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El cine de los famosos

Las películas favoritas de los famosos (XXVII)

Fernando Sánchez Dragó, escritor, presentador televisivo y columnista

Un hombre imposible de etiquetar; a los de mi generación nos ha animado a leer desde sus legendarios programas culturales “Encuentros con las letras”, “Negro sobre blanco” o “Libros con uasabi.

espana vertebradaComo autor ha recibido entre otros el Premio Nacional de Ensayo, con “Gárgoris y Habidis. Una historia mágica de España”, y el Planeta, con “La prueba del laberinto”. Pero además, Fernando Sánchez Dragó es un gran provocador, que no deja indiferente a nadie, por ejemplo con sus columnas actuales en el diario “El Mundo”, donde escribe perlas impagables como “que los fachas de izquierdas me llamen facha de derechas tiene su lógica, pues se lo llaman a todo el que no comparte sus ideas, pero cansa un poco, la verdad”. Ha levantado ampollas con su último libro, “Santiago Abascal. España vertebrada”, donde aclara todos los interrogantes sobre el líder de Vox.

El hombre que pudo reinarPozo de sabiduría sin fondo, demuestra un conocimiento sin parangón del séptimo arte. Comienza citando entre sus favoritas El hombre que pudo reinar. “En primer lugar porque transcurre en La India, uno de mis países favoritos, pero también porque es cine de aventuras, género que aprecio especialmente”, explica. “A eso tenemos que sumarle que adapta una obra de Rudyard Kipling, uno de mis autores favoritos, pero también que está dirigida por John Huston, uno de los grandes. ¡Y tiene dos actores maravillosos! Se junta todo”.

Por otro lado, reconoce que le tiene aprecio por razones puramente personales. “Yo vivía en Japón, y fue a verme allí un profesor, viejo amigo, que vivía en Taiwán. Pasamos unos días maravillosos. Justo después viajé a Roma, y descubrí que habían estrenado El hombre que pudo reinar, que no había llegado al país nipón todavía, así que aproveché para verla. Cuando acabó yo estaba totalmente emocionado, pero cuando me di la vuelta, ¡allí estaba mi amigo, el profesor! Nos fundimos en un gran abrazo”.

la balada de cable hogueA continuación escoge La balada de Cable Hogue. “uno de los mejores largometrajes de Sam Peckinpah, otro de mis directores favoritos”, aclara el escritor. “Adoro la épica en el cine, pero también en la vida. Recuerdo que la estrenaron en el cine Avenida de Madrid, en el año 1970. Cuando fui a la sesión, descubrí que estábamos allí todos los representantes del antifranquismo. Éramos todos los ‘progres’, ahora detesto ese calificativo, pero reconozco que por entonces yo era uno de ellos. A la mayoría no les había visto desde que me había ido de España, por lo que también fue emotivo”.

Fernando Sanchez Drago y Jason RobardsEn suma, este western poco convencional le apasiona por razones personales, pero también por otras puramente cinematográficas. “Es una defensa maravillosa de la vida libre. Tiene la muerte más hermosa de la historia del cine, aunque recuerdo que Peckinpah también había rodado otra de mis favoritas, cuando Joel McCrea en Duelo en la Alta Sierra se da la vuelta y la cámara recoge lo que ve. Cuando me muera quiero que suene “Butterfly Mornings and Wild Flower Afternoons”, el tema principal de La balada de Cable Hogue”. Aparte de todo eso, Sánchez Dragó tiene otra razón muy convincente para citar este clásico entre sus preferidos. “Siempre me han comentado que tengo mucho parecido con Jason Robards. Yo me he visto y creo que tienen razón”. El redactor de este artículo nunca lo había pensado, pero mira algunas fotografías del actor, y resulta que es verdad.

DespedidasPor último, escoge un largometraje moderno, pero no por ello de menor interés. “Despedidas, de Yojiro Takita, me hizo llorar a lágrima viva”. El contenido le apasionó. “Mi buen amigo Alejandro Jodorowsky lo explica muy bien, cuando dice que el árbol canta mejor en el árbol genealógico. Me gustó la idea de que cuando un individuo se busca a sí mismo, tiene que reconciliarse con sus ancestros, pero también con los que le siguen. Lo más interesante de la película es la reconciliación post mortem del protagonista con su padre”.

Para finalizar la conversación le preguntó si alguna vez se llevará alguna de sus novelas al cine, sugiero por ejemplo “Las fuentes del Nilo”, sobre la fantasía como instrumento para evadirse de los momentos duros de la vida. “Por desgracia, tenemos una industria cinematográfica muy precaria”, responde. “Tendrían que rodarlas fuera. En Italia está en marcha una versión de “El camino del corazón”. Se ambienta en 1969. “Recoge el viaje que llevé a cabo en mi época hippie, con mi esposa de aquel entonces, que era italiana [se refiere a Caterina Barilli, madre de su hija Ayanta]. El libro se tradujo allí, y fue un éxito. Pero de momento, es sólo un proyecto, así que lo malo es que puede pasar como con tantos otros, que finalmente caiga en saco roto”.

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