Natalia Dyer y Charlie Heaton han pasado por Madrid para presentar la cuarta temporada de "Stranger Things", cuando faltan pocos días para el 27 de mayo, cuando se estrena en Netflix.
Nos han hecho vibrar desde la primera vez que les vimos en pantalla, él con su cámara desesperado tras la desaparición de su hermano pequeño, y ella anonadada tras perder de vista a Barb, su amiga. Después se fraguó un romance digno del cine clásico entre sus personajes. En persona, los actores que interpretan en Stranger Things a Jonathan, hijo mayor del personaje de Winona Ryder, y por tanto hermano de Will (Noah Schnapp), y a Nancy, su novia, no podían ser más dispares. Charlie Heaton destaca por su locuacidad y energía, mientras que Natalia Dyer parece más tímida, aunque transmite su pasión por la serie al hablar del rodaje.
¿Qué podemos esperar de esta nueva temporada de Stranger Things?
Natalia Dyer: Más terror. Desde la primera vez que leímos el guión, los actores nos dimos cuenta de que iban a ser los episodios más intensos, y los que más miedo dan.
Charlie Heaton: Se nota que crece la tensión, porque nos estamos acercando al fin y se abre una cortina para explicar todo lo que ha sucedido en Hawkins desde el arranque de Stranger Things. Es la temporada que más ha crecido y la más oscura. En este caso diría que el tono se parece más al de Pesadilla en Elm Street.
Se han hecho muy populares, ¿cómo se lidia con la presión de los fans?
C.H.: Desde que empezamos a rodar la segunda temporada de Stranger Things, hemos notado que se espera mucho de los nuevos capítulos, lo que genera una enorme tensión, que en la primera parte no existía. Por suerte, todos los implicados tenemos la sensación de pertenecer a una gran familia. Eso ayuda bastante a soportar la tensión.
N.D.: Por suerte, los hermanos Duffer, creadores de la serie, lo hacen todo muy bien. No paran de presentarnos guiones estupendos, con historias fascinantes, lo que proporciona una enorme sensación de seguridad.
¿Por qué han tardado en estrenarse los capítulos de la cuarta temporada de Stranger Things tres años después de los anteriores? Pese al coronavirus, parece demasiado.
N.D.: En primer lugar porque tuvimos que parar por culpa del COVID-19. Cuando retomamos el trabajo, había que cumplir numerosos protocolos para reducir el riesgo de contagios, lo que ralentizó el rodaje. Aparte de todo esto, se trata de una temporada muy grande, con muchas tramas narrativas, que se han cuidado bastante, por lo que se ha tardado más en elaborar todo. El libreto tenía 800 páginas.
¿Cómo evoluciona Nancy, el personaje de Natalia Dyer?
N.D.: Ha logrado tener su propia voz, escucha a su interior y es más madura. A la hora de interpretarla, no hace falta más que hacer caso al guión, todo está ahí. Se ha cuidado cada detalle. Aunque se admiten algunas sugerencias, a veces no hacen falta.
¿Y qué se puede esperar de Jonathan, el personaje de Charlie Heaton en estos nuevos capítulos de Stranger Things?
Es la primera temporada en la que los personajes salen de Hawkins. Yo me separo de Nancy, así que estoy en una situación difícil. Lograré superarlo gracias a un nuevo amigo, Argyle, interpretado por Eduardo Franco. Me ayuda medicándome. Me ha gustado interpretar a esta parte de mi personaje, melancólica y triste, distinta a otras facetas que se han visto anteriormente. Además, Franco es todo un hallazgo, que nos ha aportado mucha energía a los rodajes.
¿A veces se han tenido en cuenta esas aportaciones a sus personajes de las que habla Natalia Dyer?
N.D.: Muchas veces, aunque me resulta difícil recordar algún ejemplo concreto. Por ejemplo, en la anterior temporada, ambos teníamos una secuencia en un ascensor, donde hablábamos de que necesitábamos darnos un tiempo. Improvisamos bastante la conversación y dimos ideas, aunque no puedo citar ninguna frase específica. De cualquier manera, se agradece mucho trabajar con los Duffer, que siempre han sido receptivos y te hacen tener la sensación de que puedes sugerir muchas cosas.
¿Cómo es el rodaje de cada capítulo de Stranger Things?
C.H.: Esta vez la filmación ha sido muy desordenada. Casi nada se ha hecho en orden cronológico, así que teníamos la sensación de cierto caos, pues a veces no sabíamos en qué momento estaban nuestros personajes, ni en qué capítulo estábamos.
N.D.: Cierto, nos sentíamos como si estuviéramos elaborando un puzzle. Pese a todo, me gustaría destacar el buen ambiente durante las filmaciones. Cuando terminamos de rodar cada escena, aunque sea una de terror y tensión, siempre nos hacemos bromas y no paramos de reír.
C.H.: Esta vez la historia tiene un tono más maduro. Me recuerda a la saga de Harry Potter. Por supuesto, argumentalmente no se parece en nada a la historia del niño mago, pero sí que los personajes han pasado a ser más complejos, como ocurría allí. Eso sí, se mantiene la esencia de los personajes.
¿Cuál es la temporada que más les gusta de Stranger Things?
C.H.: Diría dos. La primera y la cuarta. La primera porque no había nada inventado, y se introducía a los personajes. Por otro lado, pensaréis que como estoy promocionando en estos momentos la cuarta, es normal que diga que es la mejor. Pero aunque os parezca mentira, así es. La gente se va a quedar asombrada.
N.D.: Estoy de acuerdo. Pese a haberla rodado desordenadamente, cuando se ve la cuarta temporada en el montaje final, resulta todo muy sorprendente.
La cuarta temporada de Stranger Things homenajea a Pesadilla en Elm Street. ¿Conocían esa saga? ¿Qué tal ha sido el rodaje con su protagonista, Robert Englund, que se ha convertido en compañero suyo en Stranger Things?
N.D.: La conocíamos porque cuando rodamos la primera temporada, los Duffer nos recomendaron una serie de películas que nuestra serie quería homenajear. Una de ellas era la saga de Freddy Krueger, así que vimos las películas. No me parecieron tan terroríficas como pensaba que serían.
C.H.: El trabajo con Robert Englund es increíble. Aporta energía positva al set. Recuerdo que tenía un monólogo con el que nos dejó anonadados. Como la serie tiene mucha acción, da gusto ver un monólogo en el que poder parar, y reflexionar.
![]() |
Top Listas Decine21 |
¿Creen que ha cambiado Stranger Things desde el momento en que sus protagonistas, unos niños, se han convertido en adolescentes?
N.D.: Esa evolución ha sido muy buena. Ha abierto la puerta a nuevas experiencias a las que se enfrentan los personajes. Todo ha sido un reto. Y se mantiene el espíritu original de la serie.
¿Cómo acabó el británico Charlie Heaton haciendo una serie americana? ¿Ha sido difícil que no se note su procedencia?
Buena pregunta. Cuando se hizo el casting, mi agente me dijo que rodara un vídeo. Yo soy aficionado a la música, como Jonathan, y creo que esa conexión se nota en pantalla, y por eso me cogieron. No debí hacer mal el vídeo, aunque el trabajo de la persona que me representaba fue notable, y le tengo que agradecer a él que me escogieran. Después ha sido difícil preparar el acento, y además, hasta que no estuve rodeado de americanos, no conseguí perfeccionarlo. Todavía me resulta complicado pronunciar el nombre de mi novia, 'Nency', como diría un yanqui. Me equivoco siempre, así que existen multitud de tomas falsas donde yo digo 'Nancy', y el equipo me corrige a gritos: "Neeeency'.
¿Cómo ha sido el trabajo con Maya Hawke, que se convirtió en una revelación con los capítulos anteriores de Stranger Things?
N.D.: Tengo escenas muy buenas con Robin, su personaje en esta temporada. Creo que formamos un buen dúo en pantalla. Nuestros personajes son muy dispares, pero eso da lugar a situaciones muy interesantes. Ambas son mujeres muy inteligentes, así que se agradece ver esos modelos en pantalla.
Recuerda que puedes leer más historias de cine y estar al tanto de todos los estrenos de cine en Decine21.com.

