gala de los Goya arrase en audiencia”. Que, por cierto, esto último puede ocurrir, porque el morbo de la “película” está servido con su clímax, una gala donde se enfrentan Álex de la Iglesia y la vicepresidenta de la Academia Icíar Bollaín con sus pelis Balada triste de trompeta y También la lluvia, con la ministra de cultura Ángeles González Sinde como invitada de postín. Y que por cierto, como ya comenté, el plazo de votación no termina hasta el 7 de febrero, y toda esta movida puede tener repercusión en los votos aún no emitidos. Quién sabe, a lo mejor los beneficiados son Rodrigo Cortés con Buried (Enterrado) y Agustí Villaronga con Pan negro, que también compiten por ganar en el apartado de mejor película.
¿Alguien dijo que La red social es una gran película? Pues mucho mejor es el simulacro de película “La Academia”, donde tiene protagonismo principal Twitter, la red social de microblogging de moda, de la que Álex de la Iglesia no se despega un momento. Aunque hay que reconocer que en esta trama hay mucho de 'reality', los cineastas parecen triunfitas en su academia de OT, y a veces, con su exposición pública twittera, evocan a Gran Hermano. Eso sí, en los diálogos se producen plagios, o tal vez sean “guiños cinematográficos”, así, Bollaín ha dicho que “no hay nada personal contra Álex”, únicamente le ha faltado añadir “sólo negocios”. La respuesta de De la Iglesia a Bollaín, difundida por El País, ha sido “antológica”, de Oscar, “no voy a decir ni mu”. A lo que Bollaín añade que “en la reunión de ayer hubo buen rollo y risas”; pues eso, que no falte el buen “rollito”, mientras se sacuden de lo lindo, la imagen de los payasos de Balada viene aquí que ni pintada.
La “peli” cuenta con los mejores hombres del cine español. Ahí están Gerardo Herrero, productor ganador del Oscar, diciendo que a De la Iglesia se la ha ido la pinza, él, que produjo su Balada. Ay, Icíar, por qué rodarías una peli de “cine dentro del cine” como También la lluvia, si hubieras esperado un poco, podrías haber incorporado al guión muchos elementos de la “vida real”. Ay, Álex, tú que querías superar el espíritu cainita de los españoles, ahí estás interpretando una “balada triste”, no sé si de trompeta o de qué. A no ser, ya digo, que todo sea un chiste, que con esa nariz roja de payaso con la que apareces en Twitter, tal vez sea así, aunque yo creía que tú eras el payaso triste y no el gracioso. En fin, no acabo de pillar esa estrategia de enfadar a quien produce tus pelis, pero es verdad que ahora buscas La chispa de la vida con otro, Andrés Vicente Gómez, el productor de Belle epoque, esa peli de la que se chotea Mark Whalberg en The Fighter.
En fin, “La Academia” tiene actores y directores de primera línea. Igual aparece Sinde apoyando a Bollaín como posible presidenta -aunque ella rechaza el “honor”- como el “verso suelto” Santiago Segura afirmando que si Álex deja la presidencia, él se da de baja en la Academia. Y secundario de lujo, aparece el presidente de los productores, Pedro Pérez, y asegura, en Twitter, claro, "No nos volvamos locos: Álex, gran director, grandísima persona, extraordinario Presidente de la Academia". Y, aparición especial, el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte anima, en Twitter, sí, a ponerse una nariz roja de payaso para apoyar a superÁlex.
¿Es esto una comedia, una de terror, un drama, un thriller, un 'reality? No sé, risas hay, da un poco de miedo, y el suspense de lo que Álex puede hacer en tres meses como presidente dan para mucho; lo que está claro es que aunque Herrero ha comparado la reunión de De la Iglesia y los internautas con un hipotético encuentro de Sanidad con adictos a la coca, esta película de momento es para todos los públicos, no hay violencia ni sexo, sólo cierta exposición de egos, y mucha indignación desatada.
Y aquí tienen a este pobre bloguero, haciendo gratis la promoción de la película que De la Iglesia y compañía se han montado, de éxito asegurado, y que sin duda contará con secuelas. Y el ex presi -que quién sabe, tal vez pronto renuncie a renunciar- podrá asegurar que nadie logró nunca antes que, tantos, prestaran un poco de su atención al cine español.
