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Biografía

Paul Verhoeven

Paul Verhoeven

82 años

Paul Verhoeven

Nació el 18 de Julio de 1938 en Amsterdam, Holanda
Filmografía
Elle

2016 | Elle

Una de esas películas malsanas, enfermizas, depravadas, que muestran el bajo concepto que tiene el holandés Paul Verhoeven de la naturaleza humana, animalidad dizque evolucionada y poco más, en tal sentido es completamente coherente con el resto de su filmografía. Adapta con el brío y la energía fílmica que tan bien maneja una novela de Philippe Djian. Es su primer trabajo en francés y lo protagoniza una Isabelle Huppert que hace pensar en La pianista de Michael Haneke. Juega en los primeros momentos del film al desconcierto, dosificando la información, para irnos introduciendo paulatinamente en las interioridades de un auténtico zoo humano de personajes desgarrados, donde el "animal" principal es Michèle, la "Elle" del título, una mujer que sufre en su casa una salvaje agresión sexual. Pero todo es tan raro en los primeros compases de la narración, que llegamos a dudar acerca de si se trata de una violación, o de una especie de extraño acuerdo con alguien para ser atacada por sorpresa: pues no hay denuncia policial, luego recibe a su hijo Richard, que viene a pedirle dinero, como si tal cosa... Cierto que cambia las cerraduras de su casa, y luego finalmente lo cuenta en una cena a su ex marido y a un matrimonio amigo, de un modo sin duda chocante. El guión es de David Birke, con quien Verhoeven no había trabajado anteriormente. Pero sea como fuere, el film orbita en la galaxia del holandés, por su extrema dureza, visual al mostrar sexo y violencia, y también psicológica, pues tenemos una serie de personajes con múltiples desviaciones sexuales, que se justifican por un suceso del pasado relacionado con el padre de Michèle, pero que no dejan de ser absolutamente demenciales. Y se apuntan condicionamientos sociales –el apunte al mundo de los videojuegos con un punto sadomasoquista, en el que trabaja Michèle–, el peso de las relaciones familiares y amistosas, el gusto por el morbo, y en definitiva un algo oscuro que alberga el interior de toda persona. Curiosamente, no obstante, en este tortuoso film parece que la añoranza de algo que pudiera ser llamado esperanza sólo puede despuntar en una especie de inconsciencia santurrona, la de la esposa católica del vecino, que todo parece encajarlo con una bobalicona sonrisa angelical.

6/10
El libro negro

2006 | Zwartboek

Golpe de mano del veterano director holandés Paul Verhoeven (Desafío total, Instinto básico), quien tras algunos años sin entregar nada medianamente potable vuelve a la palestra cinematográfica con un tipo de film que, a priori, siempre cuenta con el favor del público: la lucha antinazi durante la Segunda Guerra Mundial. Verhoeven elige además una parte de la historia sumamente atractiva, la de la heroica y peligrosa labor de la resistencia, en este caso en tierras holandesas, durante el último año de la contienda. El cine ha tratado este tema en numerosas ocasiones, pero quizá ninguna tan recordada como ¿Arde París?, donde René Clément recreó la resistencia de los parisienses contra el opresor alemán, o Roma, ciudad abierta, donde el gran Roberto Rossellini hacía lo propio con lo acontecido en Italia. El argumento –que el film anuncia con la manida y siempre sospechosa frase: "inspirado en hechos reales"– se centra en una tal Rachel Stern, joven y guapa holandesa que, por su origen judío, ve cómo toda su familia es asesinada. Decide entonces aliarse con la resistencia. Tras el arresto de unos cuantos compañeros, recibe la arriesgadísima misión de intentar camelarse a un alto mando alemán, el capitán Müntze, y por medio del espionaje en el Cuartel General Alemán hacer posible el rescate de sus colegas. Y allá irá con el alias de Ellis De Vries, además de con su talento musical y sus innegables encantos. El film gana enteros gracias al acertado enfoque narrativo de Verhoeven, el cual no se limita a ofrecer una película bélica sin más sino que adopta una atmósfera intrigante, con acciones de espionaje de las de toda la vida –con micros, planos, engaños en los controles, topos, amores fingidos y reales–, además de que escoge una puesta en escena realista, realzada por la magnífica fotografía de Karl Walter Lindenlaub. El guión, escrito por el propio Verhoeven y su colaborador habitual Gerard Soeteman, es otro acierto, ya que está bien urdido, con vueltas y revueltas, y con una visión nada maniquea de las personas de la época. En general, resulta esmerada la contrucción de los personajes –muy distintos aun luchando para el mismo bando–, lo cual es vital en este tipo de filmes si no se quiere caer en simplificaciones. Quizá sólo está algo desaprovechado el rol del Capitán Müntze, que claramente habría dado para más. Y como era previsible en un director con su filmografía, Verhoeven también carga mucho la mano en innecesarias secuencias de alto voltaje sexual y en reiterados exhibicionismos de todo tipo. Y también la religión cae bajo su particular y estrecha visión, mofándose de ella e incluyendo algún elemento sibilinamente malévolo, como el ridículo retrato que hace del único miembro creyente de la Resistencia. El reparto está muy convincente, aunque casi todo el peso del film recae en la actriz holandesa Carice van Houten, que hace un extraordinario trabajo, deudor confeso de la Mata Hari de Greta Garbo. Y está excelente asimismo Thom Hoffman, un actor cuyo parecido físico con Kevin Spacey es realmente asombroso.

6/10
El hombre sin sombra

2000 | Hollow Man

Un equipo de científicos trabaja en un proyecto ultrasecreto. Están a punto de dar con la fórmula que permita volver invisibles a los seres humanos. Los primeros éxitos con animales, a pesar de unos efectos secundarios no deseados –los bichejos se vuelven muy, muy irritables–, empujan al líder del proyecto a convertirse él mismo en invisible. Si ya antes del experimento era un soberbio de campeonato, tras volverse invisible comienza a desarrollarse el lado más sombrío de su personalidad. Paul Verhoeven da una nueva vuelta de tuerca a la vieja idea del hombre invisible, tamizándola a través de sus conocidas y personales obsesiones en torno al sexo y la violencia. El director holandés reconoce que ambos elementos están muy metidos en su psique –dio pruebas de ello en Instinto básico–, y que tiene como la necesidad de abordarlos. Eso sí, en esta ocasión Verhoeven, para no "pasarse" demasiado en imágenes fuertes, cae en un juego pueril: mostrar desnudos camuflados con efectos visuales. La película asume un formato de cómic, en la que se juega con la vieja tentación de “ser como Dios”. El protagonista, convertido en invisible, se cree todopoderoso. Aunque tal poder acaba usándolo de un modo bastante terreno, practicando el voyeurismo y violando a su linda vecina. O sea, transgrediendo cualquier código moral, lo que Verhoeven explica citando nada más ni nada menos que a Platón. El título original, que traducido literalmente es el ‘hombre hueco’, es más adecuado que el español, y responde al dibujo de un tipo que anhela un gran poder para... ¿para qué? Ésa es la pregunta para la que el ‘hombre hueco’ no tiene respuesta. Ninguna respuesta.

4/10
Starship Troopers

1997 | Starship Troopers

El futuro de la humanidad está amenazado por insectos gigantes Pero una academia prepara a los jóvenes pilotos de la Federación para la gran batalla. El director holandés Paul Verhoeven rinde homenaje en tono paródico y violento a la serie B del cine de ciencia ficción de los años 50. La base, un libro de Robert Heinlein. Los efectos especiales de los insectos son flipantes; y se nota su influencia en filmes posteriores, como en La momia.

6/10
Showgirls

1995 | Showgirls

Nomi Malone es una atractiva bailarina que llega a Las Vegas con la ilusión de encontrar allí el éxito y la fama. Pronto consigue entrar a formar parte de un espectáculo de striptease, y realiza sesiones de "lap dance" en los reservados del club donde trabaja. Así conoce a Zack, el atractivo y ambicioso director del local, y a la bella Cristal, la estrella protagonista de un show. Nomi, pese a su ingenuidad inicial, se verá sumergida en un mundo lleno de intrigas, envidias, mentiras, violencia, dinero y sexo, donde los verdaderos sentimientos no tienen cabida. Una película realizada por el equipo que triunfó con la perturbadora Instinto básico, que de nuevo quiso recurrir al sexo para meterse al público en el bolsillo: el director Paul Verhoeven, el guionista Joe Eszterhas, y el productor Alan Marshall. Se trata de un recorrido por el degradado mundo de los locales de striptease que en Las Vegas conviven con los sofisticados casinos. Hay sexo explícito con ciertos tintes de intelectualidad y varios números eróticos. Todo ello, más unos lujosos decorados y una cuidada banda sonora, al servicio del morbo.

2/10
Instinto básico

1992 | Basic Instinct

Con este thriller erótico, el holandés Paul Verhoeven batió récords de taquilla y, de paso, forjó el estrellato de Sharon Stone. El detective Nick Curran es un experto policía. Aún así, comete un error de principiante: se enamora de la principal sospechosa de una oleada de crímenes. Se trata de la atractiva Catherine Tramell, una novelista que en una de sus obras describe asesinatos idénticos a los acaecidos. El director de origen holandés Paul Verhoeven, a partir de un guión de Joe Eszterhas, obtuvo uno de los grandes éxitos del cine reciente, en lo que tuvieron mucho que ver las polémicas y morbosas secuencias de sexo. Pero por encima del erotismo, el director de RoboCop y Desafío total sabe crear una atmósfera de suspense deudora de Hitchcock, y desarrolla la historia al estilo clásico. Además, contó con unas destacadas interpretaciones de Michael Douglas, y Sharon Stone.

4/10
Desafío total

1990 | Total Recall

Año 2084. Douglas Quaid decide pasar unas vacaciones virtuales. Para ello contrata los servicios de una empresa experta en implantar recuerdos. Cuando despierta, descubre que es un agente de la resistencia de Marte, que combate a un tiránico gobierno. Uno de los éxitos del cine de los noventa. A partir del relato "Podemos reconstruirle", de Philip K. Dick, el director de RoboCop creó un hito en la historia de los efectos especiales. Además, exploró el campo de la realidad virtual, abriendo el camino de películas como Matrix. La película sirvió también para dar a conocer a una jovencita rubia llamada Sharon Stone, cuya fama explotaria Verhoeven dos años más tarde en la cinta erótica Instinto básico.

6/10
RoboCop

1987 | RoboCop

Un futuro próximo. El crimen campa a sus anchas en las calles de Detroit. Pero un policía mortalmente herido, es recuperado como cyborg. La solución contra el crimen se llama RoboCop. Conserva algunas de sus facultades humanas, pero tiene la fuerza de un robot. ¿Hombre o máquina? Los sentimientos y recuerdos pugnan por salir a su cabeza. Pero luchando contra el crimen es letal. El holandés Paul Verhoeven (Desafío total, El hombre sin sombra) dirigió el film con una estética que lo acerca al mundo del cómic. Con un sentido del humor corrosivo, ataca sin piedad cierta cultura empresarial deshumanizada, o la omnipresencia de los medios de comunicación. Calificar la película de “parábola orwelliana” suena pretencioso, pero el futuro que augura no es nada halagüeño. En cualquier caso, el plato fuerte del film es la acción, bien servida aunque con mucha dosis de violencia. El éxito del film propició dos secuelas y una serie animada de televisión.

6/10
Los señores del acero

1985 | Flesh+Blood

En plena Edad Media, un grupo de mercenarios, liderados por Martin, se dedica a robar reliquias y conseguir dinero suficiente para formar un ejército. Tras secuestrar a la princesa Agnes, Martin la salva al intentar ser violada, y ella le recompensa con su amor, a pesar de estar prometida con el príncipe Steven, que acudirá a rescatarla. El holandés Paul Verhoeven (RoboCop), filmó este título ambientado en una Edad Media oscura. Lejos de teñirlo de un aire romanticón, como se veía en las películas de los años 50, el director muestra explícitamente una época llena de sexo, vandalismo, violencia y superstición. Destaca la presencia de una Jennifer Jason Leigh veinteañera y ligerita de cascos (y de ropa) que se enamora de un arisco Rutger Hauer (Blade Runner). Entre el reparto aparece el rostro conocido de Blanca Marsillach, y es que el rodaje tuvo lugar en España.

5/10
El cuarto hombre

1983 | De vierde man

Gerard Reve, un escritor muy pagado de sí mismo, es invitado a dar una conferencia en una pequeña población. Allí conoce a Christine Halsslag, una bella mujer que le acoge en su casa, y con la que se acuesta. El descubrimiento de que ella ha estado casada en tres ocasiones, y que los maridos han muerto en extrañas circunstancias, junto a unas extrañas premoniciones, despiertan sus peores temores. La trama suena al típico thriller barato. Pero con Paul Verhoeven tras la cámara, las cosas sólo pueden ser al más puro estilo del director holandés, que apuesta por un enfoque onírico. Esto significa una indudable personalidad visual y sentido del ritmo, acompañados de sus clásicas obsesiones, que incluyen el sexo, la violencia y la religión, en peculiar y desagradable mezcolanza, que se adentra en el terreno de la irreverencia. La frase con que Gerard responde a Christine, cuando ella le propone alojarse en un hotel –"allí sólo puedes leer la Biblia o masturbarte"– es muy definitoria de la mente malsana del cineasta. De hecho, no es muy aventurado decir que el personaje de Gerard, "el artista con obsesiones", es una proyección del propio Verhoeven. Mientras que Christine, una sugerida 'mantis religiosa', parece el precedente del personaje que le daría fama internacional en Instinto básico.

5/10
Vivir a tope

1980 | Spetters

Tres jóvenes amateurs de carreras de motos se enamoran de la misma mujer, Fientje, una joven que vende perritos calientes junto a su hermano, y que los irá seduciendo uno detrás de otro. El cineasta holandés Paul Verhoeven sirve con su habitual gusto por las escenas de alto voltaje sexual esta historia de jovenzuelos amantes de las emociones fuertes.

2/10
Eric, oficial de la reina

1977 | Soldaat van Oranje

Los avatares de un grupo de jóvenes universitarios holandeses, a los que las circunstancias históricas –la ocupación alemana de su país, y el exilio de su reina– obligan a tomar partido. Unos colaborarán con los nazis, otros se integrarán de distintos modos en la resistencia, y el resto intentará mantenerse al margen, con la meta puesta en la supervivencia. El holandés Paul Verhoeven rueda con estilo este vibrante film, en el que interviene su guionista habitual, Gerard Soeteman, y quien fuera su actor fetiche por excelencia, Rutger Hauer. A pesar de que se trata de una de sus historias más `normales´, el cineasta no puede evitar la inclusión de algunos detalles retorcidos de sexo, y de violencia sádica. La película, la mayor superproducción holandesa en su día, ha conocido varios montajes con distintos metrajes, incluida la de su emisión como miniserie televisiva.

5/10
Floris

1969 | Floris | Serie TV

Serie televisiva de 12 capítulos en blanco y negro, supuso el arranque de la carrera del holandés Paul Verhoeven, que inició una estrecha colaboración con su actor protagonista por antonomasia, Rutger Hauer. Se trata de una trama de aventuras medievales al estilo Errol Flynn, aunque con medios más escasos, suplidos con el ingenio de quien apuntas maneras, las protagonizan un caballero exiliado y su amigo indio. Su tono ingenuo no hacía presagiar cuáles serían los derroteros posteriores del cineasta.

El libro negro

2006 | Zwartboek

Golpe de mano del veterano director holandés Paul Verhoeven (Desafío total, Instinto básico), quien tras algunos años sin entregar nada medianamente potable vuelve a la palestra cinematográfica con un tipo de film que, a priori, siempre cuenta con el favor del público: la lucha antinazi durante la Segunda Guerra Mundial. Verhoeven elige además una parte de la historia sumamente atractiva, la de la heroica y peligrosa labor de la resistencia, en este caso en tierras holandesas, durante el último año de la contienda. El cine ha tratado este tema en numerosas ocasiones, pero quizá ninguna tan recordada como ¿Arde París?, donde René Clément recreó la resistencia de los parisienses contra el opresor alemán, o Roma, ciudad abierta, donde el gran Roberto Rossellini hacía lo propio con lo acontecido en Italia. El argumento –que el film anuncia con la manida y siempre sospechosa frase: "inspirado en hechos reales"– se centra en una tal Rachel Stern, joven y guapa holandesa que, por su origen judío, ve cómo toda su familia es asesinada. Decide entonces aliarse con la resistencia. Tras el arresto de unos cuantos compañeros, recibe la arriesgadísima misión de intentar camelarse a un alto mando alemán, el capitán Müntze, y por medio del espionaje en el Cuartel General Alemán hacer posible el rescate de sus colegas. Y allá irá con el alias de Ellis De Vries, además de con su talento musical y sus innegables encantos. El film gana enteros gracias al acertado enfoque narrativo de Verhoeven, el cual no se limita a ofrecer una película bélica sin más sino que adopta una atmósfera intrigante, con acciones de espionaje de las de toda la vida –con micros, planos, engaños en los controles, topos, amores fingidos y reales–, además de que escoge una puesta en escena realista, realzada por la magnífica fotografía de Karl Walter Lindenlaub. El guión, escrito por el propio Verhoeven y su colaborador habitual Gerard Soeteman, es otro acierto, ya que está bien urdido, con vueltas y revueltas, y con una visión nada maniquea de las personas de la época. En general, resulta esmerada la contrucción de los personajes –muy distintos aun luchando para el mismo bando–, lo cual es vital en este tipo de filmes si no se quiere caer en simplificaciones. Quizá sólo está algo desaprovechado el rol del Capitán Müntze, que claramente habría dado para más. Y como era previsible en un director con su filmografía, Verhoeven también carga mucho la mano en innecesarias secuencias de alto voltaje sexual y en reiterados exhibicionismos de todo tipo. Y también la religión cae bajo su particular y estrecha visión, mofándose de ella e incluyendo algún elemento sibilinamente malévolo, como el ridículo retrato que hace del único miembro creyente de la Resistencia. El reparto está muy convincente, aunque casi todo el peso del film recae en la actriz holandesa Carice van Houten, que hace un extraordinario trabajo, deudor confeso de la Mata Hari de Greta Garbo. Y está excelente asimismo Thom Hoffman, un actor cuyo parecido físico con Kevin Spacey es realmente asombroso.

6/10
Los señores del acero

1985 | Flesh+Blood

En plena Edad Media, un grupo de mercenarios, liderados por Martin, se dedica a robar reliquias y conseguir dinero suficiente para formar un ejército. Tras secuestrar a la princesa Agnes, Martin la salva al intentar ser violada, y ella le recompensa con su amor, a pesar de estar prometida con el príncipe Steven, que acudirá a rescatarla. El holandés Paul Verhoeven (RoboCop), filmó este título ambientado en una Edad Media oscura. Lejos de teñirlo de un aire romanticón, como se veía en las películas de los años 50, el director muestra explícitamente una época llena de sexo, vandalismo, violencia y superstición. Destaca la presencia de una Jennifer Jason Leigh veinteañera y ligerita de cascos (y de ropa) que se enamora de un arisco Rutger Hauer (Blade Runner). Entre el reparto aparece el rostro conocido de Blanca Marsillach, y es que el rodaje tuvo lugar en España.

5/10

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