IMG-LOGO
Entrevistas

"Un buen docente no sólo tiene que resolver dudas, sino también crear preguntas"

Entrevista con David Verdaguer, protagonista de "Uno para todos"

Contaba con una sólida carrera televisiva y teatral, pero en los últimos años se ha consagrado como uno de los actores de cine indispensables del cine español, con títulos como "10.000 km", "Verano 1993" o "Los días que vendrán". Continúa la buena racha de David Verdaguer con "Uno para todos", donde interpreta a Aleix, profesor interino que se desplaza a un pueblo rural de Aragón para sustituir en un centro de primaria a una compañera embarazada. Allí se convierte en el tutor de sexto, pero los alumnos de su clase sufren un problema que deberá solucionar.

1 uno para todos¿Cómo se sumó al proyecto?

No seguí el procedimiento habitual, porque no me he presentado a un casting. Yo había trabajado con la productora, Valérie Delpierre, que es la misma de Verano 1993, y ella me ofreció el papel, porque había pensado en mí. Me leí el guión y me entusiasmó, porque describía al personaje central como un personaje muy imperfecto, quizás un esforzado profesor, pero con dificultades para relacionarse con sus compañeros de trabajo, y su familia. Busco ese tipo de personajes que se salen de los cauces habituales.

En realidad, apenas se sabe nada de Aleix, sólo se sugiere su pasado, ¿ha habido mucho trabajo actoral para hacerle de carne y hueso?

Me gusta cómo se cuenta la historia, se le va dando al espectador alguna pista poco a poco. Me encanta que en el arranque, Uno para todos recuerda a los telefilmes del domingo por la tarde, pero después va derivando en un film de autor. Se entiende que el personaje ha tenido un fuerte conflicto personal, y aunque yo sabía cuál era, durante la mayor parte del metraje el espectador lo ignora, así que el actor debía transmitir que ha ocurrido algo, supongo que ahí residía la dificultad de este film.

¿Se ha documentado estudiando a docentes reales para el personaje?

He conocido a muchos a lo largo de mi vida, y siempre me vienen a la memoria un par de ellos bastante brillantes. Pero el director, David Ilundain, me dijo curiosamente que me inspirase en los westerns, pese a que no estábamos incursionando en ese género. El profesor Aleix es un forastero, que llega a un pueblo, en el que tiene que enfrentarse a un conflicto. Es parco en palabras y se parece más a los personajes de John Wayne, o sea que al final he compuesto un personaje en apariencia poco expresivo, pues la procesión va por dentro.

¿Cree que un docente no debe limitarse a inculcar conocimientos, sino que debe transmitir valores, como la necesidad de perdonar?

Estoy convencido, y pienso que esta película lo ha reflejado muy bien. Siempre había pensado que un buen docente no sólo tiene que resolver dudas, sino también crear preguntas, o sea despertar a sus alumnos, y sobre todo fomentar el espíritu crítico. Tiene también que inculcar la empatía con los demás, y desarrollar una serie de valores que les vendrán bien para la vida. Y eso que pienso que los grandes profesionales de la enseñaza no son perfectos, Aleix como profesor parece que sabe lo que hace, pero luego ha sido desastroso en lo que a su vida se refiere. Me parece extensible a otras profesiones, que seas muy bueno en lo tuyo no significa ni de lejos que se te tiene que dar bien todo. Ni siquiera que seas buena persona.

¿Cómo fue el trabajo con David Ilundain? ¿Había visto B, su anterior film?

Conocía aquel film, así que estaba encantado de trabajar con él. Siempre digo que tiene el ego bien puesto [risas]. Intentaré explicarlo. Me ha sorprendido su forma de rodar, porque rema a favor de la película, aunque esto le cueste renunciar a decisiones que le parezcan acertadas, o que su realización pase más desapercibida. Quizás sea una comparación un poco lejana, pero me gusta compararle con Peter Jackson, cuando hizo El Señor de los Anillos, pues parecía estar a favor de la obra de Tolkien, y todo lo que salía en pantalla iba a favor de la historia. Pero de repente pasó a hacer El hobbit, y se notaba que metía movimientos de cámara muy espectaculares, pero que en realidad estaba alargando la historia, un libro pequeño lo había convertido en tres películas. Ahí estaba navegando en contra del relato. Por suerte, creo que Ilundain no ha caído en esa trampa.

2 uno para todosSiempre dicen que es complicado trabajar con niños, pero estos son muy naturales. ¿Cómo fue el rodaje con Vega Vallés y el resto de actores?

Pensaba que tenía experiencia con chavales, por haber rodado Verano 1993, pero allí tenía sólo como compañeras de reparto a dos niñas, y apenas compartíamos escenas. Aquí de repente he trabajado con veinte y estoy con ellos casi todo el film. En cualquier caso, estoy encantado de haber trabajado con ellos, sólo había que tomárselo un poco como un juego, y resultaron ser actores excepcionales. Efectivamente, Vega Vallés hace un buen trabajo, hasta el punto de que muchos espectadores me han preguntado si es árabe de verdad. Y resulta que no... ¡está interpretando! Tiene mucho mérito.

Sorprende en el film Miguel Ángel Tirado, el popular Marianico el corto. ¿Se esperaba tan buena química?

Se merecía esta oportunidad, porque los productores tienden a encasillarnos por géneros. Y un actor procedente de comedia puede ser muy bueno en drama. Yo mismo espero que me den la oportunidad de crear personajes diferentes en películas variopintas.

Un Goya con Verano 1993 y un Feroz y un Gaudí por 10.000 Km... ¿Diría que vive un buen momento o que corre el peligro de le pongan zancadillas por envidia?

¡Esperemos que no! [Risas]. Nunca se te tiene que subir a la cabeza el momento profesional que vives porque eso cambia rápido. Los actores o nos morimos de hambre o de sueño, o sea que o no nos llama nadie o se nos acumula el trabajo. No tenemos término medio. Pero en mi caso sí que tengo la esperanza de poder vivir de esto siempre, porque me gusta mucho el teatro, es mi principal prioridad, y siempre tendré este terreno abonado para volver si la cosa se pone difícil. Me gusta también mucho el cine, pero menos.

Por la segunda ola del coronavirus no es buen momento, ¿qué le diría a los espectadores para animarles a verla?

El miedo es irracional, así que no soy nadie para convencer a quien pueda albergar lógicamente dudas de si debe salir de su casa. Pero a quienes vivan en localidades seguras y poco peligrosas les animaría a volver al cine,no sólo a ver esta película, que les va a gustar, sino muchas otras. La vida debe seguir adelante.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers y vídeos