IMG-LOGO
Entrevistas

“En Palestina le vemos el lado humorístico a todo, incluso a las desgracias”

Entrevista con Sameh Zoabi, director y guionista de “Todo pasa en Tel Aviv”

Resulta una tarea compleja hablar en clave de comedia sobre el trágico conflicto de Oriente Medio. Pero supone todo un milagro desatar carcajadas. Lo consigue el palestino residente en Israel Sameh Zoabi, autor de “Todo pasa en Tel Aviv”, donde el árabe Salaam se ve obligado a iniciar una amistad con el comandante israelí al mando de un control fronterizo, con el propósito de que éste le dé ideas para la comedia en la que trabaja como guionista.

Parece una película muy personal. ¿Tiene elementos autobiográficos?

Por supuesto que he incluido notas autobiográficas. Siempre ha sido así en mi filmografía. Mi debut, el corto Be Quiet (Mantente en silencio), narra la historia de un padre y su hijo que conducen. Tiene mucho que ver con lo que recuerdo de cuando era niño. Mis siguientes trabajos también han bebido de mi propia vida en mayor o menor medida.

Pero éste es mi trabajo más personal. Soy palestino, voy a trabajar a Israel, y soy escritor. El film refleja la ansiedad de encontrarme entre ambos bandos. Me siento atrapado en medio de las demandas de unos y otros. Algunos argumentan que soy demasiado israelí, o que soy demasiado palestino. ¡Me han acusado de traicionar a unos y a otros! De eso va la película.

todo pasa en tel aviv 40823 g3¿Su película aboga por la conciliación?

Quería hablar sobre la posibilidad de conexión y no sobre la división porque eso lo tenemos a diario. También he intentado arremeter contra la política actual de muros, puestos de control y separación, recordar a la gente su humanidad y la conexión entre personas, sean de la etnia que sean.

Ha elegido para contar la dramática situación de Palestina la comedia. ¿Es complicado rodar algo así sin ofender a nadie?

Nadie había hecho hasta ahora una comedia sobre el conflicto palestino-israelí. Es un tema delicado, del que no se puede uno burlar. Es una ocupación terrible, y es un tema trágico. Presentar la dureza de los controles fronterizos con secuencias de humor, era una empresa arriesgada. Me sentía como el personaje central del film, pues quiere complacer a todo el mundo. No estaba seguro de conseguir hacerlo. En mi película, Salaam consigue más o menos su objetivo. Yo quería saber si Todo pasa en Tel Aviv funcionaba, pero no pude comprobar esto hasta que se estrenó. Fueron a verla espectadores tanto palestinos como israelíes. Me di cuenta de que la gente está cansada de esa realidad, y necesitaban la oportunidad de reírse de sí mismos, con distanciamiento irónico.

El humor forma parte íntegra de los habitantes de la zona. Yo volveré ahora a Palestina y allí, cuando me siento con mis amigos en una terraza, nos reímos de todo. A cualquier cosa le vemos el lado divertido, incluso a las grandes desgracias. Yo crecí así, y quiero subrayar que la sociedad palestina es así. Me sorprende que no hubiera ya una comedia sobre este tema. Quería aportar ese humor palestino a la pantalla.

todo pasa en tel aviv 40823 g5El film bebe de comedias clásicas sobre temas trágicos, como Ser o no ser, de Ernst Lubitsch. ¿Está de acuerdo?

Sí, he tratado de homenajear al cine de la época dorada de clásico. Pero aunque parezca mentira, también me he inspirado en el cine del español Pedro Almodóvar. Siempre le he admirado, y después de rodar esta cinta, he llegado a conocerle en Los Ángeles, porque ha coincidido que mi película representaba a Luxemburgo en los Oscar, y la suya a España. Fui a una proyección de Dolor y gloria. Me presenté, y fue un momento emotivo.

En cuanto al contenido, el estilo de los diálogos y el humor de Todo pasa en Tel Aviv, me he fijado en películas del cine clásico de Hollywood, sobre todo de Lubitsch y Billy Wilder. También adoro las grandes comedias italianas de los años 60. Los personajes son parecidos a los del cine italiano.

Como va del mundo de las telenovelas, podía haberlas tomado como referencias, pero son pobres, de mala calidad. Así que decidí mezclar la estética de la era dorada del cine americano con las películas de Pedro Almodóvar. Cuando presento la película en diversos países, me dicen que los protagonistas no sólo parecen palestinos, también son muy similares a los ciudadanos de todos los países mediterráneos.

todo pasa en tel aviv 40823 g6¿Por qué ha homenajeado también a las teleseries árabes?

En Oriente Medio vemos muchos culebrones, sobre todo egipcios. Tenía la ilusión de rendir tributo a esas series con las que crecí. Durante mucho tiempo, la televisión israelí emitía cada viernes por la tarde un culebrón árabe. Esto era así porque muchos judíos proceden de países árabes, así que crecieron con su música y cultura, y este tipo de ficciones les provocaban sentimientos nostálgicos. Por otro lado, para los palestinos era el único momento en el que podían ver por televisión una producción árabe. Añoro esa época en la que sólo había dos cadenas en el país, así que todos veíamos lo mismo. Se creaba entre nosotros una conexión que ya no existe.

La relación entre Salam y su tío Bassam, ¿es una forma de hablar del choque generacional a la hora de abordar el conflicto? ¿Son más positivos los jóvenes de ahora?

El tío tiene unos 60 años. La gente de esa edad forma parte de la generación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que pelearon en los años 60 y 70. Luego llegaron los acuerdos de Oslo y regresaron a Palestina. Pero habían perdido la dirección. Ahora no hacen nada a favor de los palestinos. Sólo perpetúan la ocupación. Las nuevas generaciones estamos un poco frustrados por culpa de nuestros actuales líderes, porque han perdido su alma. Pero no nos pasan el relevo para pasar a la siguiente fase: la conquista de la igualdad, la libertad y la justicia. Mi película ha tratado de reflejar ese desencanto que sentimos los más jóvenes. Tengo la sensación de que el gobierno de Benjamín Netanyahu y la OLP, dirigida por Mahmud Abás, son más o menos lo mismo, porque mantienen el status quo de la ocupación.

En la película quería abogar porque la generación del protagonista, que habla israelí, y conoce Israel, tome las riendas, para seguir avanzando. Si la vida real fuera una serie, nosotros deberíamos escribir la segunda temporada.

todo pasa en tel aviv 40823 g8¿Cómo fue trabajar con el actor Kais Nashif, asociado al drama por la durísima Paradise Now?

Nadie le quería. El productor no había mencionado a Nashif, ni yo había pensado en él. Pero un día vi una película suya y se me ocurrió que podría ser una buena jugada ficharle porque nadie esperaba verle en un papel así. Sus personajes siempre están sufriendo, y casi siempre están al borde del suicidio. Le junté con Yaniv Biton, el actor al que había escogido para interpretar al israelí, el capitán Assi Tzur. Les rodamos y todo aquel al que le puse aquel metraje se mondaba de risa.

Pese a que el film tiene mucho humor, tuve la intuición de que Nashif tenía un enorme potencial para aportar algo de entidad dramática a su personaje. Así conseguía un buen equilibrio entre risas y lágrimas.

Menciona a Yaniv Biton. Supongo que tuvo que cuidar a su personaje, pues representa el punto de vista contrario al suyo, el de los israelíes.

Fue la decisión más complicada de toda la elaboración del film. Para un palestino, resulta muy delicado presentar a un capitán israelí amable. Les ven como los que están todos los días en los controles fronterizos comportándose a veces de forma humanísticamente inaceptable. ¿Por qué he decidido humanizar tanto a este personaje? Estoy elaborando una película, si abuso de los estereotipos, todo resultaría poco creíble. Pensé que el personaje además de ser un soldado, también era un ser humano. Si fuera sólo una máquina, sólo golpearía y mataría y no tendría ningún interés, pero el hecho de que también sea una persona le hace más vulnerable. La película gana en intensidad dramática, y hace pensar a la gente, pues el espectador se da cuenta de que los rivales no son máquinas, también tienen familia y problemas como todos.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers y vídeos