Tenía “Curiosity” por ver Desafío total (Total Recall) , la cinta de ciencia ficción de Len Wiseman que revisita el
Tenía “Curiosity” por ver Desafío total (Total Recall), la cinta de ciencia ficción de Len Wiseman que revisita el relato corto de Philip K. Dick “Podemos recordarlo todo por usted”, después de la exitosa incursión noventera de Paul Verhoeven. Pero claro, el “Curiosity” es para explorar Marte, y el planeta rojo ha desaparecido del mapa en la cinta que nos entrega el marido de Kate Beckinsale, la “Sharon Stone morenaza” para entendernos. El estreno en las salas de cine coincide, evidentemente no por casualidad, con la salida en Blu-ray del film del holandés en “Ultimate Rekall Edition”, lo que significa ver Desafío total remasterizada y supervisada por el propio Verhoeven. Así que ahí lo tenemos, inevitable, desafío en la cumbre entre desafíos totales, a comparar obligan.
A priori, no tengo nada en contra de los remakes. Aunque los produzca una compañía que se autodenomina Original Films, una broma, imagino. Al respecto siempre digo que William Shakespeare no deja nunca de representarse y reinterpretarse, en teatro, cine y televisión, y en este caso no suele haber quejas. A no ser que... a no ser que uno detecte poca fidelidad al autor original, o que tal actor no ha sabido captar la esencia del personaje, o que este cambio de época, o esta conversión de tal personaje de hombre a mujer, no pegan, son un fiasco. O sea, juzgamos no el hecho de que se “recuenten” las historias, sino cómo se han “recontado”. Y es lo que habría que hacer con los desafíos totales que, admitámoslo, no son Shakespeare.
Pero sí es verdad que la cinta de Verhoeven ha adquirido cierta vitola de clásico. Pienso que el film de 1990 arranca de maravilla, nos pone perfectamente en situación. Me gusta el Arnold Schwarzenegger juvenil, casi como un boy scout en busca de aventura, cuando acude a por recuerdos de agente secreto a Rekall. Sin duda más que Colin Farrell, que tiene su pinta de aburrido de siempre, de modo que su deseo de que le trabajen un poquito el cerebro no tiene tanta gracia. Y definitivamente, prefiero una corporación sofisticada, como cualquiera de nuestras grandes empresas actuales, que un Rekall, cruce entre templete budista cutre y local de los bajos fondos para hacerte un tatuaje.
Nadie negará que Beckinsale y Jessica Biel son dos bellezones, pero no hay color en la comparación de sus Lori y Melina con las de Sharon Stone y Rachael Ticotin. Los rasgos de los personajes son esquemáticos en los dos filmes, pero en el del holandés las chicas irradian fuerza y carisma en la pantalla. Ni siquiera fundir a Stone y Michael Ironside en un solo personaje para Beckinsale, hacen a Lori mejor, me temo.
A la hora de pegar, todas las chicas pegan, pero fiel a sus “obsexiones”, las de Verhoeven dan con frecuencia patadas en los genitales de ellos; sin duda que Wiseman ha querido rebajar la carga sexual típica de su predecesor, aunque no ha podido prescinder de su “fórmula” del seno femenino elevado al cubo, ya me entienden, supongo. También la violencia y la acción se suavizan con Wiseman, lo que se agradece porque nos ahorra pisotones y otras acciones repugnantes, aunquen confieso echar en falta esos rostros horrorizados y deformes, con los ojos saliéndose de sus órbitas, cuando les falta el aire en la atmósfera marciana.
Wiseman no hace honor a su apellido, “hombre sabio”, cuando deja fuera cualquier cosa que se parezca al sentido del humor. Maneja efectos espaciales más sofisticados que los de 1990, y nos puede ofrecer un Londres futurista y miles de explosiones, pero a veces lo artesanal bien manejado está mejor, y así echo de menos los taxis robotizados, aunque a cambio pueblen las calles una especie de cruce entre RoboCops y soldados imperiales “starwarsianos”.
Total, qué desafío, las comparaciones son odiosas, no me obliguen a decir cuál de los dos desafíos totales prefiero, vaya compromiso aunque yo lo tengo claro, y no hace falta entrar en mi cerebro para adivinarlo. Pero en fin, los amantes de la ciencia ficción tienen ante sí no un desafío total, sino tres, las dos pelis que deben ver o repasar, y el de escoger su favorita. A ver si me contáis que tal los habéis encarado, a partir de este viernes...
