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Biografía

Ernst Lubitsch

Ernst Lubitsch

55 años ()

Ernst Lubitsch

Nació el 29 de Enero de 1892 en Berlín, Alemania
Falleció el 30 de Noviembre de 1947 en Hollywood, Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Un toque de maestro

05 Mayo 2010

Nadie ha logrado la mitad de elegancia que él a la hora de lanzar torpedos en la línea de flotación de los diversos regímenes políticos que conoció. A la hora de usar la ironía fina y con gracia, Ernst Lubitsch es el maestro de los otros maestros, como Billy Wilder, que empezó su carrera con él. Aprovechó su celebérrimo “toque” para componer una serie de películas que permanecen inalterables con el paso del tiempo, y que se pueden ver una y otra vez sin cansarse.

Nacido en la capital alemana, el 28 de enero de 1892, Ernst Lubitsch era hijo de un sastre judío de procedencia rusa. Desde muy joven fue un apasionado del cabaret, y de todo lo relacionado con la interpretación, hasta tal punto que a los 16 años decide dejar los estudios y probar fortuna como actor en diversos locales nocturnos de music hall. A su padre no le hizo mucha gracia, pero se lo permite a cambio de que también se ocupe de la contabilidad de la sastrería familiar.

En 1911, Ernst Lubitsch se une a la compañía teatral del ilustre Max Reinhardt, figura fundamental del teatro alemán. Llegó a ser protagonista de alguna de sus obras, al tiempo que para sacarse un dinero extra, entra en el mundo del cine, primero como chico para todo, en los estudios Bioscope. Pasa a interpretar alguna película, y aparece en una serie de comedias interpretando a un personaje que viste a la manera tradicional judía. Desde 1914, decide escribir y dirigir sus propios filmes.

Su primer éxito fue el corto de terror Die Augen der Mumie Ma, con Pola Negri, que se convertiría en una gran estrella. A continuación vuelve a dirigirla en el largometraje Carmen, que tiene repercusión internacional. Cuando el gobierno y la banca alemana apoyan a la compañía UFA para producir grandes superproducciones que puedan competir con las películas de Hollywood, Lubitsch se convierte en el director más destacado de la compañía, sobre todo a raíz del éxito de Madame DuBarry, muy crítica con Francia, pues muestra la violencia de la “idealizada” Revolución Francesa. Y es que UFA tenía como principal objetivo que sus películas atacaran a los enemigos de Alemania, por lo que Lubitsch dirige también Ana Bolena, que recrea el oscuro episodio de la historia de Inglaterra.

Fue la celebérrima actriz Mary Pickford quien se llevó a Lubitsch a Estados Unidos, para que dirigiera Rosita, un film que ella iba a protagonizar y producir. Aunque no tuvo mucho éxito, una compañía modesta, que por aquel entonces iniciaba poco a poco su andadura, Warner, le ofreció un contrato.

Pronto se ve que Lubitsch destaca especialmente en el terreno de la comedia, tras The Marriage Circle, con Adolphe Menjou o La frivolidad de una dama, de nuevo con Menjou y con Pola Negri. Ya en los años 20 se hizo célebre el término “toque Lubitsch” para referirse a un estilo de rodar basado en sugerir más que en mostrar, como ocurría con las célebres puertas entreabiertas, en El abanico de Lady Windermere. Pero el cine del realizador también se distingue por su enorme capacidad para tratar temas dramáticos bajo una apariencia de comedia desenfadada.

Fue con la llegada del sonoro cuando Lubitsch empezó a deslumbrar de verdad, por su brillante utilización de los diálogos, en títulos como El desfile del amor. Destaca también en el terreno del musical con Paramount on Parade. Tras El teniente seductor fracasa espectacularmente con el drama El remordimiento, por lo que decide centrarse en comedias como la especialmente memorable Un ladrón en la alcoba.

Tras la llegada de los nazis al poder, Lubitsch acaba nacionalizándose estadounidense. En 1935 se une a la actriz Vivian Gaye (con la que tendrá un bebé), tras divorciarse de Helene Kraus. Ese mismo año, le nombran supervisor de Paramount, cargo que aprovechó para dar trabajo a algunos compañeros que tuvieron que huir de Alemania. Enseguida deja el cargo y entra en su etapa de plenitud creativa, con sus películas más redondas, como Ángel, con Marlene Dietrich, como una mujer que tiene una aventura extraconyugal en París, o La octava mujer de Barba Azul, redondísima comedia con Claudette Colbert y Gary Cooper, que tenía como coguionista a Billy Wilder.

“Lubitsch era el mejor guionista que haya habido nunca. Recuerdo que en La octava mujer de Barbazul (1938) había una escena en el guión en la que Gary Cooper entra en una tienda en Niza y ve unos carteles. Uno de ellos dice: ‘Se habla español’, en otro pone: ‘Se habla inglés’. Lubitsch cogió un bolígrafo y escribió debajo: ‘Se entiende el americano’. Un chistecito que lo decía todo”, contaba Billy Wilder.

En los años 40, Lubitsch acumula títulos memorables como El bazar de las sorpresas, o El diablo dijo no. Aunque su gran especialidad siguen siendo las críticas políticas, a través de ingeniosas sátiras. Le dan juego especialmente los totalitarismos: el comunismo (Ninotchka) y el nacionalsocialismo (Ser o no ser). También le sacó mucha punta a las costumbres tradicionales británicas en El pecado de Cluny Brown.

Aquella fue la última película que terminó, pues Lubitsch murió prematuramente, a consecuencia de un paro cardiaco, tras ocho días del rodaje de La dama de armiño, que terminaría Otto Preminger. Éste había acabado años atrás La zarina, otra obra inconclusa de Lubitsch.

“Nos hemos quedado sin Lubitsch”, le dijo Billy Wilder a William Wyler en su funeral. “Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch”, replicó éste. Por desgracia, tenía razón y ya no se hacen películas como las suyas.

Oscar
1947

Ganador de 1 premio

  • Oscar honorífico
Filmografía
La dama de armiño

1948 | That Lady in Ermine

El film que cerró prematuramente la carrera de Lubitsch. El cineasta murió tras 8 días de rodaje, y terminó la cinta Otto Preminger. Describe cómo una condesa se enfrenta a la invasión húngara de su castillo, justo en su noche de bodas. Se trata de una especie de vodevil musical, donde el enredo aumenta a causa de los antepasados de la dama, retratados en una galería, cuyos fantasmas cobran vida a medianoche. Particularmente está "la dama de armiño" del título, idéntica a la condesa, de la que se ha enamorado el oficial húngaro al mando del castillo tomado. Se trata de una película menor, rodada en color, con divertidos números musicales. Destaca la canción "This Is the Moment", premiada con el Oscar, e interpretada por Betty Grable y Douglas Fairbanks Jr. Las escenas con Cesar Romero, el marido de la condesa, disfrazado de gitano y leyendo la buenaventura tienen su gracia.

6/10
El pecado de Cluny Brown

1946 | Cluny Brown

Cluny Brown igual ejerce de fontanera aficionada, que sirve en una mansión. Pronto conoce a Adam Belinski, un refugiado checo. Y duda entre dejarse querer por el forastero, o ser una chica práctica y buscar un mejor partido matrimonial. La pega para ella es su tendencia a actuar a la ligera, y a beber un poco de más. El último film de Ernst Lubitsch (murió prematuramente de un infarto) sigue las pautas habituales de sus comedias: enredo alocado, réplicas con chispa. Jennifer Jones demuestra sus dotes cómicas.

7/10
La zarina

1945 | A Royal Scandal

Rusia, siglo XVIII. Catalina la Grande se enamora de Alexei Chernoff. La zarina ignora que Alexei, un apuesto militar, es en realidad un inserructo que forma parte de un grupo de conspiradores que planea derrocarla. El corazón de Alexei pertenece a otra mujer. Un film muy desconocido, que emepzó a dirigir Ernst Lubitsch. Éste acabó renunciando por desavenencias con Fox, y la productora le encargó que lo terminara a Otto Preminger, que acababa de dirigir Laura. Rodado con ritmo vibrante, abundan los momentos cómicos eficaces.

7/10
El diablo dijo no

1943 | Heaven Can Wait

Una de las más divertidas comedias del genial Ernst Lubitsch, con un guión de su colaborador habitual, Samuel Raphaelson, que adapta la pieza teatral de Leslie Bush-Fekete. El anciano Henry Van Cleve se presenta a las puertas del infierno, supuestamente para recibir el castigo que ha merecido su vida. Sin embargo el diablo no parece contar con su incorporación a sus dominios, de modo que recuerdan la vida de Henry desde su infancia y su relación con diversas mujeres. Desde la madre de Henry a Martha, una mujer que cautiva al protagonista cuando la ve mentir de modo descarado por teléfono, para luego descubrir que es la prometida de su primo. La chispeante película consiguió tres nominaciones al Oscar, incluidas las de mejor película y director, que por supuesto imprimió a la trama el celebérrimo ‘toque Lubitsch’. El director y su guionista acababan de romper su larga relación profesional con Paramount, y fue éste su primer trabajo para la Fox. Se trata del único film de Lubitsch rodado en esplendoroso Technicolor.

7/10
Ser o no ser

1942 | To Be or Not to Be

Sigue los pasos de una compañía de cómicos en Varsovia, en 1939. Al tiempo que realizan una representación de Hamlet, ensayan su próxima obra, una representación sobre el nazismo. El primer actor, Joseph Tura, ignora que su esposa, María, también actriz, recibe visitas de un admirador, un capitán de la aviación, al que tendrán que ayudar a escapar de los nazis. Junto con Ninotchka (su sátira antisoviética), se trata de la película más famosa del director. Además de criticar el nazismo, ataca con estilo y mucho sentido del humor a cualquier régimen totalitarista. Parte de un guión de hierro, que encadena personajes interesantes, y secuencias hilarantes, que se enredan hasta dar lugar a situaciones inesperadas. Destaca el trabajo del cómico Jack Benny, y de la mítica Carole Lombard, fallecida en accidente de aviación poco después de terminar el rodaje.

9/10
Lo que piensan las mujeres

1941 | That Uncertain Feeling

Jill y Larry. Un matrimonio feliz norteamericano. Ella se empeña en ir al psicoanalista. Comienzan a surgir sentimientos de que su marido no vale lo suficiente. Además, en la sala de espera Jill conoce a un pianista y... Alocada comedia de enredo, cuenta con el inconfundible “toque” Lubitsch.

7/10
El bazar de las sorpresas

1940 | The Shop Around the Corner

Espléndida comedia de enredo, donde Samson Raphaelson adapta una obra del húngaro Nikolaus Laszlo para Ernst Lubitsch. El resultado es brillantísimo. Todo gira en torno a dos personajes, Alfred (James Stewart) y Klara (Margaret Sullavan), que trabajan en la misma tienda. Ella es una recién llegada, y no puede soportar al otro, demasiado puntilloso en lo que se refiere al trabajo. Curiosamente, ambos han iniciado una relación amorosa por correspondencia. Lo que uno escribe es recibido con alborozo por la otra, y viveversa. No tienen la mínima sospechosa de que ese amor ideal coincide con el tipo-tipa odioso-odiosa que tienen al lado. La vigencia del film y sus diálogos chispeantes está clara si se tiene encuenta el remake acometido casi 60 años después en Tienes un e-mail. Margaret Sullavan está radiante, como mujer moderna y decidida, mientras James Stewart da el tipo de individuo nada diplomático. Por supuesto, los secundarios brillan a gran altura. Por ejemplo Joseph Schildkraut, un empleado la mar de repelente, el jefe un tanto déspota, maravilloso Frank Morgan, y Felix Bressart, genial y tímido decorador de escaparates, el mejor amigo y consejero de Alfred.

7/10
Ninotchka

1939 | Ninotchka

Ernst Lubitsch dirige esta deliciosa comedia, cuyo estreno fue promocionado con la legendaria frase publicitaria "Greta ríe". Efectivamente, Greta Garbo "la Divina", famosa por sus papeles dramáticos, ríe y el resultado no puede ser más alentador, ya que estamos ante una de las comedias más entrañables y simpáticas de todos los tiempos. La acción transcurre en París. Tres emisarios soviéticos han sido enviado a cumplir una importante misión. Ante sus escasos resultados la eficaz camarada Ninotchka es enviada para ayudarlos y supervisar sus actuaciones. No obstante, los encantos del mundo capitalista son difícles de combatir... Junto a Greta Garbo, protagoniza la película en el papel de galán Melvyn Douglas. Destacan también las actuaciones de los tres actores que dan vida a los miembros de la delegación soviética. Lubitsch contó para la elaboración del guión con el dúo Charles Brackett-Billy Wilder. El film obtuvo cuatro nominaciones al Oscar, incluidas mejor película y mejor actriz. En realidad se trata de una de las mejores comedias de la historia del cine. Impagable el momento en que la protagonista se encapricha con un sombrerito.

8/10
La octava mujer de Barba Azul

1938 | Bluebeard's Eighth Wife

Un multimillonario y una joven viven un intenso romance en la Costa Azul. Comprometidos en matrimonio, ella descubre que va a ser la octava mujer de su prometido. Decidida a que lo suyo sea para siempre, urde un complicado plan de conquista permanente. Divertidísima comedia de enredo del maestro Ernst Lubitsch, el guión lo firmaron Billy Wilder y Charles Brackett. Queda para el recuerdo la sabrosa escena del pijama de Gary Cooper y Claudette Colbert al inicio del film, todo un alarde de diálogos chispeantes, representantes de la mejor 'screwball comedy'. Los secundarios están soberbios, tanto Edward Everett Horton, el padre de ella, un marqués venido a menos dispuesto a medrar como sea, como David Niven, amigo de la Colbert y servil empleado del millonario: la escena en que Niven acude a la playa a consultarle una duda sobre una carta que está mecanografiando es soberbia por su componente surrealista.

7/10
Ángel

1937 | Angel

Adaptación de una obra de Melchior Lengyel, con el habitual tándem Ernst Lubitsch-Samson Raphaelson. Aunque tiene elementos de comedia, también presenta fuertes componente dramáticos, al describir a Maria, una mujer que vive un matrimonio anodino con Frederick, que anda demasiado absorbido por su importante trabajo en el Ministerio de Asuntos Exteriores británico. En busca de aventura, pasa un fin de semana en París de incógnito acudiendo al salón de juego y esparcimiento que regenta una gran duquesa rusa exiliada; allí conoce a un hombre, Tony, con el que pasa unas horas inolvidables, pero a quien rehúsa dar su nombre, y por ello sólo la llama "Ángel". Teóricamente no volverán a verse, pero el destino quiere que coincidan nuevamente, pues Tony y Frederick tienen en común su pasado bélico. El film es un prodigio de narración inteligente, sobreentendidos, miradas y dobles sentidos, y donde Lubitsch sabe resolver sin resultar cargante. El trío protagonista está muy bien, pero también los secundarios, sobre todo los criados, como aquel comprometido que se mosquea con su novia, al preguntarse "dónde pudo aprender la rumba".

7/10
La viuda alegre

1934 | The Merry Widow

El rey de Marsovia observa que las arcas del reino están vacías. Y es que la principal contribuyente, una viuda adinerada, se ha ido a vivir a París, y podría casarse con un extranjero. Para evitarlo, el monarca envía en delicada misión a un vizconde, que debe cortejar a la dama. Divertida comedia de enredo del maestro Ernst Lubitsch, se trata de una opereta adaptada al cine por Samuel Raphaelson. El film ganó un Oscar por su dirección artística.

6/10
Una mujer para dos

1933 | Design for Living

Adaptación de una obra de Noel Coward. En el París de los artistas, dos amigos, uno pintor en ciernes, otro aspirante a autor de teatro, se enamoran de la misma mujer, ilustradora gráfica de anuncios publicitarios. Para no poner en peligro esa amistad, pues ella siente atracción por ambos, les propone mantener una relación platónica con ambos, nada de sexo ni compromisos formales. Como es de imaginar, tal enredo rebosa del genial toque Lubitsch, pues el arreglo es difícil de llevar a la práctica. El cineasta alemán impregna de chispa cada momento del film. Hay momentos sin palabras, en que se nota que Lubitsch se formó muy bien en la escuela del cine modo, como en la escena del encuentro en el tren, donde el trío protagonista dormita. El cineasta se las apaña para ser elegante en las muchas picardías sugeridas, como en lo que sucede (o no) detrás de esas puertas cerradas, tan características de su cine. La trama es completamente subversiva, y resulta vitriólica la mirada del hombre práctico, que cree que su matrimonio funcionará bien con sólo medir la anchura de la cama que servirá de lecho conyugal. Verdaderamente el triángulo que componen Fredric March, Gary Cooper y Miriam Hopkins es memorable, y Edward Everett Horton asume a las mil maravillas el personaje de cuarto en discordia, que no sabe disfrutar de la vida.

7/10
Remordimiento

1932 | Broken Lullaby

La Primera Guerra Mundial ha terminado. Pero los remordimientos corroen a Paul, un francés que puede poner nombre y apellidos a un soldado alemán que mató. Hasta tal punto le acusa su conciencia que decide viajar al pueblecito donde viven los padres y la prometida del difunto, para pedirles perdón. Pero al verle depositar un ramo de flores en su tumba, creen que se trata de un antiguo amigo de la época antes de la guerra en que vivió en París. Y le acogen amistosamente, de modo que para el doctor Holderlin y su esposa se convierte en una especie de nuevo hijo, e incluso Elsa se enamora de Paul; y a éste le falta valor para deshacer el equívoco. La habilidad de Ernst Lubitsch y Samson Raphaelson es dotar de credibilidad a esta obra de Maurice Rostand. El título original del film, 'canción de cuna interrumpida', alude al tema de la película hablando del papel que juega la música, sobre todo en el desenlace, y hace mención a un tema de Schumann. Hay sutileza en los momentos lacrimógenos, al tiempo que una suave ironía con algún apunte humorístico recorre toda la cinta, en una apuesta decidida por la paz y la condena de todo odio y belicismo. La maestría visual de Lubitsch se palpa en momentos como esas ventanas que se abren, en que unas mujeres se comunican a otras la llegada del francés; o en esa puerta que se abre, para dar paso a la habitación del soldado muerto. Y en lo referente al discurso pacifista, las imágenes iniciales en la iglesia, donde las palabras del sermón contrastan con las espadas, pistolas y medallas que portan los soldados vencedores, son muy elocuentes. Como lo es la portentosa interpretación de Louise Carter y Lionel Barrymore como los Holderlin. Ese discurso de él a un grupo de amigos que no sabe perdonar, que concluye con la frase "Delante de este hotel, vi desfilar a mi hijo hacia la muerte. Y yo aplaudía.", tiene una fuerza impresionante, remachada por el eco de sus pasos, que resuena en su memoria. En el conjunto lo que más chirría es la interpretación de Phillips Holmes como el soldado atormentado, demasiado enfática y teatral.

7/10
Una hora contigo

1932 | One Hour with You

Mitzi, una seductora mujer, va a complicar la vida a los Bertier. Porque aunque el matrimonio se quiere, la juguetona Mitzi puede convertirse en una atracción demasiado irresistible para André . El enredo da varias vueltas porque el marido de Mitzi desea el divorcio, por lo que no le disgusta la aventura de su mujer. Y la esposa de André también se ve atraído por otro hombre. El film fue uno de los primeros trabajos de Ernst Lubitsch, que da muestras más que sobradas de su célebre "toque".

6/10
Un ladrón en la alcoba

1932 | Trouble in Paradise

Dos pícaros tienen una cita en un lujoso hotel. Gaston es un ladronzuelo, Lily ejerce de carterista. Pero durante su cena simulan ser respectivamente un barón y una condesa, hasta que sus verdaderas identidades quedan al descubierto. Ambos parecen hechos tal para cual, con lo que su relación amorosa parece asegurada. Hasta que empiezan a trabajar para la elegante dueña de una empresa de perfumería, con lo que el triángulo y el enredo, filtrados por el delicioso 'toque Lubitsch', están asegurados. Estamos ante una comedia sofisticada de asumido aire travieso e insinuante, con aceleradísimos diálogos repletos de ingenio, y donde el arte de la simulación (Miriam Hopkins como secretaria 'mosquita muerta' está brillante) alcanza cotas de humor impresionantes. Todos los personajes tienen su papel, incluidos secundarios tan sobresalientes como Charles Ruggles, un tipo que coquetea con la magnate del perfume.

8/10
Si yo tuviera un millón

1932 | If I Had a Million

Un millonario escoge al azar a sus herederos con la guía telefónica. Divertida comedia por episodios sobre la avaricia, entre sus directores destacan Ernst Lubitsch y Norman Z. McLeod , y entre los actores Charles Laughton y Gary Cooper. Entre las reacciones a la recepción inesperada de un millón de dólares, tenemos la de un empleado en una tienda de porcelona, la de una mujer de profesión nocturna dudosa, la de un soldado que cree que se trata de una inocentada, la de un condenado a muerte o la de un falsificador de cheques al que nadie cree cuando muestra el que acaba de recibir. De todo ello cabe extraer la vieja idea de que el dinero no da la felicidad, aunque puede ser una valiosa ayuda. Como suele ocurrir en la películas episódicas colectivas, hay tramos más logrados que otros, y en algunos, como el que transcurre en una residencia de ancianas, hay un aspecto de patetismo, al criticar el modo en que las personas mayores son relegadas de la sociedad. El breve fragmento que protagoniza Laughton, que es el firmado por Lubitsch, es un prodigio de interpretación: en apenas tres minutos vemos a un oficinista gris, que al saber del regalo de un millón de dólares sube parsimoniosamente a la planta de su jefe, atraviesa despachos de secretarias, y al final se planta de él y hace un sobrio gesto de burla, de mandarle a 'hacer puñetas'.

6/10
El teniente seductor

1931 | The Smiling Lieutenant

El teniente Nikki y la violinista Franci son amantes en Viena. En la bienvenida que se le hace al rey Flausenthurm y a su hija Anna a su llegada a la ciudad, todo el mundo sale a la calle a recibirlos. Nikki se encuentra haciendo la guardia y al ver a Franci en la acera le guiña un ojo. Pero la princesa Anna cree que el gesto va dirigido a ella. Comedia de enredos y ambiente palaciego, protagonizada por Maurice Chevalier (Gigi) y Claudette Colbert (Sucedió una noche). El gran Ernst Lubitsch se encarga de dirigir la película, que fue nominada a los Oscar.

6/10
Galas de la Paramount

1930 | Paramount on Parade

Musical que cumplía una doble función: por un lado ofrecer al público el nuevo y revolucionario sistema del cine sonoro, y por el otro reunir en una sola película a todas las estrellas de la Paramount. Un documental que incluía sketches cómicos, números musicales y escenas dramáticas sin ninguna línea narrativa concreta. Producida por Albert Kaufman, fue dirigida por once ilustres nombres de la compañía (entre ellos Edmund Goulding, Ernst Lubitsch y Frank Tuttle) que rodaron espectaculares episodios musicales –algunos de ellos en Technicolor, aunque finalmente no mostrados en el montaje final que llegó a las salas de cine–. En su reparto hay rostros conocidos como los de Gary Cooper, Clara Bow, Maurice Chevalier, Nancy Carroll, Fay Wray y Jean Arthur. En realidad, Paramount On Parade seguía la línea de música, estrellas y gran escenografía que anteriormente habían emprendido la Metro-Goldwyn-Mayer (The Hollywood Revue of 1929), la Warner Bros (The Show of the Shows) y la Universal (The King of Jazz).

5/10
El desfile del amor

1929 | The Love Parade

La princesa Louise, del reino de Sylvania, es una mujer bella pero no encuentra marido. Todo cambiará cuando vea, en su emisario en París, al hombre de sus sueños. Maurice Chevalier y Jeanette MacDonald protagonizan esta película romántica que fue nominada a los Oscar en seis categorías, incluyendo película y actor (Chevalier).

6/10
Amor eterno

1929 | Eternal Love

En un pueblo suizo, Marcus Paltram se enamora de Ciglia. Pero Pia, una mujer que odia a Ciglia, consigue seducirle y acaba casándose con él. Último film mudo de Lubitsch, que mostró su valía para el género dramático.

6/10
El patriota (1928)

1928 | The Patriot

En el reinado del zar Pablo I las tensiones políticas están a flor de piel. La película fue nominada al Oscar y el guionista Hanns Kräly (Ana Bolena) ganó la estatuilla.

5/10
El abanico de Lady Windermere

1925 | Lady Windermere's Fan

La señorita Erlynne pierde su abanico, lo que provoca un fuerte escándalo en la conservadora sociedad de Londres. Magistral adaptación de la obra teatral homónima de Oscar Wilde, a cargo del maestro Ernst Lubitsch quien, antes de dirigir sus grandes títulos del cine sonoro (Ser o no ser, El bazar de las sorpresas) ya se había convertido en uno de los mejores realizadores del cine mudo con títulos como Los peligros del Flirt o Madame du Barry.

6/10
La frivolidad de una dama

1924 | Forbidden Paradise

Tercera película de Ernst Lubitsch en Estados Unidos, que supuso una nueva colaboración con Pola Negri, una de sus actrices favoritas a la que ya había dirigido en Alemania en filmes como El gato montés (1921) y Montmartre (1922). En esta ocasión, el film se rodó a todo lujo con decorados de Hans Dreier recreando un palacio real hasta el mínimo detalle. Su argumento procedía de la obra teatral “La zarina”, de Lajos Biró y Melchior Lengyel, y en ella una caprichosa mujer, dueña de un reino europeo, quiere seducir a un joven oficial que se resiste a sus encantos. Una conspiración para alejarla del trono será el detonante de la tragicomedia. En un breve papel como extra encontramos a Clark Gable. Producida por el propio Lubitsch y dirigida por Otto Preminger, en 1945 se realizó nueva versión sonora llamada La zarina.

6/10
El gato montés

1921 | Die Bergkatze

6/10
Ana Bolena

1920 | Anna Boleyn

Una mirada de Ernst Lubitsch desde Alemania, a los líos de Enrique VIII con Ana Bolena. No es su clásico film de humor, aunque se adivina su genio en ese campo en el pasaje en que el rey se pierde entre unos setos durante un partido de tenis.

5/10
Sumurun

1920 | Sumurun

5/10
La princesa de las ostras

1919 | Die Austernprinzessin

5/10
No quiero ser un hombre

1918 | Ich möchte kein Mann sein

5/10
Ser o no ser

1942 | To Be or Not to Be

Sigue los pasos de una compañía de cómicos en Varsovia, en 1939. Al tiempo que realizan una representación de Hamlet, ensayan su próxima obra, una representación sobre el nazismo. El primer actor, Joseph Tura, ignora que su esposa, María, también actriz, recibe visitas de un admirador, un capitán de la aviación, al que tendrán que ayudar a escapar de los nazis. Junto con Ninotchka (su sátira antisoviética), se trata de la película más famosa del director. Además de criticar el nazismo, ataca con estilo y mucho sentido del humor a cualquier régimen totalitarista. Parte de un guión de hierro, que encadena personajes interesantes, y secuencias hilarantes, que se enredan hasta dar lugar a situaciones inesperadas. Destaca el trabajo del cómico Jack Benny, y de la mítica Carole Lombard, fallecida en accidente de aviación poco después de terminar el rodaje.

9/10
La viuda alegre

1934 | The Merry Widow

El rey de Marsovia observa que las arcas del reino están vacías. Y es que la principal contribuyente, una viuda adinerada, se ha ido a vivir a París, y podría casarse con un extranjero. Para evitarlo, el monarca envía en delicada misión a un vizconde, que debe cortejar a la dama. Divertida comedia de enredo del maestro Ernst Lubitsch, se trata de una opereta adaptada al cine por Samuel Raphaelson. El film ganó un Oscar por su dirección artística.

6/10
El gato montés

1921 | Die Bergkatze

6/10
Sumurun

1920 | Sumurun

5/10
La princesa de las ostras

1919 | Die Austernprinzessin

5/10
No quiero ser un hombre

1918 | Ich möchte kein Mann sein

5/10
Sumurun

1920 | Sumurun

5/10

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